viernes, 16 de noviembre de 2018

Al rescate e Calabuig 2


Martes, 13 de noviembre de 2018.
Día de los DIEGO
A 191 días…


      Son muchos los queridos Diego de nuestra familia. Algunos ya se nos fueron para siempre, aunque nunca serán olvidados, y son bastante los que nos quedan para disfrutarlos. Los tenemos de todos los tamaños y formas: grandes, delgados, fuertes, pequeños, etc., pero todos ellos tienen el rasgo común de ser muy buenas gentes o, por lo menos, así nos lo parecen a nosotros.



     Este año su onomástica ha caído el “13 y martes” día no muy apreciado por los  muchos supersticiosos que nos rodean. Recuerdo que en la infancia, en nuestra querida Melilla, cuando algo importante  ocurría en “13, martes y correo de Almería”, llevaba implícito el sello de la mala suerte.

     Aprovecho el comentario del días para dos cosas: Para, desde aquí, felicitar efusivamente a todos los Diego y de manera muy especial a los nuestros y, para rechazar el absurdo comportamiento supersticioso de algunos mortales, que atribuyen a cosas, animales, situaciones, etc., poderes negativos inexistentes. Tenemos un gran amigo, situado en los primeros puestos del escalafón de supersticiosos,  al que, no se te ocurra  servirle una copa de vino con la mano izquierda  (aunque el servidor sea zurdo) y menos, con la susodicha mano y para atrás (a la “remanguillé”, como se dice por aquí) Que en un restaurante, vea o le pongan en su plato una pescadilla mordiéndose la cola, es motivo de retirada, de huida, de bronca segura. ¡Qué poder pueden tener los gatos negros, el pasar por debajo de las escaleras, el mover y tener abierto los paraguas en locales cerrados y cubiertos,  el arrastre de las sillas,  el derramar la sal, el tocar las chepas de los jorobados, etc., para influir en el destino de todo!

     Termino tratando de escabullirme del “sambenito” de si soy o no supersticioso. Creo que no, porque dicen que trae “mala suerte”. ¡Ja, ja, Ja!

Al rescate de Calabuig 2


Lunes, 12 de noviembre de 2018.
A 192 días…

HOY, REPASO

     Después de la breve estancia en Costa Ballena, vuelta  a la rutina  de experto jubilado. Visita a los conocidos del supermercado  “Super-Esperanza”, a los del mercado de abasto, a los de la primitiva, a los bancarios, a la farmacia, a seguir el curso de pinche de cocina y su correspondiente echar una mano o las dos en la cocina, etc. Y luego dicen las malas lenguas, que no hacemos nada, bueno, casi nada. ¡Ay, si no fuera por los maridos jubilados! ¡Nos estamos poniendo a la altura de los buenos abuelos y de los mejores trabajadores “peruanitos”!

     La mañana vuela y las tardes, con el pequeño ángel y los trabajos en el Ateneo para la Cabalgata de Reyes Magos, vuelan más aún. Se están acabando las cabezaditas de después de comer, el ver la tele a deshora, el recurrir al ordenador por obligada promesa o por entretenimiento. Estamos más ocupado que antes y ¿“esto” cómo se come?

    Unos minutitos de  prometida “escritura”, muchas veces con más de obligación que de acierto, tanto en las palabras como en la temática elegida. Ello me ayuda a pensar que sigo VIVO e integrado en la VIDA, con ganas de seguir “coleando”.

Al rescate de Calabuig 2

Domingo, 11 de noviembre de 2018.
A 193 días…

     Día magnífico en Costa Ballena. Inmensa playa disfrutada toda ella por una decena de caminante de orilla y un bañista al que cualquiera tacharía de “loco” por su atrevimiento.

    Creemos, cumplimos nuestra tarea de cuidadores, con nota. Si hubiéramos sido examinados, de notable no bajaríamos. Pero cada día nos cuesta más bregar con pequeños, aunque ello no es óbice para disfrutar de la faena  de cuidarlos, entretenerlos y maleducarlos  un poquito.

     Todo cambia, con la presencia de los padres, entonces  nos convertimos, sin esfuerzo, en auténticos “disfrutadores” de las monerías, de las gracias, de  los gestos, de las risas de estos “bichitos humanos”, “caros juguetes”, “benditos regalos”. Y cuando nos cansamos, nos retiramos por el foro y no pasa nada, ni se nota nuestra ausencia. Eso se llama gozar sin responsabilidades ni obligaciones. Así cualquiera está en predisposición de batallar con estos queridos “enanos”.

     Cambio de tercio. Domingo y obligada visita a nuestro amigo Manolito y familia. Mesa reservada para siete y a degustar el menú dominguero. Ricas gambas más derechas que un palo bien derecho, anchoítas en pan tostado, revuelto dominguero, huevas y rosada fritas, y  chupitos variados, vodca caramelizado, “ginmai” verde sin alcohol y el miura de siempre. El café y los dulces, a la vuelta de la esquina, en “Pinepán”.  


    Cambalache de temática: El Real Betis Balompié da la sorpresa en el Nou Camp ante el líder Barcelona. Tres a cuatro, ¡resultado loco, pero bien loco! Al Betis le van bien los chistes y chismes de Joaquín y sus importantes goles. El Sevilla, su encarnizado rival deportivo, remonta frente al Español y se coloca segundo en la tabla clasificatoria.  




     Regateo de asuntos: En el Ateneo visueño hacemos comprobaciones sobre la iluminación de la carroza de la Estrella de la Cabalgata.


     El no se puede con más tramas. Cena ligerísima. El día no da para más. Descanso, si llega éste.


Al rescate de Calabuig 2


Sábado, 10 de noviembre de 2018.
A 194 días...

CAMBIAR DE CAMA, COSA BUENA.

      Cambiar de cama para dormir, no para otros menesteres, es buena cosa. Habitúa a nuestro cuerpo a descansar bien en cualquier lecho, duro, blando, viejo, a estrenar, estrecho, ancho, etc. siempre que este esté en condiciones aptas para descabezar un buen sueño. En estos últimos días tuve la oportunidad de dormir en tres modelos diferentes de colchones. Uno, duro y muy ancho de grosor; otro, menos duro y menos ancho que el anterior y un tercero, intermedio en grosor y dureza. Los tres diferentes al de casa. Pensé que, en ninguno de los tres primeros dormiría bien. Craso error ya que, aunque me encuentre entre los quejicas del dormir y el de no aguantar colchones extraños, dormí como un angelote, sin echar de menos mi querido colchón.

     Con las almohadas ocurre algo similar, aunque, por su tamaño y simpleza, se producen menos alborotos y excesos lingüísticos al hablar de ellas. Difícil resulta encontrar una buena almohada en un hotel. Excepción vivida en un hotel londinense, en cuya habitación, sobre la cama encontramos cuatro diferentes y muy buenas almohadas, para elegir, y, además una pequeña nota dirigida a nosotros, alojados en el establecimiento hotelero, diciéndonos que si no nos gustaban las ofrecidas, disponían de más modelos en recepción. ¡Así se hacen las cosas! Lástima que eran británicos los hacedores.

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     Postdata: La boda del hermano de Esther todo un éxito. Nuestro trabajo como cuidadores de pequeñajos, notable. Un “pero”. Cada cosa a su edad y las nuestras son demasiada avanzada para tales menesteres.


Al rescate de Calabuig 2


Viernes, 9 de noviembre de 2018.
A 195 días...

UNA VUELTA POR COSTA BALLENA.

OBLIGACIONES DE ABUELOS.


   
      Hoy viernes, previa solicitud de los demandantes, Ángel y Esther, nos vemos obligados a desplazarnos a Costa Ballena para cumplir la tarea de cuidar al último de los Calabuig, ya que sus padres, los citados anteriormente, tienen, mañana, una boda en las cercanías de Sanlúcar (en Mesas de Asta)

     Nos tomamos bien en serio nuestros papeles de abuelos solícitos y complacientes, con las miras puestas en que, cuando ellos lo sean, actúen de la misma forma y manera que nosotros, y, a la par, reciban las correspondientes muestras de gratitud, no necesarias, pero bien recibidas.

     Llegamos a Costa Ballena a las 5 de la tarde aproximadamente y, como siempre nos pasa, como un “jarro de agua más que fría” nos cayó encima. Nos encontramos la misma ciudad muerta de sus periodos no vacacionales. Casi todos los establecimientos cerrados. ¿Quiénes, no? Fácil de acertar, Mercadona y la Farmacia. Como decimos por aquí, “Ni un alma por las calles”, ni un perro perdido, ni voces, ni ladridos. Cuatro coches salteados entre los cientos y cientos de aparcamientos exteriores. Los interiores, no sabemos, pero intuimos que si cumplían la misma ocupación que en nuestro bloque (dos coches en todo él) la situación es deprimente. Bueno, reseñar también que vimos un grupo no muy numeroso del “Inserso”, que no creo llegue a paliar la parálisis hotelera de este bonito enclave sureño.

     Veremos cómo se porta el pequeño Ángel. Será la prueba de fuego para el ser o no ser de las obligaciones de los abuelos como cuidadores de nietos en territorios lejanos y aislados, sin ayudas ni espectadores. Mañana se resuelve el litigio entre padres patrones y asalariados, sin cobrar un euro, abuelos jubilados.



miércoles, 14 de noviembre de 2018

Al rescate de Clabuig 2


Jueves, 8 de noviembre de 2018.
A 196 días...

SEGUIMOS DE DENTISTA Y DE LLUVIA INTENSA.
(Bollullos de la Mitación)

A 196 días...


    
     Ya nos conocemos bien el camino de Bollullos de la Mitación, gracias a los viajes nuestro a la clínica dental donde trabaja nuestra querida sobrina y ahijada María. Las tres veces que fuimos, las tres fueron con lluvia que, en momentos, fue abundante.

     En estos tiempos de poca fiabilidad de las clínicas dentales, parece ser que la de “María (no de propiedad, sino de lugar de trabajo) funciona bien y sin riesgos para sus pacientes. Rosa, con toda confianza, se ha puesto en manos de los profesionales de dicha empresa, para una restauración bastante importante de sus maltrechos dientes. Esperemos que la “fiesta” termine bien y que los viajes al pueblo del Aljarafe sevillano, se olviden de la lluvia y podamos disfrutar de su sol y de su buen clima.

     Obligado, al escribir sobre este tema, es denunciar a los dueños de algunas clínicas dentales que, sin escrúpulos, engañaron a cientos de pacientes. Castigo ejemplar para ellos.


rescate de Calabuig 2


Miércoles, 7 de noviembre de 2018.
A 197 días...

EL TRIBUNAL SUPREMO PATINA SOBRE LAS HIPOTECAS.

A PAGAR LOS DE SIEMPRE.


     
     Primero pagaban unos, después pagaban los otros y, por último, pagarán los de siempre. Los débiles muestran sus carencias ante los poderosos y sin resquicios legales para darle la vuelta a la tortilla, solo les queda el inútil pataleo o el inservible mosqueo.

     Y nos preguntamos ¿Por qué son así estas cosas? Y nos respondemos a nosotros mismos, con pesar de derrotado, porque no existe la pregonada independencia de los poderes ejecutivo y legislativo o entre el débil y el fuerte.

     Y dentro de un rato, antes ya que después, vendrán los gobernantes a decirnos lo de siempre, que respetan las decisiones judiciales, pero que no las comparten, y saldrá el mandamás de turno para anunciar que, a partir de ahora, nunca más pagarán los de siempre, porque ellos están siempre al lado del pueblo. ¡Qué bonito! Y en rueda de prensa, a bombo y platillo, el Presidente “ocupa” así lo manifiesta, dando a conocer un nuevo decreto de defensa de vulgo. Pero no nos cuenta que, en este tema, quedan exentos, el Estado, las Comunidades Autónomas, los partidos Políticos y algún que otro amiguete.

       Y nueva pregunta, ¿los jueces no son ya mayorcitos para elegirse entre ellos, sin intervención para nada del Poder Legislativo?

      Y a otra cosa, que son muchas las mariposas revoloteando en este país de sorpresas, sobresaltos e incongruencias. ¡Cuántas “Y” sobre el mantel!


Al rescate de Calabuig 2


Martes, 6 de noviembre de 2018.
(Cumplemés de Ángel)
A 198 días...

CADA DÍA ES UN CRECER.

     Un día me siento y me mantengo sentado; otro, atino a coger todo lo que se me pone por delante y derechito a la boca, que lo demandan los primeros dientes; otro, me inicio en el gateo, aunque sea, como en nuestro Ángel, para atrás; otro, aprendo a distinguir a los míos y a los extraños y manifiesto con risas y llantos mis preferencias; otro, me engancho a la tele y pronto, antes de los esperado, a los móviles; otro, paso de la leche materna a la probatura de nuevos alimentos, y así voy poco a poco creciendo hasta convertirme en niño grande.

     Y lo bueno de ello es que no soy consciente de mi crecer, de mis transformaciones imparables y que si darme cuenta pronto empezaré a ponerme de pie, a caminar y hasta correr. ¡Vaya tela!

     Y los abuelos, siguen que siguen tus pasos, tu crecer, comprobando como te haces “mayor” y disfrutando de tu gratificante metamorfosis.


Al rescate de Calabuig 2


Lunes, 5 de noviembre de 2018.
A 199 días...

¡LOS CABALLOS DE LA CABALGATA!

Empezó siendo uno, nos animamos y, al final, serán dos los caballos a realizar y, hermanados en la delantera de una nueva carroza, se darán compañía. Hacer un caballo de tamaño natural con un cuchillo de cortar jamón tiene su “intringuli”. Como diría el genio italiano Miguel Ángel Buonaroti – el caballo a esculpir está dentro del mármol, en el caso nuestro, dentro del bloque de “poliespan”. Para el maestro italiano resultaba fácil ver a Moisés pidiéndole que quitara del bloque, con su martillo y su juego de cinceles, el mármol sobrante. Para mí, aprendiz de escultor, me cuesta mucho más trabajo quitar con un cuchillo el corcho blanco hasta llegar al oculto caballo.

En el caminar, el afilado cuchillo y el atrevido cortador, consiguieron dar forma de caballo al frágil bloque y una vez terminado nos planteamos la posibilidad de utilizar éste como molde, para dar vida a su nuevo compañero.

Hace más de una treintena de años, hicimos una visita a la Ciudad Fallera de Valencia, para aprender técnicas de construcción de muñecos y carrozas para nuestra Cabalgata. Allí aprendimos el valor de la harina en forma de engrudo, como el pegamento más efectivo y fácil de conseguir y la dureza del papel de estraza pegado con lo anterior hasta conseguir el resistente cartón piedra.

Y he aquí que seguimos este camino del papel de estraza y del engrudo para ambos caballos. La terminación vendrá después y el resultado está en el aire.

La gran satisfacción personal es haber conseguido que un grupo de jubilados, artífices de la Cabalgata de Reyes Magos de El Viso, aprendieran la técnica empleada en la construcción de los caballos para aplicar a nuevas carrozas, en años venideros.


¡Felicidades a todos los trabajadores de la Cabalgata visueña que cada año, sin fallar, llevan la ilusión a los pequeños (y mayores) de su pueblo!


Al rescate de Calabuig 2


Domingo, 4 de noviembre de 2018.
A 200 redondos días...

ADIOS PARA SIEMPRE AL “CAMINITO”.
REGRESO AL HOGAR, DULCE HOGAR.



     Casi obligamos al dueño de Villa Javier a que nos bajase, en nuestro coche, a Sayalonga. El camino, sin lluvia, me pareció igual de malo que el día de la llegada a la casa rural. Y no entiendo de ninguna de las maneras, la naturalidad con que los lugareños ven y transitan por él. En el breve trayecto, Antonio, nos demostró su habilidad, aunque no fue suficiente para convencernos de que aquello era normal y que no revestía ningún peligro. Para él, lo dejo, hoy y todo el tiempo por llegar, porque éste que escribe se niega a volver a Villa Javier, con todas las bondades de la casa.

     El regreso a casa sin novedad. La carretera, al conocerla, se nos hizo más corta. La comida en una venta de cuyo nombre no quiero acordarme, medio regular y, sin explicación, llena a reventar. Ni el cocido era cocido, ni las judías eran judías, ni los filetes empanados se parecían a los empanados filetes, ni los calamares, calamares, etc., etc. Todo era “ni”.

     Para despedirnos, paramos en Monte Carmelo (Alcalá) y desde allí cada mochuelo a su olivo. Descargamos el equipaje en casa y, repletos de morriña familiar, no nos resistimos a ver a los más pequeños para que no nos olviden. ¡Cómo somos los abuelos! Y después nos quejamos del “bregar” con los nietos.

    




martes, 13 de noviembre de 2018

Al rescate de Calabuig 2



Sábado, 3 de noviembre de 2018.
A 201 días...

LA CALVO CREE QUE TODOS LOS ESPAÑOLES O SON DE PSOE O SOMOS TONTOS DE BABA.
COMO DECIR QUE NO SE DIJO LO QUE SE DIJO COMO ELECTO JEFE DE LA OPOSICIÓN O COMO PRESIDENTE SIN HONOR.

HOY, CHIVO.



     Desde que los independentistas catalanes y otros de su calaña (entiéndase: Podemos, Bildu, Batasuna, etc.) regalaron al sr. Sánchez el título de “ocupa” de la Moncloa, los dirigentes socialistas andan como poseídos por la tontura, por el “Donde dije Diego, dije digo”, por la desmadrada chulería de creerse los dueños de todo, por inventar decretos para desenterrar y enterrar muertos y bien muertos, por cambiar las luces del ayer cercano por las sombras de un pasado fratricida y cruento.

     Desde que padecemos el gobierno del desgobierno de sr. Sánchez y sus adláteres, los españoles estamos más liados que las piernas de un soldado romano (como diría nuestro querido amigo Alfonso, el boticario) y más desorientados que un “pulpo en un garaje”. Nos levantamos a la espera de un rosario de paridas, de un racimo de medidas conflictivas, de un gajo de decisiones ofensivas para muchos españoles ajenos a la política y a los mandamases de este país diferente.

     ¡Cómo han cambiado las televisiones públicas! Las privadas, con honradas excepciones, ya habían cambiado con anterioridad, para peor. Y la pandilla de gobernantes, controladores de la información, hacen y deshacen a su gusto, manipulan con oficio de muchas décadas, fomentan el fanatismo y nos colocan a muchos de los ciudadanos al pie de los caballos socialistas, como moradores de corrales ajenos. Y la simpática ministra Calvo y vicepresidenta, a título de protegida del sr. Sánchez, nos alegra la vida como “cuenta cuentos”, como experta en dibujos animados, como amena relatadora del buen hacer de los suyos. Ayer, se lució al decir que el Presidente Sánchez nunca había señalado el delito de rebelión en los presos independentistas, y cuando el sr. Sánchez aparece en la televisión acusando a estos del delito de rebelión, se le ocurre decir, para cerrar el tema, que las palabras de “rebelión” fueron pronunciadas por su jefe cuando todavía no era Presidente. ¡Ole tus ovarios! Y mientras, la ministra Delgado, se regodea de su poder para conseguir que Justicia elimine el delito de rebelión de los sublevados catalanes. ¡Ole tus “lo que quieras”! Lo de Villarejo ya queda lejos! (pareado incluido) Ahora le toca a Cospedal.

     ¿Quién me compra un lío? ¿Cuándo las meteduras de patas de las ministras serán consideradas meteduras de patas? ¿Y... las elecciones para cuándo?

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     Como en días anteriores, parte del grupo a hacer turismo. Visita a los pueblos cercanos y regreso a Villa Javier antes de las 14 horas para degustar el encargado chivo de Casa Mari.

     El chivo en su punto, celebrado por todos. Un aperitivo variado, prólogo del plato del día, antesala de una comilona especial de despedida. No fuimos capaces los 11 de comernos las raciones encargadas, quedando para “picar” en la cena un resto importante.

     Después del “hartón”, la soldadesca visueña se dividió en dos grupos. El mayoritario, se dedicó a la obligatoria partida de “continental” y el minoritario resto, nos dispusimos a practicar el beneficioso sesteo vespertino, algunos, incluso “empijamados”, a falta solo del orinal recomendado por Cela, para tal práctica.

     Imposible no hablar sobre el obligado quehacer del “maleteo”. Los previsores no dejarán para mañana la citada tarea; los demás, sobrados de tiempo, las realizaremos mañana.

     Cena, tele, nueva partida y a descansar. Nos lo merecemos.


Al rescate de Calabuig 2


Viernes, 2 de noviembre de 2018.
A 202 días...


TRIADA: MUERTE, RECUERDO, FLORES.



      La muerte, castigo inmerecido; el imposible olvido de los fallecidos y lo símbolos florales, aunados en un especial día. Una triada iterada año tras año con inevitables variaciones de participantes activos y pasivos y de consumo de flores.

       Me declaro no creyente en los infiernos y en el purgatorio y, por ello, me aparto de los que inventaron este día de los difuntos, en el que los fallecidos pecadores esperan pacientes su liberación y paso a los cielos, después de purgar culpas menores.

      Costumbre arraigada con fuerza en el sentir del pueblo que, cada año, se vuelca en adecentar los cementerios, en limpiar y exornar sus tumbas y en rendir culto a sus seres queridos, moradores jamás olvidados de los Campos Santos.

      Nueva separación de los expedicionarios. La mitad viaja a Málaga y el resto nos quedamos en Villa Javier. Buena y divertida comida. Partida de “continental” y pedazo de siesta del escribano con un variado “concierto” de ronquidos.

      Nos atrevimos a salir del “convento”, subir una empinada cuesta y poder contemplar un bonito paisaje de sierra similar a un monumental nacimiento.

      Los de Málaga volvieron encantados de su visita a Málaga.

       Ya empezamos a dar muestra de cansancio. El “encanto” de la casa no ha podido con el “desencanto” del camino. La buena voluntad de los dueños no fue suficiente para cambiar nuestra frustración. El endiablado camino se impuso a las bondades de Villa Javier. Imposible que recomendemos a los nuestros el alquiler de la casa rural.

      Nueva partida de Continental antes de la cena. Las mujeres son incansables; bueno, algo “viciosillas”.

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     Al margen: Valiente cachondeo con la retirada del delito de rebelión de los independentistas catalanes. Mañana trataré de “entender” algo sobre el tema, aunque será difícil por estar en el lío la sin par ministra Calvo.






Al rescate de Calabuig 2


Jueves, 1 de noviembre de 2018.
A 203 días...

POR ARTE DEL “BIRLIBIRLOQUE” APARECIÓ EL PARAGUAS PERDIDO.
¡A LA RICA PAELLA Y AL TORTILLÓN, CAIGA QUIÉN CAIGA!



     Algunos pensaron que iba a cambiar mi decisión de no “moverme” de tu villa, Javier. Poco me conocen. Sigo en mis treces, catorces, quinces, etc., de, hasta el domingo, permanecer en tu hogar.

     Hoy amaneció un magnífico día, el paisaje serrano, la luminosidad, el radiante sol andaluz y la grata temperatura, me ayudan a ser optimista, a sentirme bien, a recuperar el buen talante de animado narrador, de empedernido contador de lo intrascendente, de lo cotidiano, de lo cercano, de lo que abarcan mis manos y mis sentidos.

     El día de todos los Santos y el día de mañana, me obligan a repasar el santoral de los santos conocidos y a reconocer y recordar a todos los santos difuntos familiares, amigos, conocidos y desconocidos. Días muy especiales para todos nosotros, futuros reciclados, de paso en este agradecido o cochino mundo, según la cristalería utilizada. Días muy especiales y rentables para los floristas, en todas sus especies, clases y categorías, por aportarnos el elemento más apreciado, querido y caro, la flor de unos pocos días. Días muy apreciados por el vulgo, por invitarnos a recordar a la buena gente, a los santos de verdad, a los que nos adelantaron en el encuentro con la “graciosa” Parca.

     Dos tercios de los expedicionarios decidieron hacer turismo por los pueblos cercano. El elegido fue Frigiliana, y el tercio restante, hombres y mujeres de honor y de palabra, decidió permanecer enclaustrado en la casa. Este segundo grupo encargó en el restaurante Casa Mari una paella y una tortilla de patatas. Sorpresa grande al recibir el encargo. La paella para cuatro personas podía ser para el doble de comensales y de la tortilla de patatas, no nos quedemos corto, podría alimentar a más de diez. Para el próximo pedido tendremos en cuenta lo ocurrido. Lo que sí nos evocó, el chiste de los frailes del “Tortillón y caiga quien caiga”. El grupo turístico regresó encantado de su corta visita a Frigiliana, le encantó el peque ño enclave, comieron muy bien y a muy buen precio, destacaron el buen trato de sus moradores y, en resumen, puntuaron con nota alta “la petite tourné”.

     Cambiando de tema, tengo la sana curiosidad de escribir sobre el misterio del desaparecido paraguas de Adela y Pepe (mi querido hermano) Paraguas gigante ofrecido por un banco, del que silencio su nombre por eso de la publicidad sumergida, que hace unos días desapareció en la casa y que fue buscado por todos nosotros con más interés de lo habitual, por su misteriosa desaparición. Y de la misma manera que se ausentó, apareció en el orillar de la piscina, algo embarrado y malherido, pero vivo y coleando. Ahora vienen, junto a la alegría del encuentro, los comentarios, el desato de la imaginación en la aventura vivida por el paraguas y las manos que fueron sus ocasionales dueñas. Seguramente nunca sabremos de sus pasos, del agua recibida y de otras peripecias vividas. Al final, todo quedará en un intrascendente relato sobre el paraguas abducido por desconocidas manos (desechamos, porque somos personas sesudas, la intervención de alienígenas, en este extraño suceso sin resolver) Punto y final y a otras cosas, mariposas.


 Postdata: Las partidas de “continental siguieron con la animación de costumbre y con las ganadoras de siempre. Silencio sus nombres para evitar la actuación de la Hacienda Pública. La improvisada cena transcurrió dentro de los cauces de la normalidad habitual y, cada uno, comió y bebió lo que quiso. Y como postre televisivo nos tragamos, en la “trece”, el antediluviano film del oeste. “los siete magníficos”.

   

Al rescate de Calabuig 2

Miércoles, 31 de octubre de 2018.
A 204 días...

PRIMER ASALTO EN VILLA JAVIER.

     El maldito camino fue responsable de que no durmiera a gusto y que tuviera alguna que otra pesadilla en los momentos que conseguí vencer al sueño.
    
     La vida sigue y hasta el domingo, que regresaremos a casa, trataré de quitarme de encima la “maldición” del caminito.

     Como en otras ocasiones y en otras casaS rurales habitadas con anterioridad, soy de los primeros en levantarme y de los primeros en dirigirme a la cocina para ayudar a preparar el desayuno que, cada uno, hace a su aire. Desde hace algún tiempo, en mi caso, el desayuno se ha convertido en la comida preferida, la que hago con mayor deleite. Una vez cumplido el ritual del desayuno me acerco al ordenador para realizar la tarea del día.


     Una llamada no esperada y una buena noticia. Teresa Mora me llama y me comunica que ya ha sido publicado su importante y serio trabajo sobre la Semana de Teatro Infantil de El Viso del Alcor, en la magnífica revista digital Don Galán (considerada la mejor de España en la temática de teatro) Esperaré a recibir y leer el contenido del trabajo para emitir un juicio sobre el mismo.  


     
      La estancia en Villa Javier divide a sus moradores en “valientes” y “cobardicas”. Los valientes son los que se atreven a bajar al pueblo vecino de Sayalonga a pesar de la mal llamada carretera entre ambos puntos, y cobardicas somos los que nos resistimos a bajar hasta que, el domingo próximo, lo hagamos por la obligación del regreso a casa.

     Las mujeres ocupan la mayor parte de su tiempo libre, que es mucho, en largas partidas de cartas de “continental”, en las que son verdaderas expertas y en preparar lo relacionado con la alimentación de las huestes sevillanas y visueñas, quedándoles tiempo para mantener viva la costumbre de hablar y hablar sin mesura, ni recato, en elevada voz, de todo y de todos. Los hombres, seguimos envueltos por el pecado del fútbol principalmente, las partidas de dominó, las cabezadas reparadoras y, de vez en cuando y en menor grado, las educativas charlas sobre política nacional, sobre la esperpéntica situación de nuestra querida “patria” y los papelitos del gobierno, de la oposición, de los independentistas, de los empresarios, de los sindicatos y demás sectores decisorios de la actual España.

     Lo más importante de nuestros periódicos retiros a las casas rurales es, en la madurez, ejercitarnos a tope en la convivencia, crecer en el goce y disfrute de la amistad y aislarnos, por temporadas cortas, del mundanal ruido con sus sobradas dosis de estupideces, de irracionalidades y de no deseada rutina cotidiana.

     Y, este mostrenco que escribe, en su papel de caduco eremita, de aburrido ermitaño y de enamorado de las casas rurales, cae, en múltiples ocasiones, en la tentación de dar ejemplo con su corta palabra de viejo juglar, como amante del sesteo y del aburrimiento, sin más. Por ello, me condeno a mi mismo, al silencio creador y reparador.

     Me largo por el foro, hasta mañana.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Al rescate de Calabuig 2

Martes, 30 de octubre de 2018.
A 205 días…

¡VAYA TELA, SI LO SÉ NO VENGO!

A LA CONQUISTA DE VILLA JAVIER, CASA RURAL EN SAYALONGA (MÁLAGA)


   
     Vaya pedazo de nube y valiente manta de agua nos regaló la susodicha. Se abrieron al mismo tiempo todas las goteras del cielo y descargaron, inmisericordes, su preciado cargamento acuoso sobre todos nosotros, atrevidos viajeros automovilísticos.

     Sabemos que el agua es necesaria pero que nos llegue, poquito a poquito, sin hacer daño y a gusto de todos, no toda de una vez. Que por más que estemos avisados, nos parecerá siempre inoportuna, exagerada y dañina.

     Y para colmo de los colmos, la parte final del viaje se convirtió en “odisea”, difícil de silenciar y de olvidar. No quiero ser hiperbólico en mi narración, ni pienso ser el “aguafiestas” de turno al contar la desagradable experiencia vivida. La carretera de Algarrobo a Sayalonga, penúltimo tramo a recorrer antes de llegar a nuestro futuro alojamiento en Villa Javier, de película de terror, estrecha, sobrada de curvas, bastante pendiente, con algún que otro pequeño desprendimiento, nada señalizada y para que contar más atributos negativos, como los barrancos profundos a uno de los lados de la misma. Y todo ello bajo una pertinaz, terca y abundante lluvia que contribuía a una apreciación más negativa todavía del camino.

     Un obligado alto en el camino antes de iniciar la subida a Villa Javier, punto y final de la desagradable subida.

     Había que reponer fuerzas, nuestros estómagos demandaban reposición alimenticia. Lugar elegido el restaurante Casa Mari. Lo comido muy bueno. El estofado de carne con papas a celebrar; los calamares y el pulpo a la gallega (bastante picante, aunque no por ello, quedaran sobras) y las costillitas de cordero, buen bocado. El postre variado y el cafelito (a no perdonar) el menú. El precio y el servicio a destacar.

     Al buen rato de la comida siguió lo más desagradable del viaje. La subida a la casa rural elegida. Algo menos de 2 kilómetros que nos parecieron eternos. Se iniciaba con una prolongada subida de una pendiente increíble y en cada metro de subida, aumentaban los obstáculos, falta de asfaltado, estrechamiento (no cabían dos coches enfrentados) piso desigual, desprendimientos, curvas peligrosas, camino de cabra, baches y socavones, torrenteras y agua a manta. ¿Quién da más? Cuando al fin llegamos a la casa, disparada la tensión, con guardado y disimulado pánico en todos los bolsillos, prometí y pienso cumplirlo, que no volvería a hacer este camino hasta el día de la vuelta (por obligación)

     La casa no merece un camino tan hijo de su madre. Bien costeada y bien construida. Un salón y una cocina completa, con todo lo necesario para vivir. 6 habitaciones en tres plantas (2 - 3 - 1) con 3 aseos. Un exterior amplio con piscina y una gran barbacoa cubierta con todos los utensilios nece4sarios para su funcionamiento (mañana tendremos ocasión de comprobar sus aparentes bondades)

     Sorteamos, como de costumbre, las habitaciones. Nos acomodamos en ella. Llegada la hora de cenar, cumplimos con nota y a descansar, que lo teníamos merecido después de tanto trajín viajero.

     Mañana, Dios dirá y nosotros a conformarnos con lo que nos venga encima.