VIENTO SEGUNDO
Arremolinados viene
los vientos de mis
palabras,
sueñan arrastrar los
miedos
de la sumisión barata,
de aquellos que, en su
desdicha,
toda la mierda, se
tragan,
de aquellos que, en mala
hora,
se alimentan de
piltrafas,
de bazofias, de basuras,
de verdades de hojalata.
Arremolinados vienen,
con aristas de navajas,
los vientos de estos,
mis versos,
nacidos esta mañana,
ante tanta sinrazón,
ante tanta granujada,
donde millones, en paro,
tragan salivas amargas,
y el sueldo de un gran
“señor”,
de la protegida banca,
serviría para paliar,
algo de esta canallada.
Arremolinados vienen
con remolinos de
escarchas,
los vientos de este
poema,
escrito sobre la marcha,
en un país, donde
muchos,
ladran, pero no
cabalgan,
viven de la sopa boba,
servidas por
tragaldabas,
mandiles de rojas rosas
y gaviotas domeñadas,
taimadas
simbologías,
bastante decoloradas.
Arremolinados vienen,
los vientos de mis
palabras,
tratando de que no
asome,
el Pantagruel de la
“pasta”,
el poderoso caníbal,
que el mundo, gobierna y
manda,
haciendo con los
humanos,
aquello que le viene en
gana.