viernes, 2 de junio de 2023

UN AÑO ANTES DE LAS BODAS DE ORO

Sábado, 16 de marzo de 2019. 

A una semana justa de “OCTOGENARIOS SOMOS” por la gracia de DIOS. 

A 64 días… ¡Cómo corre el tiempo, con cuánta prisa, caminamos, Maestro! 

 

                        LAS PALABRAS 

 

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         Sin estigmas de hijo pródigo, vuelvo a ésta, mi casa y retomo la tarea de asomarme a los Alcores, para monologar en voz alta sobre lo cercano y lo alejado, sobre lo trascendente y lo nimio, sobre las miserias humanas y las grandezas del hombre, sobre las luces y las sombras que merodean por nuestro pueblo, El Viso. Todo ello bajo la perspectiva de unos subjetivos cristales de mirar, ver, entender y reflexionar sobre unos retazos de vida propios y ajenos. Alejado siempre de verdades absolutas, de absurdos dogmatismos, de magistrales lecciones y de consejos ejemplarizantes. 

      Después de breve abandono y olvido de mi entrañable amigo el Diccionario, vuelvo a Él, por necesidad, ya que nadie, en este Planeta que habitamos, sabe tanto del tema escogido, LAS PALABRAS. 

      Hoy, con PALABRAS, escribo de las PALABRAS. En especial de la PALABRA hablada, e inevitablemente, con muchos de vosotros, nos preguntaremos: ¿Dónde, física y metafísicamente, viven y van las PALABRAS antes y después de ser pronunciadas? Consciente e inconscientemente, arrastrado por mi condición de Maestro de Escuela jubilado y, a la par, jubiloso, enumeraré, en primer lugar, los diversos significados y las muchas expresiones existentes del vocablo PALABRA. 

      Los padres de la PALABRA fueron el latino PARABOLAM y el griego PARABOLË, con el común significado de alegoría. Y alegoría es una ficción en virtud de la cual una cosa representa a otra. 

     ¿Qué son, por tanto, las PALABRAS? Las PALABRAS son sonidos o conjuntos de sonidos que representan un ser o una idea y, también son las PALABRAS, letras o conjuntos de letras que representan esos sonidos. La PALABRA, rica en significados, no sólo se queda en representar seres o ideas, que ya es importante, sino que se enriquecen y nos enriquecen con expresiones como: “Dar o cumplir la PALABRA.” Promesa basada en el honor, pero privada de obligación jurídica.  “Tener PALABRA.” Fidelidad a la promesa. “PALABRA de rey.” Garantía y aval de lo prometido. “Beberse, tragarse o comerse las PALABRAS.” En resumen, callarse. “Coger o tomar la PALABRA.” Para no permitir vuelta atrás en lo prometido. “Dar la PALABRA.” Conceder el uso de ella en un debate. “Empeñar la PALABRA,”Comprometerse”. “Dejar a alguien con la PALABRA en la boca.” Marcharse sin escuchar mientras otros hablan. “De PALABRA.” no escrito. “En dos PALABRAS.” De forma breve. “Escaparse alguna PALABRA.” Síntoma de descuido, del que muchas veces nos arrepentimos. “Llevar la PALABRA. ”Hablar en nombre de otros. Y otras muchas, como: “Mantener la PALABRA.”, “Medir las PALABRAS.”, “No decir ni PALABRA.”, “No tener PALABRA.”, “!PALABRA de honor!”, “Pedir la PALABRA.”, “!Santa PALABRA!”, “Tuvo unas PALABRAS.” Y, entre otras muchas más, “Tener la última PALABRA.” 

       Junto a estas expresiones, por todos conocidas, aparecen diferentes clases de PALABRAS: Simples, compuestas, primitivas, derivadas, híbridas, populares, cultas, de ley, cruzadas, mayores, menores, etc. Y para concluir este ejercicio lingüístico, diré que la PALABRA, en su largo, necesario e importantísimo estar con nosotros, parió otras muchas PALABRAS. Hijas de ésta que con asiduidad empleamos. Como: Palabreja, palabra  rara, difícil o graciosa; Palabrería, uso y abuso de palabras vanas y sin sentido; Palabritas, generalmente ofensivas o de doble intención. Palabrotas, tacos o insultos groseros. Hasta aquí, mi visita y encuentro con el Diccionario. 

         Ahora busco respuestas a las preguntas enunciadas con anterioridad. ¿Dónde viven las PALABRAS? Y ¿A dónde van las PALABRAS después de ser pronunciadas? Hay dos lugares preferidos por las PALABRAS para vivir. Son las Bibliotecas y las mentes humanas. En las primeras, las PALABRAS grabadas o escritas permanecen encarceladas en los libros y documentos, a la espera de ser rescatadas y absorbidas por humanos lectores; y en las segundas, las mentes de los hombres, se desconocen los recovecos y los recónditos lugares donde se encuentran almacenadas, y mucho más difícil resulta, saber cómo fluyen, afloran y, a veces, como se resisten a ser usadas. Además de estos preferentes lugares, las PALABRAS moran en cualquier lugar de éste, nuestro planeta Tierra. Vestidas de sonoro decir o de silente grabado. 

          Y, repregunto de nuevo: ¿A dónde van las PALABRAS, después de pronunciadas? y la respuesta se vuelve esquiva y se le suman nuevas preguntas de más difícil respuesta. ¿Estarán revoloteando invisibles a nuestro alrededor?, ¿Desaparecerán por y para siempre?, ¿Estarán ocultas junto a nosotros viendo sonrojadas como tan mal usamos y como nos desdecimos “camaleónicamente” de lo que decimos?, ¿Tendrán como nosotros, los hombres, esperanzas futuras de su buen uso y de la desaparición de tantas torres de “Babel”, claros muros de separación y de falta de entendimiento entre los humanos? Sumido en crasa ignorancia, incapaz de resolver tantos enigmas, me refugio en la osadía de terminar este monólogo con un breve romance titulado: 

 

¿A DÓNDE VAN LA PALABRAS? 

 

 ¿A dónde van las palabras 

que los humanos emplean, 

cuando, en hablar se entretienen, 

cuando cantan, cuando rezan. 

 

¿En qué lugar se esconden? 

¿Dónde se refugian éstas? 

Después de ser pronunciadas 

y por tersos aires vuelan. 

¿Qué buscan palabras dichas? 

¿Qué les pasa a todas ellas? 

que cuando son empleadas 

se marchan sin dejar huellas. 

Las palabras, lleva el viento 

cuando al hombre le interesa 

y por ello las grabamos 

con prisa o delicadeza, 

para poder conservarlas, 

porque nos gusta tenerlas. 

Y los humanos vestidos 

de escritores y poetas, 

para guardar las palabras 

gráciles arcas, inventan 

que, con celo, se custodian 

en curiosas bibliotecas, 

públicas, particulares, 

como los hombres la quieran. 

Del catálogo de vientos, 

dibujado en bella estrella, 

sólo existen dos de aquellos 

que, aromados de tristezas, 

raptan palabras escritas 

y a la nada se la entregan. 

Son el viento del olvido 

y el de la ciega pereza. 

Con osado atrevimiento 

a los pies de horas serenas, 

yo fui grabando palabras 

en primerizos poemas 

que guardé en romanceros 

de longevidad incierta, 

sin importarme los vientos 

del olvido y la pereza. 

Y si el tiempo me permite, 

atado a locura eterna, 

seguiré en mi caminar 

por comprometida senda. 

Amante de escritos versos, 

de olvidadas rimas viejas, 

de las silentes estancias 

y de las poesías bellas. 

Y cuando haya terminado 

querida y firme tarea, 

con tintas de anonimato, 

de sombras y luces llenas, 

gozaré placer efímero, 

purgaré dura condena, 

por encerrar las palabras 

en diez pretenciosas celdas, 

cerradas a cal y canto 

en modesta biblioteca. 

Liberemos las palabras, 

y nuestras almas con ellas, 

que los tantanes del tiempo 

anuncian la oscura nueva: 

Que no existe libertad 

sí la palabra esta presa. 

 

¿A dónde van las Palabras 

que los humanos emplean, 

cuando, en hablar se entretienen, 

cuando cantan, cuando rezan? 

 

jueves, 1 de junio de 2023

POEMAS PARA ENTRETENER A LOS MÁS PEQUEÑOS


19 .- DOÑA SEMANA

          Mi amiga, Doña Semana,
tiene siete churumbeles,
caminan uno tras otro,
en orden, caminan siempre,
y el día que, Dios no quiera y,
su buen caminar alteren,
mi amiga, Doña Semana,
de pena grande, se muere.

        El Lunes, madrugador,
cabizbajo y triste viene,
recibe mil y una quejas,
quejitas que no merece,
por ser galán primogénito,
el primero de la serie.
El Martes, nació después,
dicen que no tiene suerte, 
ni se casa, ni se embarca, 
ni le gusta el señor Trece,
vive el pobre acomplejado,
con tantas estupideces.
Miércoles, hijo tercero,
despierta llorando siempre,
a gresca con los demás,
no hay maestro que lo arregle,
el no pone de su arte,
entre sollozos, se duerme.
Jueves, el más centrado,
a ninguno se parece,
ni al principio, ni al final,
en medio tiene su sede,
como las buenas virtudes,
todos lo aprecian, lo quieren.
Viernes, inquieto y feliz,
es el quinto de la serie,
nunca se queja de nada,
se conforma con su suerte,
es víspera celebrada
de su hermano Sabadete.
Sábado, quiso ser último,
entre tantos churumbeles,
pero un festivo domingo,
le ha robado los laureles,
con ello ha de comformarse,
aunque a veces, a él, le duele.
Es Domingo, el pequeñín,
el benjamín de los siete, 
vive abriéndoles las puertas
a Lunes, que le precede,
es revoltoso y festivo
y no sabe lo que quiere.

        Mi amiga, Doña Semana,
cría siete churumbeles,
Domingo, Lunes y Martes,
Miércoles, Jueves y Viernes
y..., siempre se me olvida uno,
el Sábado, el más alegre.

                                        El Viso del Alcor, 1 de junio de 2023

RETAZOS DE UN AÑO, 1989, DÍA A DÍA

Sábado, día 23 de septiembre

            HAY NIÑOS QUE TE CAEN BIEN, PERO OTROS TE REVIENTAN    

            Por la noche hemos salido a tomar unas copas con Clemente, Sebastián y las respectivas mujeres, quedando en el Bar Torres y encontrándonos allí con Teodoro y los suyos. 

                Efectivamente, se pasa bien, pero me gustaría hacer referencia a un pequeño que, la verdad sea dicha, no me cae bien y creo que tengo razones más que suficientes.  Independientemente de su físico, del que no tengo nada que decir, pues en otro caso hasta por su pequeñez podía ser apreciado. Tiene el mismo siempre un comportamiento incorrecto con sus padres y hermanos, nunca con los demás curiosamente, lo que refleja un exceso de mimo, un fallo educacional y una desagradable actitud. 

             No cesa cuando quiere algo de dirigir imprecaciones a su madre, incluso a veces con frases llenas de ironía y hasta hirientes. No le importa contestar a los mayores o responder con frases que no corresponden a su tamaño natural y edad. Y no digamos a la hora de pedir para comer o beber, siendo de los que a él se las den todas; así que eso de que “¡Qué bonita es la niñez!”, a veces, que se lo digan a otros.

UN AÑO ANTES DE LAS BODAS DE ORO

Viernes, 15 de marzo de 2019.  

A 65 días de las BODAS DE ORO 

 

        COSAS GRATUITAS, QUE NO TIENEN PRECIO 

 

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     Los hombres, frecuentemente empobrecidos por la soberbia y la envidia, y engañados por el oropel de lo caro, nos movemos torpemente entre la infravaloración de lo que poseemos y la exagerada valoración de lo ajeno. Muchas veces, lo cercano, lo cotidiano, lo que está a nuestro alcance es desechado, despreciado o arrinconado en el más despreciable de los olvidos; mientras crece en nosotros, agigantándose por momentos, el valor de lo que no poseemos. Ello nos produce una embriaguez de envidia, casi siempre, disimulada y una incapacidad total del disfrute de las muchas cosas gratuitas y maravillosas, de la vida, que tenemos a nuestro alcance y no sabemos aprovecharlas. 

     Los hombres, frecuentemente empobrecidos por la ignorancia y timados por el engaño de lo costoso, nos movemos tristemente entre, el no valorar lo que tenemos y el exagerado aprecio a lo ajeno y lejano.  Muchas veces, lo palpable, lo próximo, lo más humano es desconocido, no deseado o arrojado a la más horrible inexistencia; mientras se multiplica en nosotros el valor de lo que no tenemos. Ello nos llena de rabia contenida y de ceguera que nos imposibilitan gozar de la propia vida.  

     Son muchas las cosas que poseemos que no tienen precio. No existe tasador humano capaz de valorar su inapreciable costo. Con ellas podíamos hacer, sin lugar a dudas, un magnífico coleccionable o una extraordinaria antología capaz de estimular a sus conocedores y esperanzar a los más descreídos. En este monologar “lunático” de hoy, trataré de enumerar algunas de estas cosas que, para mucho de nosotros, no tienen precio y que nos ayudan a un mejor vivir y a una mayor felicidad. Construiré, sin esfuerzo, un mágico alfabeto de posesiones gratuitas, de uso a coste cero. Por la “A” me encuentro ser poseedor de cuatro extraordinarios obsequios: la ALEGRÍA, el AMOR, la AMISTAD y el ARTE. Alegría, Amor, Amistad y Arte. ¿Qué precio le daríamos a estos entrañables regalos? Apresurémonos, desde el ahora mismo, desde este minúsculo ya, a  alegrarnos  y  alegrar  a los demás; empeñémonos en aumentar la  amistad y los amigos; disfrutemos de amores pasajeros o eternos y seamos siempre  artistas  en, por y de la vida. Vale más un pellizco de alegría que toneladas de tristeza. No se te ocurra comprar o vender amistad, no acertarás nunca en el precio; regálala siempre. Aprende que, en amor, demasiado es siempre poco, y empéñate en ser artista de lo diminuto e insignificante y de lo grandioso. 

      En este rosario de cosas que no tienen precio podemos ensartar la Bondad y la Belleza. Me pregunto. ¿Tanto cuesta practicar la primera y disfrutar de la segunda? A la “B” seguiría la “C” de  Cultura. Herramienta de diferenciación de lo animal y obsequio para goce y disfrute. Si son capaces, pónganle precio. La “D” nos regala  Dar y nos invita al desprendimiento, a saber compartir lo mucho y lo poco, al rechazo del inhumano egoísmo, al trueque definitivo de lo mío por lo nuestro. La “E” me enseña que la Educación es el mejor camino de perfección del cuerpo y del alma y me devuelve la esperanza de un mundo mejor, lejos de sueños, de utopías y de bonitas y estériles palabras. Por “F” me encuentro con tres cosas que invitan a monumento en su honor: Fama, Familia Y Felicidad. Defendamos la frágil fama propia y ajena, individual y colectiva; sintámonos orgullosos de la familia y de lo familiar, y no renunciemos a la deseada y esquiva, a veces, felicidad. La “F” me conduce a la “G” de  Gozo y Gratitud. Hay que aprender a gozar con todos los átomos de nuestro ser y dar gracias por lo recibido y ya gastado, y por lo que esperamos recibir. De bien nacido es ser agradecido.  

     Honradez se escribe con “H” de Hombre  con mayúscula. Alejémonos de fáciles  o difíciles corrupciones y ejemplifiquemos las conductas correctas de hombres sencillamente buenos. Con la “I” defenderemos Ideas e Ideales sanos y nunca contrarios o dañinos para los hombres y sus mundos, rehuyendo de perniciosos dogmas y de malignos fanatismos. La “J” me lleva al deseo de lo Justo y de la Justicia. A la utilización siempre de la misma vara de medir y al destierro de todo lo que huela a injusto. Me salto la “K” y me choco con alegría con la “L” de la Libertad, bendecida, perseguida y acosada. Hartémonos de disfrutar de ella, y nunca la confundamos con su lejano pariente el libertinaje. Y, por si fuera poco, la “L” nos llenó de Libros. Libros que nos forjaron, nos hicieron soñar, nos arrastraron a fantásticas odiseas y despertaron en nosotros, jóvenes y viejos lectores, riadas de sentimientos. 

     El tiempo y la preocupación por no ser pesado, me obligan a repasar con rapidez este modesto muestrario de cosas que no tienen precio. Podríamos extendernos en: la Memoria, la Mente, la insalvable Muerte, la Paz, la Prudencia, el Saber, los Sentimientos, los Silencios, el Tiempo, la Tolerancia, la Verdad, la Virtud, y la más importante de todas estas cosas sin precio, la VIDA. 

     Para terminar una preocupación y un  deseo. La preocupación es, el empeño de algunos mal llamados humanos en ponerle precio a la vida individual.