Manolo también fue el que en tarde torera, cuando nos colábamos en la plaza de toros por las taquillas y convertíamos la Mezquita del toreo, que así llaman a nuestra plaza, en lugar de nuestros juegos, nos secó nuestras bocas cuando en complicidad con el hijo del guarda de dicho lugar y ante la mirada atónita de todos tuvo el atrevimiento o la osadía de subirse a lomos de un toro que parecía un tren de grande, en tanto que nosotros le mirábamos desde lo alto de los chiqueros. Luego pudimos comprobar que era más manso que un cordero, pero el susto sí que nos lo metió en el cuerpo y de qué manera.
No le he vuelto a ver, como dije antes, desde aquellos años de infancia y juventud y alguien me indicó en alguna de mis visitas a Melilla, que a pesar de su cargo en el hospital y de su ejercicio de la medicina, no se olvidó de su afición y que aparecen en el diario de Murcia, de vez en cuando o con cierta asiduidad, viñetas de humor firmadas por él.
Mucho me agradaría tener alguna prueba de su arte y saber de él, como de tantos otros amigos que se perdieron de nuestras vidas y de los que guardamos afortunadamente puntuales recuerdo que con los muchos años, curiosamente y en aparente contradicción, afloran con meridiana claridad. Nunca se borró de mi mente aquella imagen de un grupo de críos en su torno, en aquellos escalones de los bajos, en donde había oficinas que casi siempre estaban cerradas, de la esquina que daba a la plazoleta entre los bloques 6, donde vivía Pedro y 7, donde se encontraba nuestra casa. Ávidos de ver como en aquel papel blanco aparecían nuestros héroes de niñez, que no eran otros que los múltiples personajes de los variados tebeos que nos acompañaron durante todos aquellos encantadores años.
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Hace unos años encontré en el diario La Razón la noticia de la muerte del dibujante MAN cuando ya había cumplido los 86, en el tiempo en que se estaba tramitando el expediente por parte del Ayuntamiento de la ciudad donde residía para nombrarlo Hijo Adoptivo de Murcia.
Sus viñetas, las de su personaje Pencho estuvieron diariamente y durante 49 años en el Diario La Verdad de Murcia.
Y en el País aparecía publicada la última viñeta de Pencho acompañado de su gente en el entierro de su creador, MAN, nuestro querido y admirado Manolo "Minerva", amigo de la infancia.
Esta fue la viñeta:
(Descansa en paz, buen amigo)
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