martes, 13 de septiembre de 2022
365 Y UNA POESÍAS (2004 - 2005)
lunes, 12 de septiembre de 2022
RETAZOS DE UN AÑO, 1989, DÍA A DÍA
Martes, día 3 de enero
LA TOS QUE QUEDA
Con que malas artes viene este año la dichosa gripe. No
sé si es que por mor de los años la
enfermedad y sobre todo la muerte, se nos acercan más y se nos hacen más
familiares; pero es que también y no menos cierto resulta que en los últimos
días son muchos los mayores que nos han abandonado a causa de su no resistencia
al frío y a su edad.
Por eso la mala leche de esta gripe, que entre sus
pequeñas secuelas deja una tos tan dura que parece no querer acabarse nunca.
La cosa es que son familias enteras las que se ven
abrazadas por ella, contagio puro y duro y que además de lo fastidiosa que es
esta dichosa tos, en especial de noche, llega a aburrirte y hasta ponerte la
mar de nervioso.
Sólo te queda la esperanza de que pronto desaparezca,
como en otras ocasiones y que la tos que queda se vea vencida por el olvido.
UN AÑO ANTES DE LAS BODAS DE ORO
Domingo, 27 de mayo de 2018
A 362 días de nuestras BODAS DE ORO.
Casi cincuenta años juntos dan para mucho. Mucho bueno, mucho malo y mucho, más todavía, ni bueno, ni malo. A lo largo y ancho de este periplo viajero, de esta peregrinación a un final desconocido e incomprendido, cincuenta años es nada, es mota de tiempo, es breve prólogo, es historia inacabada, es viaje inconcluso, es pura ensoñación.
Pero, como siempre ocurre, llegará el esperado 24 de mayo de 2019 y, en un suspiro, se agotará, se auto inmolará y se irá a vivir a una habitación del pasado, vestido de juguetón y engañoso recuerdo. Y sólo y paciente esperará ser reclamado por algunos de nosotros. Y así, hasta el final de los tiempos.
Cuando lleguemos a los cincuenta años y celebremos nuestras BODAS DE ORO, habremos convivido juntos dieciocho mil doscientos sesenta y dos días y medio (contando el regalito de algunos días de los años bisiestos de esos 50 años) La relatividad de todo y de todos determinará la largueza o la parvedad de estos curiosos datos. Como celebrante no experimentado, me parece corto, fugaz, efímero el tiempo transcurrido. No sé lo que pensará Rosa de ello, tendría que preguntárselo. Lo que si doy por sentado es que, al final del recorrido, mereció la pena la vital experiencia e inmejorables han sido los frutos de la misma.
para el caminante experto
larga la senda se muda,
para el que anda con miedos,
para el que gasta su vida
en aborrecibles juegos,
para el que busca la gloria
al pie de un estercolero.
Fácil se hace el camino,
para el caminante serio,
largo se torna el peaje
para el que vive del cuento,
para el que arrastra su vida
entre locos y jamelgos,
para el que vende su alma
al portero del infierno.
Grato resulta el camino,
para el peregrino viejo,
que tuvo oportunidad
de hollar cuantiosos senderos,
dejando impresas sus huellas,
sobre la tierra y los cielos,
rúbrica de caminante,
inventor de nuevos versos.
365 Y UNA POESÍAS (2004 - 2005)
domingo, 11 de septiembre de 2022
RETAZOS DE UN AÑO, 1989, DÍA A DÍA
LA IMPORTANCIA DE LAS COSAS
NO IMPORTANTES
No quisiera que este intento de recoger impresiones
cotidianas se viera algún día desbordado por algo que necesitara más espacio
que cualquier hoja del tamaño de las de esta agenda.
Me agradaría, cuando estoy dando estos primeros pasos,
encontrar o saber encontrar, mejor escrito, sentir y expresar la importancia de
lo que no es importante; de interesarme por lo sencillo o lo intrascendente,
de lo que no traspasa la mera satisfacción de escribir algo…; de obligarme
voluntariamente a la reflexión diaria.
Ojalá que al descubrir la importancia de lo que no lo es, me lleve a enamorarme de la vida; porque la vida sin duda está también en todas
esas cosas aparentemente inferiores o que no llaman en exceso nuestra atención,
a no ser que seamos nosotros mismos los que las busquemos sin complejos.
UN AÑO ANTES DE LAS BODAS DE ORO
CELEBRACIONES DEL 2019
del diecinueve, antesala,
y sus días y sus noches,
y sus largas madrugadas,
soportarán con paciencia
los juegos de las palabras,
los muchos preparativos,
las propuestas rechazadas,
los imposibles proyectos,
las sombras inesperadas,
que tratarán de acallar,
repicarán las campanas,
desaparecerán los miedos
que entre nosotros cabalgan,
brillará novel estrella,
con reflejos de esmeraldas,
encarnada por Martina,
estrella de la Cabalgata,
para inaugurar las Fiestas
que ayer fueron proyectadas.
entre grandes algaradas,
que el cumplir ochenta tacos
nos es baratija barata,
es grande celebración,
es muy cara encrucijada,
seguiremos con el sueño
de otra fiesta bien sonada,
las Bodas de Áureo metal,
¿Quién se niega a celebrarla?
festejos de rompe y rasga,
una Comunión Primera
y una boda inesperada;
la una, es en Marbella, la otra,
cerca de la Maestranza.
La primera es la de Diego,
la segunda está bien clara,
es la boda del torero
con la María de España,
ambos dos, dentistas buenos,
artistas, donde los haya.
cuando el agua vuelva mansa,
que nos queden paz y fuerza
para poder recordarlas,
para alegrarnos la vida
y dar a todos mil gracias.
365 Y UNA POESÍAS (2004 - 2005)
sábado, 10 de septiembre de 2022
UN AÑO ANTES DE LAS BODAS DE ORO
Sábado, 26 de mayo de 2018
Día en el que el pequeño y nuevo Ángel nuestro cumple veinte días entre nosotros y, a 363 días de la celebración de las nuestras BODAS DE ORO.
Los humanos sabios atiborran su efímera vida de CELEBRACIONES. Pequeñas o grandes, da igual. Las pequeñas son como esperadas gotas de agua en tiempo de duras sequías; las grandes son lluvias sanadoras y benditas, siempre a tiempo, en los estiajes de la vida.
Las Celebraciones compendian, resumen o “arrejuntan” variados elementos para no quedar convertidas en mísera o simple efeméride. Estos diferenciados elementos constituyen la salsa, el refrito, el moje, los aderezos de un celebrado y apetecido guiso. El anuncio, introito irrenunciable; el motivo, el por qué; los celebrantes (pequeños, mayores y más mayores aún); el lugar, cuanto más acogedor, mejor; el tiempo, la duración, el ánimo de los asistentes y otros detalles, nunca desechables, componen el alma y la esencia de la Celebración.
El año 2019 viene cargado de importantísimas Celebraciones Familiares. Prepárense los bolsillos, empiecen a ahorrar y recen para que no aparezcan “cositas” que arruinen los buenos propósitos de todos nosotros.
El prólogo de todas ellas lo constituye la exaltación de Martina a Estrella de la Cabalgata de Reyes Magos de nuestro pueblo, lo cual lleva implícito el estreno de una nueva carroza, el vestuario, la selección de los acompañantes y todo lo relacionado con la Cena de Coronación y la propia cabalgata.
Después de lo anterior, la Primera de éstas Celebraciones es, en marzo, el sonado cumpleaños de los ochenta “tacos” de la pareja de emigrantes melillense, hermanos Calabuig, hijos adoptivos de El Viso por la gracia de la penúltima Corporación Municipal visueña. Nos pondremos las pilas de gratitud suma para no defraudar a ninguno de los
asistentes; la segunda es la Comunión de Diego, el marbellí, que será, si los hados lo imponen, en la Costa del Sol. Obligado desplazamiento a las tierras malagueña para disfrutar del religioso evento y de los encantos de la afamada costa. El tercero, las Bodas de Oro del que suscribe y escribe y de la irrepetible Rosario (Rosa) Y la cuarta, la gran Boda de la simpar María y del torero sevillano Antonio Fernández Pineda. Creo y espero que el 2019 sea año más que inolvidable para todos nosotros.
Postdata: MARTINA, ESTRELLA. PRÒLOGO DE LAS CELEBRACIONES DEL 2019
RETAZOS DE UN AÑO, 1989, DÍA A DÍA
Domingo, día 1 de enero
MEJOR OLVIDAR
No soy supersticioso porque eso trae mala suerte, ni
gitano para desear no comenzar bien el año, pero de verdad que es una “coña”
empezarlo de esta manera: febril, con una resaca no de juerga, con una tos que
parece desgarrarte la garganta y con el cuerpo como si te hubieran dado una
buena zurra.
De todas formas el trancazo gripal ha evitado el posible
e inevitable del fin de año y siempre motivado por el exceso de alcohol y la comida
copiosa, sin olvidar la de la ritual euforia con el intento mental de enterrar
lo funesto de otro año que ya no tenemos, porque se nos fue, y la ilusión y el
deseo repetido de encontrar lo mejor en el que se nos viene encima.
La superstición no es buena, aunque la enfermedad tampoco
sirve de nada y lo del gitano tampoco me lo creo.
365 Y UNA POESÍAS (2004 - 2005)
viernes, 9 de septiembre de 2022
UN AÑO ANTES DE LAS BODAS DE ORO
Experimento dedicado, con mucho cariño, a mi familia y de forma muy especial a todos mis ÁNGELES visibles e invisibles.
24 de mayo de 2018.
A 365 días…
LAS BODAS.
Son muchas las BODAS a celebrar. Apartado del tema de los divorcios donde cada uno, con su cada una, construyen sus respectivas anulaciones de éstas, abriendo puertas, hoy con inusitada frecuencia, a nuevas repeticiones de esta primeriza celebración, señalo listado de las mismas: En primer lugar, la BODA a secas, la de apariencia eterna, “lo que Dios una, que no lo separe el hombre”, la del “para siempre”, la de “para toda la vida”, la de buscar ansiosamente, fecha, lugar de celebración, excelente catering, lista de invitados (siempre problemática), cura celebrante, padrinos, damitas y damitos, ropaje de los novios y testigos, y un largo etcétera de aditivos y complementos, sin los cuales, la Boda quedaría incompleta, ante los ojos de los criticones de turno, que siempre los hay. Después de este primerizo ensayo de Boda, nos llega la segunda, la nominada BODAS DE PLATA. Aquella que nos permite hacer público, si no hay hipocresía, que acertamos en las respectivas elecciones, en la unión, en la superación del aguante mutuo y, como grande premio, en la continuidad del amor de la pareja como carburante imprescindible para la supervivencia de la misma. El listado de celebrantes de la tercera, las BODA DE ORO, mengua en el correr del tiempo, mientras crece el número de viudos y viudas, estado que imposibilita, a pesar de muchos, la apreciada y deseada celebración. En ella encontramos, en la mayoría de sus casos, la confirmación del éxito matrimonial, la fortuna de disfrutar con la pareja de un amor diferente, menos pasional, menos carnal, más auténtico, más comprensivo, menos exigente, menos egoísta, más sabio y justo y, sobre todo, más necesario. En cuarto lugar, encontramos las BODAS DE PLATINO, premio para un número muy reducido de parejas que, más que todo, estarán pensando en sobrevivir dignamente, lejos de celebraciones.
Me casé porque yo quise
con la mujer de mis sueños,
con la madre de mis hijos,
con la abuela de mis nietos.
Me casé, morena mía,
en la iglesia de tu pueblo,
porque quise yo cambiar
mi estigma de forastero,
sin poderme imaginar
que, en el transcurrir del tiempo,
los vecinos de tu alcor,
me otorgaran el gran premio
de nombrarme hijo adoptivo
y vecino predilecto.
Me casé, en segunda nupcias
con la dama de estos versos,
por cumplir Bodas de Plata,
en aqueste Alcor Visueño.
Y si el tiempo no lo impide
nos casaremos de nuevo,
para firmar Bodas de Oro,
¡Vaya tela, que gran premio!
Me casé, mujer visueña,
escribiendo versos nuevos,
natos en los desvaríos
de este trovador viejo
que, entre dudas y certezas,
quiere conseguir sus sueños
de cumplir cincuenta años,
junto a ti, querido cielo.
365 Y UNA POESÍAS (2004 - 2005)
jueves, 8 de septiembre de 2022
UN AÑO ANTES DE LAS BODAS DE ORO
REFLEXIONES VIVIDAS DURANTE TODO ESE TIEMPO QUE NO DESEAMOS QUE QUEDEN EN EL MÁS TRISTE DE LOS ANONIMATOS; PIDIENDO DISCULPAS POR NUESTRA OSADÍA.
INTROITO
PROMESA GRANDE.
Cumplir lo prometido es signo inequívoco de ser hombre cabal; cumplir promesa a un año vista, es tarea difícil, es arriesgado ejercicio con demasiado tiempo por delante para cumplir o incumplir lo prometido.
El largo tiempo, las ganas de alcanzar la meta, las dificultades a encontrar en el camino, la entereza diaria, las obligaciones de abuelo jubilado, la salud, el buen estado del ordenador (ventana y almacén de todo lo por escribir), las seguras pequeñas faltas, desganas, descansos y otras incidencias menores, jugarán en contra de este experimento, de esta incruenta aventura literaria.
Si no llego al final, si me quedo en fracasado escribano o descarriado escribiente, incumplidor de promesas, me ocultaré en el limbo de los alicaídos incumplidores, resignado a renunciar a nuevas promesas. Si llego al final, si logro alcanzar y pasar la meta de lo prometido, sentiré el orgullo de cumplidor y me permitiré lanzar a los aires visueños, silentes vítores y calladas loas de triunfador, aunque para nada me sirvan.
¡A por ello!
El Viso del Alcor a veintitrés de mayo de 2018.













