EN EL CIELO
¡Qué en
el cielo no hay caminos!
Sólo, senderos de sueños,
atajos de pesadillas,
veredas de albos misterios,
que transitamos los hombres
a lomos de pensamientos,
de ensoñaciones, quimeras
y silbos de sacros vientos.
¡Qué en el cielo no hay ventanas!
Sólo, luceras de ciegos,
claraboyas celestiales
y tragaluces secretos,
por donde asoman, silentes,
la fantasía y los miedos,
las ilusas utopías
y los nubosos ensueños.
¡Qué en
el cielo no hay verdades!
Sólo, decires y cuentos,
ficciones de rotas horas,
apariencias de algo eterno,
inventados por los hombres,
pensando en sus pobres muertos,
para darles nueva vida,
en la otra orilla del tiempo.