martes, 27 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DOCE

12.- Dos Santos: SAN CLEMENTE Y SAN JOSÉ

        Para mí han sido desde que tengo uso de razón los dos santos más celebrados en mi hogar. Mi hermano mellizo, aquel con el que estuve casi toda la vida junto y en especial, nueve meses más habitando en el mismo habitáculo, en el seno de mi madre, casi  llevando vidas paralelas, se llama Clemente. Su mellizo, en este caso,  yo, me llamó José.

       ¡Qué diferencia de Santos¡ ¿Verdad? Uno, el más conocido del mundo; tanto que a veces para algunos resulta hasta vulgar, poco original. De lo que no tiene culpa alguna, por supuesto, el fiel compañero de la Virgen María, el elevado a la categoría de padre terrenal del mismísimo Dios hecho hombre, Jesús. El que dignificó con su profesión a todos los trabajadores y artesanos de la madera, especialmente a los carpinteros y que es figura imprescindible en todos los belenes de la tierra en el mundo cristiano. El actor secundario, si lo comparamos con María y Jesús, más importante de aquel acontecimiento que modificó y marcó de manera extraordinaria la historia de la humanidad. El otro, un desconocido, que quizás en el santoral corresponda al Papa romano, Clemente I, que vivió en el siglo I, judío de nacimiento y convertido posteriormente a la fe cristiana, según parece, por los mismísimos Pedro y Pablo, cuando todavía no eran santos del mismo santoral, pero que tenían todas las papeletas e influencias, ya que estaban entre los primeros escogidos, para serlos y que acompañó al último, otro de los sorprendentemente convertidos y de forma extraordinaria, en sus viajes. Él es autor de una Carta a los Corintios que aporta datos interesantes sobre la estancia de su jefe, el mismo Pedro, en la ciudad de Roma. Y pare usted de contar, que uno es un verdadero profano en la materia, a no ser que me atreva a señalar que se celebra su recuerdo y la onomástica de todos los que llevan su nombre el 23 de noviembre, al igual que el 19 de marzo es el día de todos los José.


            ¿Que por qué para mí fue el José? Pues la verdad, no lo sé, ya que también pudo ser el de Clemente, que hasta éramos tan iguales que al poco de nacer nos pusieron unas esclavas con el nombre de cada uno para identificarnos. Pero quién no quita que en cualquier baño, despojados de ellas, que se produjera un posible despiste y una vez sequitos y empolvados con talco, la incorporación de los distintivos fuera errónea. Así, yo que ahora soy José, pude ser Clemente antes o viceversa. Claro que si los errores pudieron repetirse, se pudo dar el caso que habría temporadas que fuera uno y otras el hermano mellizo. Un verdadero galimatías que en alguna ocasión nos planteamos de broma, pero que nunca llegó a aquel otro filosófico y profundo shakesperiano del ser o no ser.

        Lo de José vino por mi madre, que se llamaba Josefa; aunque todo el mundo la conocía como Pepita la modista, suponiendo que la gente le ponía este apelativo añadido por su profesión y para distinguirla de otras Pepitas, que habría una infinidad. Como el nombre de mi padre ya había sido asignado a otro de mis hermanos mayores, para mi mellizo acudieron al capítulo de los tíos y se decidieron por el nombre de uno de ellos, que debió ser importante para nuestros progenitores y le encasquetaron el Clemente para toda su vida.

        Cosa lógica, nunca me resultó raro ni chocante este nombre y sería banal decirlo, pero lo digo, que incluso me resultaba la mar de familiar. Heredando yo por parte de madre y sin diminutivo su sinónimo, el de Pepe desde que era un bebé y es que también resultaba más fácil de pronunciar que el de José; quedando éste sólo para las formalidades propias de la vida, entre las que no faltó la del tratamiento por parte de los alumnos y con el don delante.

NUESTRAS CRIATURAS


SEGUIMOS CON EL CAPÍTULO DE CARICATURAS DE ANDALUCISTAS DE NUESTRO PUEBLO REALIZADAS POR CLIM

370   .-   JOSÉ JIMÉNEZ APARICIO, ANDALUCISTA DE PRO Y CONVICCIÓN; PUDO SER EL PRIMER ALCALDE DE LA NUEVA DEMOCRACIA, CONTABA CON MUCHAS PAPELETAS PARA ELLO, PERO COSAS DE LA POLÍTICA LO IMPIDIERON CUANDO ERA EL FAVORITO DE LAS PRIMERAS ELECCIONES. PERTENECIÓ A "ASA", GERMEN  DEL PARTIDO ANDALUCISTA, AL PSA Y AL PA. DEFENSOR A ULTRANZA DE LOS SÍMBOLOS DE NUESTRA TIERRA Y FUE CONCEJAL EN MÁS DE UNA LEGISLATURA, DESTACANDO POR SU ENTREGA AL NACIONALISMO ANDALUZ.


                                                    El Viso del Alcor, 27 de Enero de 2026


lunes, 26 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARS, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN ONCE

11.-  Un Catedrático:  DON JOSE BOLUDA SANJOSÉ   ( V )

        Lo peor vino después. El gris de aquellos días invernales hizo que en la clase, sin las luces artificiales encendidas, se viera poco. Cuando don José dirigió sus pasos para subir a la tarima, se encontró con una persona en ella, a la que saludó con su acostumbrada educación, confundiendo al esqueleto con un alumno atrevido, al que invitó a que ocupara inmediatamente su sitio habitual de clase.

        Subió el escalón, se acercó a la mesa del profesor, que estaba en el otro extremo, sacó unos papeles de su cartera y se sentó.

        El silencio era sepulcral, nadie se atrevía a pestañear, todos prestábamos atención a sus movimientos con un deseo común, que no volviera su mirada hacia la puerta y por supuesto, tratando de evitar las risas que estaban a punto de brotar. Cuando de pronto, se levanta y vuelve a pedir al muñeco que se siente. Alguien no pudo aguantar más y de su boca surgió una sonora carcajada, lo que llevó a don José a que se acercara al esqueleto y descubriera la broma; en tanto que la clase, ya sin control, era una jaula de grillos y nadie se preocupaba de controlar las risas.

        Sin perder la compostura, se situó en el centro del estrado y preguntó:

-         ¿Quién ha sido?

        La clase se había desmadrado, caso insólito, en la presencia del mismísimo director; unos reían, otros comentaban el hecho, había quienes querían dar explicaciones tratando de quitarle importancia o señalaban que la obra no iba dirigida hacia él; los siseos invitando al silencio tampoco faltaban. El alboroto era enorme y don José se volvió a la mesa, introdujo los papeles en la carpeta con gran parsimonia y se dirigió hacia la puerta, la abrió y antes de salir se detuvo y se volvió hacia nosotros, diciendo en voz baja, pero que todos pudimos oír, porque nos desconcertó su actitud y el silencio había vuelto:

 -         Espero que antes de marcharnos a casa los autores me darán alguna explicación en mi despacho.


            Y cerró la puerta sin ninguna brusquedad. La pausa fue corta, pues enseguida volvió el jaleo; ahora porque la mayoría quería hablar y opinar acerca de lo que había que hacer. No faltaban quienes señalaban con el dedo a los autores, los que los defendían, los que pedían poner en práctica otra Fuenteovejuna, los que les daba igual y seguían riéndose, los preocupados por el castigo posible a todo el colectivo. La verdad es que esta situación no se alargó, porque los autores, Calvo y otro que no recuerdo su apellido, cortaron la misma y se fueron inmediatamente a cumplir con el requisito que había señalado don José Boluda, dirigiéndose a su despacho.

       Esperamos impacientes el regreso de los dos compañeros y poco hablaron cuando volvieron. Aparentemente no pasó nada, no tuvo el hecho gran trascendencia y sólo les acarreó a ambos el suspenso de su asignatura en junio; aunque sí se complicó para el primero de ellos, pues por motivo de aquel cate perdió la beca y la matrícula gratuita para el curso siguiente.

       La vida del Instituto Nacional de Enseñanza Media de Melilla, que así se llamaba entonces, siguió su ritmo normal y su director, don José Boluda no perdió ni un ápice de su autoridad. Otros nuevos alumnos vinieron a engrosar la nómina del Centro y seguro que sentirían el mismo respeto que nosotros hacia su persona y algunos hasta miedo, en especial los más pequeños, y es que don José era mucho don José, a pesar de su corta estatura.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE CARICATURAS DE ANDALUCISTAS DE NUESTRO PUEBLO REALIZADAS POR CLIM

369   .-   MARÍA CECILIA LÓPEZ BONILLA, CELINA PARA LOS ÌNTIMOS, CASADA CON JOSÉ JESÚS JIMÉNEZ, EL MENOR DE LOS "TITIS", CONCEJALA DURANTE LA LEGISLATURA DE 1987-1991, DONDE DESARROLLÓ UN TRABAJO BIEN LOABLE EN LAS DELEGACIONES DE LA MUJER Y DE LA JUVENTUD Y QUE SIGUE TRABAJANDO COMO ADMINISTRATIVA EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA. MUJER MUY APRECIADA EN SU PUEBLO POR SU MANERA DE SER Y SU CONDICIÓN HUMANA.


                                                    El Viso del Alcor, 26 de Enero de 2026

 


domingo, 25 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN ONCE

11.-   Un Catedrático:  DON JOSÉ BOLUDA SANJOSÉ   ( IV)


        Eran tiempos en que Matías Prats radiaba lo mismo una corrida de toros de la Maestranza de Sevilla que un encuentro de la selección española, como aquel en que Zarra le marcara un gol a Inglaterra y se ganaba por primera vez a este país en un mundial. Allí había también una radio con la que nos enterábamos en los domingos de los resultados  y que servía para ver las preferencias de cada cual y la suya, que siempre se inclinaba en elogios hacia los leones de San Mames, sintiendo una verdadera hostilidad hacía los merengues madrileños, no tanta hacia los rojiblancos del Atlético Aviación, también de la capital, y total hacia los blaugranas catalanes. ¿Estarían relacionadas estas preferencias dirigidas al equipo bilbaíno con aquellas otras baracaldesas? No lo sé, de verdad. Lo que sí creo es que aquellas reuniones respondían principalmente a dos razones: la primera, la de apaciguar su soledad, pues raramente se le veía con otras personas y las tardes de los sábados y de los domingos se les podían hacer larguísimas sin aquellos encuentros. La segunda podría responder al ejercicio de su apostolado, ya que estaba comprometido con el Opus y de esta manera podía ir sembrando en algunos de los asistentes, en los que él viera que podían ser receptivos y valían la pena, la semilla para una futura incorporación a la Obra; en una palabra, podía ir “pitando” al personal.


            De lo que también estoy seguro es de que aquellos encuentros, en donde lo pasábamos estupendamente, no influían para nada en el resultado de las clases, ni para bien ni para mal, porque en la jornada lectiva don José Boluda volvía a ser el de siempre y de confianzas y tácticas baracaldesas ni mijitas.

      Recuerdo una anécdota que vivimos con él y que tuvo consecuencias nada agradables para los autores de la gamberrada estudiantil. Como en casi todos los centros escolares y el Instituto nuestro no iba a ser menos, en alguna de las clases existía un esqueleto humano de tamaño natural que iba trotando de aula en aula cuando llegaba el estudio del mismo. A la nuestra llegó un día y lo colocaron junto a la puerta de entrada, encima de la tarima que servía para separar el espacio del profesor del que pertenecía a los alumnos y en donde se encontraba también el gran encerado, que ocupaba casi todo el testero, donde el profesor demostraba sus conocimientos y los alumnos nuestras deficiencias cuando nos enfrentábamos a él con la tiza en la mano. Era invierno y dos compañeros tuvieron la ocurrencia de tapar su desnudez. Una gabardina cubrió casi todo su cuerpo óseo, los guantes fueron colados en sus manos, la bufanda rodeó su cuello y una gorra de aquellas de visera con tejido de cuadros, que llevábamos por aquellos tiempos, como eran habituales los pantalones bombachos y los calcetines de lana también de cuadros, se la encasquetaron en el amarillento y reluciente cráneo. Todos reíamos a mandíbula batiente y estábamos contentos del aspecto que tenía el esqueleto, vestido con primor. Esperábamos la llegada del profesor de Formación del Espíritu Nacional, don Lorenzo Villalobos, un buenazo con el que podíamos permitirnos algunas licencias. Y cuando alborozados comentábamos acerca de la trastada, la puerta se abrió y apareció la figura del director, que no era otro que don José Boluda, que venía para ponernos en conocimiento alguna cosa. El silencio se hizo inmediatamente, cada cual como pudo se sentó en su sitio y cosa lógica, no dio tiempo a desvestir al esqueleto.

 

        Lo peor vino después. El gris de aquellos días invernales hizo que en la clase, sin las luces artificiales encendidas, se viera poco. Cuando don José dirigió sus pasos para subir a la tarima, se encontró con una persona en ella, a la que saludó con su acostumbrada educación, confundiendo al esqueleto con un alumno atrevido, al que invitó a que ocupara inmediatamente su sitio habitual de clase.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE CARICATURAS DE ANDALUCISTAS DE NUESTRO PUEBLO REALIZADAS POR CLIM

368   .-    VALERIANO SÁNCHEZ SANTOS, ANDALUCISTA DE CORAZÓN Y DEFENSOR DE LA BLANCA Y VERDE, LA DE SU TIERRA, ANDALUCÍA, Y COMO PUEDE VERSE EN EL DIBUJO, DE SU BETIS DEL ALMA; HOMBRE IMPORTANTE DE LA PEÑA SUYA EN EL VISO DEL ALCOR, QUE ERA SU SEGUNDA CASA.


                                                    El Viso del Alcor, 25 de Enero de 2026

sábado, 24 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN ONCE

11.-  Un Catedrático:  DON JOSÉ BOLUDA SANJOSÉ   ( III )

        Don José no fue de los que murió con las botas puestas en nuestra ciudad; sino que un día llegó a Melilla, creo que era natural de Murcia o de Alcoy, ejerciendo su docencia en nuestra ciudad durante un montón de años y nadie puede negarle la labor pedagógica y de dirección que llevó a cabo en ella, en su primer Instituto de Enseñanza Media, por el que pasaron multitud de promociones de bachilleres. Otro día se marchó, seguramente a su tierra para seguir adelante con la vocación y el compromiso que había elegido y con otros alumnos. Es posible que por su forma de ser no despertara pasiones entre sus alumnos, hasta pienso que tampoco entre sus compañeros de trabajo; pero es justo señalar que estará, eso sí, por diferentes razones, en el recuerdo de muchos melillenses, pues preocupación y entrega en su trabajo nunca le faltaron. Con unos alumnos conectaría mejor que con otros y dejando aparte los afectos y desencuentros, creo sinceramente que fue un excelente profesor y un buen director, especialmente para el Instituto.

                                    

         Señalaba anteriormente que era persona de contrastes, que para algunos alumnos de los primeros cursos especialmente presentaba otra cara fuera del horario lectivo, cuando nos reuníamos con él, sábados y domingos, para pasar la tarde en el mismo Instituto. No sé cómo llegamos a aquellas reuniones o veladas vespertinas; quizás sería a través de algunos otros compañeros que ya las conocían y de lo que puedo dar fe, por mi timidez de aquellos momentos, es que no lo hice por propia iniciativa. Seguro que alguien nos llevó por primera vez, que frecuenté aquellos encuentros durante una larga temporada y que otro día, tampoco sin saber el porqué, dejé de ir. Quizás porque encontrara otros alicientes que me atrajeran más.

         Nos reuníamos en una sala que había al fondo e izquierda del enorme patio, donde estaban las oficinas y en donde realizamos la prueba escrita, con el terrible dictado del examen de ingreso, que eso no se olvida en la vida, y mientras algunos se dedicaban a jugar al fútbol en aquel, otros jugábamos a las damas y al ajedrez principalmente, y al parchís o a la oca.

        Incluso nos tenía preparadas bebidas refrescantes y pastas, por lo que no es de extrañar que algunos de los asistentes fueran por lo del juego y por la merienda gratis, que los tiempos no eran los mejores y a casi ningún pequeño le amargaba un dulce y menos, regalado.


            El don José Boluda de estas veladas era otra persona; aparecía sin chaqueta ni corbata, hablaba con todos y hasta nos gastaba bromas y se reía. Jugando a las damas  siempre nos ganaba y disfrutaba como cualquier chiquillo cuando nos comía con su ficha ya convertida en dama cuatro o cinco piezas de las nuestras, recorriendo el tablera en todas direcciones. A veces se dejaba comer algunas de las suyas, aparentando inocencia o descuido y cuando apenas habíamos gozado de nuestro éxito, acababa con las nuestras, dejándonos con la miel en los labios y con cara de asombro. Era un auténtico fabricante de trampas y caíamos en ellas como ratones. Y todo esto lo acompañaba con una de sus frases preferidas, que era la de que él ganaba porque aplicaba la táctica baracaldesa y que nuestras derrotas eran debidas a no conocerla. Nadie sabía cuál era aquella táctica, porque nadie se la descubrió, ni tampoco me imagino que en la población vasca de Baracaldo existiera una táctica especial para ganar en el juego de las damas; pero la verdad es que acabábamos siempre perdiendo contra él. En el ajedrez pasaba lo mismo y aún sin tácticas especiales, los que se atrevían a enfrentarse contra el profesor terminaban, unos más rápidamente que otros, con el jaque mate cuando menos se lo esperaban.


NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE CARICATURAS DE ANDALUCISTAS DE NUESTRO PUEBLO REALIZADAS POR  CLIM

367   .-   DE LA SAGA DE LOS "TITIS" DEL BAR CUADRA, ANTONIO JIMÉNEZ MARTÍN
ES EL PRIMOGÉNITO Y UNO DE LOS MEJORES POLÍTICOS QUE ESTE PUEBLO HA TENIDO DESDE QUE SE CONQUISTÓ LA DEMOCRACIA. FUE CONCEJAL EN VARÍAS  LEGISLATURAS, DESARROLLANDO UN TRABAJO DESTACADO EN TODAS LAS DELEGACIONES MUNICIPALES EN QUE PARTICIPÓ. PROFESIONAL EN EL MUNDO DE LA BANCA Y PERSONA MUY ESTIMADA EN NUESTRA LOCALIDAD.


                                                    El Viso del Alcor, 24 de Enero de 2026

viernes, 23 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


DÉCIMA RAZÓN

Un Catedrático:  DON JOSÉ BOLUDA SANJOSÉ   ( II )

       En Geografía, por ejemplo, era un enamorado de los mapas y nos hacía dibujar frecuentemente muchos de ellos, en lo que éramos unos expertos, coloreándolos de maravilla, entre otras cosas, porque nos agradaba desde muy corta edad esto del dibujo y el color. Nos hacía trabajar sobre mapas mudos, que teníamos que comprar como casi la totalidad de los materiales escolares, ya que contaba con un surtido variado, principalmente en la Librería y Papelería Boix, que se encontraba en la Avenida, enfrente de la iglesia del Sagrado Corazón. Así sabíamos situarnos en el mundo y no andábamos tan perdidos como los pequeños de ahora. 


            Para la Historia no había más remedio que hincar los codos, como en la mayoría de las asignaturas, pues por aquellos años privaba la enseñanza memorística y aquellos que tenían una excelente retentiva y les agradaba ejercitarla eran los triunfadores. A otros nos costaba un montón, pero como no había otra manera de trabajar, a machacar y a dedicarle horas al asunto. Claro que todo esto tenía un gran inconveniente, que en un momento determinado podíamos saber aparentemente toda la historia de España o la Universal, todas las guerras y conquistas, reconquistas y contrarreconquistas del mundo mundial, como diría Manolito Gafotas, la historia de todos los pueblos, las fechas de los reinados de todos los reyes de Castilla y León, la lista de los monarcas godos, los nombres de los hijos naturales y bastardos de la mayoría, los acuerdos firmados después de las absurdas guerras, los viajes de Colón con todo tipo de pelos y señales y hasta la inscripción, por ejemplo, que aparece en la catedral hispalense acerca del rey Fernando III hablando de que era tal su santidad y sencillez, que no ocupaba a sus súbditos leales en la tarea de llevar los leños a la hoguera, que los llevaba él mismo sobre sus hombros para quemar con ellos a los infieles... Pero cuando pasaban los exámenes y si habíamos tenido éxito en los mismos, borrón y cuenta nueva, que había que dedicar nuestra memoria a otros asuntos igual de importantes de otras materias, como por ejemplo, a las declinaciones del latín del bueno de don Lucas, a la conjugación de los verbos en el francés de la Señorita Mari, al número y la valencia de los elementos químicos, a los escritores y obras de la generación del 98 o del Siglo de Oro español, a la flora y la fauna de Australia, a las pirámides de Egipto y a las capitales de todos los países del mundo.


            Sin embargo y volviendo a la Geografía de don José Boluda, porque era la suya, es justo confesar que sí supimos sacar algunas consecuencias más duraderas, aprendiendo muchas cuestiones que nos han servido para toda la vida, tales como el orientarnos de día con el sol y de noche con las estrellas, saber en qué parte del mundo estamos, cuáles son nuestros vecinos de Oriente y observar la diferencia entre todos los Norte y Sur, el conocer con claridad los accidentes geográficos, el distinguir la España húmeda de la seca, la influencia del clima en los moradores de una región, el conocimiento de las migraciones y sus causas. Se nos habrá podido olvidar cuál es la capital de Nepal, pero sí sabremos situar a tal país en el Himalaya, al norte de la India, en el continente asiático, porque estábamos familiarizados con los mapas, que como indiqué antes, eran unas de sus obsesiones.


            Fue don José Boluda para nosotros una persona envuelta en el misterio y llena de contrastes por lo que explicaré posteriormente. Nos decían los mayores que era tan raro y además que estaba soltero porque pertenecía al Opus Dei. Por aquellos años no teníamos ni la más remota idea de lo que podía ser eso de pertenecer o ser del Opus. Con el paso de los cursos y encontrando respuestas, adecuadas o no, a nuestros interrogantes sobre el particular, que dicho sea de paso no nos quitaba el sueño, supimos que era una asociación de cristianos escogidos, que aquello significaba más o menos la Obra de Dios, con mayúsculas, que la había fundado un tal Monseñor Escrivá de Balaguer, que como los jesuitas tan sólo tocaban a los inteligentes –y  por eso nunca intentaron meterme a mí en su órbita de influencia-, que compartían sus bienes y que la mayoría de ellos, como era el caso de nuestro don José Boluda, habían elegido la opción del celibato.


    (MONSEÑOR ESCRIBÁ DE BALAGUER, FUNDADOR DEL OPUS DEI)

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE CARICATURAS DE ANDALUCISTAS DE NUESTRO PUEBLO REALIZADAS POR CLIM

366   .-   FRANCISCO VERGARA HUERTAS, SEGUNDO ALCALDE ANDALUCISTA EN EL EL VISO DEL ALCOR DURANTE DOS LEGISLATURAS, LAS COMPRENDIDAS ENTRE LOS AÑOS 1995 Y 2003. PACO VERGARA DESEMPEÑÓ VARIOS CARGOS EN EL PARTIDO ANDALUCISTA, FUE MIEMBRO DE SU COMITÉ NACIONAL Y CONCEJAL DE EL VISO DEL ALCOR. PROFESIONALMENTE FUE EMPLEADO DE LA CAJA DE AHORROS SAN FERNANDO DE SEVILLA, LLEGANDO A OCUPAR LA DIRECCIÓN DE DICHA ENTIDAD EN LA OFICINA DE SU PUEBLO.


                                                 El Viso del Alcor, 23 de Enero de 2026

jueves, 22 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS,, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN ONCE

11.-  Un Catedrático:  DON JOSÉ BOLUDA SANJOSÉ   ( I )


            Para un pequeño con diez años recién cumplidos era normal que existieran personas muy importantes y eso me ocurría a mí con don José Boluda y no precisamente por su presencia física; ya que este señor era más bien bajito, delgado y muy poquita cosa; sino por todo lo que le rodeaba, representaba y porque además de profesor era el director del Instituto.

      No era un simple maestro de escuela o academia de primaria, tampoco se trataba de un profesor más de cualquier asignatura, era algo más importante, era Catedrático de Geografía e Historia y para nosotros, sin entender nada del asunto, aquello resultaba grandioso; eso de ser catedrático le daba como un envoltorio especial, una especie de vestidura que suponía una admiración y un enorme respeto.


            Con el paso de los años, tanto misterio en torno a aquella titulación académica se iba perdiendo y a lo largo del bachillerato nos fuimos encontrando con otros catedráticos que nos lo tomábamos a chufla y por el contrario, a algunos que no contaban con aquella titulación y eran merecedores de todos nuestros respetos.

       Pero don José Boluda era distinto. Como señalé antes era pequeño, casi más bajito que algunos de sus alumnos que cursaban por entonces el séptimo curso. Tenía como un andar eléctrico, con sus movimientos iguales se asemejaba a muñeco de los que se le daba cuerda y siempre en su caminar iba a lo suyo, no le distraía nada. Vestía por norma de gris oscuro y me parece recordar que durante el invierno usaba mascota para reguardar su calvicie del frío o sencillamente porque le agradaba aquella prenda. Siempre serio en su docencia, raramente se le veía sonreír en clase. Educado siempre y parco en palabras en su relación con los alumnos, como algo distante. Lo calificábamos en general como algo siniestro; despertando en nosotros cuando fuimos pequeños no sólo el respeto, sino en ocasiones hasta el miedo, porque a su condición de catedrático unía la de ser el director del Instituto, con el que se las tenían que ver aquellos que no andaban derechos. Un profesor de Instituto entonces era importante, un director casi lo era todo.

       Por lo señalado anteriormente o simplemente porque era un buen profesor y conocía bien lo que llevaba entre manos, su materia, la forma de enseñarla y cómo eran sus alumnos, lo cierto es que trabajábamos con él, estudiábamos, aprendíamos cosas y en definitiva, no nos resultaban aburridas sus clases.


                   (EDIFICIO INSTITUTO DE ENSEÑANZA MEDIA DE MELILLA)

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE CARICATURAS DE ANDALUCISTAS DE NUESTRO PUEBLO REALIZADAS POR CLIM

365   .-   DIEGO DE LOS SANTOS, COFUNDADOR DEL PARTIDO ANDALUCISTA, DIPUTADO EN LAS CORTES DE MADRID, EURODIPUTADO, ADJUNTO AL DEFENSOR DEL PUEBLO ANDALUZ, CONCEJAL EN LA CORPORACIÓN MUNICIPAL DE SU PUEBLO, HIJO PREDILECTO DE EL VISO DEL ALCOR, IGUAL QUE SU HERMANO JOSÉ MARÍA, Y COMO PROFESIONAL UN EXCELENTE MÉDICO, COMO CIRUJANO, ESPECIALIDAD QUE EJERCIÓ EN ALEMANIA Y EN SEVILLA.


                                                  El Viso del Alcor, 22 de Enero de 2026

miércoles, 21 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


DÉCIMA RAZÓN

10.-  Una pieza teatral:  USTED PUEDE SER UN ASESINO, de Alfonso Paso

      Esta obra marcó un antes y un después en lo que se refería a nuestra relación con la Jesusa; ella seguía cumpliendo con su función, pero había momentos de complicidad en los que se hacía algo la distraída y ya no fue tan severa cuando nos encontrábamos los chicos con las chicas dentro de la Escuela.


            Tuvimos que representar la obra varias veces y con notable éxito. El público lo pasaba bien y nosotros mejor; aunque tengo que confesar que el mismo fue efímero y que a nadie el éxito se le subió a la cabeza, ya que ninguno dejó el magisterio para dedicarse al arte de Dalía. Y también nos atrevimos con “Puebla de Mujeres” de los Hermanos Álvarez Quintero, cuando andábamos en Segundo Curso, obra de la que Clemente hizo un original cartel de sus protagonistas, poniendo sus rostros y caricaturizando sus cuerpos, con la participación también de alumnos y alumnas, como puede verse en el mismo.


            Afortunadamente pronto soplaron nuevos aires y aquello que estaba por venir, que era demandado con urgencia, me refiero a la coeducación, a los grupos mixtos de niños y niñas, se hizo realidad en un abrir y cerrar de ojos, echando por tierras argumentos trasnochados y lo mejor de todo, es que no pasó nada.


            Las obras de teatro de la colección de la Galería Salesiana se convirtieron casi en reliquias y empolvadas quedarían en los sótanos de las librerías como piezas de museo. Existieron posteriormente otras promociones que hasta se atrevieron con nuestros clásicos, que probaron con el drama, con la tragedia y aquello de sólo para niños o sólo para niñas, que cuando lo cuentas en la actualidad casi nadie se lo cree y da paso a rostros escépticos, pasó afortunadamente a la historia.

       Así que Alfonso Paso, con su “Usted puede ser un asesino”, inconscientemente, nos ayudó a ver algunas cosas de distinta manera, que era posible estar juntos y con absoluta normalidad chicos y chicas y que la Jesusa no era nuestra enemiga.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE CARICATURAS DE ANDALUCISTAS DE NUESTRO PUEBLO REALIZADAS POR CLIM.

364   .-    PRIMER ALCALDE ANDALUCISTA DE EL VISO DEL ALCOR DURANTE LOS AÑOS
1987 A 1991, TERCERA LEGISLATURA DE LA CONQUISTADA DEMOCRACIA.


                                                    El Viso del Alcor, 21 de Enero de 2026

martes, 20 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


DÉCIMA RAZÓN

10.-   Una pieza teatral:  USTED PUEDE SER UN ASESINO, de Alfonso Paso

       Decía que nos inclinamos por una obra normal, con personajes de ambos sexos y elegimos una comedia de un autor que estaba en muchas carteleras, de moda, hablándose de él en todas las páginas literarias de la prensa de la época y en el NODO. Este madrileño, muy conocido en los medios universitarios y que había nacido y crecido en el ambiente teatral, era sin duda el autor que más estrenaba en España. El haber obtenido el premio de teatro Carlos Arniches, con su comedia “Los pobrecitos”, le abrió las puertas de muchos teatros y su enorme fertilidad a la hora de producir piezas teatrales lo llevaron a convertirse en el máximo proveedor de la escena española. Sus obras tenían gracia e intuía lo cómico, conocía como nadie su oficio, sabía graduar lo gracioso con lo sentimental y sus diálogos eran fáciles, rápidos y de mucho ingenio y oportunidad. No se complicaba en demasía con los temas, que reflejaban en mucho la realidad cotidiana. Se notaba en algunas de sus obras claras influencias de Carlos Arniches y de Buero Vallejo. Sus comedias retrataban la clase conocida como media española y en todas ellas había algo bueno, aunque ninguna de ellas llegara a la categoría de perfecta.


            Podíamos haber elegido cualquiera de ellas, El canto de la cigarra, Papá se enfada por todo, Cena de matrimonio, Cosas de papá y mamá, Las niñas terribles y un largo etcétera; ya que muchas habían sido llevadas a la pantalla y teníamos alguna referencia.


            Para llevar a cabo nuestra tarea tuvimos que pasar por una condición indispensable, impuesta por la dirección de la Escuela, la de que los ensayos sólo se podían realizar si alguna persona responsable del Centro estaba presente durante el desarrollo de los mismos y se imagina el lector a quién convencimos para tal faena, nada más y nada menos que a nuestra inseparable Jesusa. Y como creo que aquella mujer, con su fuerte formación de la Sección Femenina, era una mandada y que en el fondo nos apreciaba, pues que sería de ella sin los quebraderos de cabeza que le dábamos, aceptó y no falló a ninguno de los ensayos, que llevábamos a cabo en una de las aulas del Centro que contaba con un pequeño escenario para acontecimientos de este tipo y lógicamente por las tardes, fuera del horario habitual de clase y que propiciaron encuentros, que con el paso de los años, no demasiados, terminaron en algo más definitivo, en parejas que como se decía por entonces terminaron en la vicaría y dieron paso en un futuro no muy lejano a matrimonios pedagógicos.


      Del diseño de los decorados se encargó el artista de la clase, Clemente, y la ejecución de su estructura de madera, con aquel enorme ventanal por donde entraban y salía los personajes con el muerto a cuestas, fue de otro manitas, Fernando Arjona, el que luego sería alcalde del pueblo malagueño de Cortes de la Frontera, que llevaba dentro el oficio de su padre o por lo menos el trato de las herramientas del carpintero y que estaba familiarizado con la madera desde muy pequeño. En la pintura hubo tarea para todos, siempre bajo la dirección de mi hermano mellizo, al que también correspondían los pequeños detalles y los últimos toques, los más delicados. Al final, hasta la escena estuvo resultona y sobre todo, poco vista y novedosa, pareciendo como comentaban algunos, hasta de verdad. Como éramos pocos alumnos en el curso, casi nadie se libró de hacer algún papelito o de otras tareas también necesarias, como las de ejercer de apuntador, encargarse de las luces, de hacer correr las cortinas, de arreglar el vestuario o de maquillar a los actores y actrices. Se llegó a un momento, que hasta la buena Jesusa se atrevía a darnos consejos, acordándose seguramente de cuando ella había sido joven y también había librado sus batallitas en el juego dramático. En definitiva la obra la hizo también como algo suya y nuestro éxito, en el ámbito de aficionados, por supuesto, lo convirtió igualmente en algo muy suyo. No había más que mirarle la cara cuando al final de la representación nos confortó el público asistente con un caluroso y sentido aplauso y nosotros la obligamos a que se encontrara entre todos.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE NUESTROS DIBUJOS CON TINTA CHINA Y A PLUMILLAS

363   .-   UNO DE NUESTROS TRABAJOS MÁS ELABORADOS ES SIN DUDA EL QUE RECOGE EL MAGNÍFICO RELIEVE DEL TÍMPANO DE LA PUERTA DE PALOS DE LA CATEDRAL DE SEVILLA, CON EL TEMA DE LA ADORACIÓN DE LOS REYES.


                                                 El Viso del Alcor, 20 de Enero de 2026
 

lunes, 19 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


DÉCIMA RAZÓN

10.-   Una pieza teatral: USTED PUEDE SER UN ASESINO, de Alfonso Paso   ( II )

      Se imaginan ustedes unas aulas destinadas para los futuros maestros y otras para las futuras maestras y con un patio común para ambos géneros. Curioso, ¿verdad? Pero el disparate no se acababa en lo anterior y es que existía una funcionaria, a la que conocíamos como la Jesusa, con todos mis respetos hacia la buena señora, contratada por el Ministerio de Educación y Ciencia, cuya loable tarea consistía en que al entrar y salir del Centro y de las distintas clases o ir al recreo, no permitiera que nos juntáramos los unos con las otras.

            Mientras a los varones se nos obligaba a jugar, llegado el tiempo de asueto, en el destartalado campo de deportes de la zona que daba a la carretera, enfrente del otro campo, el que bajaba a las huertas de la orilla del Río de Oro y de los depósitos de la Shell, las alumnas deambulaban por la parte alta del recinto, entre los eucaliptos. Aquel vetusto edificio, dividido en varios bloques, que nos decían habían servido originariamente como hospital y luego reconvertidos en escuelas, siempre me dio la impresión y no sé el porqué, de abandono, y en especial sus instalaciones deportivas, si se les podían considerar así, en las que jamás vimos el más mínimo remozamiento o simple lavado de cara. Es cierto que allí jugábamos partidos fuera del horario lectivo; pero siempre con el riesgo de desollarnos vivos y perdiéndonos entre los jaramagos e hierbajos que por allí crecían silvestremente y con el inconveniente añadido de que si el balón saltaba la tapia y corría cuesta abajo había que suspender el mismo, pues seguro que podía llegar hasta el Tesorillo.

                                                       ( Sólo hombres )

      Y entre medio de los alumnos y las alumnas, ejerciendo de carabina, siempre presente la Jesusa, a la que, la verdad sea dicha, le cogíamos todas las vueltas, pues esquinas y recovecos no faltaban y ella no tenía el don de la ubicuidad. Bastaba con que se intentara, sin éxito por supuesto, tanto control para que ello tuviera en muchos casos el desembocar en múltiples parejas, que por mucha vigilancia y recomendaciones que hubiera, se encontraban en los ratos libres y en alguna que otra rabona a determinadas clases, cuando y donde querían, con la siempre complicidad del resto de los compañeros.

       Con la rebeldía lógica de nuestros años rompimos algunos moldes, ya que estábamos en plena adolescencia, incluso algunas en la edad prohibida del padre Martín Vigil, como eran los que entraban en la Escuela después de haber superado el bachiller elemental, con la consiguiente reválida  al terminar  el cuarto curso; otros, algo mayorcitos, accedían al terminar su bachiller superior, al finalizar el sexto curso y reválida y que habían dejado el pantalón ya hacía algunos años. Indico esto, por     que en el curso escolar de nuestro ingreso en la Escuela de Magisterio, en primero, por ejemplo, había un alumno, nuestro apreciado compañero Machuca, que iba a clase con ellos y acompañado de un asistente que le llevaba la cartera, tanto a la entrada como a la salida del Centro; por lo que tenía que aguantar alguna bromita, lo que hizo que aquella situación fuera efímera para su propio bien, alargando el largo de sus pantalones y convenciendo a sus padres para que el asistente se dedicara a otras tareas.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE NUESTROS DIBUJOS A PLUMILLAS

362   .-   DIBUJO MUY ELABORADO DE LA PUERTA GRANDE Y MAGISTRAL DE LA CATEDRAL DE SEVILLA. UN TROCITO DE ELLA, ALGUNAS DE LAS ESCULTURAS QUE LA ABRAZAN Y QUE EN LA REALIDAD DESPIERTAN NUESTRA ADMIRACIÓN.


                                                   El Viso del Alcor, 19 de Enero de 2026

domingo, 18 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


DÉCIMA RAZÓN

10.-  Una pieza teatral:  USTED PUEDE SER UN ASESINO, del dramaturgo ALFONSO PASO


        Siempre me atrajo la actividad dramática, desde muy pequeño; cosa que parece algo habitual en la niñez, donde el hecho de disfrazarse de lo que fuera a todos nos agradaba y el que lo lúdico, cualquier juego, en muchas de sus facetas coincidía con la interpretación de diferentes roles. Hasta tal punto me atrajo ello que junto a otros compañeros organizamos acontecimientos en su torno e incluso llegué al atrevimiento de escribir algunas piezas teatrales, sin grandes pretensiones, sobre todo, por mi condición de docente y elaboradas para el mundo infantil y juvenil; Así como a la osadía de dirigir en varias ocasiones a grupos de aficionados.

        Quizás mi afición a escribir me la despertó un profesor de Literatura que tuve en el Instituto y que luego sería director del mismo, don José María Antón. La timidez que siempre me acompañó, los prejuicios y el gran sentido del ridículo que teníamos algunos alumnos a la hora de expresarnos oralmente y especialmente por escrito, fueron desterrados con aquel que desde siempre nos alentó al ejercicio de dar libertad a nuestra imaginación creadora, poniéndonos en el camino del decir sin complejos de ninguna clase. La tarea no fue fácil, nos exigió de lo lindo, nos llevó por derroteros novedosos, nos acostumbró a leer disfrutando que nada tenía que ver con la tristeza de la lectura obligatoria e impuesta desde la perspectiva del adulto y del profesor, hubo hasta llantos por algún suspenso que siempre se consideraba por nuestra parte como algo injusto y en no pocas ocasiones estuvimos a punto de arrojar la toalla o hasta de caer en el aburrimiento del agobio. El tiempo nos fue madurando y yo, con fortuna, puedo decir que me puso en la senda tan compleja de la expresión escrita.


            El porqué de elegir esta pieza de Alfonso Paso, Usted puede ser un asesino, que quizás no fuera de las más celebradas de este autor, es debido a que fue la que llegó a nuestras manos, en una época en que este fecundo autor teatral tenía incluso varias de sus obras representándose al mismo tiempo en diferentes teatros de Madrid; es decir, que estaba de moda. Y porque nosotros, ya en la Escuela Normal del Magisterio, para convertirnos en futuros educadores, no estábamos dispuestos a seguir representando obras de la conocida por entonces Galería Salesiana, en la que los sexos estaban como reñidos y separados a la hora de la interpretación, como aquella canción de Gurruchaga que decía, con la sorna que tuvo siempre este creador, eso de los chicos con los chicos y las chicas con las chicas.

            Todavía no existía la enseñanza mixta, la coeducación, a los alumnos se les reunía en una clase y a las alumnas en otras, incluso había colegios de chicos y otros exclusivamente de chicas. Verdadero disparate que delata la altura mental de los doctos pedagogos que dictaminaban tal separación. En la calle nos juntábamos todos a jugar sin distinción de sexo y sin grandes problemas, que por entonces, sin apenas tráfico, sin televisión ni ataduras de videoconsolas ni play-station, la calle era nuestra; respondiendo también a la propia naturaleza humana de estar unos con las otras y viceversa y cuando llegaba la hora de recibir una educación nos separaban. Como diría un buen amigo mío, esto resultaba de lo más chocante; seguro que como eufemismo de otra expresión mucho más dura.

        Pero lo más peregrino era que esto ocurriera en la mismísima Escuela Normal de Magisterio, donde se presuponía que iban a ser formados los futuros educadores, los que en un corto espacio de tiempo se iban a dedicar a la tutoría y tutela de chicos y chicas, sin distinción de ninguna clase. O acaso alguien pensó por esa misma regla de tres, de la absurda separación, que los maestros sólo debían educar a los chicos y las maestras a las niñas. Vamos, algo así como si en el seno de cualquier familia los padres debían de ocuparse de los hijos y las madres de las hijas. Visto desde la lejanía y desde la perspectiva de hoy, sinceramente creo que toda aquella situación rayaba en lo absurdo.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE NUESTROS DIBUJOS A PLUMILLAS

361   .-   SEVILLA ES UNA CIUDAD QUE ENCIERRA MULTITUD DE LUGARES PARA SER DIBUJADOS, COMO ES POR EJEMPLO EN EL DE HOY, QUE RECOGE LA PUERTA DE CARROS DEL ANTIGUO PALACIO DE SAN TELMO, QUE FUERA SEMINARIO ANTAÑO Y ACTUALMENTE SEDE DE LA PRESIDENCIA DEL GOBIERNO ANDALUZ. 


                                                   El Viso del Alcor, 18 de Enero de 2026

sábado, 17 de enero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


NOVENA RAZÓN

9.- Un buen maestro de escuela: DON JOSÉ   ( III )


        Y había algo en el paso que recorrimos bajo su tutela que nunca olvidaré y que nada tenía que ver con los estrictamente escolar. Todavía los socialistas modernos no habían suprimido del calendario escolar la festividad del día de San José, el siempre recordado y no lectivo 19 de marzo. Este día era grande para nosotros por lo distinto, porque se rompía con lo rutinario. De verdad que tampoco era por el hecho en sí de no tener colegio, pues había muchos otros, quizás en exceso; pero carecían del aliciente de éste. Desde algunas jornadas anteriores cada cual ya había comprado el regalito para el maestro, para don José y esperábamos con impaciencia que llegara aquella mañana para acercarnos a su casa y entregárselo personalmente. Él nos recibía con toda solemnidad y al mismo tiempo, aunque parezca una contradicción, con la sencillez que le caracterizaba. Coincidíamos con algunos compañeros, no con todos, claro está; pues el peregrinar duraba toda la mañana y nos sentaba alrededor de una mesa redonda, con modesto mantel, para ofrecernos una copita de aguardiente dulce algo rebajado y unas galletas y pastas que se encontraban en una bandeja y que seguro que su querida madre iba reponiendo a lo largo de todo este devenir. Nuestra timidez era tal que a lo sumo degustábamos un par de ellas y tan sólo una copita del anís, que a veces ni terminábamos porque nos picaba la garganta, lo encontrábamos muy fuerte y hasta nos daba tos, disimulándola o pidiendo con toda educación, que el momento lo requería, un vaso con agua, que él mismo nos traía desde la cocina, que se encontraba junto a la salita y separada por una cortina de tela de colorines nada discreta.


            Los botes de colonia, Agua de Puig o de Lavanda, las cajitas de pañuelos, las corbatas y pares de calcetines, la cajita con la pluma estilográfica Sheaffer, los gemelos para las camisas, las billeteras o monederos de piel..., se amontonaban en el aparador y sobre todos destacaba todos los años un regalo, el del madrugador de siempre, de aquel que rompía todos los moldes, al que conocíamos bien; era un enorme jamón que reposaba majestuoso sobre una silla junto a la ventana que daba al exterior y que nadie osaba usarla, aunque la sala estuviera repleta de chicos y que sí recibía miradas mezclas de admiración y desprecio por parte de casi la mayoría de los peregrinos a casi santo lugar.

            Esta triste realidad que afortunadamente la ha superado el magisterio, me trae a la memoria aquella anécdota del desafortunado maestro que además de sus penurias nadie se acordaba de él ni siquiera en el día de su onomástica, por más que él lo anunciara sutilmente con tiempo suficiente para que le llevaran sus discípulos algún obsequio y si eran artículos para llevarse a la boca infinitamente mejor, pues no cesaba de cantar sus excelencias. Desesperado ya y como dicen que el hambre agudiza el ingenio, se le encendió la bombillita un año y en las vísperas de tal día, el suyo, nada más llegar a clase copió con letra grande y clara en el encerado el siguiente mensaje: ¡Infinitas gracias al niño que me llevó ayer a casa una hermosa gallina de granja! El invento dio resultado, porque entre las virtudes y defectos de los pequeños y de sus progenitores, también simples mortales, está el de la generosidad o caridad obligada a veces y el de la envidia. Nadie quiso ser menos que el niño inventado de la pizarra y su casa aquel año se llenó de viandas para una buena temporada.


            Cuando salíamos de la casa de nuestro don José, intercambiábamos sonrisas y saludos con los que llegaban después, fijándonos en el tamaño de sus obsequios y jugando a adivinar qué contenían aquellos envoltorios y nos parecía que habíamos cumplido con un rito obligado que se repetiría el año próximo.