sábado, 13 de abril de 2019

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Sábado, 13 de abril de 2019.
A 41 días…

EL CUMPLE DE CLEMEN Y SU GATITA “”NEKO”.


     Cumplir año es tarea fácil, solo hay que tener paciencia y esperar un añito y, en ocasiones, por su catadura de bisiesto, la condena se amplía a un año y un día. Con notoria añoranza recordamos cuando fuimos niño, en apariencia, siglos atrás, como ahora, con todos los adelantos modernos, uno de los entretenimientos que más ocupaba nuestro tiempo, consistía en contar, marcha a atrás, los días que nos faltaban para el esperado y especial día. Nos parecía que el tiempo se detenía o, al menos, que ralentizaba su marcha. Y cuando llegaba el día y nos convertíamos en el centro de nuestro pequeño universo, las risas fluían con extremada facilidad, los nervios se desataban y los ojos se nos abrían de par en par al contemplar los obsequios recibidos, independiente de la fragilidad y poco valor de los mismos, ello era lo de menos. Si algún cumple recibíamos algún muy especial regalo, ello se grababa para toda la vida en una de las mejores salas de nuestra memoria para, con extrema facilidad, poderlo recordar. 



     Hoy escribo sobre el cumple de uno de mis nietos, Clemente III, no por ocupar lugar preferente entre los 6 y medios retoños “nieteriles” (palabreja recién inventada) sino por uno de los regalos que ha recibido, antes de tiempo, por su imposible espera hasta el día de hoy, 13 de abril, día “oficial” de su cumpleaños. Con seguridad, éste obsequio, eclipsará por bastante tiempo, al resto de regalos recibidos y por recibir y, sin dudas, permanecerá por siempre, en lugar destacado de su ranking personal de presentes. Se trata de una gatita siamesa nacida hace unos pocos días, una auténtica preciosidad, un genuino peluche de carne y hueso, con ojitos azules, como su dueño que, no sé si sobrevivirá a las carantoñas, caricias, arrumacos y mimos recibidos por parte de su dueño, de su hermana Martina y de todos los pequeños de la familia. Le han puesto de nombre “Neko” que según Martina significa “gatita” en japonés.

      Ojalá crezca con las atenciones y cuidados de ahora y sirva para despertar en nuestros peques el cariño hacia los animales y las obligaciones que su tenencia, demanda.

     ¡Felicidades, CLEMEN y no olvides que “NEKO” no es un juguete, sino un ser vivo, como tú!

viernes, 12 de abril de 2019

SR. PRESIDENTE TE HAS COLUMPIADO.


Viernes, 12 de abril de 2019.
A 42 días…

VIERNES DE DOLORES




      Después del honroso título del comentario de hoy, me veo obligado a escribir que, con éste, no pretendo molestar, ni mucho menos ofender, a los cristianos (católicos y ortodoxos) celebrantes de este especial Viernes, como preámbulo de la Semana de Pasión.

     Wikipedia, la Enciclopedia Libre de internet, como así se autodenomina la misma, al igual que los Diccionarios y las Enciclopedias de siempre, nos echan importantes manitas a la hora de más saber sobre cualquier tema, religioso o profano.

     El Viernes de nuestras Lolas y Dolores estuvo a punto de desaparecer del calendario litúrgico, cuando el Concilio Vaticano II suprimió una de las llamadas fiestas “duplicadas”, dejando el 15 de septiembre como el día de “Los Dolores de Nuestra Señora la Virgen María”. Gracias a la defensa y amparo de San Juan Pablo II se mantiene, en muchos lugares de España e Hispanoamérica, la solemnidad festiva de los Siete Dolores de María en el llamado Viernes de Dolores.

      Hasta aquí, una justificación y unas pinceladas informativas sobre el tema escogido. Y a partir de ahora, una rocambolesca derivación hacia el absurdo, el disparate, el desatino propiciado por el Presidente del Gobierno español, caprichoso mandamás, fijando coincidencia entre una campaña electoral y la Semana Santa. Contentos están los del “capirote” (no utilizo este término en sentido peyorativo) Contentos estamos los que preferimos La Semana Santa a los mítines y mitineros de turno. Contentos están los que viven del turismo. Contento estamos todos. Felicidades Sr. Sánchez por sus “buenas ideas”, no exentas de bastante “mala leche”.

      Los Siete Dolores de la Virgen, andan por el camino de conversión en setenta dolores del pueblo cristiano católico, si las encuestas políticas se acercan a lo vaticinado por ellas. Al Viernes Santo le han otorgado el honor de ser “pistoletazo de salida” de encontronazos, insultos, injurias, falsas promesas, hueca palabrería, fanatismos, etc. A la Semana Santa se la ningunea, colocándola en un segundo plano, sometida a los cantos de sirenas de los mitineros políticos. Los que sueñan con la desaparición de la Semana Santa algo tramarán, algo tendrán pensado para alborotar, para inquietar, para alterar la normalidad. Ojalá me equivoque en esto último.

     Termino felicitando a las Lolas y Dolores en su día de siempre. Con mis mejores deseos de que la necesaria agua, bendita o no, se ausente por unos días de nuestros pueblos y ciudades.


jueves, 11 de abril de 2019

PARA NO PERDER LA COSTUMBRE

Jueves, 11 de abril de 2019.
A 43 días…

LAS COSTUMBRES




     Cumplido tiempo de ilusión. Ochenta años no se cumplen todos los días. Superado y agotado plazo de grande celebración y cada día más cerca de las Bodas de Oro, mantengo la COSTUMBRE diaria de asomarme, con renovadas energías, y con un nuevo monólogo a nuestro blog Calabuig2.

     Cambié hace unos meses, sin apenas notarlo, el mono de trabajo de hacedor de carruajes de sueños y de golosinas por el añorado disfraz de aprendiz de juglar de este Alcor nuestro, tratando de mantener la COSTUMBRE de escribir, todos los días un poquito, un rato.

     Las COSTUMBRES, irremediables ocupantes de gran parte de nuestro pasado, compañeras inseparables de presentes y futuros, hoy quieren ser protagonistas en este monólogo y demandan que se escriba de ellas. ACOSTUMBRADO a vivir con las COSTUMBRES a cuesta y aceptarlas como inevitables, me dispongo a proclamar sus excelencias y a criticar sus maldades.

     Cuando escribo, tengo por COSTUMBRE rodearme de buenos, silentes y sabios amigos. Recurro, en primer lugar, a la ayuda inestimable del Diccionario para mejor conocer a la fiel compañera COSTUMBRE, y éste, con su ACOSTUMBRADA maestría, me enseña que COSTUMBRE es la manera de obrar establecida por un largo uso o adquirida por la repetición de actos de la misma especie. Me recuerda igualmente que, COSTUMBRE es una práctica muy usada que termina por convertirse en norma o precepto.

    Con sana intención pedagógica, mi amigo el Diccionario me advierte y llama mi atención para no confundir COSTUMBRE con LEY. La COSTUMBRE es tácita, callada, silenciosa, no se expresa pero se sobreentiende siempre. La Ley, por el contrario, es expresa, explicada, proclamada y escandalosa, a veces. La COSTUMBRE procede de los hombres y la Ley nace del poder. La COSTUMBRE es anterior a la Ley y estaría dispuesta a seguir con nosotros, los hombres, si un feliz y utópico día desaparecieran, por innecesarias, todas las Leyes humanas.

      En las sociedades primitivas, las COSTUMBRES regulaban todas las conductas y los comportamientos humanos. En las sociedades modernas, las COSTUMBRES ocupan los huecos que dejan las normas escritas y las Leyes.

     El Diccionario, incansable educador, me recomienda diferenciar COSTUMBRE y TRADICIÓN. COSTUMBRE es simplemente un uso, una práctica repetida y Tradición implica siempre idea de valor o de conveniencia.

     Para completar el monólogo de hoy, como de COSTUMBRE, busco celebres citas que avalen la aceptación o el rechazo del tema elegido. Prescindiendo de sus autorías, selecciono unas pocas que, sin duda, ayudarán a mejor comprender que la vida de los humanos no es más que un tejido hilado con repetidas COSTUMBRES. Las buenas COSTUMBRES son casi siempre más fuertes que las mismas Leyes. Las COSTUMBRES nos toman en la cuna y nos abandonan en la tumba. Las diminutas cadenas de las COSTUMBRES son demasiado delgadas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas. Cuantas más COSTUMBRES tengamos, menos libres e independientes seremos. Las COSTUMBRES son murallas de piedras hechas de pasados que atan al presente.

     Después de tanta cotidiana COSTUMBRE, de tanta repetición y de tanto hacer y deshacer por COSTUMBRE, siempre nos topamos en la vida con algún que otro nefasto DESACOSTUMBRAMIENTO, y por más que se empeñen algunos interesados moradores de este viejo Alcor y de otros predios alejados, no puedo ni quiero ACOSTUMBRARME: A la nocturnidad alcohólica de nuestros jóvenes y de bastantes mayores. A los pocos escrúpulos de los propagadores de la ruina física y mental de los hombres. A la violencia machista sea de “genero” o no. A las mortíferas velocidades. A la frecuente corrupción, a los falsos milagros, a las epidemias de falsos mesías, a la sórdida telebasura, a la violencia, a las guerras, al terrorismo, a las generosas y criminales hambrunas y a un sinfín de inventos del hombre moderno que, sin quererlo ni saberlo, se está MALACOSTUMBRANDO a tolerar y a fomentar un salvaje, macabro y destructor egoísmo, antesala de impensados e irreparables males mayores.

     Por COSTUMBRE no quiero terminar con el amargor de lo apocalíptico; sí, con la esperanza de encontrarme y vivir con un hombre ACOSTUMBRADO a dar, a darse, a compartir, a celebrar lo bueno, a levantar al hermano caído y a elevar a cotas celestiales, la condición humana. Y acabo con el deseo de que las buenas COSTUMBRES se esparzan y derramen, como bendita agua, por todos los rincones de este nuestro Planeta Tierra. ASÍ SEA.

miércoles, 10 de abril de 2019

EL DERBY SEVILLANO DE LA SOPA BOBA


Miércoles, 10 de abril de 2019.
A 44 días… 

DERBY SEVILLANO



     Irremediablemente, arrastrado por lo inevitable, empujado por unos designios imposibles de salvar, obligado por un compromiso irrenunciable y tomando como estandarte el refrán que dice: “Ovejas bobas, por donde va una, van todas”. Que podíamos mutar por: “Hombres bobos, por donde va uno, van todos”. No tengo más remedio que escribir del próximo DERBY sevillano a celebrar este fin de semana en el Sánchez Pizjuán, SEVILLA - BETIS

     Me voy a permitir, sin ánimos de ofender o molestar a los seguidores de uno u otro color, utilizar un lenguaje humorístico, bastante próximo a lo irónico, cercano a lo satírico y primo hermano de la corriente mala uva, con la sana intención de desmitificar estos encuentros deportivos, y de quitar, si es posible, un poquito de “hierro” a los mismos.

     Antes de entrar de lleno en materia, conviene hacer algunas puntualizaciones que, seguramente, nos harán más cultos y mejores aficionados al “noble, heroico, bello e inigualable deporte del fútbol”, antiguamente llamado, absurda, desatinada y mal intencionadamente, “balompié”.

      Los ingleses, como es sabido, inventaron el fútbol y con su acostumbrado espíritu “dadivoso”, se lo regalaron a todos los países del mundo: ricos, pobres, blancos, negros, del norte, del sur, del este y del oeste. Y además, para convencernos de su altruista generosidad, no sólo nos regalaron el bello deporte, sino que lo acompañaron de una amplísima retahíla de anglicismos que, muy pronto, fueron integrados y, más que consumidos, devorados por legiones de anglófonos hispanos, necesitados de ampliar sus cortos conocimientos lingüísticos. Y aprendimos a decir: “Fútbol”, “corne”, “penalti” “orsay” y...   últimamente: DERBY. Palabra que en sus orígenes significaba o hacía referencia a las carreras de caballos más famosas del Reino Unido, instituidas en 1.780 por el XII Conde de Derby.

      Con el paso del tiempo, viendo los ingleses que esto de los caballos no tenía, fuera de la “city”, el gancho del fútbol, ampliaron su significado. Y derby se hizo sinónimo de: Competición deportiva de gran rivalidad. 

      Y es aquí, cuando se produce la proliferación incontrolada de los “derbys”. Las competiciones deportivas están a la orden del día y la rivalidad es un componente inexcusable de cualquier actividad humana. Ello nos lleva a encontrarnos “derbys” hasta en la sopa, sobre todo en las “sopas bobas”. Sirvan de ejemplos los muchos a celebrar en cada temporada. Los nacionales, los autonómicos, los provinciales, los locales y los de más abajo, como podía ser un Viso – Mairena. Y en caso extremo, tengo un buen amigo que mantiene un permanente derby con la madre de su mujer, con resultados desiguales.

      Para terminar, me referiré al derby motivo de este intrascendente comentario del día. En lo deportivo, me gustaría un imposible: Que los dos equipos ganaran o que, al menos, ninguno de los dos perdiera. Y lo imposible se vuelve justificación de no querer mojarme. Y en lo referente a la rivalidad, desearía que ésta, no se convierta en enemistad, y que los sentimientos encontrados, a veces rayanos en odio y rencor extremos, se diluyan y disuelvan en rivalidad sana, solamente.

     En cuanto a las aficiones, me conformaría con que disfrutasen de un magnífico espectáculo deportivo. Que su honrosa pasión y que, la libre defensa de sus colores, no los ciegue y los vuelva seres irracionales, más cercanos a los “culigan Neandertales” que a los hombres de un nuevo y viejo milenio.

    Y si al final del derby del   sábado, hay un ganador, convendría recordarle que la victoria y el éxito tienen muchos padres y que la derrota y el fracaso son siempre huérfanos.  ¡Arriba los “DERBYS” y abajo del todo, los incontrolados fanatismos  deportivos o de cualquier otra actividad humana.

   

martes, 9 de abril de 2019

POR LOS ABUELOS

Martes, 9 de abril de 2019.
A 45 días…

¡LOS ABUELOS AL “PODER”! AL “PODER” HACER DE TODO”.

      Entre risas y llantos, satisfacciones y quejas, querer y necesidad, trabajo y descanso (poco), los abuelos lanzamos a los cielos, conscientes de impuestas obligaciones, el grito de ¡“LOS ABUELOS AL PODER”! pero no a ese poder que ansían los políticos, o los que buscan ascensos, o los que aspiran a ser jefe, o los que sueñan en mandar, sino al poder de hacer, de aptitud, de capacidad, de empeño, de disposición.

     El PODER de los ABUELOS, pan nuestro de cada día, nos convierte en omnipotentes decatletas, preparados de sobra para superar records nacionales e internacionales. Nuestro PODER no es efímero o de corta duración, es cuasi permanente, de largos plazos y con tintes de inquebrantable. Nuestro PODER es manifiesto, desinteresado y bastante costoso, Nuestro PODER es ciego, basado en el amor, no tiene contrapartidas y es atemporal e inagotable. Podríamos seguir enumerando cualidades específicas de este nuevo PODER, actual y extendido por doquier, pero solo nos serviría para acrecentar el PODER de este PODER.

       Este PODER nuestro, el de abuelo titulado, se concreta, se actualiza y se compendia en sus muchos PODERES a ejecutar, de día o de noche y, muy a tener en cuenta, con el mayor de los agrados y el mejor espíritu de servicio. Sirvan de muestra los siguientes botones de nuestro PODER:
     El no hacer distingos entre el día y la noche. En pijama, camisón, trajes de diario o de fiesta, siempre dispuesto a la tarea.
     El llevar y recoger a los peques, las veces que sean necesarias según el o los Centros Escolares donde se suponen se educan nuestros nietos.
     El cuidar de la tropa cuando alguno o algunos, en caso de contagio, se ponen malitos y se ven obligados a quedarse en casa.
     El hacerse cargo de la menudencia, cuando los progenitores se empecinan en echar cañita al aire o festejar, en solitario o con los amiguetes, algún acontecimiento destacado, en su vida de “pringaos”.
     El dar de comer al hambriento y de beber al sediento, cuando estos enanos lo demandan, en ausencia de sus padres.
     El comprarles, de tarde en tarde y cuando la paguita lo permite, algún juguetito o juego, para tenerlos ocupados, cuando las fuerzas de los abuelos, bien intencionados, flaquean a nuestro pesar.
     El Maleducar a los nietos, cuando están bajo nuestra tutela, concediéndoles pequeños o menos pequeños caprichos, procurando que sus papases no se enteren de ello.
     El sacarlos al sol o protegerlos de la lluvia y de las inclemencias del tiempo cuando, en periodos vacacionales, se quedan a nuestros cargos.
    El creer que la jubilación es para algunos de los nuestros, abuelos de hoy, una estación jubilosa, de descanso y de buen vivir sin problemas.
     El … suma y sigue de nuestro PODER, sin casi PODER y que venga Dios y lo vea.

     Y, sin embargo, legiones de sumisos y responsables ABUELOS, seguimos dando el “callo”, seguimos en la brecha, en la tarea, en la responsabilidad de seguir ayudando a los que, por obligación de bien nacidos, deben respetarnos, querernos y ayudarnos cuando lo necesitemos de verdad, en esta historia inacabada e interminable.

     El otro PODER, el que, la mayor de las veces, corrompe; el que se compra y se vende como mercancía de mercado; el que sirve para endiosar a los poderosos de turno, para el que lo quiera. Nosotros, los ABUELOS de hoy, nos conformamos con PODER PODER.


lunes, 8 de abril de 2019

POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.


Lunes, 8 de abril de 2019.
A 46 días…

SALUD, DINERO Y AMOR

      Dice una popular canción:
            Tres cosas hay en la vida:
       Salud, dinero y amor.
       El que tenga esas tres cosas,
       que le dé gracias a Dios.




     De siempre el género humano, una vez alcanzada la categoría de “Homo sapiens”, desligado de su parentesco con los graciosos monos y colocados en un “estatus” superior, ha deseado y ambicionado muchas cosas terrenales y se ha afanado lo increíble por conseguirlas. Cosas que, como atrayentes cebos, nos empujan en muchas ocasiones a picar en los anzuelos de las vanidades, de las locas ansias, del entreguismo y de otros muchos errores humanos.

     Me imagino al hombre primitivo, recién estrenada su categoría de “rey de la creación”, escaso en salud, desconocedor del dinero e iniciándose en el deseado y temido, a la vez, arte del amor; desmelenándose y dejándose la piel por conseguir las cosas importantes de aquellos lejanos tiempos “maricastañeros”. Piedras y huesos, materias primas para sus parcos útiles y sus simples armas; animales y plantas, fuentes de su alimentación; minerales y tierras, materiales para iniciarse en su incipiente vena artística; el agua y el fuego, indispensables y mágicos elementos en aquellos durísimos e imprevisibles tiempos de olvidos y de reconocimientos.

     Su catálogo de cosas deseadas era corto en artículos y parco en cantidad, sin perder por ello su carácter de grandeza, de notoriedad y de auténtica necesidad.

     Con el paso de los tiempos, unas veces por deseos propios y otras, por imposiciones ajenas, este catálogo de cosas anheladas fue creciendo, hasta alcanzar cotas insospechadas. Y lo que en el origen, se podía contener y contar con los dedos de las manos; hoy, necesitaríamos algunos libros de páginas amarillas, o de cualquier otro color, para reunir todas las cosas deseadas por las caprichosas, variopintas y millonarias legiones de humanos.

     Sin embargo, a pesar de la superabundancia de cosas necesarias o inútiles inscritas en los catálogos de los deseos, si realizáramos una macroencuesta para seleccionar las cosas más deseadas por los humanos, seguramente repetiríamos y nos dejaríamos convencer por las propuestas de la canción del principio. Mediocre canción popular, elevada a la categoría de dogma. La Salud, el dinero y el amor coparían, sin dudar, el oro, la plata y el bronce del pódium de los deseos. Afortunados los que poseen, gozan y comparten estas tres cosas. Menos afortunados son, los que poseen unas y carecen de alguna de ellas. Y desgraciados aquellos que, no tienen ninguna o que teniéndolas, hacen un pobre uso de las mismas.

Salud, dinero y amor. ¿Por qué? Por ser antípodas de la enfermedad, de la pobreza y del odio. Y ¿Para qué? Para gozar de la vida con intensidad, para compartir la riqueza y para extender el amor hasta el último rincón.

      La primera cosa elegida, sin dudar, es la salud que, como a la libertad, se valora más cuando nos falta, La segunda cosa deseada, en esta imaginada y virtual encuesta, es el dinero. Cuidado con sus desvaríos. Decía Benavente que, el dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo. También decía que, eso de que el dinero no da la felicidad, era un invento de los ricos para que no los envidiáramos. Casiodoro decía acertadamente que, el dinero se gana con trabajo, se guarda con temor y se pierde con dolor.  Confucio, nos invita a tener en cuenta que, tener algún dinero evita preocupaciones y tener mucho dinero, las atrae. La tercera cosa deseada por los, a veces, inteligentes humanos es el amor. Amar es olvidar la palabra yo. El amor, como la borrachera, es difícil de ocultar. En amor, demasiado sigue siendo poco. El amor es ciego, por eso hay tanta gente extraviada. El amor es el único deporte que no se suspende por falta de luz. Y para completar este breviario sobre el amor, nada mejor que unos versos de Antonio Machado:
     De querer a no querer
     hay un camino muy largo,
     que todo el mundo recorre
     sin saber cómo ni cuándo.
     Me he enamorado de ti,
     y es enfermedad tan mala
     que, ni la muerte la cura,
     según dicen los que aman.

      Termino con mis mejores y utópicos deseos de que, los cuerpos y las almas de los humanos rebosen salud; que se destierren a perpetuidad males y enfermedades; que el poderoso caballero don dinero pierda su maligno poder y que su reparto sea más justo y equitativo; que en amor nos titulemos todos con notas altas y que no haya suspensos. Y que a coro, con mejores, con peores, con entonadas o con desafinadas voces, sigamos teniendo en cuenta, para bien de todos, la popular canción de...

        LA SALUD, EL DINERO Y EL AMOR.
   

domingo, 7 de abril de 2019

POR Y PARA MARTINA


Domingo, 7 de abril de 2019.

A 47 días…

A NUESTRAS ESTRELLA MARTINA LE FALTÓ NADA PARA ALCANZAR EL ORO, SE QUEDÓ EN UNA MUY MERECIDA PRESEA DE PLATA.


     ¡Vaya año que llevas, Martina! ¡Ojalá tu buena ESTRELLA siga iluminando tu caminar y tus éxitos!

     Ayer, en Utrera, padecí el síndrome de abuelo “Chocho”, recién estrenado el título de agradecido Octogenario, cuando te encaramaste al pódium de las elegidas en los juegos provinciales deportivos de gimnasia rítmica en la modalidad de mazas.

     Ayer, en una mañana nublada y gris, tú, con tu buen hacer, iluminaste el día, me robaste algunas furtivas lágrimas de abuelo satisfecho y orgulloso y, sobre todo, me diste pie, pasando de la estúpida modestia, a hacer público mi reconocimiento a tu trabajo bien hecho, a tus ilusiones infantiles y a tu entrega deportiva. Llevabas unos años rozando la gloria de subir al cajón de las medallistas. Hoy se cumplió, gracias a tu constancia y trabajo, el sueño de ocupar el segundo peldaño de esta escalera, para vosotras, mágica. Sigue trabajando como hasta ahora, disfrutando y dejando aparte el tema de las medallas ya que las recompensas, tarde o temprano, llegan siempre.

     Sobrarían estas palabras si tus querencias deportivas te llevaran al abandono de otras muchas actividades escolares, artísticas o personales, o si estos prematuros éxitos te endiosaran o te arrastraran al perverso engreimiento o a la estúpida vanidad. Sé cómo hasta ahora, escúdate en la sencillez y en la llaneza y ama el deporte como parte importante de tu educación integral y total.

     Martina, desde aquí, te mando mis más grandes y sinceras felicitaciones y no olvides que para mí siempre serás “MI CAMPEONA, aunque no subas al pódium.


sábado, 6 de abril de 2019

VA DE ENCUESTAS


Sábado, 6 de abril de 2019.
Cumplemés de Ángel (11)
A 48 días…

     El ÁNGEL se nos hace “mayor”, ya tiene casi un año. ¡Ja, ja,ja! Espera, inconsciente, la pronta llegada de su hermanita para recibir el título de “CHACHO”. Y mientras, seguimos vuela que te vuela, bajo el reloj de cristal y arena del imparable tiempo.


    CON LAS ENCUESTAS A CUESTA, MENUDAS CUESTAS NOS ESPERAN.

     ¿Quiénes encargan las ENCUESTAS? ¿Quiénes pagan las ENCUESTAS? ¿Quiénes hacen las encuestas?
¿Sirven para algo la ENCUESTAS? ¿Se manipulan las ENCUESTAS?


      Y los lúcidos y los descerebrados votantes siguen alineándose a ladito de aquellas ENCUESTAS que les interesan, que hacen ganador a los suyos y perdedores a todos los demás; que elevan a los altares de la política a los buenos, que son los suyos, y condenan a los infiernos de la oposición a los malos, que son los otros.

     ¡Qué pena de ENCUESTAS que, casi nunca aciertan o que, casi siempre, marran o yerran! ¡Qué pena, penita, pena, con música de pueblo abducido o engañado, por los que ansían el poder del poder! ¡Qué pena de inculto pueblo, fanático, dogmático, irrefutable y ortodoxo amante de la ENCUESTAS que arriman las ascuas a sus sardinas, aunque sean espetos que apestan a clara manipulación! ¡Qué pena de dinero malgastado, dilapidado, despilfarrado cuando las ENCUESTAS barruntan “nueva crisis a la vista”!

     Con lo que tenemos encima y con la negrura de las oscuridades de lo por venir, sobran las ENCUESTAS. Será lo que tenga que ser, nos guste o nos desagrade.

     Y qué decir de los encuestados. ¿Nos llegó la hora de desterrar los complejos, de jugar a la verdad, de acabar con los miedos de descubrir, sin temores, las inclinaciones políticas de cada uno de nosotros o seguiremos amparándonos, ante la opción del voto secreto, en el engaño, en el juego del despiste o en el donde dije Diego, digo…?

     Unos pocos versos, no vendrán mal para quitar “hierro” al comentario de hoy. 

      ENCUESTAS que cabalgáis
con camisas de once varas,
sobre jamelgos bien pencos,
en esta jodida España,
guardad vuestros resultados,
para mejores mañanas,
para cuando, la cordura,
sea  eficaz salvaguarda,
de un sólido compromiso,
de una palabra sagrada,
votada en longevas urnas,
al pie de  la roja y gualda,
sin necesidad de ENCUESTAS,
ni de vanas zarandajas,
que, para parir gobierno,
con votar, nos sobra y basta,
aunque ahora, la “cosita”,
se está poniendo bien cara.

viernes, 5 de abril de 2019

Versos y Prosa


Viernes, 5 de abril de 2019.
A 49 días…

SE NOS COLARON, EN EL BLOG CALABUIG2, UNOS POCOS VERSOS Y EL RELATO DEL VIAJE A MADRID, REGALO DE LOS INVITADOS AL DOBLE OCTOGENARIO DE LOS REPETIDOS.


      A veces, los desajustes sirven para ajustar. Y una vez ajustado el tema, el asunto, la cuestión, vuelve la satisfacción del orden y, con ello, se supera la problemática de lo desajustado o de lo descompuesto. Así que, menos rollo y más manteca al bollo de lo bien pensado y bien ejecutado. Y mañana, sábado “sabadete” (de lo mal pensado, nada de nada) a por la tarea del día, a recuperar la normalidad y a seguir empeñado en llegar a la Meta de las Bodas de Oro, con sobradas energías y nueva CELEBRACIÓN.


A BUSCAR VERSOS PARA ENGRASAR LA VIEJA MAQUINARIA

    ¿Dónde y cómo buscar versos,
para huir de la indolencia,
de la apatía canalla,
de la cansina pereza?

¿Dónde y cómo versos míos,
brilláis por ingrata ausencia,
bajo las sombras oscuras
de una impía indiferencia?

Y aquí, el pobre soñador,
y allá, el cansado poeta,
buscan versos descarriados,
a la luz de las Estrellas,
bajo la insensata Luna,
sobre la Mar marinera,
junto al Sol de las mañanas
y  las sombras de la Tierra.



A REDESCUBRIR UN TROCITO DE MADRID (Regalo de los INVITADOS)

     Madrugón, a las 5 de la mañana, el despertador, más sonoro que otras veces, nos despertó definitivamente. No queríamos perdernos nuestro estreno del AVE. A nuestro hijo Clemente, acostumbrado a madrugar, le tocó llevarnos a Santa Justa punto de partida y salida del celebrado tren. En cualquier tipo de estación, terrestre, marítima o aérea, parece que la vida no se detiene nunca, el continuo movimiento de pasajeros y acompañantes, su luminosidad, las propias y características voces informativas, el monótono sonido de las ruedecillas de la maletas, el eco sonoro producido en los grandes espacios de altos techos y los muchos sonidos intrusos que se cuelan o instalan en estos lugares de paso, propician argumentos de novelas, escenas cinematográficas, estampas costumbristas de una época muy viajera.

     Como casi siempre, preferimos esperar más de la cuenta, que llegar a los sitios con el tiempo justo. Nos acomodamos sin problema en los correspondientes asientos del vagón número 5. Una mesita en el centro y cuatro butacas enfrentadas para hacer más entretenido el viaje. Los “regaladores”, hasta el momento, habían previsto con acierto todos los detalles del viaje de los cuatro “catetos de pueblo, representantes de los “vejestorios visueños”. ¡Ja, ja, ja!
Todavía en forma para ciertos menesteres.

     El viaje a Madrid, en AVE, un auténtico paseo. Paradas obligadas y muy breves en Córdoba, Puertollano, Ciudad Real y Atocha (Madrid) Primera llamada de atención, la monumental y mágica transformación de la Estación de Atocha, reciclada de una estación importante de una ciudad importante, a un hermoso espacio multifuncional, con una existencia impensable en los años 60 ó 70. Para tomar un taxi que nos acercara al hotel, una pequeña odisea. Una cola de varios centenares de viajeros, todos con el mismo propósito, tomar un blanco vehículo, con lucecita verde, anagrama de SP y libre de pasajero. Milagro, un señor de los de chaleco amarillo, organizando eficazmente la cola, nos indicó uno de los vehículos que nos llevaría al Hotel Vincci Soho, en la calle del Prado. Las 16 mil licencias de taxis existente en la capital, mostraban su eficacia en este monumental atasco de Atocha.

      En unos minutos nos encontramos en el citado hotel Vincci, recibidos por 3 simpáticas recepcionistas dispuestas a solucionarnos el tema del alojamiento. Sabían, por Estela, de nuestros títulos de octogenarios y del regalado viaje. Desconocían nuestro estado físico y, con seguridad, esperaban vernos con algún “instrumento” que nos ayudara a desplazarnos (Silla de rueda, bastoncitos, etc.) Gracias a los cielos, no era así. Dejamos el equipaje en consigna y hasta que nos señalasen habitación, nos dispusimos a realizar una turné por el Madrid Histórico en un autobús turístico, igualmente reservado por los nuestros, especialmente por Estela, verdadera artista en estos menesteres de organización.

     Convertidos en auténticos turistas, de esos que “sonrosan” sus rostros después de un largo paseo en un bus de dos plantas (descubierta la planta superior) escogimos la 1ª Ruta, la Histórica, por recomendación de los que ya habían disfrutado de esta experiencia turística. Con salida y fin en el Museo del Prado y con la posibilidad de bajarse y retomar de nuevo el bus en cualquiera de las muchas paradas del trayecto, nos dispusimos a gozar visualmente de los encantos de la Capital. Por curiosidad y sobrado de espacio en el ordenador, cito los lugares más emblemáticos del recorrido. Museo del Prado, Puerta de Alcalá, Barrio de Salamanca (pobrecitos los moradores de este “popular” barrio) Plazas de Colón y de Cibeles (¡Aupa Madrid!) Gran Vía, Plaza de España, Templo de Debod, Teatro Real, Palacio Real, Puerta de Toledo, Catedral de la Almudena (¿Se saldrá Franco con la suya?) Plaza Mayor, Puerta del Sol, Museo Thyssen, Museo Reina Sofía, Jardín Botánico y… Museo del Prado. Completísimo recorrido para unos “novatillos catetos”, primerizos usuarios del “Madrid City Tour”. El viaje lo hicimos en dos partes.

     En la Plaza Mayor, donde hicimos la primera parada, tomamos unas cervecitas en un restaurante andaluz, con camareros poco agradables, inadecuados para promocionar nuestra tierra. Muchos visitantes, buen ambiente, mañana luminosa, y frecuentes huidas de los “negritos” con sus puestos “encordados”, cada vez que aparecían los municipales. No olvidamos nuestro frustrado intento de comer en el famoso Mercado de San Miguel. Original, agobiante, variadísimos puestos de variadísimas viandas, superpoblado y bastante caro. Gracias a nuestra particular y apreciada guía a distancia, Estela, que nos indicó, en la misma Plaza de San Miguel un local, con nombre familiar “Emma Cocina”, donde nos despachamos bien.

     Realizada la segunda parte del tour descrita con anterioridad, nos dirigimos al hotel. Nos asignaron habitación. Pepe y Adela, la 101 y nosotros, la 117. Magníficas y completas en todos los aspectos. Su condición de cuatro estrellas se quedaba corta, bien podían alcanzar la quinta.
  
     Uno de los camareros jóvenes nos reservó una mesa en primera línea para ver el partido de fútbol Malta – España (0 – 2) y, al tiempo, cenar. El encuentro no merece el mínimo comentario debido al desarrollo del mismo y la ligera cena medida y suficiente para un par de octogenarios y señoras, más cansados que hambrientos.

     En el bufé del desayuno mañanero, nos desquitaremos de la parvedad nocturna.

“DE MADRID AL CIELO”

     Pecado capital es estar en Madrid y no visitar el Museo del Prado.

     A cada uno le tira lo suyo, aunque en esta ocasión, no creo equivocarme al afirmar que EL PRADO es el más importante Museo de pinturas del mundo, de los que conozco (Louvre(París), British Museum (Londres), Museos Vaticanos (Roma), Galerías Uffizi (Florencia), Museo del Prado (Madrid))


No solo de pintura vive el hombre. Hay que alimentar bien el cuerpo antes de cualquier visita a cualquiera de los Museos citados con anterioridad. Y qué mejor que hacerlo en el hotel donde nos alojamos, después de una reparadora ducha. Un importante inciso culinario antes de reunirnos con los expedicionarios de “Amigo tour”, bajo el mando del guía sevillano, Fernando que nos dará las correspondientes explicaciones de los cuadros a ver y de sus respectivos autores.


      Es bueno visitar una buena pinacoteca con guía o con algún estudioso conocedor de lo que se va a ver, aunque ello suponga abusar de las prisas, del correr y correr, del imposible detenernos algo más de la cuenta en los más importantes cuadros y artistas. Y lo peor de todo es que no estamos, a nuestra edad, en condiciones de repetir visitas a los grandes museos o encontramos alicientes mayores en otras actividades.

     Coincido con Fernando, nuestro guía, que, en el Prado, hay un antes y un después de Velázquez y que, en la programada visita, adaptaremos nuestros pasos y velocidades contemplativas a este argumento.
Al final de la película, nos quedamos con la rapidísima visión de muchos, muchísimos cuadros de todos los tamaños, de muchos autores conocidos y desconocidos, poco disfrutados, que seguirán en el anonimato, por la imposibilidad de retener tanta pintura. ¡Quienes se salvan de la quema? Los más destacados, los más reproducidos, los más conocidos a través de reproducciones y libros de arte.

     Imposible enumerar cuadros contemplados o hacer un listado de pintores famosos internacionales vistos y admirados. Nos quedamos con la satisfacción de haber vuelto al Prado, de haber contemplado, in situ, muchas de las grandes obras expuestas en sus salas, de haber tenido la posibilidad de pisar, sorber, de volver a encontrarnos con tanta maravilla realizada por el hombre y siempre valorada por otros hombres, capaces o incapaces de crear arte.

        En el intermedio de las visitas al Prado, cometimos el error de visitar “El Reina Sofía”. Gastaré pocas palabras en describir la pobre impresión que me causó la visita. Al margen del edificio, como decimos por aquí, cuando algo no nos agrada, un auténtico “Batatazo”. El “Guernica” me defraudó y lo demás, barato y deslavazado complemento del famoso Picasso, de una pobreza manifiesta. Sobrado de propaganda política, pobre en obras de grandes artistas. Inmerecido Museo para Madrid y, en provincias, con el Guernica incluido, no alcanzaría la categoría de importante. Modesta opinión de este escribano. La comida a las puertas del Reina Sofía ni fu, ni fa. Calamares como plato estrella, 2 paellas algo requemadas, postre y café.

     Por la “culpa” de Velázquez, volvimos al Prado, por la tarde a pesar del cansancio acumulado en la larga visita mañanera. Un capricho y un olvido. El capricho, ver “Las hilanderas” y un olvido, no ver “La rendición de Breda”. Aprovechamos esta segunda visita del día para ver con detalle las salas de Murillo y algunas otras que no vimos por la mañana.

     Al hotel a descansar un poco. Lo merecíamos.

     Y por la tarde noche un estupendo musical.


    No sé de donde puede salir un elenco musical tan completo, tan joven y tan bueno. El coqueto Teatro Calderón, con una boca de escenario muy bien embutida en la decoración del escenario para la obra a representar. Del cine al musical en directo, un buen trecho, salvado con una ejecución digna de elogio. Voces magníficas, bailes completos, actuaciones destacadas, música en su debida ejecución, larga duración que se hace corta, todo elogiable. Razones de peso para bien valorar la obra, para disfrutar, para emocionarte, en momentos, para no olvidar en tiempo.

     Teniendo Madrid tan a la mano, gracias al AVE, no estamos en este mundo si no aprovechamos las muchas oportunidades que la capital nos ofrece, referente a espectáculos teatrales, musicales, museos y otras muchas manifestaciones artísticas y deportivas.

     ¿Seremos capaces de REPETIR EXPERIENCIA? En el aire de los poco afortunados queda esta estólida pregunta.

 LO BUENO DURA POCO.


     El pesar del repetido dicho de “¡Qué todo lo bueno, dura poco!” se cumple, casi siempre, con total y absoluta machaconería. Los tiempos del bien estar, del mayor gozo, del aprovechado vivir, corren en su breve existir, y se escapan de nuestras manos y de nuestra desconcertada conciencia, en un santiamén. ¡Cuánto daríamos en alargar la temporalidad   consciente de cualquiera de los felices momentos vividos, ya convertidos en polvo de pasado! ¡Con cuánto placer y gusto pagaríamos el dilatar, el prorrogar, el ampliar la pequeñez de los buenos momentos vividos, reciclados ya en inexistente pretérito!  Da rabia tener que aceptar el fatalismo de lo expresado, con el solo e inservible consuelo de considerarnos seres poseídos, de momento, de buena memoria, capaces de resucitar imaginativamente o con palabras el cercano pasado.

     Pusimos colofón a unos días y unas pocas horas vividas en la capital, con un paseo no programado por una de sus arterias principales, la Calle Atocha, con el fin de comprar unos pequeños obsequios para cada uno de nuestros nietos. En una de esas tiendas, en cuyas entradas están omnipresentes unas vacas de cartón piedra o de poliéster, de tamaño natural, donde se encuentra uno, todo lo impensable para agradar a los pequeños humanos   y a sus “papaces”. Las abuelas, nuestras queridas mujeres, se surtieron de pequeños regalos para los más pequeños. Confiamos en su acierto en los artículos elegidos

.
      Nuestra gratitud al joven personal del hotel “Vincci  Soho”, un cuatro estrellas con categoría de mayor rango. Fuimos atendidos, desde nuestra llegada, con   exquisitas maneras y manifiesta naturalidad, exentas de fingidos modos. Así, con extrema facilidad, cualquiera puede recomendar a sus amigos   y familiares, la elección de este tipo de establecimientos en sus visitas a la capital. Si, a lo anterior, unimos una situación privilegiada, a menos de 100 m. del Congreso de los Diputados, de la Fuente de Neptuno y del Museo del Prado, para qué más contar.

      El regreso, en el AVE, con absoluta normalidad y, como debe ser siempre, sin incidencias a reseñar. Una pequeña anécdota. En el viaje de ida, el cansancio del madrugón, no robó los ánimos para la partidita de cartas del “Continental”, quedando relegada ésta para la vuelta a Sevilla; pero eh aquí que, confiamos, antes de tiempo, en la reserva de una de las mesitas de nuestro vagón, y no fue así, imposibilitando en “encuentro”. ¡Otro viaje será! Como inauguración, por nuestra parte, del AVE, la experiencia fue bendecida y, al tiempo, elegida para nuevos y futuros desplazamientos.

     La siempre singular Amparo nos esperaba en Santa Justa para llevarnos, en el amplio coche de su tío, al pequeño enclave visueño, El Viso, más que enano en comparación con la gran urbe madrileña recién visitada. Hacía más de 50 años de la última visita a la capital y algo, mucho, ha cambiado.

     Gracias a los humanos motores e inventores del mágico regalo a estos expedicionarios cumpleañeros que, por primera vez, viajábamos juntos, las dos parejas. De negativo, su brevedad y su rápida consumición.

     Ojalá el capítulo viajero nuestro no termine aquí y podamos gozar de nuevas idas y venidas a remotos lugares, conocidos o desconocidos, siempre acompañados de familiares o amigos, que también tienen derechos a redescubrir y disfrutar del mundo que nos rodea. Ojalá, maleta en ristre, no perdamos nunca la ilusión de viajar, rebasando las fronteras de Carmona o de Mairena, sin olvidar nuestros cercanos encuentros con el añorado mar, a ése que, desde hace algún tiempo tenemos algo abandonado.

     

jueves, 4 de abril de 2019

LLEGAMOS A LOS OCHENTA. LA CELEBRACIÓN


Sábado, 23 de marzo de 2019.
CUMPLEAÑOS MUY ESPECIAL ¡LLEGAMOS A LOS OCHENTA! A 62 días…


     El TIEMPO, siempre jugador de ventajas, nos ha permitido ver sus cartas antes de jugarlas. Hace, tan solo un rato, para él; para nosotros, una “eternidad”, nos regaló, a cambio de nada, la difícil partida del ochenta cumpleaños (a pares) Se dejó ganar, vestido con ropaje de extrema generosidad, nos obsequió, al repartir las cartas, con una ESCALERA DE COLOR REAL, máxima jugada de  este juego vital. Como bien nacidos, ambos dos “mellis”, nos sentimos obligados, amigo TIEMPO, a darte las GRACIAS, con letras mayúsculas, como merece la ocasión y el obsequio recibido con su correspondiente titulación de OCTOGENARIO.

     Amigo TIEMPO, no tengas muy en cuenta nuestros egoístas deseos de alargar unos añitos más la duración de una nueva partida, pero, tampoco te olvides del todo de ello. Somos gente buena y tú lo sabes bien, todavía nos quedan algunas importantes “cositas” por hacer y por vivir. Hasta entonces, baraja y reparte bien las cartas que nunca te faltará el reconocimiento extremo de estos afortunados “paisas” que te quieren y te aprecian en demasía.

     Como cronista oficial de la familia y patriarca (título compartido con mi querido hermano) de esta cada vez más amplia estirpe “Calabuigena”, me veo en la obligación y necesidad de relatar, en formato de crónica y romance medieval, los avatares de la magna celebración de los OCHENTA CUMPLEAÑOS, con toda clase de detalles, sin escatimar palabras y procurando no dejarme atrás nada de los que ocurra en la famosa FINCA DE LA PONDEROSA, sita entre los molinos del extraordinario aceite “Bastilippo” y las tierras de los ancestros de nuestra Estrella Real, MARTINA.

     Para comenzar, nada mejor que repetir el breve romance “OCTOGENARIO”, nacido al amparo de los desvarío propios de edad tan avanzada y a la merecida gratitud hacia nuestros  lectores amigos de  ahora y de siempre.

OCTOGENARIO

La vida, voluble dama,
mujer de días contados,
pone pegas, pone trabas,
lastra con sus fieles manos,
la longitud de los días
y de un feliz cumpleaños.

La vida, señora afable,
cuando huele a Octogenario,
le upa la bilirrubina,
la tensión, el marcapasos,
y otras muchas zarandajas
del enfermo imaginario,
procurando a toda costa
animar el calendario,
entre aquellos que cumplimos
los felices ochenta años.

Octogenario es gran premio,
para todo ser humano,
para el que al raso, mora,
o vive en rico palacio,
para el que sueña despierto,
para el que nunca ha soñado,
para el que ama el silencio,
para el que busca trabajo,
para todo bien nacido
que esté vivo y coleando.

Octogenaria es la puerta
del que aspira a centenario,
aunque aquesta broma suene
a capricho serio y caro.

Ya me hallo en el camino,
en la ruta, ya me ando,
con zapatos de esperanza,
sin prisas, con firmes pasos,
que más vale llegar bien
que perderse en los rellanos,
con ropajes de intentonas
y de doloso fracaso,
antes de cruzar la meta
de bendito Octogenario.

Octogenario ya somos,
cumplimos todos los plazos,
venga Dios y nos bendiga
y demos gracias, hermano,
al llegar junto a la meta
de este presente soñado,
de testigo, la familia,
los amigos, de notario,
y en un palco de los cielos,
aquellos que se marcharon,
que hoy celebran, con nosotros,
nuestro ochenta cumpleaños.

¡Qué comience ya el Festejo,
de este veintitrés de marzo
día en el que nos parió, madre,
hace solo, ochenta años,
al Pepe el de la Adelita,
y al Clemente de Rosario,
mujeres que merecen premio,
por habernos aguantado.
¡MIL GRACIAS, FAMILIA Y AMIGOS!
¡FELICIDADES, HERMANO!
y que todos los presentes,
Lleguéis a OCTOGENARIO!

     Y el programado Festejo llegó con sobradas expectativas de bondades previstas. Transcurrió, como había de ser, cargado de sorpresas, gratitudes y bien estar y concluyó, como esperábamos, con el regusto de algo especial e irrepetible.


    A continuación, los detalles, la Crónica Oficial, publicada en nuestros adentros con letras bien clara y con MAYÚSCULAS, con la obligación de no permitir ni el mínimo olvido.

  Nos haría falta ensartar, en este momento, de este prolífico texto, una buena música de fondo, compañera y complemento del mismo. Su falta podremos suplirla con grandes dosis de imaginación que, con seguridad, no nos faltan.

     Si la bondad de las celebraciones se midieran por el número de SORPRESAS ofrecidas, por el desconocimiento casi total del guión, de lo por acontecer, por parte de los homenajeados, o por la masiva y activa participación del público asistente, estaríamos ante una EXCELENTE CELEBRACIÓN.

     Primer aldabonazo SORPRESA. Al salir de casa para dirigirnos a la Finca de la Ponderosa, Auxi, con su acostumbrada tozudez, en su papel de pertenencia al grupo organizador del evento, se empeñó en marcarnos el tiempo de la salida, ni un minuto ante, ni uno después. En día tan especial y por evitar “torceduras”, aceptamos su propuesta.  A pie, unos pocos, todos ellos cómplices “compinchados”, menos nosotros, nos encaminamos Corredera arriba y principio de calle Rosario. La luz se hizo poco a poco, caminábamos hacia la calle “Hnos. Calabuig”, la nuestra, la de los ya OCTOGENARIOS, sin pensar en lo que nos íbamos a encontrar en ella. Emotivo encuentro con toda la familia, oculta en nuestra calle. Abrazos, besos, lágrimas, pañuelos al aire, gafas de sol para el disimulo y remate fotográfico, en grupos y en conjunto total.

     De las fotos, al campo, el Día promete. Llegados a la finca, lugar de celebración, los saludos de rigor con Cordero, dueño del catering “La Vega” y como parte programada, recepción de los invitados, antes de los “actos oficiales”. El tiempo cogió carrerilla y casi se pasa de largo. Dieron las dos de la tarde y dimos paso a la “PALABRA”. En principio, a las nuestras. Como casi siempre me tocó abrir el fuego y como, en mis últimas intervenciones públicas, fui breve en el decir, compartiendo prosa y verso. Prosa para la gratitud y versos para los ochenta años cumplidos. Pepe nos regaló su pedagogía de siempre. Nos dio a conocer los orígenes de la familia “Calabuig” para mejor conocernos y amarnos. Abuelos, padres y hermanos salieron a la palestra y, si quisiéramos creer en algo más elevado que las simples coincidencias, en el justo momento de hablar de nuestra hermana Cuqui, aparecieron, en el salón, invitados muy especiales, no esperados, su hijo José Ángel, su nieto Josito y sus respectivas parejas, la muy querida “brujita” Ángela y la futura de su hijo, Carla. Interrupción, aplausos, abrazos y besos de los más cercanos y continuación de la palabra con cierta aceleración y crecida emoción. Este primer juego terminó con las palabras sinceras, cariñosas y oportuna del, como nosotros, aspirante a aprendiz de poeta, Antonio Blasco, cada vez más “hermano” en la relaciones afectivas entre nosotros. Luego, en un después no muy lejano, llegaron más palabras, más canciones, más sorpresas que fueron engrandeciendo la festiva y familiar reunión.

     Un alto, un rellenar los estómagos con buenas viandas y refrescantes bebidas y una imparable y cada vez más sorprendente continuación.

Domingo, 24 de marzo de 2019.
A 61 días…
(Continuación)

LA CELEBRACIÓN (I) (TENEMOS TODO UN AÑO PARA SEGUIR ESCRIBIENDO SOBRE EL TEMA, ANTES DE CUMPLIR LOS 81)

     Acertamos en la elección del Catering “LA VEGA”. Catering de nuestro amigo José Antonio Cordero que, con seriedad y mucho trabajo y esfuerzo, ha ido creciendo alcanzando, una alta cualificación. Desde aquí lo felicitamos y le animamos a seguir con las mismas pautas de buen hacer. La calidad de los aperitivos, la variedad de lo ofrecido, la presentación de los mismos, el correcto servicio, la bien montada mesa de los menores y el buen trato del personal de servicio, nos satisfizo sobremanera.

  El informal coctel transcurrió en un muy buen ambiente, La comunicación se fue agigantando entre los presentes hasta las altas cotas de estar muy “a gustito”. El tiempo corría juguetón, sin parar de restar partículas de festiva tarde. Comimos y bebimos con unos y con otros, intercambiamos   conversación con unos y con otros, probamos de casi todo lo que nos ofrecían, llenamos y volvimos a llenar las copas y no nos cansamos de hablar, de reír, de comer, de beber y de disfrutar. En medio de aquella divertida “marabunta” dimos gracias y nos reconocimos afortunados y tuvimos la gratificante fortuna de comprobar lo que nos quieren y nos aprecian los familiares, los amigos y sus (nuestros) descendientes. Obligados estamos a corresponder de la misma manera como bien nacidos.

     Y la fiesta continuó, y las sorpresas fueron aflorando como imparable rosario de momentos inolvidables. Clemen nos volvió a demostrar sus dotes de escritor, aunque él no se lo crea, ni lo acepte como verdad. Lo bien escrito gana mucho cuando mejor se dice. Es entonces cuando la esencia de lo dicho, cala y penetra en las entretelas de los oyentes. Y Clemen, con el tono justo, con la difícil naturalidad de lo muy querido, con las convincentes palabras de lo auténtico, se emocionó y nos contagió su emoción. El silencio fue mudo testigo de su buen sentir y decir. Lo escucharemos de nuevo, como gratificante medicina para nosotros, sus padres, y para sus queridos tíos. Antes de intervenir Clemen, los pequeños nos entregaron una serie de dibujos realizados por ellos, en los que pusieron de manifiesto sus mejores cualidades pictóricas, sus sensibilidades y su amor a los abuelos. Muestrario para ver con más tiempo.

     No sé, ni en qué momentos, ni quienes nos lo entregaron, recibimos y retuvimos en nuestras manos unos sobres sorpresa, con los nombres de cada uno de nosotros. Regalo a la vista y, por su formato, viaje. Contenido: Viaje a Madrid en AVE, alojamiento en el hotel Wincci Soho, Visitas al Museo del Prado y al Reina Sofía, entradas para el musical West side story y tour turístico en bus. Viaje completísimo de dos días a la Capital de España, regalo de los invitados. Idea de Auxi, aceptada por todos.

     A la madura, sensata, amorosa y gratificante palabra de Clemen, siguieron, para sorpresa nuestra, los sones de los más pequeños. Abrió el fuego Bianca con unas más que profundas palabras de amor hacia su “abuelo Pepe” y a su tío Clemente, homenajeados del día, mostrando su gratitud a sus seres queridos. Fue un inesperado flechazo de amor auténtico, manifestado en público, por uno de los muchos ángeles visibles e invisibles que nos acompañaron en la celebración. Martina visiblemente emocionada se separó del grupo, con lágrimas en sus ojos, incapaz de leer en su momento, hasta que se sobrepuso y nos pudo leer su emotivo parlamento. Cristina y Adela volvieron a elevar el tono emotivo de la palabra con sendas lecturas. Cristina, émula de su hermana Bianca, engarzadas de lleno en la familia, volvió a emocionarnos y Adela, con aspiraciones de “cuentista oficial de la familia”, nos regaló un elevado cuento, en el que no faltaron plumillazos y retratos nuestros. Alejandra prefirió regalarnos una actuación de violín, a su palabra, recibiendo grandes aplausos de los presentes, conocedores de las dificultades que encierra dicho instrumento.

     Nueva sorpresa. El pequeño escenario era insuficiente para acoger a todos los componentes del numeroso y muy especial coro. ¡Las cosas de nuestro hijo Diego! Partituras en manos, sin tiempo de ensayo, nos regalaron una versión de la canción de la familia Aragón “Hola don Clemente, hola don José”, que pos su chispa y simpática adaptación transcribo seguidamente:  (Diego acompañó con su guitarra al improvisado coro de voces mixtas)

Eran dos tipos requetefinos,
eran dos tipos muy  hermanaos,
eran dos tipos muy instruidos,
eran dos profes ya jubilaos.
Si se encontraban en el colegio
o se encontraban en el café,
siempre se oía a los de Melilla
y el saludito de don José.
¡Hola don Clemente!
¡Hola don José!
¿Echó usted la quiniela?
La quiniela yo la eché.
¿Vio usted a mi Adela?
A su Adela yo la vi.
¡Adios don Clemente!
¡Adios don José!

Si se encontraban en “Manolito”,
Con el  Camilo y José Manuel,
Rafa, Antonino, Chari y Marina
 y el saludito de don José.
¡Hola don Clemente!
¡Hola don José!
¿Pintó usted una plumilla?
Un retrato yo acabé.
¿Vio usted al Sevilla?
Al Deportivo y al Alavés
¡Adios don Clemente!
¡Adios don José!

     Los aplausos y las risas se hermanaron al final de la actuación, otro puntazo sorpresa para sumar a los anteriores. Todos los presentes sabían todo lo por pasar, menos los inocentes octogenarios, obnubilados, ofuscados por las continuas sorpresas que, la verdad, no daban tiempo, en su profusa aparición, a ser digeridas del todo.

     Por la presencia de una pantalla y de un proyector, esperábamos, como se confirmó posteriormente, una producción “cinematográfica” de los artistas del día, “Los Clemente”. Aunque desconocíamos el contenido de la misma. Realizador, Ángel y colaboradores destacados, Clemen y Ale. Muy buena música y entrañables fotografías (muchas de ellas desconocidas o no recordadas) Un grato paseo por nuestros orígenes, nuestros padres, nuestra infancia, nuestra familia. Algunas muy íntimas, portadoras de lágrimas que nos emocionaron y nos trasladaron fugazmente a tiempos pretéritos. ¡Cómo voló el tiempo o mejor, como “volamos” nosotros en el tiempo! Siempre juntos, inseparables, repetidos. Al final de la proyección aplausos y felicitación a los autores. 

Lunes, 25 de marzo de 2019.
A 60 días…
(Continuación)

LA CELEBRACIÓN (II)

     Las continuas sorpresas, las emociones vividas, el buen ambiente creado entre todos y por todo, la variedad y cantidad de alimentos y las bebidas ingeridas, ayudaban, con notoriedad, al mayor goce y disfrute de la familiar celebración. Nunca pensamos en tanto por tan poco. Nunca imaginamos lo mucho recibido en día ya de por sí muy especial.

    Faltaba nuestra mutación en enanitos. Rosa preparó unos trajes de estreno para los pequeños personajes. Alejandro y Dani serían nuestros compañeros de trabajo, ocultos bajos unas sábanas blancas y prestándonos sus manos a ciegas. Ni un solo ensayo, mucha improvisación y que salga el sol por donde quiera, Antequera nos pilla demasiado lejos. Sacamos por unos momentos a los pequeños del salón y, con rapidez, nos vestimos, realizando la transmutación a nuestros personajillos, Pepiño y Clim.

     Pepiño, Clim y sus respectivos ayudantes, cumplieron. Muchos pequeños no habían visto nunca el encogimiento de sus abuelos o tíos. Dos “bichitos”, Valentina y Ángela animaron el cotarro con sus diálogos con los pequeños personajes, Al final unas canciones cantadas por todos los más menudos y los mayores y al final, descubrimiento de cómo se fabrica un enano y como se desmonta, explicado delante del personal presente.

      El apagado de las ochenta velas de cada una de las tartas, preparadas por Cordero y sus huestes y repetidas en varias ocasiones, fue un claro ejercicio de gratificante colaboración en sus dos momentos claves, el encendido con la participación de bastantes pirómanos y el apagado, al que nos apuntamos todos. El “cumpleaños feliz”, en versiones hispana e inglesa, se repitió hasta que el público se cansó. Hubo tarta para todos y la tarea de partirla la realizó la mujer de Cordero con la habilidad manifiesta de haber partido más de una de aquellas dimensiones.

        Y la Fiesta continuó unas horas más. No podían faltar ni los brindis, ni el café en sus diferentes versiones, ni los dulces pequeños, ni los “ginmais” (Recuerdos a nuestro querido Diego, testigo seguro, desde donde esté, inventor de la palabra y presente obligado y manifiesto en el premio de Octogenario del “Caracuadro” y su hermano)

     La recena, a base de montaditos variados, desaparecidos por arte de birlibirloque, como si no hubiésemos ingerido clase alguna de alimentos y bebidas, acercaba a su final el gran día y la rica y extremosa celebración.

     Los ritmos cambiantes de la música propuesta por el “pinchadisco”, animaron la velada. Nadie se libró de echar sus bailecitos. Hasta los mayores, los Patriarcas, tuvieron que asomarse al ruedo para demostrar sus carencias bailongas. Los jóvenes, como de costumbre, cumplieron con creces y, como habitual, se hartaron de hacer payasadas, tributo y contribución impagable al éxito del festivo momento.

     Las silentes campanas de las despedidas, sin prisas, sin pausa, fueron sonando, de forma tenue, a final. Los repiques de gratitud máxima, asomaron lágrimas de agradecimiento en el rostro de Pepe y de su hermano Clemente. Por una estrecha rendija del estrellado cielo de los Alcores Visueños, se nos escaparon los sueños, las buenas intenciones, los muchos besos y abrazos recibidos y dados, las sinceras felicitaciones y los inolvidables momentos vividos. Material más que sobrado para escribir más de un libro con una tinta imborrable, china o no, y perdurable en los tiempos de los tiempos.