jueves, 11 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


     CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

     ENTREGA    11

     ALEJANDRO KURT DRECKMANN LOPOMO   -   ALEJO LOPOMO – KUTO


           Alejandro Kurt es un artista polifacético, como notable pintor es Alejo Lopomo, es diseñador también y como dibujante periodístico es Kuto.

        En la “era Pinochet” Alejo Lopomo (Santiago de Chile) es borrado del registro civil y su número de identidad es entregado a otra persona. En  septiembre del año 2005 las autoridades lo vuelven a inscribir en el registro civil, resucitándolo, como chileno.

        Es ciudadano español desde 1979.

        Se inicia como dibujante en el diario Colón, de Concepción; un trabajo que compatibiliza con los estudios de Arquitectura y con colaboraciones de diferentes géneros que son publicados.

        Después del golpe militar de Estado de Pinochet sale de Chile  y pasado un tiempo regresa para terminar su carrera y comienza a publicar en la mítica revista deportiva “Estadio”. Es de nuevo amenazado y se obligado a Salir de su país.

        Desde 1977 vive en España colaborando en principio con Televisión Española y en la prensa escrita pasa por Diario Pueblo, El Cocodrilo, Ciudadano, Interviu, Auto 1, el Mundo y otros. Publicando editoriales gráficas, dibujos de opinión, ilustraciones y viñetas de humor y caricaturas. Fue a mediados de los 90 cuando realiza y publica comentarios y entrevistas de jazz, una de sus grandes pasiones y en paralelo trabaja en lo que era su verdadera vocación, la pintura; considerándose sobre todo como pintor y como tal presenta sus obras en varios países (España, Francia, Inglaterra, Japón, etc.)

        Su experiencia de los tiempos de Pinochet son espeluznantes. Todos los estudiantes, profesores y trabajadores fuimos citados en la Universidad. Allí nos esperaban los militares con sus rifles y sus pistolas con camiones vacíos. Nos obligaron a correr hasta el campo de fútbol y mi asombro fue cuando vi que cuando llegamos estaba repleto. La gente con las piernas abiertas y sus manos en la nuca; llovía a cántaros , la cancha estaba embarrada y el silencio era total. Sólo escuchábamos los nombres de los que nombraban para subir en los camiones cubiertos con lonas de camuflaje. A los que no respondían los declaraban en rebeldía, en busca y captura para su juicio militar. Vi subir a los camiones profesores, compañeros y amigos que jamás volví a ver. Cuando aquello se acabó el comandante nos gritó: El resto puede marcharse, pero estén atentos a los que llamemos, porque esto todavía no ha terminado.

        Aliviados y pensando en la suerte que habíamos tenido volví rápido a Santiago y a los pocos días muchos salimos de Chile.

        Vine a España en 1977, justo en el momento de las nuevas elecciones democráticas, muerto ya Franco, escapado de una muerte me encontré con un país vital que luchaba contra las ataduras del pasado. Pronto me sumergí en su cultura, me dediqué a visitar los impresionantes museos de Madrid, contemplando las obras maestras de los más grandes pintores del mundo y emprendí y comprendí aquel camino, el aprender de todos ellos.

        Entre sus grandes obras destacar las famosas caricaturas y pinturas de los grandes del jazz,

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO OCTAVA

48.-   Un gran amigo de la infancia:   PACOLI


        Creo que sacó unas oposiciones y hoy es profesor de peluquería en un Instituto de Formación Profesional, además de estar al frente de la suya. ¿Quién se lo iba a decir a lé?... Pues..., anda que a nosotros.

        Pacoli, de niño era completísimo, lo hacía casi todo y hasta bien; simpático como él solo, sabía más chistes y chascarrillos que ninguno, de tal manera era ocurrente que cuando en mi casa alguno de nosotros contaba algo gracioso, que podía salirse de la conversación habitual o de lo cotidiano, mi tía Carmen lo aplaudía o reprobaba y nunca sabíamos con qué intención lo decía, con un frase lapidaria y tajante: “Eso es cosa de Pacoli”.

      Hacía diabluras con las pelotas, quiero decir con esto que jugaba muy bien al fútbol y que nadie piense cosas raras. Claro que no se podía comparar con su hermano Pepillo, pues éste era de otra galaxia. Este hecho le condicionó en su actividad deportiva, cuando probó en el balompié como profesional, abriéndosele algunas puertas por tener aquel tan digno referente y cerrándosele otras por el mismo motivo y las dichosas comparaciones. Para algunos hasta pudo ser igual o mejor que su hermano, pero tenía una gran debilidad, que a él sólo le daban la primera patada, se encogía muy pronto y ello, con alguna que otra lesión de importancia y menos suerte que su primogénito o sencillamente porque no le gustaba la vida sacrificada de los “peloteros” de antaño y viera su futuro en otro lugar y en otra actividad, le llevaron a abandonar este deporte siendo aún relativamente muy joven.


            Hasta de chaval cantaba con un cierto estilo y bien; sobre todo, aquellos corridos mejicanos al estilo de Jorge Negrete que tanto nos gustaban entonces.


            Era muy pillo y tenía salidas para todo; algo pecosillo y el más bajo de la reunión, cosa que a él esto no le creaba ningún trauma. Sin embargo, en algunas ocasiones era tímido y hasta vergonzoso, en especial, si había mujeres por medio, como lo demuestra lo que le ocurrió un día en nuestra casa.

       Mi madre era modista y tres de las cuatro habitaciones de casa estaban destinadas a su trabajo. Una para probador, la más cercana a la entrada, que nos servía también como sala de estudios cuando no había nada que probar y para echar las siestas en verano, sobre una manta extendida en el suelo y que terminó por convertirse en dormitorio con una cama mueble que se abría por las noches y se recogía por las mañanas cuando fuimos creciendo. Otra, de las dos que daban a la calle, era el salón comedor, aunque no faltaban días en que comíamos en la cocina por comodidad como en la mayoría de las casas que esto es posible; en él mi madre cortaba los vestidos sobre la mesa para ir formándolos después en el maniquí, permanentes acompañantes de nuestra niñez, ya que hubo más de uno y por los que sentimos siempre, sin saber el porqué, un cierto respeto y nos chocaban, no tanto por la ausencia de la cabeza, sino por causa de la falta de las extremidades. Mientras que la tercera era donde se encontraba el taller de costura, donde las oficialas y las aprendizas realizaban su tarea, sin que faltara una conversación amena siempre que no se interrumpiera la labor, que buena era Pepita para el trabajo, mi madre, y en ocasiones picantita, lo que hacía brotar risotadas, sobre todo en las nuevas, en las más jovencitas. Sería difícil olvidar a Matilde, a Lina, a Toñi y Loli y a tantas otras que durante muchos años estuvieron en el taller de casa y que casi formaban parte de la familia, pues fuimos creciendo junto a ellas y algo también aprendimos de su compañía.


miércoles, 10 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


             CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA    10

TULLIO PERICOLLI


        
JORGE FRANCISCO ISIDORO LUIS BORGES ACEVEDO

        Es una figura clave de la literatura en español y la internacional. Jorge Luis Borges es un notable poeta, cuentista, ensayista y traductor, que nace en Palermo, suburbio de Buenos Aires el 24 de agosto de 1899 y que falleció en Ginebra el 14 de junio de 1986. En su infancia, con su familia, se traslada a Suiza, estudiando en el Colegio Génove, donde reside 4 años. Su familia viaja mucho por Europa e incluso viene a España y en 1921 regresan a Argentina

        En 1955 fue Director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina y profesor de Literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires.

         A los 55 años quedó casi completamente ciego.

        A los cuatro años sabía leer y escribir, aprendiendo con una institutriz británica, y en el año 1906 escribe su primer relato; siempre prefirió los cuentos más que la novela, titulado “La visera fatal” y a los 11 años tradujo “El Príncipe feliz” de Oscar Wilde, que se publicó en el periódico El País con la réplica de Jorge Luis Borges.

        En su niñez e infancia en su barrio de Palermo, marginal, de emigrantes y cuchilleros, conoció a los “compadritos”, que después serían pobladores de sus ficciones. Ingresa directamente en el 4ª grado y el inicio de su educación pública formal fue traumática, todos sus compañeros se burlaban de aquel niño sabelotodo con anteojos, que vestía como niño rico, al que no le gustaban los deportes y que tartamudeaba cuando hablaba. Aprendiendo bien poco, algunas palabras en lumfrando y el modo de pasar desapercibido.

        Debido a la ceguera progresiva de su padre, que él también heredó, vuelven a Ginebra para que le hicieran pruebas los más destacados oftalmólogos y para librarse de ser reclutado para la 1ª Guerra Mundial, junto a su hermana, Jorge Luis estudia francés y el bachillerato en el Liceo Juan Calvín; aquella enseñanza fue completamente distinta, allí su saber y sus conocimientos son apreciados y no se reían de su tartamudez. Fue una época en la que leyó a los prosistas del Realismo francés y a los poetas expresionistas y simbolistas, especialmente a Rimbaud. Descubrió a Shopenhauer, Nietzshe, Mauthner, Carlyle y Chesterton. Tiempo en que con la única ayuda de un Diccionario aprende el alemán y que escribiera sus primeros versos en francés.

        En 1923 escribiría su primer libro de poesías, titulado “Fervor de Buenos Aires”, a los que seguirían “Luna de enfrente (1925), “Cuaderno San Martín” (1929), “El Hacedor” en 1960, “El otro, el mismo” (1964), “Para las seis cuerdas” un año después, “Elogio de la sombra” (1969), “El oro de los tigres”, en 1972, “La rosa profunda” (1975) y al año siguiente “La moneda de tierra”, al que sigue en el 78 “Historia de la noche”, “La cifra” en el 81 y “Los conjurados” en 1985, y otros muchos más-

        Entres sus cuentos destacar “Historia Universal de la infamia”, Ficciones, El Aleph, El informe de Brodie, El Libro de Arena y La memoria de Shakespeare…

        Sus ensayos, conferencias y cursos, sus entrevistas y Antologías, y sus premios y reconocimientos siempre han sido notables, tanto en  Argentina como en todo el mundo de las Letras. 

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO SÉPTIMA

47.-   Entre diferentes calzados:   LAS ALPARGATAS Y LOS ZAPATOS GORILAS   ( III )

        Evidentemente, con el paso de los años y en la lejanía, por consiguiente, del fin de la contienda nacional y de los años que le siguieron, el panorama fue cambiando, tanto en el comer como en el vestir y en este último no encontramos con unos zapatos que hicieron furor, a pesar de que eran duros como los zuecos de madera, porque los llevaban casi todos los niños y porque al comprarlos te daban una pelotita de goma y de color verde, que aquello sí que era todo un lujo. Fueron los zapatos llamados “gorila”, no por su grandeza, sino por su duración, con suelas de goma rugosa y piel de cuero, que por su coste había que cuidarlos al máximo y mantenerlos siempre limpios y brillantes. Fue para los pequeños como un símbolo de tiempos nuevos y mejores, como si se marcara con su llegada el destierro de las alpargatas, hasta como un indicador de clase social.


            Guardo en mi memoria un hecho que puede hacer referencia clara a lo anterior. Todos conocíamos a aquellos niños huérfanos, abandonados, pertenecientes como diríamos ahora a familias incompletas, especiales o desestructuradas de la “Gota de Leche”, por diferentes razones cuando salían a la calle: por su corte de pelo, casi siempre por higiene al cero, como nos ocurrió a casi todos en aquellos años de nuestra niñez y sobre todo cuando aparecían las calores estivales, porque iban acompañados de monjitas de aquellas que cubrían sus cabezas con toca que recordaba las alas desplegadas de las palomas y como de papel o tela almidonada, por su vestimenta a base de baberos grises o beiges, reñidos con los colores alegres e infantiles y por sus sandalias o alpargatas, que habían perdido por el uso y abuso la blancura de sus orígenes y que ellos todavía no habían desterrado. Y es que a estas criaturas además de carecer de lo esencial, se les conocía por su aspecto exterior.


            Hasta que un año llegó una madre superiora con aires de renovación, moderna, más de acorde con los tiempos nuevos, que por ello fue muy controvertida y entre otras tareas se propuso la de dignificar a sus criaturas, tanto a los niños como a sus ancianos, magnífica y generosamente atendidos en su institución por las Hermanas de la Caridad y empezó por cambiarle su aspecto externo. Aquellos niños se olvidaron en sus salidas de los baberos, de tener que ir en filas de a dos como las monjas y se ocupó de que llevaran jerséis de colores distintos, nada de uniformados, y si uno miraba a sus pies podía comprobar que los pequeños llevaban todos brillantes zapatos “gorila” o del estilo. No sé el tiempo que les duraría aquel nuevo calzado a la chiquillería allí recogida, lo que sí me contaron es que la mencionada madre superiora, con la que trabajé un año que me permitió conocerla algo y todo lo que pueda decir de ella tiene un cariz positivo, por la incomprensión de los que la rodeaban y por la miseria humana, su estancia en nuestra ciudad fue menos duradera que la de aquellos zapatos que intentaron paliar un poco la discriminación en que se veían envueltos los niños de la “Gota de Leche”.


            Yo puedo decir que nuestra generación, a la que se le puede caracterizar por innumerables carencias, fue la de las alpargatas blancas con suelas de cáñamo o goma y como símbolo de un progreso natural, también la de los zapatos “gorila”.
 

martes, 9 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS  Y UNA OBRA SUYA

ENTREGA    10

TULLIO PERICOLLI



Pericolli es un dibujante italiano, que además es pintor importante, ilustrador, diseñador y caricaturista, que nació en Colli dei Tronco, el día 2 de noviembre de 1936, un pequeño pueblo de las colinas de Piceno, que comenzó a dibujar desde muy niño y empezó a publicar sus dibujos en el periódico del Lice Estatal F. Stabili.

Siguiendo los deseos de su padre se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Urbino y a pocos exámenes de graduarse abandonó estos estudios por temor a una carrera que no era adecuada para él.

En 1961, a instancias de Cesare Zabattini se traslada a Milán, donde sigue residiendo actualmente. Allí comenzó a colaborar con el diario Il Giorno con dibujos que acompañaban a artículos de famosos autores. Sus dibujos, desde entonces, van apareciendo en periódicos muy importantes, no sólo de Italia, sino también del extranjero; tales como The New Yorker, Frankfurter, The New York, The Guardian, El País, entre otros. En 1994 se unió a La Republica, donde sigue colaborando actualmente.

Sus retratos, especialmente de figuras culturales han sido objeto de muchos libros y de numerosas exposiciones , tanto en Su país como fuera del mismo.

En 1970, cuando se inicia su investigación pictórica con la serie Geología culminaría en el año 1984 con una Exposición en la Galería Il Milione de Milán.

En 1987, por encargo de Livio Garzanti, crea un mural en la Sede de Via della Spiga, en Milán, que narra la vida de su Editorial.

Es en 1991 cuando Milán le dedicó una Exposición en el Palazzo Reale.

Los paisajes de su tierra natal sirven de fondo para la escenografía y vestuario de “El Elixir de Amor”, de Donizetti, que reinventó para la Ópera de Zurich, en 1995 y para el Teatro alla Scala de Milán en 1998. Ocupándose también de la escenografía y vestuario de “El turco en Italia”, de Rossini, así como para la Ópera de Zurich.

En la actualidad su actividad artística se ha centrado casi exclusivamente en la pintura, realizando numerosas exposiciones: en Pisa (2002), en Piceno (2009), en Urbino (2015), en Bolonia y en el Instituto italiano de Cultura de Tokio (2016); así como en importantes galerías privadas. 




BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO SÉPTIMA

47.-   Entre diferentes calzados:   LAS ALPARGATAS Y LOS ZAPATOS GORILAS   ( II )

        Referente al calzado no iba a ser diferente. Nos compraban un par de zapatos para las solemnidades y para unas cuantas temporadas. No se apostaba jamás por los números justos y adecuados, siempre alguno más para que cuando crecieran nuestros pies, que estábamos en edad de ello, no nos apretaran de pronto; así que al principio eran auténticas barcas, cosa que se solucionaba con calcetines gruesos, aunque fuera verano. Como el oficio de zapatero remendón, que servía para todo lo relacionado con este artículo, no se había extinguido todavía, sino que estaba en su máximo esplendor, por mucho que se gastaran las suelas o se abrieran las costuras o salieran al aire las puntillitas por los tacones y punteras, pareciéndose a las bocas de los peces por delante o clavándose en el talón por detrás, todo tenía arreglo. Aquellos agujeros que se hacían en las suelas de tanto pisar, que te rompían en principio el calcetín y luego te ponían roja la planta del pie, se arreglaba con una media suela que te dejaba el zapato nuevo. Las costuras rotas eran cosidas por el zapatero en un santiamén y los tacones eran repuestos con colas y otras puntillas y recortándote éste los sobrantes con una cuchilla que daba gusto ver cómo rebañaba.


            Pero el calzado típico de nuestro tiempo fue el de las alpargatas y en un grado inferior el de las sandalias de cuero. Cómo olvidar aquellas alpargatas con suela de cáñamo que te picaban al principio y de loneta blanca que te tenían que durar una buena temporada o las de suela de goma, que eran más suaves al pisar, pero que gastábamos antes. Recuerdo cuando te la ponías el primer día y cuidabas que no te pisaran, ni sin querer siquiera, para que estuvieran inmaculadas y porque dolía un pisotón con sólo la tela como defensa del pie. Claro que sufrido el primero, que tú tratabas de limpiar sin éxito con un poco de saliva, que valía para todo, el cuidado se iba relajando y empezaba a darte igual con el paso del tiempo, atreviéndote ya incluso a jugar con ellas a la pelota, con lo que se ponía en peligro la duración deseada, pues tampoco íbamos a cometer la locura de ponernos a jugar descalzos por unas dichosas alpargatas. De vez en cuando se limpiaban éstas con un pincelito o brocha y tinte blanco, que le devolvían casi su pureza, pero que la dejaban al secarse tiesas como el cartón de piedra; aunque al poco tiempo de ponértelas de nuevo se hacían a tus pies y le aparecían algunas grietas donde se descascarillaba el tinte.


            ¡Qué apuro para mí el día que estrené una de esas alpargatas y al primer punterazo que le di a la pelota, porque debía estar pasada la loneta o exageradamente, porque la golpeé con la uña del pulgar, aquella se rajó!

           ¡Dios mío, qué contratiempo! El rubor subió a mi rostro y no me atrevía a volver a casa y que se dieran cuenta de tal desaguisado. Mi fechoría no fue tenida, por fortuna, como tal y mi tía Carmen, que lo arreglaba todo, mandó a una de las chicas del taller que adecentara el roto y desde entonces disfruté con ella como con ninguna, porque ya estaba rota y arreglada. Existían otras alpargatas que llevaban cintas para sujetarse al pie, como pueden verse en la foto anterior, pero eran más incómodas porque se soltaban éstas y había que estar pendiente continuamente de las mismas. Preferíamos las más normalitas, de quita y pon rápidamente.

lunes, 8 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS

 

CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA    9

JUAN GONZÁLEZ BALLESTA   -   JUAN BALLESTA


RONALD WILSON REAGAN

Actor, militar y político estadounidense que nace en  Tampico, de Illinois el 8 de febrero de 1911 y que falleció en 5 de Junio de 2004 en Los Ángeles.

Fue el 40º Presidente de los Estados Unidos en dos legislaturas, la de 1981 y la de 1985. Antes había sido el 33º Gobernador de California, desde 1967 a 1975.

Miembro del Partido Republicano, que nació en el pequeño pueblo de Tampico; su padre tenía una tienda de zapatos y su madre era predicadora presbiteriana. Estudio En Dixon High School, donde demostró interés por los deportes y por lo de contar historias.

Su primer trabajo fue de salvavidas en un pueblo cercano a Dixon, y cuentan que tenía la costumbre de marcar en una madera el número de personas que había salvado, que llegó a alcanzar a 77 criaturas. Después estudió en Eureka College, donde se graduó y destacó en Economía y Sociología.

En 1932 es contratado para radiar los partidos del equipo de fútbol americano de la Universidad de Iowa y debido a su voz persuasiva se cambió a  WHO en Des Moines y trabajó como locutor de beisbol del equipo de Chicago. En 1937 cuando viajaba con estos le hicieron una prueba y le contrataron durante 7 años en los estudios Warner Brother, realizando su primera película (Love is on the Air) y a finales de 1939, ya había realizado 19 películas.

Políticamente fue un admirador, como demócrata, de Roosevelt, apoyando las candidaturas de Eisenhower, 1952 y 1956 y la de Richard Nixon, en 1960. Y en 1962, teniendo problemas con los demócratas se cambió al Partido Republicano, diciendo en una de sus entrevistas que él no abandonó a los Demócratas , que fueron estos los que me abandonaron a mí.

En 1980, en las elecciones obtiene 43.503.230 de votos, lo que suponía el 50,75 %; mientras que Jimmy Carter obtenía el 41,01 %, al conseguir 35.450.185 votos. Consiguiendo con Reagan 12 escaños más los republicanos que los demócratas y obteniendo la mayoría desde 28 años antes.

Cuando toma posesión de su primer mandato en 1981, con 69 años, se convertirá en el Presidente de más edad de los Estados Unidos. Luego repetiría en una segunda legislatura, la de 1985 a 1991.

Dos legislaturas muy complejas, con muchos éxitos y sombras, hasta que contrae, pasadas estas, la enfermedad de Alzheimer durante 10 años, contando con una mujer extraordinario que le acompañó en todo momento. Una neumonía acabó con él y su sucesor fue George H.W. Bush.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO SÉPTIMA

47.-   Entre los diferentes calzados:   LAS ALPARGATAS Y LOS ZAPATOS GORILA



        La posguerra y ya lo he señalado varias veces, trajo apreturas y en Melilla no iba a ser una excepción; aunque posiblemente no llegó a extremos de las vividas en la mayor parte de España y en especial de las que se padecieron en Andalucía, la tierra más cercana a la nuestra y de la que formábamos parte por aquellos años, en que nadie debe olvidar el hecho de que cuando cumplimentábamos algún papel había que poner Melilla, provincia de Málaga.

     Yo que nací justo el año del final de la contienda y que empecé a tener uso de razón cuando dichas apreturas se acentuaban, puedo decir sin temor a equivocarme que no me libré de ellas y baste para ello señalar algunos de sus indicadores, especialmente referidos al vestido y a la alimentación.

     Alimento tan necesario y vital como la leche, por ejemplo, en mi hogar brillaba por su ausencia; la justita que se compraba a la lechera que andaba mercadeando de casa en casa y que había que hervir antes de tomarla por aquello de la precaución, que era mejor que lo de lamentar, no era para todos los días y además, consumida con mucho miramiento. Tampoco se tomaba café, que era un verdadero artículo de lujo y que escaseaba. Desayunábamos con malta, aquella cebada tostada que se convertía en el sucedáneo del anterior y salpicada, si la había, con un poco de leche para disimularle el color, en donde sopeábamos el pan que sobraba del día anterior y que cuando faltaban los terrones de azúcar endulzábamos con unos caramelitos con forma de gajos de naranja y que cualquiera sabía de que estaban hechos.


            La comida del medio día se hacía bien en mi hogar afortunadamente; por el contrario, la  cena era bien ligerita y a base de aprovechar todo lo que sobraba del almuerzo. 
La merienda a base del chusco de harina algo oscura, como los que se comían en los cuarteles, engañados por unas onzas de un chocolate reñido con el azúcar y con el buen cacao, a las que roíamos y sobábamos con lentitud, deleitándonos, aunque nos parecía arenoso o con un chorreón de aceite o un trozo de tocino que nos sabía a gloria.

         Incluso llegué a conocer las cartillas de racionamiento, cuya existencia daban idea clara de que no nos movíamos en la abundancia.


            Y en cuanto al vestir ídem de ídem. Había que mirar por la ropa como si fuera preciado tesoro. Cuando los pantalones cortos o largos se gastaban en las culeras o rodilleras de tanto uso y de tanto lavado, porque eso sí, en la mayoría de las casas las mujeres eran limpias como ellas solas, teniendo incluso que lavar a mano, tarea que no era nada agradable, se acudía al sencillo remedio de los parches usando el tejido que más se le pareciera en textura y color y a tirar con ellos otros cuantos años o hasta que el crecimiento no te permitiera usarlos. Los calzoncillos, por ejemplo, se confeccionaban en casa generalmente. Mucha ropa que iba quedando pequeña y siempre limpia, cosida y bien planchada era herencia para los que venían detrás. Vestidos y trajes de madres y padres se pasaban a hijos cuando sus estaturas se igualaban. Los calcetines se zurcían con la ayuda de aquel huevo de madera que llamaba nuestra atención, pero que no nos dejaban jugar con él. Los jerséis de lana para el invierno también se hacían en casa y aquí sí que nos dejaban ayudar, devanando las madejas que se colocaban en el respaldo de las sillas, haciendo el ovillo, o manteniéndolas otro, entre las manos enfrentadas y con un ligero y característico movimiento de vaivén para facilitar la tarea al enfrentado, que se dedicaba a hacer la pelota de lana. Cuando la prenda se pasaba o estaba demasiado vista, tampoco se tiraba, se deshacía y se utilizaba para realizar otras prendas. Retales existían en todas las casas, por si alguna necesidad o imprevisto te obligaba a su uso. El primer traje que nos hacían a los pequeños era el de la Primera Comunión y seguro que ya no nos hacíamos otro hasta el día de la boda.

domingo, 7 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


         CARICATURISTAS CON UNA DE SUS OBRAS

        ENTREGA    9

        JUAN GONZÁLEZ BALLESTA   -   JUAN BALLESTA


        Juan Ballesta es un dibujante, humorista gráfico, historietista, periodista, pintor y caricaturista, que nace en Almería el 8 de agosto de 1935 y que falleció el 7 de septiembre de 2022 en Madrid.

        En el año 1953 empieza a publicar en el diario Informaciones de Madrid. En 1956 sus dibujos humorísticos aparecen en la revista Don José y luego en La Codorniz..

        En 1958 se traslada a Londres, estudiando en la Saint Martin Schools of Art, al tiempo que publica en periódicos y revistas: Daily Mirror, The Thatler, Lilliput, Review y otras.

        En 1969 viaja a Italia con una beca de Juan March, estudiando grabado en Perugia; permaneciendo en este país hasta 1978, trabajando n publicidad y colaborando con revistas y editoriales: L´Espresso, Linus, Rizzoli, Panini, Feltrinelli, entre otras.

        En 1978 vuelve a España y se incorpora al Grupo 16, colaborando regularmente con  Cambio 16, Motor 16 y Diario 16 y desde un año después director artístico de Diario 16.

        Cuando se disuelve el Grupo 16, se dedica menos al humor y más a la pintura, que es lo que le apasione en ese momento.

        Sus viñetas han sido reproducidas entre otras muchas, en Le Monde, Washington Post, Herald Tribune, Courrier International, Paris Match, etc.

        Hay obras suyas en l Museo de Humor de Basilea, en la Biblioteca de Documentación Internacional de París, en la Fundación de la Universidad de Alcalá de Henares, y en el Museo Centro de Arte Faro de Cabo Mayor de Santander…

        Fue premio Internacional de Prensa en el año 2000. En el año 2002 representa a España en la Exposición de Humor Mundial de la Historia Contemporánea de París. Y en 2011 la Medalla de Andalucía. Fue colaborador de Amnistía Internacional, de Reporteros sin Frontera, de Revista Credencial de Bogotá (Colombia), de Consejeros, Otros sí, la Ilustración de Madrid, Interviu…

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, 9ERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO SEXTA

46.-   Un limpiabotas:   HAMED    ( IV )

        Por otra parte, cuando Hamed conseguía el dinero que estimaba conveniente por medio de dicha tarea, lo que con sus pocos años era lógico, se venía con nosotros a jugar, porque le encantaba también el jugar a la pelota, cosa distinta a lo anterior; dejaba su caja a buen recaudo, generalmente en algunas de las porterías, con cuyos inquilinos se llevaba estupendamente porque era servicial y hacía algún favor que otro y con él, en no pocas ocasiones hasta compartíamos las meriendas los demás chicos. 


            Se marchaba pronto porque vivía por Farhana y desde nuestros lugares de juego hasta su casa había una larga caminata, que a él no le debía parecer tanta cuando volvía casi todos los días a encontrarse con nosotros.


            Una temporada estuvo sin venir y cuando apareció de nuevo nos contó con la mayor naturalidad del mundo que uno de sus hermanos mayores había muerto. Nos dejó a todos embobados con la historia que nos contó como si hablara de una persona muy lejana. Recogiendo objetos un día entre la basura se cortó con una lata oxidada y le entró el tétanos. Siguió contándonos ante nuestra más terrible admiración, con todo tipo de detalles, los dolores que padeció, como fue quedándose paralítico y cómo se ahogaba antes de morir ante la mirada atónita de todos los suyos, incapaces de hacer nada por aquella criatura y refugiados sólo en que Alá lo protegiese y le devolviese la vida. Y lo que nos maravillaba a nosotros era el saber que no habían acudido al médico, ni siquiera cuando se moría entre brutales dolores.


            Otro día despareció para siempre de nuestras vidas, se hizo mayor antes de tiempo y que nosotros. Por lo visto y en el reciente estado marroquí, cambió el cepillo por la escopeta y se hizo militar. Nunca supimos nada más de Hamed, ni bueno ni malo, y entró también en el capítulo de los intentos de hacerlo converso, sin éxito, afortunadamente para él y para nosotros, pues por aquellos tiempos no estábamos en condiciones ni preparados para cruzadas de este tipo.     


sábado, 6 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


    CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

    ENTREGA Nº  8

    GUILLERMO MARCHA DOLS   -   GUILLEM MARCH

            

ALBERTO HERRERO ROS

        Jugador de baloncesto español, alero de notable altura, 2 metros, con gran movilidad y visión del juego, de mucho temple y reconocido como uno de los mejores encestadores de la historia del baloncesto europeo.

        Se formó en las categorías inferiores del Club Canoe de Madrid; entrando después en el Estudiantes, del Colegio Ramiro de Maeztu, equipo en el que militó durante 8 temporadas.

        En un partido jugado contra el León Caja de España, alcanzó la mayor puntuación de su carrera, consiguiendo 38 puntos.

        Al llegar al Estudiantes pronto se convirtió en jugador clave para los colegiales, clasificándose para la final a cuatro de Europa, en Estambul, año 1992; ganó una Copa del Rey y fue convocado para la Selección Española.

        En 1996 ficharía por el Real Madrid, que entonces dirigía Obradoviv; siendo su fichaje en aquella época el más caro para un jugador español en la ACB.

        El cambio de equipo, a su más directo rival, no sentó bien en la hinchada estudiantil y por ello cada partido celebrado en el Magariños entre ambos fue recibido con pitos y hasta con la aparición en las gradas pancartas bien jocosas,

       Estuvo en el club merengue durante 9 temporadas, consiguiendo 2 ligas ACB y una Recopa, y con la Selección Española obtuvo dos medallas de plata en campeonatos europeos.

        Recibió ofertas de los Pacers de la NBA, haciendo una prueba con ellos, aunque no fue aceptado. No le atraía la aventura americana, por lo que no se vio muy afectado.

        Una vez retirado, temporada 2004-2005, se incorporó al servicio técnico del Real Madrid, como director técnico, trabajando con otro notable jugador, como fue Antonio Martín y después con Juan Carlos  Sánchez.

        Jugó 159 partidos con España, participó en  cinco ediciones del Europeo (1993-95-97- 99 y 2003); ganando la medalla de plata en Francia (1999), siendo el máximo encestador, y la de plata también jugado en Suecia, año 2003. Participó en 2 Juegos Olímpicos, Barcelona en 1992 y Sidney en el 2000; así como en 2 Campeonatos del Mundo (1990, 1994 y 1998), siendo en este último también el máximo encestador.

        Es el máximo encestador de la liga ACB, alcanzando la cifra de 9355 puntos y el máximo triplista, con 1233 tiros convertidos.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO SEXTA

46.-   Un limpiabotas:   HAMED   ( III )

        Siempre le envidiábamos por algo, pues era de los pocos de nosotros que siempre tenía algún dinerillo ganado por sí mismo; aunque también sabíamos de la tristeza de su vida, porque con lo poco o mucho que ganaba tenía que contribuir al mantenimiento de una familia más que numerosa con escasos ingresos, donde las miserias y la enfermedad eran inquilinos permanentes.


            Por ello, cuando llegaba la Navidad y a pesar de que era musulmán, le dibujábamos unas tarjetas navideñas, con colores y todo, para pedir descaradamente el aguinaldo a sus clientes, como lo hacían entonces otros profesionales, como el cartero, los basureros, los serenos, etc., porque sus sueldos no eran nada boyantes y cualquier suplemento o ayuda de cualquier tipo les venía estupendamente.


                Y cuando alguno le preguntaba algo extrañado:

-   Pero tú no eres moro...

             Él respondía sonriendo:

-   Mis amigos dicen que pronto me van a bautizar.

               Y para reforzar su opinión le enseñaba otras tarjetitas y continuaba sin perder la sonrisa.

-         Como yo no puedo encargarlas en una imprenta porque son caras, ellos son los que me las hacen.

            Con lo que despertaba, en días tan señalados, más aún la generosidad de éste y otros más clientes, hasta que las acababa todas.

      Sólo había algo que le perdía y que hasta ponía en riesgo la seriedad de su negocio, por muy chaval que fuera y al que se dedicaba en cuerpo y alma, como era su afición desmedida al juego del trompo. Andaría ya por los trece o catorce años y sin desearlo, porque era consciente del riesgo que corría, pues cuando se veía envuelto en él, en muchas ocasiones perdía gran parte de su jornada laboral, difícil después de recuperar, se enredaba en partidas hasta con chicos mucho mayores que él y lo que era peor, jugándose algunas monedas de las pocas que obtenía con su duro trabajo. Era bastante habilidoso con el trompo, lo lanzaba con violencia para que el baile fuera durante mayor tiempo y con delicadeza lo recogía una y otra vez con su mano para llevar con el empuje de la púa las perras gordas y chicas desde la olla hasta la raya que le daba la propiedad de las mismas; sin olvidar el último golpe, el definitivo, cuando la danza del trompo daba su postrera boqueada, con el lateral más abultado de la madera y al que nosotros llamábamos el porrón.

        Como se trataba de un juego y las habilidades estaban repartidas,  unas veces ganaba y era el más feliz del mundo y otras, ocurría todo lo contrario y sólo pensaba en que llegara el próximo encuentro para resarcirse de sus pérdidas, sin darse cuenta de que la mayor parte de éstas estaban en el dinero que dejaba de ingresar por su trabajo.

        Nosotros, como chavales tampoco éramos conscientes de aquello, lo veíamos como un juego más y a ninguno se nos ocurría aconsejarle que lo dejara; entre otras cosas, porque a pesar de contar con una edad más o menos igual que la nuestra, lo teníamos por algo mayor que nosotros y que seguro sería por razón de su independencia y por su actividad laboral desde fecha tan temprana, desde que casi era un niño.

viernes, 5 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA  Nº  8

GUILLERMO MARCH DOLS   -   G. MARCH


          G. March  es un  dibujante, ilustrador, guionista, historietista, rotulista, entintador, colorista, portadista, diseñador y caricaturista., que nació en Palma de Mallorca el 28 de septiembre de 1979.

        Empezó a despuntar en el mundo del cómic en unas tiras de un diario universitario y en fanzines o pastiches en las revistas Como y en Creativa, así como en la revista Esquitx.

        Para la Editorial Dolmen y en otras creó ilustraciones eróticas. Precisamente en el mercado francobelga debutó con un álbum de cómic erótico, “Souvenir”, en 2004; en un cómic detectivesco, “Jours Gris”, en 2008 y en otro fantástico, “Vampyres”, e 2009.

        También dibujó para el cómic de superhéroes en la Editorial DC y con el personaje Batman, poniendo en sus series un punto de erotismo que no pasó desapercibido para sus lectores. Para la misma Editorial, DC Comic, dibujó las series de Wonder Woman, Batman eternal, Trinity y Action Comics

        En la Editorial Dupuis realizó dos álbumes con una combinación de suspense y erotismo, en Monika, The Dream y Karmen.

    Ha recibido multitud de premios, sobre todo en su época de  juventud y realizó una gran cantidad de exposiciones con sus obras.

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RAZÓN CUADRAGÉSIMO SEXTA

46.-    Un limpiabotas:   HAMED   ( II )

        Los tintes no se usaban si no lo pedía el cliente o cuando era absolutamente necesario, que había que economizar en todo si se quería sacar el negocio adelante. Así que la primera faena propiamente dicha, después de improvisar un dobladillo hacia fuera en el pantalón del cliente y ponerle cuidadosamente los cartones, que toda precaución era muy tenida en cuenta por el mismo, que apreciaba en estas cosas signos de profesionalidad, a pesar de sus escasos años, era un buen cepillado sin ningún mejunje o mejor dicho, con los restos en el cepillo de las anteriores limpiezas. Un poco de saliva espurreada con habilidad y sin que el cliente se diera cuenta, acercando su cabeza al zapato en un movimiento rápido, cuando el anterior departía con otros compañeros, sorbía el café con lentitud u hojeaba distraídamente el periódico, nos decía Hamed que le venía estupendamente al calzado y a la brillantez de su trabajo.


                Realizada esta primera fase se pasaba al tinte si asentía el usuario, consciente de que le iba a costar un poquitín más, no mucho, y Hamed, después de agitar el contenido de la botellita para que tomara más cuerpo y no sólo fuera el agua con el polvo en el fondo, otro síntoma de buen hacer, untaba el mismo sobre el calzado con el debido cuidado al rondar la parte superior y no tanto cuando andaba por los alrededores de la suela.

     Después seguía otro ligero cepillado para igualar el tinte y secarlo más rápidamente y a continuación la crema, alternando los zapatos a la señal de un golpe en la madera lateral de la caja, dado con la palma de la mano para que sonase.


        Las primeras untadas de betún no importaba que el cliente viera que eran abundantes, sino todo lo contrario, pues casi era preferible llamar indirectamente la atención del mismo y que reparara en ello. Nada de usar cepillos, con un trapo liado en los dedos índice y corazón o con estos completamente desnudos, seguía su tarea. En las siguientes venía el ahorro y la explicación a lo de la caja vacía por uno de sus laterales, pues la faena consistía en no usar apenas ésta. Bastaba con tener mucha habilidad, con movimientos rápidos y con la caja casi bocabajo se pasaban los dedos por la parte casi vacía y daba la misma impresión.

        

        Cepillado rápido y finalmente, trapo que te quiero, ponían fin al trabajo, generalmente realizado sin prisas, a no ser que el cliente se las impusiera o que por parte de Hamed viera que otros podrían necesitar su servicio o se lo solicitaban en plena faena.

         Siempre le envidiábamos por algo, pues era de los pocos de nosotros que siempre tenía algún dinerillo ganado por sí mismo; aunque también sabíamos de la tristeza de su vida, porque con lo poco o mucho que ganaba tenía que contribuir al mantenimiento de una familia más que numerosa con escasos ingresos, donde las miserias y la enfermedad eran inquilinos permanentes.