Y como la vida sigue..., ¿Cómo olvidar a aquellas criaturas que el fuego los devoró en ese rincón andaluz, muchas veces olvidado por tus otra siete hermanas, que es Almería, y que viven en recovecos casi desconocidos y olvidados por el mundo. Más de una decena de muertos, muchas más personas desaparecidas, heridos de distinta gravedad y casi un millar de desalojados; para demostrarnos la fragilidad de la humanidad, en este no deseado tipo de tragedias. ¡Cuánto dolor! Y la vida, menos la de estos que fueron asesinados por el fuego, continúa.
Así uno puede ver en una plaza de toros, la de los "san fermines", dos grandes pancartas, pintadas en trapos blancos, que recogían frases dañinas, como la de "PUTA ESPAÑA" Y "PUTA SELECCIÓN", que levantan protestas de los que no son cómplices de los pintores del este odio. Y uno inocentemente llega a pensar que serán sus autores los que no se sienten españoles o porque en el fútbol nuestro equipo sigue teniendo éxitos o porque este acontecimiento deportivo tiene mayor atracción que sus fiestas...? Dándose la curiosidad o paradoja, que mucha gente navarrica salta de gozo y alegría, ondeando banderitas cuando España deja en el camino, primero a Portugal y después a Austria. en el Mundial de los Mundiales organizado por Canadá, Estados Unidos y México, que también hicieron las maletas para abandonar este acontecimiento.
Y además con otra paradoja más hiriente para los pintores, la de que ha sido un navarrico precisamente cuando ha entrado en el césped a pocos minutos del final de los dos últimos encuentros celebrado por nuestro país, el que marcó los dos goles necesarios para dejar fuera a los lusos y a los austriacos. ¡Qué coincidencia, verdad? Sí, señores, fue el futbolista navarro , Mikel Merino, el que desató el atasco, sin olvidarse de los suyos, luciendo el pañuelo rojo, de su San Fermín. Asegurándoles que ni fue este Santo ni Dios los que propiciaron esta coincidencia. Son cosas de la vida, que tenían que pasar y pasaron.
Y el martes, no por decreto de cumplimiento obligatorio dictado por el Gobierno, sino porque su tele, a la que muchos califican de pública, se encargará que todos los españolitos estemos delante del televisor el martes, 14 de julio y a las nueve en punto para ver si somos capaces de aguarles su Fiesta Nacional a los del madridista Mbappé.