lunes, 9 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMO TERCERA

23.-   Un comercio:   PAPELERIA Y LIBRERÍA "CASA BOIX"   ( III )

        Casa Boix nos surtía periódicamente de un material insustituible para la niñez de nuestro tiempo, como lo eran los elementos de nuestros coleccionables, principalmente de los tebeos y de las estampas o cromos. Los tebeos que se agotaban inmediatamente en los quioscos los encontrábamos en esa tienda de la Avenida; los de El Capitán Trueno, El Guerrero del Antifaz, Jaimito, el TBO, Roberto Alcázar y Pedrín, Flash Gordon o Hazañas Bélicas siempre estaban allí y los primeros sobres de estampas de películas famosas como El halcón y la flecha de Burt Lancaster, de Blancanieves y los siete enanitos, de Dumbo, aparecían en su escaparate con el álbum correspondiente; así como la de los futbolistas de todos los equipos al comenzar cada temporada. Recuerdo de entre éstas una colección en que las estampas reproducían partes de los futbolistas más destacados de cada equipo y que completadas, como si de un puzzle se tratara, formaban un póster de cada uno de ellos, Y se daba algo muy curioso, que era tal el vicio que teníamos, que llegábamos a conocer al futbolista que pertenecía cada media o bota, cada brazo o pierna, el campo que le servía de fondo o el cielo con un trozo de cabello del mismo.



Casa Boix nos suministraba el papel marrón de envolver para hacer las montañas, después de arrugarlo bien, del Belén; el papel azul para conformar el cielo, el plateado para construir las estrellas, la que guió a los Reyes Magos en especial, la Luna y el curso de los ríos, sobre los que colocábamos los patitos; la anilina marrón y verde, para una vez preparada, pulverizar las montañas con un aparato de los que se usaban con ZZ para matar a los insectos o para manchar el serrín de dichos colores y repartirlo por todo el Nacimiento. Con el paso de los años también comprábamos aquellos fondos de cielo y tierra, ya dibujados, con nubes, con casitas, palmerales, montañas y castillos.

        A Casa Boix íbamos a comprar el papel de seda de distintos colores para fabricar nuestras primeras cometas, aquellas que construíamos el armazón  o su estructura con cañas y que pegábamos el papel con engrudo, mezcla de harina y agua. Allí encontrábamos las divertidas calcamonías o calcomanías, que estampábamos humedeciéndolas y quitándole el papel que las protegía en nuestros libros y cuadernos o en los mismos brazos, como si de tatuajes se trataran y que vuelven a utilizar los pequeños de ahora después de muchos años de estar desaparecidas o por la utilización de otros medios de estampación más modernos.


            En Casa Boix encontrábamos igualmente cuentos, normales y troquelados, libros; toda clase de juegos de mesa, como el parchís y por detrás la oca, el ajedrez, los dominós, los de reconstrucción con piezas en forma de cubos que te permitían componer láminas, los puzzles; los mecanos y los juegos de arquitectura...



            ¡Qué no habría en aquel almacén del fondo!

       Aún recuerdo cuando íbamos a Casa Boix, con tan pocos años, que el mostrador era demasiado alto para nosotros y teníamos casi que empinarnos para que los empleados nos vieran. Pasaron los años y el mostrador se nos fue empequeñeciendo y seguimos visitando aquel lugar para comprar otros artículos, ya no de niños, y del que guardamos gratos recuerdos y lo que es más curioso, es que allí nadie nos podía conocer, porque éramos tantos los pequeños que pasábamos por él a lo largo de cada jornada y de todos los días, que era imposible quedarse con la fisonomía de clientes tan menudos como nosotros cuando empezamos a frecuentarlo.

      No sé qué habrá sido de aquel establecimiento, posiblemente con todo lo que ha cambiado el mundo nuestro de cada día, a él le habrá ocurrido lo mismo; quizás los niños ya no lo frecuenten tanto, puede que de aquellos dependientes de entonces la mayoría se hayan jubilado, que el comercio sea dirigido por nuevas generaciones de la familia Boix, que haya envejecido y se dedique a la venta de otros artículos bien diferentes a los de aquellos tiempos nuestros...; pero de lo que sí estoy seguro es de que fue un establecimiento, como otros tantos,  emblemático en nuestra ciudad.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

411   .-   DIBUJO DEL MARINERO QUE MIRANDO EL HORIZONTE SIENTE LA NOSTALGIA DE NO ESTAR EN EL MAR DE SU VIDA, DIBUJO DE GRAN SENCILLEZ Y CON TRAZO FIRME QUE DEMUESTRA SU ENORME TRANQUILIDAD. REALIZADO EN COSTA BALLENA DURANTE EL ESTÍO DEL AÑO 2021.

    
                                                        El Viso del Alcor, 9 de Marzo de 2026

domingo, 8 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES

 
RAZÓN VIGÉSIMO TERCERA

23.-  Un comercio:  LA LIBRERIA Y PAPELERÍA "CASA BOIX"

        No sólo eran los libros de textos los que conseguíamos en Casa Boix, sino ese continuo e inacabable chorreo que conformaba el material escolar: lápices, gomas de borrar Milán, colores Alpinos, el papel Guarro para los dibujos, las cartulinas blancas y de colores para algunos trabajos manuales, el pegamento Imedio, los palilleros y plumas, el papel secante, la tinta normal y china, algunos botes de témpera, la escuadra, el cartabón y la regla, el semicírculo graduado y el compás, los señalados mapas mudos sueltos y para cada ocasión, el papel de seda y el de envolver para forrar los libros...


            De las sandalias, que era el calzado más usado, decía mi tía Carmen, que gastábamos bien sus suelas, al comienzo de cada curso, en este ir y venir desde nuestra casa a aquella tienda; al igual que los demás alumnos, con los que nos encontrábamos allí en muchas ocasiones.

       Pero es que no sólo acudíamos allí exclusivamente para lo relacionado con la tarea escolar, otros alicientes nos llevaban a casa Boix y muy variados. Este segundo motivo respondía o entraba en el capítulo de lo divertido, tenía mucho que ver con nuestros pasatiempos, pues los mejores recortables los encontrábamos en ese establecimiento y con un surtido variadísimo. Por una lado estaban los que hacía referencia a ese héroe importantísimo de nuestros tebeos como era Flash Gordon y de los representantes de todos los pueblos imaginarios que moraban en el espacio infinito, engrosando los capítulos de los amigos y enemigos del mismo. Algunos, por no decir todos, seres extraños que eran fruto de la imaginación de sus creadores y que llegaban a formar parte de la realidad de nuestros juegos, a los que nunca faltaron buenas dosis de ella. Por otro lado estaban los que representaban a los diferentes ejércitos; allí no faltaban los infantes, los artilleros, los regulares y legionarios, los marinos y los de aviación; soldados de los tres ejércitos, tierra, mar y aire, que nos llevaban horas y horas en su recorte y sujetos por aquellas solapas que se doblaban en su base y que eran protagonistas de nuestras inventadas batallas incruentas siempre; en tanto que las niñas se entretenían con los suyos, con lindas muñecas dibujadas a las que había que vestir con toda clase de modelitos y complementos, como sombreros, cinturones, calcetines y calzados que se sujetaban con distintos cuadritos que se doblaban para tal fin.                                                          

                                                  

 
                

        Volviendo a nuestros soldados, existían los que iban acompañados de sus materiales de guerra, los carros de combate, que para  nosotros antes de ir al servicio militar eran tanques, las ametralladoras, las ambulancias con la cruz roja, los muy variados cañones, los jeeps...

         La gama de recortables igualmente era completísima en su relación con el Belén. La Virgen María y San José, el Niño en la cuna o pesebre, el buey y la mula recostados, los pastores y los Reyes Magos, el rey Herodes y la soldadesca romana nunca faltaban entre la chiquillería cristiana; así como todos los elementos de tan fausto acontecimiento, como el Portal, el pozo, las casitas, el castillo, los puentes y sin olvidar tampoco la flora y la fauna típica de los Nacimientos, como los patos, las cabras, los camellos y las palmeras.


            Estos recortables se complicaban en cuanto a su ejecución con el paso de los años; así se convertían en objetos de nuestra preferencia los que reproducían determinados y conocidos edificios, castillos con todos sus detalles y en volumen, que nada tenían ya que ver con los que eran planos, los de diferentes embarcaciones y aviones, por supuesto, todos ellos más complicados, pues eran recortables que exigían también su construcción y el uso del pegamento.


NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

410   .-   UN PERSONAJE QUE APARECE EN NUESTROS TRABAJOS CON FRECUENCIA. EL PAYASO, QUE TANTO NOS ENCANTABA DESDE LA INFANCIA Y LA NIÑEZ JAMÁS DEJÓ DE SER ADMIRADO A LO LARGO DE TODA NUESTRA VIDA POR EL BIEN QUE NOS PROPORCIONABA. EL DESPERTAR LA RISA EN LOS HUMANOS, GRANDES Y PEQUEÑOS, Y A VECES SÓLO LA SONRISA, ES MÉRITO MÁS QUE SUFICIENTE PARA QUE MEREZCA NUESTRO AGRADECIMIENTO Y GRATITUD Y QUE NO LO OLVIDEMOS NUNCA.
BOCETO COMO TODOS LOS ANTERIORES REALIZADOS EN COSTA BALLENA (ROTA) EN EL VERANO DE 2021.


                                                        El Viso del Alcor, 8 de Marzo d 2026

sábado, 7 de marzo de 2026


BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES,COSAS Y PERSONAJES

RAZÓN VIGÉSIMO TERCERA

23.- Un comercio:   LIBRERÍA Y PAPELERÍA "CASA BOIX


                                                 ( Dibujo de Francisco Alcaraz Betoret )

         Vivir en Melilla y no conocer Casa Boix en nuestros años y juventud, parecería cuestión imposible; aunque esta afirmación no faltará quien la pueda considerar como algo pretenciosa o carente de realidad o hasta de sentido común. Cuando señalo esto lo hago como una expresión común más, como una forma de hablar similar a esa otra, por ejemplo, en la que varias personas te indican algo en lo que coinciden contigo y tú para avalarlo indicas con la mayor tranquilidad del mundo, que lo dice toda la gente, sin pasar de la media docena de personas.

         Me refiero principalmente a todos los que vivíamos en sus inmediaciones, ya que su ubicación en la parte central de nuestra Avenida, era lugar obligado para comprar algunos artículos; además de sitio de paso para otros rincones tan señalados como nuestra parroquia, la del Sagrado Corazón de Jesús, o por encontrarse cuando ya fuimos cumpliendo los años, en el paseo o "tontódromo" más importante y concurrido de la ciudad.


            Hace muchos años que no visito dicho establecimiento y quizás el recuerdo que guardo del mismo no coincida en casi nada con la realidad actual del mismo. Tengo la sensación de encontrarme con un espacio alargado, con un mostrador de atención al cliente en su parte derecha y pasado éste una especie de almacén donde se guardaba todo el material de papelería. Contaba también en su parte derecha y nada más entrar con un pequeño escaparate, poco llamativo, donde podían presentarse y esa es mi impresión, las posibles novedades, pero seguro que no estaban expuestas por un experto escaparatista.

 No llegué a saber si el personal que nos atendía era alguno de la familia de los Boix, posiblemente oriundos de Cataluña por el apellido o del levante valenciano, pero pienso que bien pudieran ser los que se ocupaban de la caja y es que en los comercios de aquella época los dueños de los mismos se mezclaban en el trabajo con los empleados y a veces resultaba difícil distinguir a unos de los otros. Con el paso de los años serían sus hijos los que se ocuparían del negocio.

         El porqué de elegir esta tienda como algo especial para nosotros tiene una fácil explicación. En primer lugar, porque nada más cumplir los diez añitos y entrar en el bachillerato, después del oportuno y temido examen de ingreso en el mismo, era el lugar casi exclusivo donde comprar nuestros primeros libros de textos, ya que las Enciclopedias quedaban aparcadas para los alumnos de Primaria. ¡Vaya si era importante la cuestión! Ya nos exigían un libro para cada materia, entre cuyos materiales también había que incluir el cuaderno para el dibujo con su colección de láminas para reproducirlas, el diccionario y el atlas con su correspondiente carpeta de mapas mudos, que también se podían adquirir sueltos, para los ejercicios de clase.


            Nosotros como éramos dos, salvo el material que se entendía como fungible, lógicamente en lo referente a los libros de textos, con la comprensible anuencia del profesorado, sólo comprábamos un ejemplar y nos apañábamos como podíamos. Tampoco engrosábamos el capítulo de los alumnos extraordinarios para pelearnos por ellos; aunque había momentos en que más por fastidiarnos que por interés pedagógico, queríamos cualquiera de ellos al mismo tiempo; llegando incluso a ponernos juntos a leerlos, cosa harto complicada en razón de la distinta velocidad  lectora y comprensión, por lo que alguno terminaba por retirarse y dedicarse a otras historias, para cogerlo cuando lo abandonara el otro; si no terminaba la situación en un pequeño conflicto sin que llegará la sangre al río. 
Sólo en épocas de vísperas de exámenes, porque como casi la totalidad de los estudiantes lo dejábamos todo para el final, el problema se acuciaba de verdad; eso sí, como señalaba antes, sin que llegara la sangre al río; aunque no faltaban algunos empeñotes, alguna que otra palabra o frase hiriente, que mi madre zanjaba inmediatamente con sólo indicarnos que nos iba a mostrar las zapatillas y que curiosamente nunca nos la enseñó en su larga vida.

        Llegado el comienzo del curso escolar comenzaba el peregrinaje a Casa Boix, porque la mayoría de los libros no llegaban al mismo tiempo y porque la economía familiar no era tan boyante como para adquirirlos todos de una vez. Ya se sabe cual era la postura de los alumnos de esas edades con relación a esta cuestión, la exigencia de tenerlos todos cuanto antes y nosotros no íbamos a ser una excepción. Claro que para eso también estaban los adultos, nuestros mayores, que llegaban hasta cuanto podían y un poquito más, a lo mejor, hasta quitándolo de otros menesteres, y la verdad es que nosotros fuimos bastante comprensivos y fáciles de conformar con razonamientos. Eso sí, como en Casa Boix no traían todos los libros para todos los alumnos de una vez, que sus pedidos debían de ser en número aproximado de estos y más bien a la baja por no andar luego envueltos en problemas de devoluciones, a veces y cuando algunos de aquellos libros no llegábamos a adquirirlos entre los primeros días, nos veíamos obligados a realizar varios viajes para conseguirlos; encontrándonos siempre, que para eso eran tan excelentes vendedores, con sus palabras de que seguro y sin falta que llegarían en el Correo del día siguiente.


(En el mismo número de la Avenida, el 23, actualmente se encuentra otra Papelería sin saber si pertenecen a los herederos de de Casa Boix) 

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE DIBUJOS ORIGINALES Y DE ENORME SENCILLEZ

409   .-    EN ESTE CASO DOS MUESTRAS PLENAS DE SIMPLICIDAD Y DE CIERTA HABILIDAD PARA MOSTRARNOS CON DOS O TRES LÍNEAS Y LOS MISMOS PUNTOS CONSEGUIR EL ROSTRO DE UNA DAMA Y UN CABALLERO. EL INTENTO VALIÓ LA PENA POR LA IMAGINACIÓN QUE MUESTRAN.


                                                         El Viso del Alcor, 7 de Marzo de 2026

viernes, 6 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMO SEGUNDA

22.-   Un vehículo:   EL OPEL CARAVAN, FURGONETA


            La verdad y tengo que confesar con un cierto sonrojo, que yo nunca fui un experto conductor y por ello, viene a mi memoria una anécdota que me ocurrió un atardecer. Intentando aparcar el coche en la Plaza de Vigo, ante  un bordillo bastante elevado le di un golpe y sentí el ruido de un objeto al caer al suelo, me bajé y vi con el correspondiente enfado que faltaba el cristal del faro derecho. Pensé que del golpe se habría roto y era tal mi enfado que no reparé en comprobar donde habían quedado los restos del mismo y regresé al lugar donde ellos se encontraban para contarles lo que me había ocurrido, como si ello fuera un desastre imperdonable y juramentando una y muchas veces más que no volvería a coger el coche.


            Entonces me preguntaron, no sé quién, que qué había hecho con el cristal y yo les respondí que lo había dejado allí, que estaría hecho trizas. La tozudez de mi hermano, que siempre fue un cabezota, nos llevó de nuevo al lugar del golpe y cosa curiosa, lo que aumentó aún más mi enfado; 
éste se agachó y cogiendo algo del suelo, me mostró sonriendo el cristal e intacto, ya que sólo se había soltado con el golpe. Por la mañana y con la luz solar fue repuesto en su lugar y todo sirvió para demostrar que soy un trasto para los coches.

       Yo me quedé en Galicia y ellos regresaron, pasando antes por Castejón de Henares, para que los míos conocieran el pueblo donde estuvo destinado Clemente.


            A pesar de que lo tuvimos poco tiempo tuvo sus historietas y algunas de ellas nada agradables, pero que se pueden contar afortunadamente. En aquel viaje de regreso a Melilla, pasada La Roda de Andalucía, último pueblo de la provincia de Sevilla para adentrarse en la de Málaga, lloviznaba y el coche le hizo un trompo a Clemente, con la doble fortuna de que el vehículo quedara en la misma calzada y en el mismo sentido de la circulación, no viniendo ningún otro ni por detrás ni en sentido contrario, con lo que todo quedó en un tremendo susto y despertó la necesidad de beber mucha agua para acabar con la tremenda sequedad de sus bocas.


            En otra ocasión y en vísperas de la Navidad, cuando pensábamos dirigirnos a Melilla para pasarla con la familia, había que cumplir con el requisito habitual de llevar algunos juguetes para los pequeñines y para ello la compra de éstos se hizo en unos grandes almacenes de Sevilla. De regreso al pueblo y una vez en éste, en lugar de aparcar el coche en la puerta de casa se hizo en una plazoleta que daba acceso a la calle que conducía a ella y que además siempre estaba muy concurrida. No sabemos si fueron aquellas iniciales de ML que lucían en las matrículas o la hermosura del vehículo, las que invitaron a algún caco a hacer su fechoría; pero cuando ya de noche se acudió al mismo para recoger los regalos para guardarlos en casa, estos habían desaparecido y además sin ninguna señal de violencia. Nunca mejor dicho, en tal circunstancia alguien hizo los Reyes a nuestra costa.
        Clemente ya casado, yo destinado en otro pueblo, el mismo inconveniente de sólo poderlo tener con nosotros una temporada y el resto parado allí en Melilla, fueron suficientes razones para venderlo y así fue, encargándose de este menester mis hermanos mayores. Clemente se compró un Renault en Sevilla y curiosamente, yo pasé del coche más grande de mi vida a la versión creo más diminuta que se fabricaba en coche, aparte de los conocidos “biscuter” y “seíta”; pues me incliné por el modelo Mini, que dicho sea de paso, me costaba infinitamente menos trabajo el aparcarlo y que andaba también de locura.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPÌZ PARA OBRAS POSTERIORES

408   .-   EL TEXTO DEL DIBUJO DE HOY ENCIERRA UN INTERROGANTE REFERIDO
A LA DUDA DEL PAPEL QUE JUEGAN LA MARIONETA Y EL QUE LA MANEJA.


                                                   El Viso del Alcor, 6 de Marzo de 2026

jueves, 5 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES

 
RAZÓN VIGÉSIMO SEGUNDA

22.-   Un vehículo:   EL OPEL CARAVAN, FURGONETA


        Ya estábamos destinados en la Península para ejercer el magisterio. Terminado el curso escolar de nuestro primer destino en la bella ciudad del Tajo, en Ronda, nos desterraron a los dos a pueblecitos de Guadalajara de menos de trescientos habitantes, de ahí que hable casi de destierro y no de destino definitivo. Clemente fue a Castejón de Henares y yo a Peralveche y al terminar aquellos dos años obligatorios y sabiendo que nuestro destino estaba más cercano a casa, ya en la provincia de Sevilla, en El Viso del Alcor y Tocina respectivamente, decidimos comprarnos aquel vehículo, el Opel Caravan, aparentemente muy grande para los dos y aún sabiendo que sólo podríamos gozar de él en la Península como turistas durante seis meses cada año.

                                    

                                                     ( PERALVECHE )


                                                           ( CASTEJÓN DE HENARES )

        Durante el verano nos movimos por la ciudad con el nuevo coche e incluso nos permitió hacer alguna excursión a Marruecos en las que nos acompañó nuestra querida madre, cosa casi impensable para ella, al igual que algunas escapadas a la playa de la Mar Chica en compañía de mis otros dos hermanos mayores, Domingo y Ángel y sus respectivas familias.

        El primer curso que vivimos en la provincia de Sevilla, Clemente, que era el que mejor conducía, se trajo el coche a El Viso del Alcor y disfrutó de él mucho más que yo, haciéndome algunas visitas a Tocina acompañado de su ya novia formal, Rosa, de su madre y de una prima de ésta, que fue casi de nuestra familia con el transcurrir de los años por razones de afecto mutuo. Llegadas las vacaciones de Navidad y Semana Santa nos veíamos obligados a llevar el coche a Melilla y era éste, lógicamente, el vehículo que usábamos en nuestros desplazamientos hasta Málaga, donde lo embarcábamos. Y así andábamos, llevando y trayendo el Opel durante épocas.

        Nos había costado el vehículo y lo recuerdo bien porque fue nuestro primer coche, unas ciento catorce mil pesetas, de las de entonces, pagadas en cómodos plazos y no faltaban en el pueblo quienes nos tentaban con comprárnoslo por cantidades que duplicaban el coste en Melilla. Cosa que no pensábamos hacer por aquellos años, amén de que tampoco podíamos hacerlo sin pagar los oportunos y reglamentarios impuestos.

(Parada para desayunar en Écija, al iniciar viaje a La Coruña)

                Yo llevaba enrollado uno o dos años con una galleguita que conocí en la misma A Coruña, llamada Ana María, cuando estuve de profesor de voleibol en una de las Universidades de Verano de la OJE, que cada verano organizaba en diferentes ciudades y especialmente por el norte de nuestro país. Ya había estado, por ejemplo, el verano anterior en Gijón, en su suntuosa Universidad Laboral, junto a Clemente y Falo y siempre bajo la dirección de nuestro apreciado amigo Antonio de Antonio Campoy. Esta circunstancia animó a los míos a hacer una excursión a tierras gallegas y aprovechar el desplazamiento de mi madre para plantear el traje de novia de su hermana, Mª Ángeles que se iba a casar en fechas próximas.

           Fue una experiencia extraordinaria aquella del viaje a Galicia. Yo, como estaba de vacaciones, me fui antes y con toda la impaciencia del mundo esperé la llegada de mi gente. Vinieron hasta Coruña mi madre, mi hermano Clemente, su novia Rosa y mis dos sobrinos, Marimel y José Ángel y estuvieron en ella unos cuantos días conociendo la ciudad y sus alrededores.


NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

407   .-    DIBUJO DE HOY QUE REFLEJAN LOS SUEÑOS DE ESTOS DOS ILUSTRES PERSONAJES DE NUESTRA LITERATURA DE ALTURA MUNDIAL. MIENTRAS EL HIDALGO CABALLERO DE LA MANCHA EN UN ALTO DE SU LECTURA DE LOS LIBROS DE CABALLERÍA SU SESO PIENSA EN SU IDOLATRADA DULCINEA DEL TOBOSO, SU MÁS QUE BUEN Y FIEL ESCUDERO, SANCHO PANZA, PIENSA EN LLENAR ESTA CON DELICIOSOS MANJARES, SIN OLVIDARSE DE LA PROMETIDA INSULA DE BARATARIA.

 

                                                   El Viso del Alcor, 5 de Marzo de 2026

miércoles, 4 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMO SEGUNDA

22.-   Un vehículo:  EL OPEL CARAVAN, FURGONETA   ( I )


        Tener un buen coche en Melilla no es nada anormal; baste para el visitante poder comprobar que todos los taxis de la ciudad son Mercedes Benz, por ejemplo.


            El hecho de contar la ciudad con la condición de puerto franco y no tener que pagarse el correspondiente impuesto de lujo a la hora de comprar un vehículo, que puede ser importado de cualquier rincón del mundo, especialmente de Europa y concretamente de Alemania, Francia, Italia e Inglaterra y de algunos países del Este; así como el que los sueldos eran más altos que en la Península, ya que se cobraba ese plus de residencia que casi duplicaba el salario de los funcionarios, que era la mayoría de la población, propiciaba que se pudiera contar con un buen coche en nuestra ciudad; sin olvidar las facilidades de pago que existían, dada la monumental competencia que había entre los múltiples concesionarios de cada marca. Un ejemplo puede ser ilustrativo de estas afirmaciones, pues el conocido industrial melillense del automóvil y de otros artículos, Juan Lucas, vendía a plazos el duro Sköda checoeslovaco, por mil pesetas al mes; claro que, mil pesetas de entonces eran muchas pesetas.


            Todas las marcas tenían clientes en Melilla, siendo paradójicamente la SEAT, de fabricación española, la que menos éxito tenía. Poseer en Melilla un buen coche, importado del extranjero, no suponía síntoma de distinción; Wolwagen, Mercedes, Renault, Citroën, Fiat, Mini, Opel, BMV, Volvo, Sköda y otras marcas recorrían nuestra ciudad y con el aliciente añadido de que el combustible también contaba con un precio más reducido que en la Península. ¿Se podía pedir más en este aspecto?

        De ahí los negocios que se montaron en nuestra ciudad en torno a los automóviles y su paso a la Península, al igual que otros artículos importados, como ocurría con la variada gama de electrodomésticos. Cualquier traslado de funcionario, entre los que se incluían los dedicados a la vida castrense, a la Península suponía en ocasiones pingües beneficios si te llevabas tus propiedades a cuestas. Algunas de estas operaciones hasta eran preparadas con extremada y cuidada temporalidad, constituyendo un ir y venir que a la larga no sé si compensaría..

         Incluso pagando los impuestos correspondientes y después de tener vehículos guardados celosamente en garajes durante un determinado tiempo, también se conseguían beneficios importantes al trasladarlos y posteriormente venderlos en ella.

         O por qué no contar aquel sonado rumor acerca del fraude de nuestro equipo de fútbol en una temporada que consiguió la oportuna autorización para pasear por España un Mercedes, que se ofrecía como premio de una rifa para sostener el club y que decían las malas lenguas y los exagerados que realmente habían pasado un centenar de vehículos para tratar de colocarlos allí.

         Sin embargo, no es este el motivo de haber elegido el Opel como  coche favorito de mis años mozos, de mi época de soltería; sino lo que me permitió disfrutar y que bien pudo ser otro cualquiera.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE SENCILLOS BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

406   .-    SIEMPRE RESULTA UNA GRAN OSADÍA Y ATREVIMIENTO EL IMAGINAR COMO PUDO SER EL ROSTRO DE JESÚS. GRANDES ARTISTAS SE HAN OCUPADO DE ELLO Y NO HABRÁN COINCIDIDO EN NADA Y MENOS EN SU REALIDAD POR NO HABERLO CONOCIDO. MUCHOS RESPONDERÁN A SU SUEÑO Y A SU IMAGINACIÓN. SALVANDO LAS INFINITAS DIFERENCIAS CON DICHOS ARTISTAS, EN NUESTRA ENORME MODESTIA Y MAYOR OSADÍA, APOSTAMOS POR ESTE SENCILLO ROSTRO CON EL DESEO DE QUE NOS PERDONEN NUESTRO ATREVIMIENTO. 


                                                    El Viso del Alcor, 4 de marzo de 2026

martes, 3 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMO PRIMERA

21.-   Un galán: ANTONIO CÉSAR LÁZARO JIMÉNEZ SEGURA


           Recuerdo que en el atrevimiento de los pocos años un día tuvimos la descabellada idea de formar un grupo musical, un trío, entre nuestro querido amigo Rafael Imbroda, Falo para los amigos y Falete para los íntimos y nosotros dos y que no podía tener otro nombre, ya que él siempre actuaba en medio de la pareja de mellizos, de Trío Capicúa. Falo hacía como de contenido y nosotros dos de pan en esta especie de bocadillo musical y humano y la verdad es que lo pasábamos bomba y sin ninguna otra pretensión que la de divertirnos.

      Actuábamos en algunas fiestas y ensayábamos de manera informal en el probador de nuestra casa, tocando los tres la guitarra, pues también pertenecíamos a la tuna de Magisterio, en donde aprendimos algo de ese instrumento. Ya digo que era más atrevimiento que saber y recuerdo de aquellos tiempos canciones como Recuerdos de Ypacarai, Marina, Orad, Noche de Ronda, entre otras y sin olvidar algún que otro corrido mejicano, que formaban parte de nuestro reducido repertorio. Curiosamente, hasta llegamos a participar en un concurso organizado por Radio Melilla, que creo recordar que se llamaba algo así como ”Cada calle presente a su artista”. Nosotros lo hicimos fuera de concurso por aquello de no representar a ninguna, por vergüenza torera y porque ya estábamos ejerciendo el magisterio, cosa que podía generar algún malentendido al tratarse principalmente sus concursantes artistas noveles y con claras aspiraciones a seguir su carrera artística; aunque el hecho de que lo consiguieran o no, eso era otra historia.

     El motivo de contar esto era porque César Jiménez a veces hacía de valedor nuestro y hasta nos buscaba y conseguía actuaciones, en lugares en donde él también intervenía. Recordando de entre ellas una en que nos desplazamos a la población vecina de Nador, creo que a su Casino, con motivo de una fiesta para la juventud y en la que sólo pudimos interpretar un par de piezas porque se estropeó el equipo de megafonía allí instalado para tal fin y entre que se arreglaba o no, pasó el tiempo y tuvimos que regresar a Melilla, sin poder demostrar nuestra auténtica valía musical, que sinceramente no era mucha.


                                                                 ( NADOR)

     Incluso creo que fue él la persona que nos buscó a una chica para que formara parte de nuestro grupo, que dejó de ser un trío para convertirse en cuarteto, con el aliciente de contar con la presencia agradable de una jovencita que cantaba muy bien, todo sea dicho y, por supuesto, infinitamente mejor que nosotros, a la que desde entonces le hacíamos los coros. Sin querer viene a mi memoria una de las interpretaciones que llevábamos en nuestro ya mencionado cortísimo repertorio, que nos obligaba a los tres a lucir unas pobladas barbas postizas, porque era una canción dedicada al líder cubano muy bien visto por entonces, Fidel Castro, imitando así la de aquel joven revolucionario que se atrevió a enfrentarse al  poder yanqui y que nada tiene que ver con el actual, aunque siga dándole la cara al todopoderoso norteamericano. Y con aquel estribillo que nunca he olvidado, repetido como todos ellos, que era del agrado de los jóvenes que nos escuchaban y que terminaban por corearlos con nosotros, de: “Castro, Fidel Castro, chiquito, pero matón”.

     El grupo de María Antonia y los Capicúas tuvo una vida efímera por razones obvias y cada cual siguió por caminos diferentes, que nada tuvieron que ver con la música.


            No he vuelto a encontrarme con César Jiménez desde aquellos años de juventud, pero guardo un grato recuerdo de su persona y siempre para mí será el galán de Melilla, por lo menos de aquellos años.
 

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

405   .-    EL DIBUJO DE HOY ES UNA REFLEXIÓN SOBRE LAS ARRUGAS DEL TIEMPO, MEJOR DICHO DE LOS AÑOS;  CUANDO EL ESPEJITO Y NO TANTO EN CUANTO  A  SU MAGIA, PROPIA DE LOS CUENTOS INFANTILES,  SINO A SU CRUDA REALIDAD, NOS MUESTRA EL ROSTRO Y EL CUERPO YA AJADO AL CUMPLIR LOS AÑOS. COSA QUE SE REFLEJA MÁS EN LAS MUJERES QUE EN LOS HOMBRES Y QUE PARA MUCHAS DE ELLAS DEBERÍAN DESAPARECER EN SUS HOGARES Y SOBRE TODO EN LOS CUARTOS DE ASEOS.


                                                   El Viso del Alcor, 3 de Marzo de 2026

lunes, 2 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMA PRIMERA

21.-   Un Galán:   ANTONIO CÉSAR LÁZARO JIMÉNEZ SEGURA


            En nuestra ciudad hizo principalmente teatro y zarzuela entre otras actividades artísticas y de ahí vino nuestra relación con él y seguro que también la tuvo con el estudio musical y que haría pinitos en la radio, en aquellas piezas teatrales que se retransmitían a través de las ondas, en la que los interpretes sólo prestaban su voz y sus maneras de decir, que no era poco. Quiero imaginármelo, por ejemplo, haciendo de Don Juan, el Tenorio, en los días que rodeaban al de los Difuntos en los estudios de Radio Melilla. Su rodaje y a pesar de sus escasos años lo haría en
la Agrupación dramática melillense Actor Tallaví, con ese gran número de aficionados al teatro que existió siempre en nuestra ciudad; pero en donde tuvimos más comunicación con él fue en la preparación de varias zarzuelas por parte de la Agrupación lírica de Radio Melilla y que se pusieron en escena en los Cines-Teatros más importantes de Melilla, en el Nacional y en el Perelló, por diferentes motivos o celebraciones y contando casi siempre con el importante patrocinio del Excelentísimo Ayuntamiento melillense.


(La del Soto de Parral)

            No es que nosotros fuéramos componentes del coro, ni tampoco porque estábamos destinados y contábamos con aptitudes para la lírica, que él sí que las tenía; sino porque en algunas de ellas nos ocupamos de la escenografía y decorados. En ocasiones, mientras ensayaban, nosotros le dábamos a las brochas y pinceles y de tanto oír y escuchar las obras, llegábamos a aprender las canciones y los textos de las mismas. Piezas como La del Soto del Parral, La verbena de la Paloma o La Dolorosa nos permitieron, allá por el año 1957, cuando éramos unos dieciochoañeros, estar en contacto con César, pues él intervenía en todas ellas, naturalmente haciendo el papel de galán y con una desenvoltura casi impropia también de sus pocos años y es que se movía en las tablas como pez en el agua.

  

(La Dolorosa)

            Después, cuando por razones profesionales tuvimos que marchar a la Península le perdimos la pista o mejor, él perdió la nuestra. Sin embargo, cuando en vacaciones volvíamos a casa, ansiosos por conocer el paradero de todos los amigos que habíamos dejado, muchos de los cuales quedaban allí y otros, como nosotros, emigraron, tuvimos noticias de su marcha a Madrid, de la continuación de sus estudios dramáticos y hasta de su enrolamiento en alguna compañía de revistas, en donde, por supuesto, ejercería como galán y es que César nació para ello.


(Escuela de Arte Dramático de Madrid)

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

404   .-   NUESTRO DIBUJO DE HOY ES EL DEL MÁS LEAL COLABORADOR DE LOS HOMBRES DE LA MAR, EL FARO, QUE CON SU CARACTERÍSTICA LUZ SIRVE DE GUÍA A ESTOS; INDICÁNDOLES SU NORTE Y LOS DEMÁS PUNTOS CARDINALES, ORIENTÁNDOLOS EN SU NAVEGACIÓN. Y JUNTO A ESTE ELEMENTOS AFINES A ÉL COMO EL ANCLA, LA ESTRELLA DE MAR, LA CARACOLA, LAS CONCHAS, EL PINTORESCO CABALLITO DE MAR, EL NAVÍO EN LA DISTANCIA Y SUS INSEPARABLES ACOMPAÑANTES, LAS NUMEROSAS GAVIOTAS QUE VUELAN EN SU TORNO.


                                                    El Viso del Alcor, 2 de Marzo de 2026

domingo, 1 de marzo de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMO PRIMERA

21.-   Un galán: ANTONIO CÉSAR LÁZARO JIMÉNEZ SEGURA   ( I )
 

        Un prototipo del arte dramático es sin duda el galán, que no falta tampoco en el cine ni en la revista. Ese ser guapo a rabiar, que las camela a todas por su facha, que equivale a la fachada de su cuerpo, tanto en lo referente a su físico como a la elegancia de su envoltura, entiéndase vestimenta y sus correspondientes complementos. Ese macho de rostro angelical, generalmente de ojos claros, si son celestes mejor, y proporcionado, de cabello siempre excelentemente cuidado, hasta cuando el guión exige su descuido; poseedor de unos andares atléticos y de unos gestos armónicos y siempre bien estudiados, que en no pocos momentos están reñidos con la naturalidad y se acercan infinitamente a la afectación y hasta a la superioridad. Claro que esto último no nos debe extrañar, ya que su estructura física no es la de la mayoría de los simples mortales. Y si a todo lo anterior unimos una melódica voz, su grácil palabra capaz de embaucar a la más fría y dura de las mujeres, su aparente inteligencia, su mordaz ironía y lo que nunca le falta, la poderosa arma de su permanente y casi insinuada sonrisa, así como el brillo de unos ojos que desprenden miradas cautivadoras, el cuadro casi se completa. Algunos hasta cantan bien, o con tanto oropel, al espectador y en especial a las espectadoras así les parece e incluso cuentan con, además de saberse mover en la escena, atreverse con la danza si así lo requiere el guión.


                                 (PROTOTIPO DE GALÁN:ARTURO FERNÁNDEZ)

        Todos conocemos galanes del arte de Dalía, del cinematógrafo y de la pasarela de las revistas musicales o que han ejercido como tales, a pesar de la complejidad que tiene el definir lo estético, lo bello y de la subjetividad de cada cual. Por ello no me atrevo a hacer un listado de los mismos, de los que destacaban en nuestros tiempos, que proliferaban como ahora; sólo me ocuparé de su existencia, así lo reflejo y creo que nadie lo negará.

        Sí, por el contrario, voy a detenerme con más detalle en el galán de la Melilla de aquellos años de mi juventud. Posiblemente hubo muchos otros, pero para mí un fiel representante de este prototipo fue César Jiménez.

        Tuvimos una cierta relación de amistad con él en el tiempo que vivimos en Melilla y en el que él anduvo también en nuestra ciudad; pues de todos es sabido que eligió esta profesión, la dramática y como joven y ambicioso que era, no se quedó anclado en ella y voló hacia otras tierra que facilitaron su trabajo, pues Melilla en este campo se le quedaba pequeña.


            Me parece recordar que vivía en la calle General Marina y que tenía un hermano, con el que no tuvimos relación alguna por razón de la diferencia de edades y que creo que llegó a ser concejal Delegado de Cultura en reciente legislatura y que tocaba con cierta delicadeza algún instrumento musical. En definitiva, que era persona de sensibilidad artística y como se dice ahora “glamurosa”; hasta tal punto que los que conocían bien a la familia, contaban con que su madre, la más feliz del mundo con sus hijos, decía sin reparos de ninguna clase y con orgullo que Dios no le había dado hijas, pero que no se quejaba porque sus hijos eran primorosos.

        Y es verdad que César y no lo digo en tono peyorativo, en el tono que se podía emplear por aquellos años, era un verdadero primor. Porque además de los encantos señalados anteriormente que le adornaban como potencial galán, con los amigos y compañeros tenía un trato siempre correcto y agradable, era simpático, sabía estar y siempre permanecía dispuesto a ayudar al que lo necesitase.