38.- Un puente: EL DEL CARGADERO DEL MINERAL
El Cargadero del mineral es sin lugar a dudas uno de los símbolos de nuestra ciudad moderna, principalmente por lo que supuso para el desarrollo comercial y económico de Melilla.
Para nosotros, en aquellos años tan lejanos, el Cargadero y todo lo que con él estaba relacionado fue algo que siempre nos cautivó, fuente del desarrollo de nuestra imaginación y tanto sus accesos como sus proximidades se convirtieron en lugares fantásticos para nuestros juegos.
Porque no sólo era el Cargadero, con mayúsculas, lo que nos atraía, avanzando como monumental y pétrea espada rojiza hacia el mar tranquilo del puerto; era aquel puente que volaba sobre la carretera en las cercanías del Puesto de Socorro de nuestra infancia, era el monte de San Lorenzo con el encanto de las vías que venían del mundo desconocido y fantástico del Rif, era el mágico y pesado tren que las surcaba y el mismísimo Fuerte envuelto siempre en historias inventadas; era la cercanía de la playa nuestra de igual nombre, con aquellos bloques casi apoyados en él, anclados en la arena, con sus múltiples recovecos ideales para juegos infantiles a su derecha, y en el otro costado el señero Club Marítimo y nuestra dársena pesquera, cuando servía de refugio y descanso a un importante número de embarcaciones que constituían en su laboreo una fuente de riqueza notable, derivada de la pesca, para nuestra ciudad.
Lo que más nos atraía era la llegada de aquellos enormes barcos, esperando en principio en la entrada del puerto, porque otros llenaban mientras sus bodegas apoyando sus costados en el cargadero. Era todo un verdadero espectáculo verlos llegar, erguidos porque venían sin carga en sus entrañas, y por contraste, verlos partir con su línea de flotación anterior bien hundida en el agua, achaparrados y con navegar aparentemente más cansino cuando llenaban sus bodegas del mineral de hierro que venía del Rif. Ese ir y venir que marcaba el floreciente comercio de este preciado mineral que procedía del corazón de la zona norte de Marruecos y tenía como punto de partida para el mundo nuestro puerto, en definitiva Melilla.