viernes, 29 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS CON UNA OBRA SUYA

ENTREGA  Nº  5

RICARDO ANTONIO MARTÍNEZ ORTEGA    -    RICARDO MARTÍNEZ


        CARLOS SOLCHAGA CATALÁN

        El político Solchaga nace  el 28 de mayo de 1944 en Tafalla (Navarra) y fue  Ministro  en los gobiernos de  Felipe Gonzáles, primero de  Industria  posteriormente  de Economía y Hacienda.

        Inicia sus estudios de bachillerato en los Escolapios de Tafalla y los termina en un Instituto público de Pamplona. Se licenció en Ciencias Económicas en el año 1965 en la Universidad Complutense de Madrid, ampliando estos estudios en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Obteniendo el doctorado En ciencias Económicas en 1968, ejerciendo la docencia en la Universidad. Formó parte del servicio de estudios del Banco de España y en 1976 ingresó en el servicio de estudios del Banco de Vizcaya siendo asesor del Presidente de dicha entidad.

        Ingresó en el Partido Socialista Obrero Español en 1976 en época en que el PSE- PSOE agrupaba a los militantes  del País vasco y de Navarra.

        En 1980 fue portavoz del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, al sustituir a Txiki Benegas. En 1982 fue reelegido diputado por Navarra, renovando escaño en 1986, 1989 y 1993.

        Cuando el PSOE gana las Elecciones Generales, año 1992, es cuando es nombrado Ministro de Industria y Energía.

        En los años 1993 y 1994 se producen muchas huelgas y manifestaciones, en ocasiones violentas y tiene un duro enfrentamiento con Nicolás Redondo, Secretario General de la UGT.

        Y es en 1985 cuando le nombran Ministro de Economía y Hacienda, sustituyendo a Miguel Boyer. Y en 1993 cesó  como Ministro y fue portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, teniendo igualmente duros enfrentamientos con el sector “guerrista”. Se llevaba mal Con Alfonso Guerra.

        En 1992 había salido a la luz el caso Ibercorp que le llevaría a dimitir de todos sus cargos; hecho que se llevó por delante a Mariano Rubio, Presidente del Banco de España y al banquero Manuel de la Concha. Convirtiéndolo, siendo portavoz del PSOE, en un “muerto viviente”

        En su mejor época siempre se le asoció con la cultura del “pelotazo” y con el clan político conocido como de la “gente guapa”, junto a Miguel Boyer y entre otras cuestiones por sus fiestas en Madrid y Marbella.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO CUARTA

44.-   Un "manitas", de los buenos:   NUESTRO HERMANO ÁNGEL   ( IV )

        Pero es que Ángel era además inventor de historias y artilugios tan sencillos como aquello del huevo de Colón. Estando viviendo en Málaga, por ejemplo, uno de los grandes problemas que tenían los empleados y repartidores de las botellas de butano era el de llegar a un bloque de no sé cuántos plantas y pisos en cada una de ellas y saber a dónde dirigirse sin perder tiempo y sin molestar a nadie. Él un día propuso a la comunidad de vecinos su idea para solucionar este ridículo problema, que no era otro que el de recortar en plástico anaranjado una botella como las de butano de unos seis o siete centímetros, en donde iba inscrito en relieve el número del piso y la letra de la puerta.


            El vecino cuando salía de su hogar a cualquier hora y si necesitaba una bombona, dejaba aquella muestra colgada en un pequeño tablón que había para tal fin y cuando el repartidor llegaba, la cogía e iba directamente a entregar las dos cosas al solicitante. ¿Sencillo, verdad? Aquello tuvo un cierto éxito en su entorno y se hartó de hacer botellitas de butano. Y aquí entraba en juego otras de sus peculiaridades, la del trajineo o el comercio directo de materias, el trueque. Las botellitas que él fabricaba con todo el esmero del mundo, porque era amante del trabajo bien hecho aunque fueran menudencias, eran vendidas en una tienda del entorno suyo; pero él no las cobraba en dinero, sino en especie, ya que a cambio de ellas conseguía de dicho establecimiento artículos que él necesitaba.


            La mejor prueba de que era un manitas es que en su hogar las averías tenían que ser muy gordas para que entrase un profesional en el mismo. Lo mismo arreglaba la lavadora que embobinaba un motor con hilo de cobre, instalaba la electricidad de un cuarto o encolaba la pata despegada de una silla. Era lo que llamamos en general un verdadero artista y en este aspecto tenía a su mujer, Loli, en la gloria, porque hay que ver lo que cuesta que un fontanero, pintor, electricista o carpintero, venga a la casa de uno, no ya por el factor económico, sino por los días que tienen que pasar para darnos la cara con cualquiera de ellos.

            Además, Ángel no era ambicioso, su honestidad y responsabilidad les salían por todos sus poros. Le gustaba la obra bien hecha y estoy plenamente convencido que esto lo heredó de su madre, Pepita la modista. Cobraba por sus trabajos extras lo que él creía justo, en razón del esfuerzo realizado principalmente, tanto en lo físico como en lo intelectual. Y referido a este particular, recuerdo una anécdota que nos contó una vez que coincidimos con él en la bonita localidad malagueña de Nerja. Existía en las cercanías de su casa un taller de mecánica del automóvil y su dueño, no sé cómo se había enterado de sus conocimientos acerca de esta materia, hizo amistad con él y cuando se le presentaban cuestiones algo delicadas, que no sabía cómo resolverlas acudía a Ángel, que casi siempre las resolvía. El dueño cobraba y parte de los ingresos obtenidos se los entregaba a mi hermano, al que dicho sea de paso le venía estupendamente. Un día le llegó al taller un nuevo modelo de esos automáticos y el hombre no sabía por donde meter mano a tal modernidad; así que invitó al propietario del vehículo a que lo dejara en el taller, pensando que lo viera Ángel, para ver si daba con el fallo. Así fue y al llegar, después de verlo y rascándose la cabeza, que siempre la tuvo grande, tuvo un momento de inspiración y se fue directamente al grano, apretó algún chismito o conectó algo suelto y cuando el propietario del taller puso el coche en marcha andaba y no era para menos, como los ángeles. De la primera admiración, el del taller pasó al cabreo, porque cuando requirió el parecer de Ángel para ver cuánto le cobraba al rico dueño del coche, porque cualquiera no tenía un vehículo de aquellos, éste le respondió con la mayor naturalidad que nada, pues él había visto lo que había hecho. Nunca supo lo que le cobró, lo que sí nos contó mi hermano es que salió despotricando como loco y diciendo que con tanta baratura iban a venir todos los clientes del mundo a aprovecharse de sus precios y que también había que darle importancia al saber a la primera tocar el botón correcto... Ángel nos contaba todo esto sin perder su sonrisa.

                                 

jueves, 28 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


 

CARICATURISTAS CON UNA OBRA SUYA

ENTREGA    4

RICARDO ANTONIO MARTÍNEZ ORTEGA



  Dibujante, ilustrador, humorista gráfico, portadista. Guionista y articulista  chileno-español, que nace en Santiago de Chile en el año de 1952, cuyo padre fue pintor.

        Pronto se radicó en nuestro país, donde inicia su carrera artística como ilustrador trabajando para agencias de publicidad y editoriales.

        A principios de la década de los 80 se traslada a Estados Unidos donde se afianzó más su trabajo para las mencionadas agencias publicitarias, consiguiendo un puesto fijo como ilustrador y diseñador gráfico en el diario The Miami News y posteriormente en The Miami Harold.

        En 1989 regresa a España para formar parte del diario El Mundo, donde publica además de ilustraciones y editoriales, su tira cómica de GOOMER, que crea con su amigo de la infancia José Ignacio Moreno Cuñat (Nacho Moreno) como guionista, para El Mundo Obrero, en principio.

       Entre su numerosos reconocimientos podemos citar el Premio Goya a mejor animación en el año 1998 y el Premio Mingote en 2021. En 2011, anteriormente, había sido premio internacional de humor Gat Perich, junto al dibujante Romeu.

        Pedro J. Ramírez quiso fichar a Gallego y Rey, que habían dejado El País; pero al marcharse estos al Diario 16, se decidió por Nacho y Ricardo como dibujantes de su periódico, trabajando ambos hasta el 2000, en que Nacho se va al puerto de Santa María y él decide seguir con  sus viñetas políticas en solitario.

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RAZÓN CUADRAGÉSIMO CUARTA

44.-   Un "manitas", de los buenos:   NUESTRO HERMANO ÁNGEL

        Sus aficiones de jovencito se van afianzando y adquiere en ellas una destreza extraordinaria. Todavía guardo con una gran fidelidad en mi memoria aquel barco en miniatura que construyó cuando aún estaba en nuestra ciudad y siendo un jovencito; fabricando él mismo los planos de las múltiples piezas que lo conformaron posteriormente, ejecutando éstas con una paciencia infinita, pues muchas se le perdían entre sus dedos algo porrudos y siguiendo los mismos pasos que él veía que se seguían en el varadero que existía junto al Club Marítimo, en el puerto de Melilla, ya que por entonces no se encontraban estos en las tiendas. Empezando por el armazón de la quilla, que nos parecía a los pequeños como las costillas que protegen nuestros pulmones o como las espinas de los grandes cetáceos, forrándolo después con tiras de madera fina, colocando más tarde la cubierta sin olvidar las barandillas ni ningún elemento que la completaba, tales como mástiles, velas, cuerdas, ojos de buey, anclas, etc., y todo de un tamaño tan reducido que exigía una gran delicadeza y una mejor vista, además de la paciencia antes citada y trabajando la madera con herramientas construidas por él y donde nunca faltaban las cuchillas ya usadas de afeitar, la segueta y los pelos que se usaban en marquetería y el pegamento Imedio.


            Fueron más de uno los barcos que construyó en la vida, porque se sentía atraído por el mar y la prueba más evidente de ello es que disfrutó mucho en sus ratos de ocio con la aventura de las pesca submarina, especialmente con la caza y captura del mero entre los fondos rocosos de las costas andaluzas y de los alrededores de Melilla y hasta se atrevió a hacer en unión de su hijo, en un pequeño velero, la travesía entre Almería y Melilla, lo que nos pareció a todos una auténtica locura.


            En todas las casas en que vivió tenía una habitación o rincón dedicado a sus grandes aficiones, donde cuando lo visitábamos podíamos encontrar que su colección de herramientas de todo tipo y perfectamente ordenadas iban creciendo en número y calidad; así como algunas de sus obra. Era hombre muy casero, no de partidas de dominó ni de cervezas en los bares y su tiempo libre lo ocupaba en sus cosas y con los suyos.

     De los barcos en miniatura pasó al aeromodelismo, donde pronto se convirtió en un experto, construyendo aviones de diferentes modelos con materiales fabricados por él y con los que ya se podían obtener en tiendas especializadas. Como el tema del motor lo conocía bastante bien, acoplándolo a sus ejemplares, le llevó a disfrutar muchísimo con sus numerosos vuelos, contando en su última época también con sofisticados aparatos para su control y poder ser dirigidos a distancia. Asistía con otros aficionados como él a concentraciones de aeromodelismo y era una gozada, por lo menos así nos lo parecía a nosotros, cuando veíamos estos espectáculos, ver volar a aquellas miniaturas, algunas de las cuales hasta se permitían hacer acrobacias aéreas y que en su escasa lejanía, por su tamaño, nos daban la impresión de pequeños y auténticos aviones que sobrevolaban el cielo a muchos kilómetros de nosotros. Sufriendo, por qué no decirlo, cuando por culpa del viento, de fallo mecánico o humano, venían  a dar con sus huesos en el suelo y quedaban bien maltrechos.


            Cada elemento tuvo su época, su tiempo, pues los aviones dieron paso a los coches con motor y teledirigidos. Cuántos restos de aviones como alas de madera y cubiertas de plástico, por ejemplo, colgaban aún en las paredes de su cuarto de trabajo, como verdaderas reliquias de tiempos pasados. Comenzó entonces, con los coches monoplazas de carrera. Aquí poco podía fabricar él; pero sí cuidar los motores, reciclarlos, mejorar su potencia, tenerlos siempre a punto, para hacerlos correr por el asfalto de las calles en exhibiciones que dejaban boquiabiertos a pequeños y mayores.


miércoles, 27 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA  Nº  3

OMAR ALBERTO FIGUEROA TURCIOS

    
            MIGUEL RAFAEL MARTOS SÁNCHEZ   -   RAPHAEL

                    El cantante y actor RAPHAEL nace en Linares el 5 de Mayo de 1943 y con sus 83 años sobre sus espaldas aún sigue en la brecha. Artista que goza de una popularidad mundial. Como lo demuestra la venta de más de 70 millones de álbumes, en siete idiomas y con más de 60 años en su profesión.

        Su despegue se realiza en sus  intervención en el Festival de Benidorm, y su  participación en Eurovisión en los años 1966 y 1967, obteniendo los puestos 7º y 6º respectivamente, con las canciones “Yo soy aquel” en Luxemburgo y “Hablemos del amor” en Viena.

        Llenó el Madison Square Garden, con más 48.000 personas, en Nueva York..

        En 1992 recibe un disco de uranio por la venta de más de 50 millones de discos.

        Hablando de su vida, nació en Linares como señalamos al principio, pero con nueve  meses se traslada con su familia a Madrid y cuentan que su comienzo en la canción lo hizo a los tres años, siendo conocido como el “ruiseñor de Linares”, “el Niño de Linares” y “el divo de Linares”.

        Con 16 años toma la PH en su nombre artístico cuando cantaba con el sello Philips Record.

        Tuvo un enorme relación a lo largo de su vida musical con el orquetista Waldo de los Rios y muy especial  con el cantautor y compositor Manuel Alejandro, autor de muchas de sus más famosas canciones.

        Sus giras recorrieron multitud de países, casi toda Europa, América Latina, los Estados Unidos, la antigua Unión Soviética y Japón. 

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RAZÓN  CUADRAGÉSIMO CUARTA

44.-   Un "manitas", de los buenos:   NUESTRO HERMANO ÁNGEL    ( II )


            No le pesaba el tener que desplazarse al país vecino, ya que iba en compañía de otros trabajadores; tampoco la obligación de tener que levantarse a horas muy tempranas del día o lo de regresar tarde, ya que nunca fue perezoso. Tan sólo tenía dos problemas: el paso del dinero por la frontera, pues los marroquíes no consentían que se produjera esta salida de su moneda y tenían que hacerlo a escondidas y el tema de las comidas, ya que era harto delicado para ellas, con la salvedad de que no era exigente; de tal manera, que un menú campero siempre era el contenido de su fiambrera, las tortillas de patatas que elaboraba magistralmente mi tía Carmen y los filetes empanados. Lo curioso fue que nunca se cansó de menú tan repetido.


            Debió hacer bien su trabajo porque el siguiente paso que da le lleva a convertirse en profesor de la Escuela de Formación Profesional que Marruecos tiene concertada con nuestro país, en la especialidad de mecánica y electricidad del automóvil, para enseñar esta materia a los jóvenes marroquíes.


            Siempre había dado muestras de sus habilidades manuales. Recuerdo que entre varios amigos habían comprado una camionetita para dar portes, a la que llamaban la “Chirri” y que era capaz de hacer cosas tan extraordinarias como, atándole el volante a la manivela de la puerta, caminar sola y en círculo; demostrándonos esto una vez en la arena de la plaza de toros, adonde había ido con ella para recoger unos decorados que estábamos haciendo allí porque necesitábamos un lugar de grandes dimensiones para su ejecución y que nos dejó alucinados; pues trataban a la misma como si estuviera domesticada y respondiera a los trallazos que daban con una cuerda convertida en látigo. Divertida experiencia que recuerdo con una gran nitidez y que posiblemente él mismo haya olvidado.

 


        Como tenía más tiempo siendo monitor y aptitudes para ello, en los ratos libres se dedicó a dibujar todas las herramientas que usaba en su trabajo. Un día alguno de sus jefes vio aquellos monos que hacía y quedó encantado con ellos, proponiéndole que hiciera algo que ya estaba en su mente desde hacía algún tiempo. La coincidencia le animó y durante dos o tres años trabajó, no sólo ya en los ratos libres de su jornada laboral, sino cuando llegaba a casa, en un diccionario ilustrado de herramientas, maquinarias con sus respectivas piezas, aparatos y vehículos que había en la empresa, que gozó de gran éxito y fue de gran utilidad para otros profesores y la totalidad del alumnado.


            La experiencia adquirida en el país vecino y la oportunidad aprovechada de conseguir la titulación adecuada le llevaron a convertirse en monitor del INEM y comenzó entonces su periplo por tierras andaluzas, ejerciendo esta actividad en Nerja, Málaga ciudad, Adra, Motril, Almería y otras ciudades y pueblos hasta que es destinado a su ciudad natal, Melilla.


martes, 26 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA  Nº  3

OMAR ALBERTO FIGUEROA TURCIOS   -   TURCIOS   



Turcios además de caricaturista es un notable humorista gráfico e ilustrador, colombiano de nacimiento y español de adopción, ya que desde hace años reside en nuestro país. Nació en Corozal, Sucre el 24 de septiembre de 1968.

Su primera caricatura aparece, siendo muy joven, en el diario El Heraldo de Barranquilla, en el año 1985; pero su carrera profesional se inicia en el Diario del Caribe, donde trabaja durante los años 1985 y 1987.

A partir de 1990 se instala en la capital, Bogota, y con distintos seudónimos trabaja para los diarios más importantes de su época, como son El Tiempo (años 1990-1995), ya con la firma de Turcios, en El Espectador (1993-1998), con el seudónimo de “Ofit”; en el Diario Nuevo Siglo (año 1991), en Cambio16 entre los años 96 y 98, en Cosmos, entre 1997 y 1998, en Acento, en 1997 y en Vallstrees en 1998.

Cuando viene a España, para residir definitivamente, publicará sus dibujos en El Mundo, Diario 16, La Razón, Quevedos, Media Punta y Madrid Económico.

Turcios fue un dibujante muy reconocido y bastantes países, recibiendo premios en muchos de ellos, tales como Italia, Turquía, Cuba, Brasil, Colombia, por señalar algunos, y sobre todo en España. Curiosamente en uno de sus viajes a Alcalá de Henares fue nombrado con el título de Profesor Honorífico de Humor en su Universidad.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO CUARTA

44.-   Un "manitas", de los buenos:   NUESTRO HERMANO ÁNGEL


         Para mi madre lo que le ocurrió un día en el colegio fue algo incomprensible y sobre todo, decía ella, teniendo en cuenta que su hijo Ángel sin ser un claro ejemplar que mereciera el apelativo de estos espíritus puros por méritos propios, era un niño bonachón y hasta poco travieso. Tendría unos doce añitos y estudiaba en el colegio de La Salle, cuando uno de los Hermanos le propinó un bofetón y le reventó el oído. Eran otros tiempos y por esto no se salía en la televisión, entre otras cosas porque ésta aún no existía. Al llegar a casa, mi madre con su reciente viudez a cuesta, no se paró en pensar en culpabilidades y entrar en el capítulo de explicaciones, atendió a su hijo como mejor pudo y supo y tomó la decisión de que a su pequeño ni aquel Hermano de La Salle ni otro cualquiera le daba un golpe más. Quitándolo del colegio, como se decía por entonces, sin trauma alguno y entrando a ayudar al poco tiempo a su hermano mayor, Domingo, que trabajaba en la gasolinera que tenía nuestro tío, Fausto Mas, pasado el puente del Tesorillo y delante del Garaje Bernabeu, del que era también propietario, se concluyó aquel incidente más que desagradable y se inició su vida laboral.


             Seguramente por aquello de la edad y del entendido como favor familiar, ganaba poco o nada; pero sí supo de la dureza del trabajo desde los pocos años; ya que en aquellos primitivos despachos de gasolina, que yo sí los llegué a conocer, había que mover, más con habilidad y maña que con fuerza y que él aún no poseía, pesados bidones; así como para expender el combustible se exigía la manipulación repetidas veces de la manivela de una bomba, por medio de la cual se extraía de aquellos depósitos grandes para llevarlo a unos cilindros más pequeños colocados en alto y con las correspondientes medidas señaladas, desde donde con la manguera se suministraba a los vehículos, cayendo ya por su propio peso.


            Como era un chico despierto, allí, en el garaje, que también contaba con taller de mecánica del automóvil, aprendió sin que casi nadie se lo enseñara muchas cosas en torno a los vehículos y aún no teniendo ni edad siquiera para ser aprendiz, aunque siempre contó con las ventajas de ser el sobrino pequeño del dueño, de que aquello le encantaba mucho más que las clases y que era despierto y vivo como el hambre; además de que por su carácter y forma de ser, debía de dar muy poca lata.

      Embutido permanentemente en aquellos monos azules, que le sobraría por todas partes, llenos de grasas y aceites, que se quedaban de pie después de varias jornadas, aprendió el funcionamiento de los distintos órganos y aparatos que se encontraban y formaban las entrañas de los vehículos de motor, haciéndose antes de tiempo un hombrecito.


            Pasaron algunos años y la modernización, junto a la incorporación del hijo del amo, Fausto también como el padre, al frente de la nueva gasolinera instalada en sus aledaños, vino a demostrar que aquello no era tajo para los dos hermanos; contándose además con que Ángel aspiraba a algo más que estar expendiendo gasolina o cambiando y arreglando ruedas de coches toda su vida.

         Los conocimientos prácticos que había adquirido al pie del cañón, ya de mayor, los complementa con estudios teóricos por su cuenta, ya que es un verdadero autodidacta, y aprovecha la oportunidad que se le presenta y encuentra trabajo en Marruecos en una de las dependencias de las Minas del Rif. La prueba que le exigen para conseguir dicho puesto de trabajo, él mismo nos contaba con un cierto gracejo, consiste en situarle justo al lado de un pesado camión de fabricación rusa, que él no había visto en su vida, de aquellos de la guerra, antiquísimos y duros e invitarle a que desarmara su motor por completo y volviera a recomponerlo y que como colofón siguiera funcionando.


            No le debió de sobrar ninguna pieza o por lo menos importante, ya que después de algunas horas el desconocido motor del camión soviético rugió como lo hacía anteriormente y consiguió su trabajo.


lunes, 25 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA  Nº  2

JOAN VIZCARRA CARRASCO


El Personaje caricaturizado, no en sentido despectivo, sino lleno de humor, es Shaquille Rashan O´Neal, jugador americano de baloncesto que disputó 19 temporada en la liga de la NBA. Un deportista muy potente, con 2,16 m. de altura y unos 147 Kg., siendo uno de jugadores más destacados de este deporte en el mundo.

Shaquille, conocido en sus cercanías como Shaq, nació en Nueva Jersey el 2 de marzo de 1972 y en su trayectoria deportiva gano cuatro títulos de la NBA, intervino en 15 All Star y fue Campeón Olímpico en Atlanta, año 1996, y Campeón del mundo en Toronto, año 1994. Militó en los Magic, después de destacar muy joven en la Universidad de Luisiana; en los Lakers, sus mejores años y donde se retiró su camiseta con el número 34; de aquí pasó al Miami Heat, donde se retirará su camiseta con el número 32, y terminó en los Phoenix Suns, últimas temporadas donde sufrió algunas lesiones importantes.

Como curiosidad señalar que se retiró de este deporte,  y como rapero, lanzó 4 álbumes al mercado musical, obteniendo en el primero un disco de platino y en el segundo uno de oro; también fue productor de música electrónica y DJ de gira con el nombre de Diesel.

Y para terminar señalar que  apareció en muchas películas.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO TERCERA

43.-   Un Centro Escolar:  EL INSTITUO NACIONAL DE ENSEÑANZA MEDIA   ( IV )

        En cuanto a su edificio, situado antes de llegar a la Mezquita principal y nada más pasar el colegio de El Buen Consejo, supuso un cambio notable para nosotros, que no nos afectó, porque siempre es más llevadero pasar de peor a mejor que lo contrario. Tenía el Instituto una enorme puerta de entrada que daba acceso al gran patio y la edificación principal se encontraba a su derecha; al principio estaban las oficinas, la dirección y la sala de profesores y en dos plantas con escalera al fondo y servicios debajo de éstas, se encontraban las aulas. Un largo pasillo en la planta baja dejaba a su derecha las clases que eran enormes y otro en la planta alta, ambos cubiertos, que recorrido en sentido contrario dejaba las aulas, igual de grandes, a su izquierda. Los alumnos de los cursos mayores ocupaban esta última zona. Tenían éstas su suelo inclinado en la planta baja y un número muy elevado de pupitres, que en algunas superaban la centena, con grandes ventanales en los dos laterales, que daban a la calle y al patio de recreo, y tarima en la zona del fondo reservada al profesor, que contaba también con un amplísimo encerado que casi ocupaba todo el testero. Al fondo del patio de recreo y a la izquierda existían otras dependencias, destinadas a las labores administrativas, algunas salas y servicios. Allí es donde hicimos el examen de Ingreso y también donde nos reuníamos en las veladas no lectivas un grupo de alumnos con don José Boluda. Junto a la puerta de entrada, había olvidado señalar que se encontraba la salita del conserje, al que llamábamos Figura, no sé si porque se llamaba así o porque era el apodo que le habían puesto desde tiempo inmemorial los alumnos y que él aceptaba con toda normalidad, sin disgusto alguno.

 


        Aquellos seis años de Instituto fueron inolvidables, se trató de una época en que dejamos de ser niños para convertirnos en jovencitos. No faltaron travesuras propias de la edad y aparecieron las primeras inclinaciones amorosas. Yo que siempre fui muy precoz para algunas de estas historias y formal en exceso, casi a mitad del bachillerato ya acompañaba a una bonita chica hasta El Buen Consejo y nos esperábamos al salir de los respectivos centros para desandar juntos el camino de vuelta hasta nuestros hogares, que no estaban demasiado lejanos el uno del otro. Fueron años en que gastábamos generosamente las energías que nos sobraban en aquel monumental patio de recreo, que de verdad que nos parecía inmenso, lleno de vida, en donde las voces, las carreras, los saltos  y encontronazos, aun comiendo el bocadillo, eran normas de conducta habituales.

         ¡Qué diferencia entre aquellos casi parvulitos del primer curso con los otros de séptimo, algunos ya con bigote y barba poblada, hechos todos unos padrazos! Sin embargo, convivíamos todos en armonía; aunque no faltaban las leyes impuestas por los mayores en razón del poder de sus años y su mayor experiencia. La jerarquía se establecía desde el principio y el consuelo que nos quedaba a los que empezábamos siendo unos verdaderos “pipiolos” consistía en pensar que con el paso de los cursos seríamos iguales a ellos, que no era poco.

         Todo mi bachiller lo hice en el Instituto viejo, del que guardo gratísimos recuerdos. A la mayoría de los compañeros de viaje les perdí la pista y esa capacidad humana del olvido, para lo bueno y para lo malo, me priva ahora de recordar nombres y rostros, comportamientos y actitudes, que mucho me gustaría que afloraran en estos momentos.


            Luego vendrían otros centros escolares, la Escuela Normal del Magisterio de Melilla, donde me convertí en maestro, la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla, donde me licencié en Filología Moderna, una multitud de escuelas y colegios de diferentes rincones de nuestro país, donde pude ejercer mi vocación...; pero como el Instituto de mi infancia y juventud ninguno me despierta mejores recuerdos.


domingo, 24 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA  Nº  2

JOAN VIZCARRAS CARRERAS


         Vizcarra es uno de los caricaturistas más conocidos e imitados del mundo, que nació en Montblanc (Tarragona) en el año 1967.

         Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y muy conocido principalmente  por sus trabajos realizados en las revistas “El Jueves” e “Interviu”.

        Sus primeros trabajos fueron dentro del mundo de la ilustración, colaborando con agencias publicitarias; durante dos años y también entró en el mundo de la animación., hasta que en el año 1991 comienza a trabajar para El Jueves., donde  ha estado toda su vida. No sólo ha publicado sus trabajos en esta, ya que entre otras lo hizo para el Periódico de Cataluña, para la revista Avui y para nuestra ya citada y conocida “Interviu”

         Fue Profesor de Humor en la Universidad de Alcalá de Henares y sus caeicatura originales las tienen en su propiedad personajes tan famosos y dispares como el Rey Juan Carlos I, Camilo José Cela, Ruiz Mateos, Joaquín Sabina  o Santiago Segura, por citar algunos.

         Ha publicado numerosos libros sobre sus criaturas, ha celebrado multitud de exposiciones y en los años 2023 y 2024 algunas retrospectivas de sus obras.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO TERCERA

43.-   Un Centro Escolar:   EL INSTITUTO NACIONAL DE ENSEÑANZA MEDIA   ( III )

         En el Instituto, donde el tema religioso sólo era una cuestión de aprobar o no una asignatura que tenía la consideración de “María” no producía ni fidelidades extremas ni desencantos bruscos. En materia religiosa cada cual iba a su aire y al terminar el bachillerato los caminos seguidos no tenían nada que ver con situaciones vividas anteriormente.

         Yo fui alumno del Instituto porque lo preferí y también porque nuestra situación económica no nos permitía otras historias y tengo que confesar que siempre guardé un excelente respeto hacía los otros dos centros, alguna que otra lógica rivalidad con los mismos y que me sentí siempre orgulloso de haber estudiado en él.

        Tuve excelentes profesores, como don José Boluda, que me enseñó a apreciar el hecho geográfico y una forma distinta de ver la Historia y don José María Antón, que despertó en mí el amor por la lectura y me animó a dar rienda suelta a mi imaginación, al atrevimiento a enfrentarme al papel en blanco para reflejar mis pensamientos y sentimientos, y que ambos fueron directores del centro; en la Lengua latina, que tantos quebraderos nos daba, tuve a don Carlos Posac y al bueno de don Lucas Lorenzo, cuya imagen nunca se me borró; en los números y problemas me las vi con don Juan Carballa y con don Ángel Ariños y tengo que confesar que aunque lo mío eran las letras, no se me dieron mal las Matemáticas; cómo olvidar a la inmensidad de la Señorita Maria Pimentel, que nos puso en contacto con el Francés, o a las indicaciones en torno al dibujo del siempre singular don Miguel Delgado; al igual que al Presidente del Tribunal de Ingreso en el Instituto, que luego me impartiría la asignatura de nombre tan rimbombante como de Ciencias Cosmológicas, el señor Sainz Pardo. Recuerdo también a los dos sacerdotes que nos impartieron las clases de Religión, los dos nombrados por José, y por diferentes motivos que no vienen al cuento señalar, los padres Fernández y Manresa; así como a los profesores de Educación Física y Formación Política, nuestro buen amigo mayor Manuel Corbí y a don Lorenzo Villalobos. Otros no lo fueron tanto y hasta sus nombres olvidé.


            Fui un alumno del montón, aprobando en junio con notas no muy brillantes y con sólo dos o tres suspensos a lo largo de los seis cursos de bachillerato que estudié. Pertenecí a aquella promoción que comenzó con siete cursos el bachillerato y con Examen de Estado y que al pasar a quinto curso se vio con la implantación de los dos tipos de bachilleratos, el Elemental después del cuarto curso y el Superior al terminar sexto, con sus correspondientes Reválidas; lo que quiere decir para perjuicio nuestro, que nos comimos un curso o que comprimieron los tres últimos en sólo dos, con lo que partes de las materias exigidas no las vimos ni en pintura.


            Por curiosidad, ¿se imaginan lo qué costaba la matrícula de ingreso en el Instituto por aquellos años?, cinco pesetas en papel de pagos al Estado y otro durito en metálico.


sábado, 23 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS

 
CARICATURA DE NESTOR DÁMASO DEL PINO  -   PINOT

ENTREGA Nº  1


        Juan José Lucas Giménez, nacido en Burgo de Osma (Soria), el 10 de mayo de 1944, es un político, Licenciado en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de Español, que fue Presidente de Castilla y León entre los años 1991 y 2001 y Presidente del Senado entre 2002 y 2004. Perteneciendo a la UCD y luego continuó en el Partido Popular.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS PERSONAGES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO TERCERA

43.-   Un Centro escolar:   EL INSTITUTO NACIONAL DE ENSEÑANZA MEDIA    ( II )


            La nuestra fue la Academia de don Antonio Martín, situada en el barrio Obrero, frente a la esquina del primer bloque Orgaz. Otros niños de nuestro entorno iban a la Academia Barrientos y los más a la Academia Saavedra, que se llamaba así no por hacer honor y memoria a la madre del insigne Miguel de Cervantes, sino porque su titular era aquel pequeño de estatura, pero extraordinario docente, don Felipe Saavedra.


            En la Academia Martín estuvimos cuatro años, adquiriendo las herramientas necesarias para posteriores estudios, aquello que se decía como lo de las primeras letras, el cálculo de las cuatro reglas y una cultura general. Y en el último curso, a los diez años, la preparación para ingresar en el bachillerato, los que elegíamos esta opción; en tanto que otros seguían en primaria hasta los catorce años o mejor dicho, hasta que se aburrían o los padres les buscaban algún tallercito para aprender un oficio desde la más tierna edad.

         Superado el examen de ingreso los alumnos teníamos dos opciones que iban en razón casi siempre de los medios económicos de la familia: el Instituto Nacional de Enseñanza Media o el Colegio de los Hermanos de la Doctrina Cristiana de La Salle, en tanto que las alumnas iban forzosamente dirigidas a El Buen Consejo, teniendo cada uno de ellos sus peculiaridades y características propias diferenciadoras y que definían en cada caso el tipo de enseñanza que impartían.


            Los dos últimos, por ser regidos por religiosos, hermanos de La Salle y monjas respectivamente, se movían en ambientes excesivamente piadosos; mientras que el Instituto era más laico, más liberal en tema de creencias. Lo curioso era que chicos de distintas religiones a la cristiana asistían a los dos señalados anteriormente, lo que equivalía a otro elemento diferenciador, que como señalaba anteriormente era debido al nivel económico de sus progenitores, que podían pagar los costos de la enseñanza de estos centros y que por descontado eran muchos más elevados que en el Instituto. Pues si en este centro sólo había que pagar las matriculaciones anuales y los gastos administrativos una vez al curso, en los otros había que cubrir éstos y además a unas mensualidades a las que todo el mundo no podía hacer frente, incluso otra también bastante costosa como el de los uniformes.


            Las oraciones a toques de timbres con escrupulosa fidelidad horaria y los cultos casi obligatorios salpicaban toda la actividad escolar y producía, según mi apreciación particular, dos tipos de individuos: los que se amoldaban a la situación, incluso llegando a gozar con ella y obtenían una sólida formación religiosa, sin que por tanto sufrieran desencantamiento al terminar sus estudios, continuando fielmente con aquellas prácticas y costumbres religiosas y los que al terminar éstos, en rebeldía, se convertían en seres anticlericales, que no querían saber nada de curas, de hermanos, de rezos, ni de misas dominicales o también aquellos otros que no llegando a tales extremos, entraban en una tibieza propia de ateos prácticos, con la más absoluta indiferencia hacia el hecho religioso.


viernes, 22 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS

            Hoy abrimos una ventanita nueva, asomando a ella el mundo de las CARICATURAS, de sus creadores y de sus obras.

            
CARICATURISTAS y una obra de cada uno

ENTREGA  Nº  1

Néstor Dámaso del Pino   -  PINOT




       (Las Palmas de Gran Canaria, 1965)

    Con treinta exposiciones personales y más de veinte colectivas, reconocimientos en Rumanía, Portugal, Egipto y Moldavia, es uno de los más reconocidos caricaturistas de Canarias. 

Tallerista en diversas instituciones en las que ha trabajado por el conocimiento y difusión de la caricatura, es también diseñador de carteles y portadas de libros. Su obra puede contemplarse en Museos y Fundaciones en las Islas Canarias, Galicia, Madrid, Bilbao, Valencia, Granada, Alicante, Málaga, Salamanca y Córdoba, entre otras ciudades.

Hay que mencionar en su haber la realización del I Salón Canario del Humor Gráfico y la Caricatura, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria, en la Casa Museo Tomás Morales, del 21 de febrero al 5 de abril de 2020, donde se rindió homenaje a destacados dibujantes canarios de todas las épocas, rescatados para las nuevas generaciones. 

Además, es presidente de la Asociación Canaria de Humoristas Gráficos y Caricaturistas Se nos fue el baifo y miembro de la Asociación Española de Caricaturistas, de la Union of World Cartoonists y de la Federation of Cartoonist Organization FECO España.