Otra variante era que todos los niños no coleccionaban las mismas cosas. Coincidíamos la mayoría en ello, pero siempre te salía algún tipo raro que deseando convertirse ya en aprendiz de entomólogo, como lo era nuestro buen amigo Juan Capilla Caballero, pasaba todo su tiempo en la búsqueda de mariposas o escarabajos, que para el resto eran muy delicadas las primeras y que no se dejaban capturar con tanta facilidad como aparentaba su fragilidad y asquerosos y repugnantes los segundos, aunque el anteriormente citado fuera capaz de almacenarlos en su boca cuando por el campo iba a su caza y captura. O aquella otra, riquita ella, que coleccionaba muñecas y tenía su cuarto convertido en museo hasta el agobio y en donde de noche seguro que no se podría dormir al tener tantos ojos permanentemente observándola, a no ser que se entretuviera en ponerlas de cara a la pared.
Hacíamos colecciones de tebeos. Había quien se inclinaba por los de Hazañas Bélicas, en tanto que otros dirigían su inclinación hacia Roberto Alcázar y Pedrín o El guerrero del antifaz. Muchos coleccionaban los de risa, el TBO o Jaimito.
Ahora es bien distinto, ya que vienen con el pegamento incorporado y sólo hay que quitar el papel protector. Pocas de estas estampas eran gratis, la mayoría había que adquirirlas en los quioscos, y venían en el interior de aquellos sobres que nerviosamente abríamos deseando que nos salieran las que aún no teníamos. ¡Cuántas alegrías y desilusiones! A lo que se añadía el hecho de saber cambiarlas, pujando a veces fuerte para conseguir alguna de las difíciles antes de que se la llevara otro. Con aquellas listas numéricas, que nosotros mismos preparábamos y en donde tachábamos los números que ya poseíamos y que siempre llevábamos en los bolsillos junto a las repetidas, porque cualquier lugar y hora podía ser buenos para el trueque, como los recreos, la tranquilidad de la merienda, el posterior momento a la compra de algunos sobres, el reposo que seguía a los interminables partidos de pelota, los caminos de ida y vuelta al colegio...