CARICATURISTAS Y UNA DE
SUS OBRAS
ENTREGA Nº 11
ALEJANDRO KURT DRECKMANN
LOPOMO - ALEJO LOPOMO – KUTO
Alejandro Kurt es un
artista polifacético, como notable pintor es Alejo Lopomo, es diseñador también
y como dibujante periodístico es Kuto.
En la “era Pinochet” Alejo Lopomo (Santiago de Chile) es
borrado del registro civil y su número de identidad es entregado a otra
persona. En septiembre del año 2005 las
autoridades lo vuelven a inscribir en el registro civil, resucitándolo, como
chileno.
Es ciudadano español desde 1979.
Se inicia como dibujante en el diario Colón, de Concepción;
un trabajo que compatibiliza con los estudios de Arquitectura y con
colaboraciones de diferentes géneros que son publicados.
Después del golpe militar de Estado de Pinochet sale de Chile y pasado un tiempo regresa para terminar su
carrera y comienza a publicar en la mítica revista deportiva “Estadio”. Es de
nuevo amenazado y se obligado a Salir de su país.
Desde 1977 vive en España colaborando en principio con
Televisión Española y en la prensa escrita pasa por Diario Pueblo, El
Cocodrilo, Ciudadano, Interviu, Auto 1, el Mundo y otros. Publicando
editoriales gráficas, dibujos de opinión, ilustraciones y viñetas de humor y
caricaturas. Fue a mediados de los 90 cuando realiza y publica comentarios y
entrevistas de jazz, una de sus grandes pasiones y en paralelo trabaja en lo
que era su verdadera vocación, la pintura; considerándose sobre todo como
pintor y como tal presenta sus obras en varios países (España, Francia,
Inglaterra, Japón, etc.)
Su experiencia de los tiempos de Pinochet son espeluznantes.
Todos los estudiantes, profesores y trabajadores fuimos citados en la
Universidad. Allí nos esperaban los militares con sus rifles y sus pistolas con
camiones vacíos. Nos obligaron a correr hasta el campo de fútbol y mi asombro
fue cuando vi que cuando llegamos estaba repleto. La gente con las piernas
abiertas y sus manos en la nuca; llovía a cántaros , la cancha estaba embarrada
y el silencio era total. Sólo escuchábamos los nombres de los que nombraban
para subir en los camiones cubiertos con lonas de camuflaje. A los que no
respondían los declaraban en rebeldía, en busca y captura para su juicio
militar. Vi subir a los camiones profesores, compañeros y amigos que jamás
volví a ver. Cuando aquello se acabó el comandante nos gritó: El resto puede
marcharse, pero estén atentos a los que llamemos, porque esto todavía no ha
terminado.
Aliviados y pensando en la suerte que habíamos tenido volví
rápido a Santiago y a los pocos días muchos salimos de Chile.
Vine a España en 1977, justo en el momento de las nuevas
elecciones democráticas, muerto ya Franco, escapado de una muerte me encontré
con un país vital que luchaba contra las ataduras del pasado. Pronto me sumergí
en su cultura, me dediqué a visitar los impresionantes museos de Madrid,
contemplando las obras maestras de los más grandes pintores del mundo y
emprendí y comprendí aquel camino, el aprender de todos ellos.
Entre sus grandes obras destacar las famosas caricaturas y pinturas de los grandes del jazz,