Tener un buen coche en Melilla no es nada anormal; baste para el visitante poder comprobar que todos los taxis de la ciudad son Mercedes Benz, por ejemplo.
El hecho de contar la ciudad con la condición de puerto franco y no tener que pagarse el correspondiente impuesto de lujo a la hora de comprar un vehículo, que puede ser importado de cualquier rincón del mundo, especialmente de Europa y concretamente de Alemania, Francia, Italia e Inglaterra y de algunos países del Este; así como el que los sueldos eran más altos que en
Todas las marcas tenían clientes en Melilla, siendo paradójicamente la SEAT, de fabricación española, la que menos éxito tenía. Poseer en Melilla un buen coche, importado del extranjero, no suponía síntoma de distinción; Wolwagen, Mercedes, Renault, Citroën, Fiat, Mini, Opel, BMV, Volvo, Sköda y otras marcas recorrían nuestra ciudad y con el aliciente añadido de que el combustible también contaba con un precio más reducido que en
De ahí los negocios que se montaron en nuestra
ciudad en torno a los automóviles y su paso a la Península, al igual que otros
artículos importados, como ocurría con la variada gama de electrodomésticos.
Cualquier traslado de funcionario, entre los que se incluían los dedicados a la
vida castrense, a
Incluso pagando los impuestos correspondientes y después de tener vehículos guardados celosamente en garajes durante un determinado tiempo, también se conseguían beneficios importantes al trasladarlos y posteriormente venderlos en ella.
O por qué no contar aquel sonado rumor acerca del fraude de nuestro equipo de fútbol en una temporada que consiguió la oportuna autorización para pasear por España un Mercedes, que se ofrecía como premio de una rifa para sostener el club y que decían las malas lenguas y los exagerados que realmente habían pasado un centenar de vehículos para tratar de colocarlos allí.
Sin embargo, no es este el motivo de haber elegido el Opel como coche favorito de mis años mozos, de mi época de soltería; sino lo que me permitió disfrutar y que bien pudo ser otro cualquiera.