viernes, 22 de mayo de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS

            Hoy abrimos una ventanita nueva, asomando a ella el mundo de las CARICATURAS, de sus creadores y de sus obras.

            
CARICATURISTAS y una obra de cada uno

ENTREGA  Nº  1

Néstor Dámaso del Pino   -  PINOT




       (Las Palmas de Gran Canaria, 1965)

    Con treinta exposiciones personales y más de veinte colectivas, reconocimientos en Rumanía, Portugal, Egipto y Moldavia, es uno de los más reconocidos caricaturistas de Canarias. 

Tallerista en diversas instituciones en las que ha trabajado por el conocimiento y difusión de la caricatura, es también diseñador de carteles y portadas de libros. Su obra puede contemplarse en Museos y Fundaciones en las Islas Canarias, Galicia, Madrid, Bilbao, Valencia, Granada, Alicante, Málaga, Salamanca y Córdoba, entre otras ciudades.

Hay que mencionar en su haber la realización del I Salón Canario del Humor Gráfico y la Caricatura, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria, en la Casa Museo Tomás Morales, del 21 de febrero al 5 de abril de 2020, donde se rindió homenaje a destacados dibujantes canarios de todas las épocas, rescatados para las nuevas generaciones. 

Además, es presidente de la Asociación Canaria de Humoristas Gráficos y Caricaturistas Se nos fue el baifo y miembro de la Asociación Española de Caricaturistas, de la Union of World Cartoonists y de la Federation of Cartoonist Organization FECO España.

 

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES

 
RAZÓN CUADRAGÉSIMO TERCERA

43.-  Un Centro Escolar:   EL INSTITUTO NACIONAL DE ENSEÑANZA MEDIA

        A lo largo de los tiempos cada vez va uno descubriendo lo poquito que sabe, como decía el sabio griego. No menos cierto es que te pasas toda la vida aprendiendo y desgraciado y temido ignorante aquel que piensa que todo lo que tenía que saber ya lo aprendió en sus años de estudiante, por mucho que fueran estos.


            Que la misma vida, sin necesidad de instituciones pedagógicas ni de profesionales de la enseñanza, te obliga a aprender, nadie lo puede negar tampoco; de ahí que se hable de que con los palos que te da ella aprendes, que el hambre y la calle te da la viveza del ratón, que las miserias como las del Lazarillo famoso, el de Tormes, te abren el ingenio y te despiertan el seso, que los repetidos golpes despiertan desconfianzas y recelos y que la bondad, que también existe entre el género humano aunque como bien escaso, puede a veces ser escuela de esperanzas.


            Sin olvidar aquel otro decir de que la educación hay que mamarla, haciendo clara alusión de que ésta comienza en el mismo seno de la madre y que debe ser soportada principalmente por ese ente, actualmente en crisis, que es la familia. No refiriéndome a que ella sea el resultado simplemente de un sacramento para los cristianos, de un contrato civil regulado o de un rejuntamiento; sino al encuentro por amor de un hombre y una mujer y a sus relaciones con el mismo arma con sus ascendientes y descendientes.

        Otro capítulo es el de los lugares donde intentaron “asesarnos”, unas veces con éxito y otras con el mayor de los fracasos. Eso sí, entrando lo quieras o no, en el apartado de las estadísticas y lo más peregrino, en el de las valoraciones del intelecto de cada cual, que es la más compleja de las capacidades humanas.

        Por aquellos años de la posguerra la Enseñanza Pública no recogía bajo su seno a todos los niños de la nueva España, la que decían que era una, grande y libre. Escaseaban los centros educativos y los profesores, la mayoría de los cuales se habían apuntado al bando de los perdedores, para acentuar más sus miserias.


            Así que el que más y que menos, si no quería apuntarse a la larguísima lista de los analfabetos, para verse obligado en su madurez a engrosar los Centros de Adultos, con el tremendo esfuerzo de sus progenitores, ya que todos los niños no tenían medios para tener unos preceptores ni todos podían marcharse al Seminario de turno, que con uno de cada familia numerosísima ya estaba bien, nos veíamos obligados a coger el pizarrín por primera vez y usarlo sobre el rectángulo de pizarra enmarcado con una caña de madera, en Academias particulares. Eso de contar con un preceptor era cosa de reyes, de privilegiados, que los había también. Y lo de asistir al cole, como ahora, en guarderías casi desde que nace el chico o la chica, o a escuelas infantiles o de preescolar desde los tres a los seis años era impensable, casi pura ciencia-ficción.

jueves, 21 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA PARA LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  280

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 205 al 210.

            Los Personajes de hoy y con los que cerramos esta ventana de momento, son:

            205.-   BETTY BOOD Y EL GATO FÉLIX,  de  M. FLEIXER y G. NATWIK   -    Otto MESSMER y Pat  SULLIVAN.
            206.-   HELIOTROPO, EL ESPÍA,  de DOMÈNEC ?
            207.-   EL VECINO DE ABAJO,  de DOMÈNEC ?
            208.-   JOE MARMOTA, EL VAGO DE MINNESOTA,  de Ron CLARK.
            209.-   INCREIBLE, PERO MENTIRA,  de  DOMÊNEC ?
            210.-   SIMBAD EL MARINO,  de  Rafael  Miguel  Catalá  Lucas   -    KARPA.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJS


RAZÓN CUADRAGÉSIMO SEGUNDA

42.-   Un árbol:   LAS PALMERAS DEL PARQUE HERNÁNDEZ   ( II )


            Es cierto que las palmeras son como las mismas mujeres en algunos aspectos. Son variadas como ellas, las hay altas y esbeltas, aparentemente delicadas, de talle alargado y cimbreante en su delicado movimiento; otras, regordetas, achaparradas, más bajas y bastas. Algunas dan frutos comestibles, dulces como ellas o que sirven para hacer ese paralelismo fácil de que hay damas que están metafóricamente para comérselas.

     Claro que yo en mi niñez no tenía capacidad para elaborar pensamientos y analogías erótico-canibalescas, me limitaba a contemplarlas con admiración, me fijaba en su áspero tronco sin ramificar; qué distintas a los demás árboles; contemplaba como éste concluía en aquel penacho de hojas persistentes y de gran tamaño, a las que cuando caían en nuestras manos dábamos distintas utilidades y que nos encantaban algunos de sus frutos, en especial, si eran dátiles.

                                  

            Son para nosotros como las jirafas del parque, las que siempre asomaban sus cabezas por encima de todas las demás especies arbóreas. Eran las más coquetas, las que más crecían para que sus frutos nos fueran esquivos. Presunción que se acentuaba cuando llegaba el tiempo de la poda para todos sus congéneres; cuando aquellos árboles que rodeaban, junto al cerramiento y por el exterior del parque, en la calle Teniente Coronel Seguí, quedaban como en sus huesos, con una desnudez exagerada y llamativa, absoluta y sin hoja alguna a veces. Y desde mi ventana se hacían todavía más visibles, las veía con gran nitidez y me parecía que se sonreían con una cierta complicidad o quizás por timidez, por qué no, por no tener también que desvestirse ellas.

     Cuando en alardes circenses los jardineros subían por su delicado y esbelto tronco, ayudándose de unas piezas de hierro curvadas y con dientes, sujetas en sus pies y con una cinta de cuero que se abrazaba y rodeaba su cintura, para despojarlas de sus hojas marchitas, para acicalarlas y asearlas, algunas de ellas eran recogidas por los chicos y como señalé anteriormente, para darles diferentes usos. Las agujas que la formaban, terminadas en puntas, servían para molestar, para jugar a pinchar a los demás; cosa divertida cuando eran otros los que gritaban, joroba y fastidio cuando tú recibías el regalito. Otras las usábamos, sobre todo las más largas, para rodear nuestra frente como si fuéramos pieles rojas y también para colocar un pequeño trozo entre los dedos pulgares, haciendo hueco con el resto de las manos y soplar, produciéndose un silbido prolongado y agudo. Quitando las agujas, el eje nos servía de látigo; en tanto que el resto podía ser utilizado por los habilidosos para construir filigranas, grecas, entrelazándolas como los arabescos y adornos que lucían en las palmas amarillas, ya secas, de las artísticas palmas del Domingo de Ramos, de nuestra Pollinica.

miércoles, 20 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA A LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  279

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 199 al 204.

            Los Personajes de tebeos que hoy mostramos son:
   
            199.-   NINA,  de la italiana Grazia NIDASIO.
            200.-   DON FILÓN,  de  Jordi  GOSSET  Rubio.
            201.-   TOPITO Y PATOSITO,  de José  ESCOBAR  Saliente.
            202.-   EL PIRATA BARBALOCA,  de Jorge  NABAU  Pérez.
            203.-   WINNIE THE POOH,  de  Ernest  William  Sherpart   -   E. H. SHERPART.
            204.-   PULGARCITO,  de  Juan López Fernández   -   JAN.

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RAZÓN CUADRAGÉSIMO SEGUNDA

42.-   Un árbol:   LAS PALMERAS DEL PARQUE HERNÁNDEZ    ( I )

        El Parque Hernández, que sin duda es el pulmón verde de la ciudad moderna y que tuvo un origen forestal, que yo por cierto no conocí así, tiene una notable variedad, por tal razón, de árboles; así como de plantas en los jardines que posteriormente se fueron conformando con el paso de los años. Siempre conocí a este parque con las dimensiones actuales y con el cerramiento que lo rodea. En su interior sí viví algunas de sus modificaciones, pero nunca esenciales como para cambiar su fisonomía o planeamientos. Es cierto que aparecen elementos nuevos de forma puntual y que otros, como el palomar, los patos o la fuente central, por citar algunos, dejan de existir; pero no por ello deja de ser nuestro parque de siempre.

         Por tratarse de un recinto cuya materia principalmente constitutiva es la de seres que gozan de vida, como son las plantas, puede decirse que en su conjunto es una auténtica naturaleza viva; donde el verdor que predomina se multiplica en tonalidades bien diferentes y que se ve salpicado por una gama completísima de colores. Sirviendo al mismo tiempo de cobijo a una innumerable lista de animales de variados tamaños, condiciones y características que tienen su habitat, la mayoría, de forma permanente en su aire, en las copas de su abundante arboleda, en el suelo que la sustenta y en el agua que la nutre, que es factor vital e importantísimo para su nacimiento, crecimiento y desarrollo.

En el Parque Hernández siempre se estaba divinamente. Fue y sigue siendo lugar de juego para la chiquillería, sitio de encuentros y citas, zona de alivio para las calores del estío melillense, área de goce y deleite donde el tiempo parece detenerse, sector de la ciudad nueva que invita al mayor a llenar sus pulmones con aire más limpio y puro, a recrear su pasado bajo la sombra agradable de sus árboles.


            Pues bien, de todos estos últimos, yo me quedo con las palmeras, que si proliferan por distintos rincones de nuestra ciudad, como las de este recinto ningunas. Sé que las de la Plaza de España, celosas de las del Parque Hernández, pueden intentar cautivarme también, alzándose al cielo con galanura, meciéndose como arrulladas por la brisa del mar tan cercano...; pero no, yo me quedo con las de mi parque, porque en mis años infantiles las vi crecer en su desenfrenada carrera de querer parar las nubes o tocar nuestro cielo, porque desde mi ventanal, en aquel marco que conformaba el paisaje más inmediato a mi hogar, eran las más presumidas, las que nunca dejaron de verse.


martes, 19 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA A LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  278

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 193 al 198.

 

            Los Personajes que aparecen hoy son:

            193.-   JUANITO Y PILARÍN,  de Antonio AYNÉ  Esbert.
            194.-   JACARANDO,  de  Sidney William  Burgon   -   Sid BURGON.
            195.-   ERUDÍN,  de Sidney William Burgon   -   Sid BURGON.
            196.-   SUPER PUMBY,  de José  SANCHIS  Grau.
            197.-   LAS IDEAS DE LITA, de  Grazia Nidasio.
            198.-   RECORD BOY,  de  José  SANCHIS  Grau.

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RAZÓN CUADRAGÉSIMO PRIMERA

Un médico:   DON ANTONIO CALDUCH BRIS   ( II )

        Muchos son los cargos que desempeña desde entonces en nuestra ciudad y relacionados con su profesión y vocación, la medicina. Fue médico titular de la conocida Caja Nacional. Se especializó en medicina epidemiológica. Estuvo de médico en la no menos conocida, por su ubicación tan cercana a lugares habituales de nuestros juegos, Casa de Socorro, adonde conducíamos a veces a los compañeros escalabrados de algunas peleas, si la cosa la veíamos chunga de grave, para que le dieran algunos puntos de sutura, mintiendo siempre, ya que decíamos que se había dado un golpe sin querer en una caída o con cualquier objeto extrañamente colocado en su camino o también, cuando alguno se fastidiaba alguna extremidad y había que proceder a su escayolamiento y antes, por supuesto, de llevarlo a su casa, en donde los familiares muchas veces serían los últimos en enterarse.


             Fue Jefe de Sanidad Civil y Asesor Técnico de la Mutualidad de Funcionarios, MUFACE, y perteneció a la Junta Provincial de Asistencia Social de la Cruz Roja.

         A pesar de tan interesante currículo, del que nosotros éramos ajenos, para mí fue importante, porque era nuestro médico, el que venía a casa cuando teníamos mucha fiebre, por ejemplo, y no teníamos cuerpo ni fuerzas para ir a su consulta y creyendo en nuestra ignorancia de niño  que la dichosa fiebre era en sí misma la enfermedad y que nos la quitaba a base de pastillas o incluso de inyecciones, llegado el caso, que aceptábamos por su enorme poder de persuasión y por la fe que teníamos en él, mucho más que en las propias medicinas que nunca nos agradaban; pensando siempre que nos iba a curar inmediatamente. Cuando íbamos a su consulta porque estábamos mejor, tras la visita, salíamos casi nuevos.

     Yo pienso que era excepcional, porque era de los pocos médicos que no despertaban miedo, ni siquiera recelos. Veíamos a otros compañeros y amigos a los que hablarles de su médico era como nombrarles al mismísimo diablo y toda su corte.  ¡Qué de rabietas en otras consultas! Allí, en la suya, siempre había tranquilidad, se hablaba en voz baja e íbamos a ella sin poner pega de ninguna clase al familiar que nos acompañaba.

        Creo que era una persona especial y diferente. Cuando hablábamos, por ejemplo, en aquellos contactos que teníamos con él sobre temas que nada tenían que ver con su profesión ni con la enfermedad en sí, nos sorprendía y de qué manera. Recuerdo que señalaba su mujer que le molestaba tener la luz encendida cuando dormía, pero que se tuvo que acostumbrar a ello con el paso de las múltiples noches, ya que su marido pasaba gran parte de ellas leyendo. Él después nos lo confirmaba, de cada noche con el paso de los años necesitaba dormir menos y con hacerlo de una manera rotunda durante un par de horas, no más, le bastaba para descansar. ¿Qué hacer pues el resto de la noche? Como era un empedernido lector, no sólo de temas profesionales o médicos, sino de todo lo que caía en sus manos que mereciera la pena ser leído, aprovechaba la tranquilidad y el silencio de la noche para su permanente formación, para tener una información amplia y puntual de todo lo que le interesaba y hasta para gozar de la literatura. Así nos lo decía y le creíamos a pie juntilla.


            Siempre tuve la impresión de que don Antonio Calduch, al que nunca le faltó el don por nuestra parte, fue un buen médico, pero aún mejor persona, excelente padre de familia y un extraordinario amigo de los niños, a los que entendía estupendamente y a los que observaba permanentemente, sin que nos diéramos cuenta, a través de los cristales oscuros de sus permanentes gafas.

      Cuando en 1988 supe de su fallecimiento por medio de familiares míos, de verdad que sentí una enorme tristeza, porque los hombres buenos no debían de morirse tan pronto y menos habiendo dedicado, como le ocurrió a él, toda su vida a los suyos y a aliviar el dolor de sus semejantes.

lunes, 18 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA A LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  277

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 187 al 192.

            Los Personajes de hoy son:

            187.-    SERAFÍN Y Cía,  de Joan  BERNET  TOLEDANO.
            188.-    PELADILLO,  de Jodi  PINEDA  BONO.
            189.-    EL DOCTOR NO Y SU AYUDANTE SÍ,  de Carlos  CONTI  Alcántara.
            190.-    PERICO FANTASIAS,  de  Rafael  Miguel  Catalá  Lucas   -   KARPA.
            191.-    MAURICIO BOMBILLA,  de Josep  María  Brocal i Llobregat   -   Pep BROCAL.
            192.-    PUTI CLUB,  de José  Antonio  Fernández  Fernández    -    FER.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO PRIMERA

41.-    Un médico: DON ANTONIO CALDUCH BRIS    ( I )   


         Muchos son los médicos que han pasado por la vida de uno y por tratarse de situaciones más o menos desagradables las que motivaron el contacto que se ha tenido con ellos, casi inconscientemente se les olvida, por aquello de que es mejor acordarse de las alegrías que de las tristezas. Hasta tal punto para mí esto es cierto que tengo que hacer un verdadero esfuerzo para acordarme del nombre, no más, de algunos de ellos, con una clara y única excepción, la de un hombre que desde que abrió su consulta en el bajo del número 5 de la calle Teniente Coronel Seguí se convirtió en el médico de cabecera de mi familia. No era otro que don Antonio Calduch.


            Esto ocurría aproximadamente allá por el año 1948, cuando yo tenía sólo unos nueve añitos y él era un médico bastante joven, pues tendría entonces unos treinta y tres, ya que había nacido en la ciudad internacional de Tánger, en el norte de Marruecos, en el año 1915.

            Lo recuerdo perfectamente, de rostro agradable, pelo rubio que pronto caneaba, siempre bien cuidado y peinado a la raya y con sus inseparables gafas oscuras, piel muy blanca que le daba el aspecto en general de extranjero, de habitante, por ejemplo, de los países nórdicos de Europa.

       Su hablar era igualmente grato y no rehusaba conversar de forma amena con los pequeños, tanto en su consulta como en las visitas que hacía a los propios domicilios. Delicado en sus maneras y demostrando siempre una educación esmerada, recibida en su familia y posiblemente complementada en el Liceo Francés de Tánger, donde realizó sus primeros estudios.

   Siguiendo el ejemplo de su abuelo, que había sido médico en Jadraque (Guadalajara), población que conocí cuando estuve destinado como maestro en un pueblo cercano a éste, se hace médico en Madrid.

                                                        ( JADRAQUE )

       Bueno, mejor escrito, realiza sus estudios de medicina en la capital del país; pues eso de hacerse médico de verdad sería en el ejercicio permanente de la tarea que voluntariamente había elegido y especialmente en aquellos años en que ejerció la medicina en tierras marroquíes.

     Con el paso del tiempo se va acercando a Melilla, contrayendo matrimonio con doña Teresa Antolinez, con la que formó una auténtica familia numerosa, pues como en la nuestra, fueron cinco los hijos que le vinieron a este mundo; hasta que por el año 1944 se hace cargo del Círculo Médico de Farhana, contando algunos biógrafos suyos que tuvo un ayudante marroquí, llamado Hamut, que convertido en zahorí encontró agua y que ejecutado un pozo en el lugar señalado por él, permitió que el agua aflorara en el mismo desde entonces y hasta nuestros días.


            Como señalé antes, por el año 1948 instaló su consulta en la planta baja del número 5 de nuestra calle y alguna que otra vez tuvo que padecer las trastadas de los chicos que jugábamos en la plazoleta, en forma de pelotazos dados en sus ventanas de cristales o en las persianas si estaban echadas, como era habitual; de los gritos y voces que dábamos en nuestros continuos juegos o cuando instalábamos nuestras propias exposiciones de tebeos en el suelo y sujetados con piedras para alquilarlos o reuníamos en su torno a gran cantidad de chicos que nunca callábamos y que teníamos la mala costumbre de hablar todos a la vez y en voz alta.

domingo, 17 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA A LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  276

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 181 al 186.

                                          
            Los Personajes que traemos aquí hoy son los siguientes:

            181.-   PELUCA,  de Francisco  SIFRÉ  Pardo.
            182.-   MIKI AND PÓRREZ,  de Francisco  SIFRÉ  Pardo.
            183.-   LOS SEÑORES DE ALCORCÓN Y EL HOLGAZÁN DE PEPÓN,  de  Roberto  SEGURA  Monje.
            184.-   MININO Y MAXISÍ,  de Pierre  TRANCHAND  y  François  CORTEGANNI.
            185.-   ROBIN DUBOIS,  DE  BOD DE GROOT y Philippe  LIEGEOIS.
            186.-   RIC Y RAC,  de  Francisco  SIFRÉ  Monje.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMA

40.-   Un cine:   EL NACIONAL   ( IV )

          Pero es que además, el Nacional para unos chiquillos como nosotros dos tenía el encanto de que su dueña, mujer educada y encantadora, de trato siempre agradable, visitaba frecuentemente nuestra casa, ya que era cliente habitual de mi madre. Vamos, que era ella una de las personas que la vestía Pepita, la modista; teniendo que venir cada vez que se hacía un vestido varias veces a nuestro hogar, para elegir el modelo, tomarse medidas y realizar las distintas pruebas, encontrándose con nosotros en algunos ocasiones e intercambiando palabras con aquella pareja de chicos tan parecidos, que ella no era capaz de distinguir. Frecuentemente también nos invitaba; aunque tengo que confesar que jamás hicimos uso de aquel privilegio porque nos daba cortedad y es que para algunas cuestiones éramos muy tímidos, sonrojándonos por nimiedades.

        Sé que el Monumental con su cambio de uso y dedicado actualmente a la actividad comercial, originó su correspondiente polémica en la ciudad, con los lógicos enfrentamientos entre los defensores a ultranza del mantenerlo como recinto destinado al espectáculo y mantener así su estructura primitiva y los que se salieron con la suya de darle un uso más práctico y de rentabilidad económica. Yo seguramente me hubiera aliado con los primeros y habría hecho una llamada de atención a las Instituciones de la localidad para que se hubieran hecho cargo del mismo, manteniéndolo como otro de los grandes símbolos de la ciudad. Sin embargo, el Nacional, me consta que está sobreviviendo al empuje de otros  intereses económicos que nada tienen que ver con la dramatización y el séptimo arte; por ello, sería interesante que se hiciera el esfuerzo necesario por parte de quienes corresponda para que no se levantaran un día los melillenses y se vieran sorprendidos, con la consiguiente sorpresa, de que hubiera sido vendido para convertirse en sede principal de cualquier banco o caja de ahorros o para ser la casa central de cualquier multinacional o servir en sus bajos como escaparate, exposición y lugar de venta de vehículos de cualquier marca prestigiosa del mundo del automóvil.


            Y es que cines y teatros como estos se ven pocos en las ciudades y pueblos de España; máxime en una época en donde la solución encontrada para la crisis del sector, que creo tiene su peor enemigo en la pequeña pantalla del televisor, aunque ya sé también que no es lo mismo para los cinéfilos, es la de pequeñas salas de proyección y reunidas, la de los multicines. A mí, por ejemplo, y sin ser excesivo amante de este arte, no me cuesta confesar que cómo va a ser lo mismo ver, por poner una película cualquiera, la proyección de “La belle époque” en el Nacional que en la pantalla de un televisor de 24 pulgadas.

            Por favor, melillenses, que al Nacional no nos lo toquen. Y si lo hacen que sea para mejorarlo o para recuperar, para los nostálgicos, su antiguo y desconocido nombre para nosotros, como era el del Gran KURSAL.  


sábado, 16 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA A LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  275

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 175 al 180.

    
             Los Personajes de hoy son:

            175.-   ¡ QUÉ CHUCHO !,  de Reginald Parlett   -   Reg PARLETT.
            176.-   LA PANDA,   de Roberto  SEGURA  Monje.
            177.-   MAICA,  de  Ignacio  Hernández  Súñer   -   ÍÑIGO.
            178.-   MARTEÍNEZ,  de  Alfonso FIGUERAS  Fontanals.
            179.-   ORNELO,  de los Hermanos FRESNO´S.
            180.-   MANOLÓN, CONDUCTOR DE CAMIÓN,  de Joan  Rafart  Roldán   -   RAF.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMA

40.-   Un cine:   EL NACIONAL   ( III )

        Al principal acudíamos algunas veces y al patio de butacas, no siendo la matinal, en raras ocasiones. El acomodador de la planta baja, uniformado casi como general, con gorra de plato y hombreras con flequillos dorados, con aquella chaqueta de botones también de oro y con pantalones oscuros con tiras rojas en los laterales, de arriba abajo, y hasta con guantes blancos y con su inseparable linterna, instrumento absolutamente necesario para su trabajo, siempre sonriente y con la mano izquierda permanentemente presta a recibir la correspondiente propina, llamaba nuestra atención, incluso nos impresionaba un poco; al igual que el portero, que igualmente uniformado nos recogía la entrada, la partía y nos entregaba una de las partes, la cual no sabíamos para qué servía y la tirábamos en cualquier lugar.


            En el gallinero los porteros iban de paisano y pensábamos nosotros que aún no tenían categoría para merecer tan brillante uniforme; lo mismo que les ocurría a las taquilleras, que curiosamente y salvo raras excepciones casi todas eran feas y mayores, como si estas cualidades fueran garantías de fidelidad en torno a los dineros o por pura coincidencia y que entretenían sus ratos libres, que eran muchos, haciendo calcetas o leyendo novelas de Corín Tellado.

        En el Nacional, además de cine se representaban obras de teatro y zarzuelas, de las que en algunas nos ocupamos de su escenografía y de la ejecución de sus decorados. Venían compañías de las llamadas de “varietés” y se celebraban festivales de cante, que lucían en aquel bonito y cuidado escenario al que previamente retiraban la pantalla de cine, que era su principal uso.


            Si en su interior era un lugar agradable, con una ornamentación cuidada y grandes lámparas que pendían de su decorado techo, en su exterior no tenía que envidiarle; pues era otra de las obras importantes de nuestro modernismo, proyectada y ejecutada baja la dirección de Enrique Nieto, con una fachada principal que atraía enormemente nuestra atención.


viernes, 15 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA A LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  274

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 169 al 174. 


            Los Personajes que aparecen hoy en esta ventanita son:

            169.-   LEONCIO,  de  Enric de Manuel González   -   ENRICH.
            170.-   MARATÓN,  de  M. Adolfo García Fernández   -   M. ADOLFO.
            171.-   EL MARQUÉS DE LA FOCA,  de  Francisco  SIFRÉ  Pardo.
            172.-   SABANITO,  de  Reginald Parlett   -   REG PARLETT.
            173.-   SIR BOMBÍN,  de  Daniel  BRANCA y Óscar FERNÁNDEZ.
            174.-   EL MINI REY,  de  Joan  MARCH  i  Zuriguel.

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RAZÓN CUADRAGÉSIMA

40.-   Un cine:   EL NACIONAL   ( II )

        Cuando ya habíamos visto la película o las dos, si era de sesión doble, por el carácter continuo de las mismas, nos dedicábamos a corretear, a subir y bajar, con la doble molestia para los que aún no las habían podido ver, la de nuestras carreras y la del ruido que hacíamos al correr sobre el suelo de madera. Estos llamaban en principio al acomodador o guarda a voces con lo que se originaba un alboroto mayor y cuando llegaba éste nos encontraba sentaditos, muy modosos y quietos como verdaderos angelitos o emprendíamos el descenso de las escaleras para salir del cine antes de que nos echaran.


            Aquel suelo de madera también era ideal para patear sobre él, con el consiguiente jaleo que se producía, cuando, por ejemplo, aparecía Tarzán, el Jhonny Wesmuller de nuestros tiempos, que no sé si se escribirá así ni me voy a molestar en comprobarlo, para salvar a la guapa Ale y siempre siguiendo las indicaciones o llamadas de sus fieles amigos, los animales, y muy en especial de la sabia y simpática Chita o para corear a pleno pulmón la llegada de la Policía Montada del Canadá o la Brigada Ligera de Caballería en aquellos filmes en que aún desafortunadamente estábamos a favor de los yanquis en su lucha contra el pobre piel roja. Claro, que luego aparecería Jerónimo y otros cabecillas de los sioux, de los apaches y de otras tribus e irían cambiando nuestros afectos.

            Allí, en su gallinero y a pesar de nuestros pocos años, descubrimos también algunas de las miserias del género humano. De vez en cuando y eso que estaba prohibido fumar en la sala, un olor penetrante de grifa o de kifi llegaba a nuestro olfato, destacándose del tabaco negro o picadura que se fumaba a hurtadillas, encerrando el cigarro entre las manos para que el vigilante no viera el rescoldo que aumentaba al dar una calada. A veces el aire se hacia irrespirable y nos producía picor en los ojos y en la garganta, sensación de ahogo y tosíamos con frecuencia, formando parte del coro de voces en tono bajo, de siseos y risas.

         En él descubrimos la existencia de maricas y sátiros, más por vicio que por natural inclinación al otro sexo, que buscaban principalmente carne joven y que se te acercaban con disimulo para intentar toqueteos y que en ocasiones, a cambio de algunas perrillas, conseguían que algunos chavales o jovencitos se dejasen masturbar, con lo que otros sonidos, como el del jadeo, entraba a formar parte de aquel extraño concierto. Menos mal, que nosotros casi siempre íbamos en pandilla y conocíamos la manera de espantar a aquellos degenerados y depravados personajes, que como indicaba antes no tenían nada que ver con inclinaciones reales de homosexuales. No faltaban tampoco aquellas damas de trajes ajustados, faldas más cortas de los normal y provocativos escotes, con exceso de pintura en sus rostros, que convertían en casi máscaras, de enormes pelambreras y con olor a perfume barato que ejercían parte de su prostitución o encontraban allí pareja para su posterior ejercicio en cualquier recóndito rincón de la ciudad.

jueves, 14 de mayo de 2026

VENTANA ABIERTA A LOS AMIGOS DE LOS TEBEOS


ENTREGA  Nº  273

Colección de Personajes de tebeos a través de una viñeta de los mismos, entre los números 163 al 168.


            Los Personajes de tebeos que asomamos hoy a esta ventana son:

            163.-   OLEGARIO,  de Joan Rafart Roldán   -   RAF.
            164.-   PASCUAL, mayordomo real,  de Ángel Rodríguez Idígoras y Francisco Rodríguez Idígoras   -   IDIGORAS Y PACHI.
            165.-   PARLAMENTO ANDALUZ, ESPECIAL CANAL SUR, de los hermanos Rodríguez Idígoras   -   IDIGORAS Y PACHI.
            166.-   DON PELMAZO, de Joan Rafart Roldán   RAF.
            167.-   MIGUE, de Carlos ROMEU Múller.
            168.-   SIR TIM O´THEO,  de Joan Rafart Roldán    -   RAF.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMA

40.-   Un cine:   EL NACIONAL   ( I )


Dos grandes cines teníamos en la ciudad en nuestra niñez, el Nacional y el Monumental y el haberme inclinado por el primero de ellos viene justificado por las razones que a lo largo de este apartado expondré.

         Bien pude haberme inclinado por el que por sus características urbanísticas y su nombre, perfectamente escogido, el Monumental, ya que sólo había que verlo para que te impresionara por su grandeza y más desde la perspectiva de nuestra poca edad, que equivalía también a pequeña estatura. Nos decían que el mérito de esta obra era el armazón de hierro que la sostenía, que fue encargado y ejecutado por una empresa mundialmente famosa de Alemania, cuyo nombre no recuerdo; pues estéticamente no despertaba nuestro interés, porque quizás era demasiado monótono. Era mucho más interesante en su interior, por su extraordinaria altura y porque además de que su salón fuera enorme, no había ningún elemento que le estorbara, dejando todo diáfano. Desde sus butacas mirabas al techo y te perdías, tenías la sensación de ser aún más pequeñajo y si te sentabas en el extremo de una de las filas, para confirmar lo anteriormente dicho, veías demasiado lejos la otra pared. Claro que para nosotros la perspectiva más habitual era la que teníamos desde la platea o gallinero, desde donde también se podía comprobar su monumentalidad. Nada, que el nombre le venía pintiparado, como anillo al dedo.

( CINE MONUMENTAL)

       Sin embargo, siempre tuvimos una cierta predilección por el Teatro Cine Nacional y ello sería por diferentes causas que influirían en mayor manera entre los niños. La primera de todas, sin duda, eran aquellas matinales de los domingos y festivos, en las que el público infantil se convertía en protagonista.

     

Estas veladas congregaban a la chiquillería en torno a las películas de aventuras, del oeste americano, de las que llamábamos de risa con el gordo y el flaco, Cantinflas, los Hermanos Marx o el feo Fernandel, entre otras, sin olvidar a los clásicos de los dibujos animados. Todo ello salpicado con los “trailers” de los próximos estrenos, del Nodo y de los cortos de dibujitos de Popeye, del ratón Mickey o de Tom y Jerry. Con el preámbulo de poder comprar chucherías en el mismo patio de butacas a aquellos hombres que con una amplia canasta repleta de ellas, recorrían los pasillos laterales y central del patio de butacas para atender la demanda continua de la ruidosa chiquillería o la de poder participar en aquellas rifas que organizaban sobre la marcha, vendiendo unas tiras de papel de colores con números y que tenían como premios juguetes, como reproducciones de motos y coches de lata para los niños o la Mariquita Pérez para las niñas, que eran expuestos en la boca del escenario; incluso que a veces sorteaban, como reclamo para que la gente menuda, muchas veces acompañados de sus mayores, acudiera a estas sesiones, con el número que aparecía en las entradas.


( INTERIOR ANTIGUO TEATRO NACIONAL )
                                                    
El Nacional además tenía un gallinero que era más divertido y apropiado para nuestras fechorías. Entrábamos por una pequeña puerta que había en el lateral derecho del amplio hall de la entrada principal y en donde se encontraban las taquillas, subíamos las escaleras de dos plantas para llegar a una sala bastante grande, sin asientos de butacas y sí con bastantes filas de bancos corridos de madera, como las gradas de los antiguos campos de fútbol, aunque algo más bajitas.