miércoles, 17 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


 

    CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS

    ENTREGA    13

    JOSÉ MARÍA GALLEGO LÓPEZ Y JULIO REY MELIJOSA   -  GALLEGO Y REY


    Dúo de humoristas gráficos españoles formado por José María Gallego López (guionista) y Julio Rey Melijosa (dibujante) nacidos ambos en Madrid en el año 1955.

     Su trayectoria profesional , como dúo, comienza en el Diario 16, cuando su director Pedro J. Ramírez les propuso que trabajaran juntos, uno encargándose de los guiones y el otro de los dibujos, convirtiéndose en poco tiempo en una de las firmas de mayor importancia del humor gráfico en nuestro país.

    En 1985 crearían una serie en el Diario 16 llamada “Rue de Percesbarbas” basadas en los dibujos de Francisco Ibáñez, “13 Rue del Percebe”. Su diseño fue de una página que incluía el Congreso de los Diputados, con la fachada seccionada como en el cómic de Ibáñez, donde aparecían caricaturas de personajes políticos, como Felipe González, Alfonso Guerra, Manuel Fraga Iribarne o Santiago Carrillo…

      La serie tuvo tal éxito y repercusión que el conocido fabricante de juguetes catalán Tomás Fanjul comercializó unos muñequitos de PVC inspirados en sus caricaturas, con el nombre de “Los Monclis”; colección compuesta en principio por 8 figuras de políticos famosos de la época y dos especiales, dedicados a los sindicalistas Nicolás Redondo y Marcelino Camacho. La serie volvería de nuevo en los años 1987 y 1988, con el mismo nombre, el de “Los Monclis” y más figuras políticas hasta 1990.

      Del Diario 16 pasaron a El País; pero pronto, a los pocos meses, regresarían al diario original, el de sus primeros pasos. Y terminarían en acabar en El Mundo, cuando este diario fue fundado por Pedro J. Ramírez.

       Trabajaron también con una viñeta en los informativos de Tele 5 y colaboran igualmente con El Jueves, Marca y otras publicaciones.

        Sería en 2005 cuando dejan de colaborar con El Mundo, debido a la polarización política existente y de la presión de sectores próximos a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cada vez más incompatible con un humor independiente.

   Desde octubre de 2025 Gallego y Rey se incorporan a RTVE para colaborar con el programa “Directo al grano” y en este 2026 siguen activos produciendo una viñeta semanal exclusiva para la Televisión Española y sus plataformas digitales, con especial mención en su viñeta “Urnas” relacionada con el accidente ferroviario de Adamuz, Andalucía, en el mes de enero.

Muchos han sido las recompensas y reconocimientos que han recibido a lo largo de sus vidas; destacando el Premio de la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa, el Premio Tono, el Premio Internacional de Humor Gat Perich, el Premio Mingote, entre otros; así como el nombramiento de Profesores de Humor de la Universidad de Alcalá de Henares.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO OCTAVA

48.-   Un gran amigo de la infancia:   PACOLI

    Otro día y es que tenía salidas para todo, también vivimos con él como protagonista otra anécdota graciosa. Por las fiestas de septiembre solíamos ir a la gala infantil que se celebraba en la Caseta Municipal instalada en el Parque Hernández. Todos los pequeños, adornados con nuestras mejores galas, de punta en blanco como decían nuestros mayores, acudíamos allí para disfrutar con el espectáculo variado que tenía lugar en la pista que había enfrente de lo que nosotros conocíamos como los Patos. Con el olor a tierra mojada, con el que el camión regadera del Ayuntamiento trataba de aliviar el calor derramando en abanico su agua sobre el recinto ferial, nos dirigíamos a la puerta principal de la Caseta Municipal junto a otros vociferantes y alegres chiquillos, algunos acompañados de sus padres, de sus chachas o asistentes y otros, como nosotros, en pandilla pero solos, sin mayores, porque ya éramos mayorzotes, con nuestro dinerito en el bolsillo, que para eso eran las fiestas de nuestra ciudad, para conseguir la entrada y cubrir otros gastos extraordinarios, como el de las chucherías o golosinas, el refresco de naranja o limón o para el rico polo helado de Morillas.


            Según nos contó después hacía varios días que se había atiborrado de sandía y tenía el vientre algo suelto y tan ligero que lo tenía, pues en la misma entrada del parque, en un esfuerzo que hizo al dar un salto al querer cortar camino por el lugar de las pérgolas, para llegar a la taquilla antes que los demás, se le fue el punto y el peso se le hizo mezcla de poco sólido y más líquido, manchándole la trasera del que era su inmaculado pantalón blanco y menos mal que con la mano, que no sé si el intento mejoró la situación, se cogió el pernil de aquel para tratar en principio de que no le bajase por las piernas.

         No había forma de disimular, la pérdida del color blanquecino del pantalón lo delataba, al igual que el olor y más aún sus andares y el querer explicarle a todo el mundo algo bien distinto a lo que realmente le había ocurrido. Difícil trance, sobre todo, porque en una situación así uno piensa que el resto de los mortales sólo tiene ojos, oídos y olfato para el desafortunado. Y lo peor era que había que desandar lo ya andado, por el mismo camino, que no había atajo para la huida, había que salir del parque y cruzar la calle Teniente Coronel Seguí, que ya empezaba, aunque no con la masiva afluencia de la noche, a animarse. No lo íbamos a dejar solo y  compartiendo algo de su vergüenza, le acompañábamos a cierta distancia, porque una cosa era la solidaridad infantil y otra la posibilidad de que nos confundieran con él, es decir, aquello de la inevitable crueldad de los niños. Estaba loco por pasar aquel amargo trago, porque se acabara la terrible pesadilla y no cesaba de decirnos, con lo que llamaba más aún la atención de los que con él se cruzaban:

     -    Sois unos mamones, ya me podíais haber avisado antes de sentarme de que allí había una mierda. Eso se avisa, hombre, y así no me hubiera sentado. ¿Por qué no me indicaste de la plasta que allí había?...

 

            Cuando se encontró en la trasera de la calle Teniente Coronel Seguí se quitó la mano del pantalón y emprendió la carrera que le permitía lo que llevaba encima, que comenzó a caer por sus piernas y a repartir salpicaduras por todo su cuerpo y ropa, llegando hasta su pelo y mezclándose con la gominola que tanto le gustaba echarse, lo que contribuyó a que se le escapara el llanto y comenzara a llorar antes de llegar a su casa, que afortunadamente estaba cerca, a unos cien metros.

      No quiero imaginarme, pero sí lo hago, a su madre al abrir la puerta y encontrarse, ante la llamada insistente del pequeño, a su hijo pequeño, a su Pacoli del alma en tal estado. Supongo que lo meterían en la bañera, después del primer: “¿Hijo mío, qué te ha pasado?”


                Y también quiero imaginarme la respuesta de él:

           - Nada, mamá, que me he hecho caca sin querer.

       Lo que despertaría una cara de extrañeza de su madre mucho mayor, que se inclinaba más por creer que a su hijo le habían estado arrojando mierda por detrás.

         Así era el Pacoli de nuestra niñez. Divertido y pícaro como el que más, gracioso por naturaleza y con un cierto atractivo para las niñas y jovencitas de su edad. Ocurrente e ingenioso, tímido unas veces y desvergonzado otras; distraído como el primero, siempre sonriente y feliz, algo presumidillo, pues siempre le gustaba ir bien maqueado y sobre todo, un extraordinario amigo de sus amigos.

martes, 16 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


    CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

    ENTREGA    12

    FRANCISCO JOSÉ CALDERÓN LELO DE LARREA  -  CALDERÓN  - PACO CALDERÓN


             
ANTONIO GUERRA GONZÁLEZ

        Político sevillano que nace en mayo de 1940, undécimo hijo de una familia humilde de trabajadores y que tiene dos hijos.

        Estudia el bachillerato en el Colegio de Mañara, en Sevilla y posteriormente Ingeniería Técnica Industrial en Sevilla; licenciándose también en la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla.

        Es Doctor Honoris Causa de la Universidad Federico Villarreal de Lima, Perú, y de la Universidad Nacional de Asunción, Paraguay. Tiene la Medalla de Oro de la Universidad de Roma y la Orden de Mérito Constitucional en España.

      Fue Profesor en la Escuela Universitaria de Arquitectura de Sevilla, desde 1964 a 1972 y Profesor de la Universidad Laboral de Sevilla en la misma fecha.

        Políticamente fue Miembro de la Comisión ejecutiva del PSOE entre 1972 a 1997, ejerciendo diferentes cargos, vocal entre 1972 y 1974, Secretario de Prensa e Información entre 1974 y 1976, Director del Periódico Socialista, Secretario de Organización entre 1976 y 1979 y Vicepresidente desde 1979 hasta 1997. Fue Diputado a Cortes por Sevilla desde 1977 hasta la actualidad. Presidente del Grupo Parlamentario Socialista desde 1977 a 1982, Vicepresidente del Gobierno de España desde 1982 a 1995. Miembro de la Diputación Permanente del Congreso de Diputados, desde 1977 y Presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados desde 2004.

        Fue autor de La Democracia Herida (1997), de El  Diccionario de la Izquierda (1998) Memorias de 1940 a 1982, con el título de “Cuando el tiempo nos alcanza”, publicado en 2004 y de Memorias del 1982 a 1991, “Dejando atrás los vientos”, que publica en 2006.

Otras actividades suyas fueron:

La promoción e inspiración de la revista La Trinchera. Director de teatro de varias compañías, entre estas “Hora Primera” y “Esperpento”. Traducción y montajes de obras de Samuel Beckett, Valle Inclán, Sófocles, Sartre, Bertolt Brecht, etc. Fundador y director de la Librería “Antonio Machado. Y con Conferencias y artículos en centenares de lugares de España y de otros países.

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA , LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO OCTAVA

48.-   Un gran amigo de la infancia:   PACOLI   ( V )

        Decir que era algo distraído podría resultar poco apropiado tratándose de nuestro amigo Pacoli.

      Involuntariamente, pienso ahora, ya que por entonces no me lo planteaba, nos tocó vivir con el fascismo y sus signos externos. El ser falangista, donde se había iniciado la Rebelión y en una plaza eminentemente militar, no resultaba llamativo y era algo de mayorías; aunque lo mismo se podía ser de Acción Católica y en torno a la Iglesia, por ejemplo, o de nada, según las circunstancias de cada cual, y tampoco llamaba la atención entre la gente menuda.

       Los que pertenecíamos a los primeros, también en gran parte, no sentíamos por ello un excesivo orgullo, ni un trauma; sencillamente lo hacíamos de una manera inconsciente - no hay en esto ánimo de justificación – y llevados por las circunstancias de aquel tiempo y en especial, por satisfacer unas carencias que entonces sí que eran abundantes.

       Muchas eran las tarde en que nos encontrábamos en lo que nosotros llamábamos Falange, en el hogar que había al final de la calle General Mola, cerca de donde se construyó el nuevo Instituto y en la planta baja de aquel gran edificio donde estaban el Sindicato, ya que sólo había uno, y otros servicios de la Administración. En dicho Hogar existía la norma, tanto al entrar como al salir, la de saludar con el brazo en alto, diciendo aquello de: ¡Arriba España!


            Era tal la reiteración de este movimiento que ya lo hacíamos de forma mecánica, sin pensarlo, y así como a la entrada se podía ejecutar sin ningún esfuerzo, ya que bastaba con hacerlo sin interrumpir la marcha, en la salida era distinto, pues teníamos que volvernos para ejecutarlo.

      Esa tarde habíamos ido a ver una película de Gary Cooper al Cine Nacional. Por supuesto que la mayoría de las veces asistíamos al gallinero, a la parte alta, donde correteábamos hasta que nos echaban o nos cansábamos, una vez que habíamos visto la película; pero en aquella ocasión y no sé la razón del cambio, sacamos entrada de butacas; aunque nos ubicamos en la zona intermedia, en el principal, que digo yo sería por falta de hábito o por solidaridad con los nuestros, los de arriba, con otros niños, gentes de tropa, moros, busconas baratas, amantes pobres del séptimo arte y mariquitas y una vez que disfrutamos con las aventuras del destartalado y larguirucho héroe nuestro, salimos con todo el mundo con una formalidad que no era habitual entre nosotros por la escalera que daba a la amplia antesala o hall que conducía a la calle. En que iría pensando Pacoli, que ante la sorpresa de todos los que caminábamos junto a él, propios y extraños, se vuelve hacia el interior, levanta su brazo y grita con todas sus fuerzas: ¡Arriba España!


            Pasada la sorpresa, en unos segundos todo desembocó en una cascada de carcajadas, que cuando se dio cuenta llevaron el rubor a sus mejillas y a un cierto enojo. Algunos mayores se sonrieron, otros pensaron que debía de ser un buen falangista por su atrevimiento en lugar público y no faltaron los que lo tacharon de desvergonzado por mofarse de cosas tan importantes. Lo cierto es que durante el camino no se libró de nuestra bulla. De la película nos olvidamos aquella tarde y lo que más temía él era que se lo contáramos al resto de la pandilla.

lunes, 15 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA    12

FRANCISCO JOSÉ CALDERÓN LELO DE LARREA – PACO CALDERON – CALDERÓN


          Es un caricaturista e historietista nacido en Ciudad de México el 13 de febrero de 1959.

        Pública sus primeros trabajos en periódicos del Grupo Reforma. También ha publicado varios libros, entre los que destacan El descontrol de los precios y l de La lata del domingo. Siempre que se dibuja a sí mismo lo hace vestido con un saco de “tweed”.

     Es licenciado en Comunicación por la Universidad Iberoamericana.

        Su carrera profesional la inicia en el diario El Heraldo, de México, en al año 1976; después aparecerán sus trabajos en el periódico Excélsior y desde l años 1983 en El Norte, de Monterrey. Más tarde trabajó con los periódicos de Reforma, de la ciudad de México; en El Plural, de Guadalajara y en Palabra, de Salsillo.

        Fue en el año 1988 cuando el diario Excélsior, en donde colabora, le acusó de haber inventado en años anteriores los chistes contra el entonces Presidente Luis Echevarría, y el artista entregó su renuncia como señal de protesta.

            Universidad de Alcalá de Henares en 1994, le nombra Profesor Honorario “Humoris Causa” y en ese mismo año la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos adquiere diez originales suyos.

        También ha participado en varios programas de radio y de televisión, narrando biografías de personajes históricos, al igual que colabora con los noticiarios de Televisión Azteca.

        En 1992 ganaría el Premio Nacional de Periodismo por sus caricaturas. En 2014 la Universidad Columbia de New York le otorgó el Premio “Maria Moora Cabot”.

        El pensamiento político de Paco Calderón va en sentido contrario de los caricaturistas mexicanos, identificados con la izquierda. Ha sido el único caricaturista de México en aceptar que se le retirase la exensión de impuestos con  los que contaba su gremio y que apoyo el IVA en los alimentos y medicinas.

        Debido a que sus dibujos siempre han apoyado una economía liberal en favor de los candidatos del partido Acción Nacional (PAN) Vicente Fox en 2000 y a Felipe Calderón en 2006 y por criticar a los sindicatos y a la idiosincracia mexicana y a Manuel López Obrador, éste le llamó “El monero de la derecha” en un programa de televisión.           

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO OCTAVA

48.-   Un gran amigo de la infancia:   PACOLI   ( IV )

          Muchas travesuras compartimos juntos al igual que las meriendas. Viene entre éstas a mi memoria aquella Semana Santa en que viendo las procesiones y en una de las paradas, ante la fijeza de unos ojos a través de los orificios del capirote de un nazareno, no se le ocurrió otra cosa que decirle con el mayor de los descaros y gran desvergüenza para los pocos años que teníamos y quizás por aquello de que en esos días se anunciaba en la cartelera del Teatro Nacional la película de la obra de Jardiel Poncela con esta frase.



     - Usted tiene ojos de mujer fatal.

         Los que le acompañábamos soltamos una sonora carcajada que enfadó al aludido penitente, que dijo con voz clara y rotunda:

     - Os conozco y cuando os coja os va a salir la risa por el cogote.

     - Usted tiene ojos de mujer fatal – repetimos todos a coro, sin dejar de reír.

            Y ahí pareció quedar todo, la procesión continuó y nosotros seguimos con la misma rutina de siempre, olvidándonos del hecho. Al día siguiente, después de merendar, en una de nuestras sentadas, se acercó a nosotros un policía vestido de paisano y del que sabíamos su profesión porque vivía en el barrio y le conocíamos. Su rostro no era de buenos amigos y ante la sorpresa de todos, pues no estábamos haciendo nada malo, cogió por el cuello de la camisa a Pacoli y le dijo todo enfadado y en un tono irónico:

     - Con que tengo ojos de mujer fatal...

        Ya no hubo risas y la desbandada se produjo en un instante. Pacoli aprovechó su agilidad y soltándose del agente corrió como si lo persiguiera el mismísimo diablo. Cada cual cogió la calle que pudo y estuvimos un buen rato con el miedo metido en el cuerpo, creyendo que nos perseguían o que el individuo de los ojos fatales nos iba a aparecer en cualquiera de las bocacalles próximas.

          Anocheciendo ya, nos fuimos concentrando en la plazoleta, contando cada uno lo que había hecho. La tranquilidad volvió al grupo, aunque Pacoli dijera y no creo que lo hiciera en esta ocasión como broma:

     -Yo, esta noche me parece que no voy a ir a ver los Pasos. No tengo muchas ganas de... Y aquella noche se quedó sin ver al Cautivo, por mucho que fueran sus ganas, ya que era uno de sus preferidos.


domingo, 14 de junio de 2026

CARICATURISTAS CON SUS CRIATURAS


    CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

    ENTREGA  Nº  11

    ALEJANDRO KURT DRECKMANN LOPOMO – ALEJO LOPOMO – KUTO


    Mikel o Michael Joseph Jackson es un cantante y compositor mundial que nació en Gary, Indiana, el 29 de agosto de 1958 y que falleció en Los Ángeles el 26 de junio de 2009. Es el octavo de los diez hijos de la familia Jackson. Su madre, Katherine, devota de los Testigos de Jehová, toca el clarinete y el piano en sus actos; y su padre, Joseph, exboxeador, es trabajador del acero y forma parte de una banda local tocando la guitarra. Su hijo Mikel tuvo una relación problemática con su padre, que azotaba a su hijo o abusaba verbalmente del pequeño a causa de su “nariz gorda”. Esta severa disciplina, creían su progenitores es lo que llevó al pequeño al éxito, convirtiéndolo en un ser triste y superobediente por temor; lo que no evitó el interés que siempre tuvo por la música.

        En 1964 Mikel y su hermano menor, Marlon, forman parte de la Banda de su padre, los Jackson Brothers y un año después comparte la voz principal con su hermano mayor, Jermaine. En los años 66 a 68, actúan como teloneros de otros famosos cantantes en una Gira por rl Medio Oeste, actuando para una cadena de clubes afroamericanos y en clubes nocturnos y salas de fiesta donde se hacía estriptis y en locales donde se hacían fiestas y bailes de la Escuela Secundaria.

        En 1965 graban varias canciones, incluyendo su primer sencillo, “Big Boy” para Steelton Records, una discográfica de su pueblo y antes de firmar con Motown en 1969. El éxito les sonríe y llegan a ser número uno del Billboard Hot 100 con sus cuatro primeros sencillos.

        Durante este periodo, años 70, Mikel evoluciona de niño intérprete a ídolo adolescente; manteniéndose con los Jackson 5, lanza 4 álbumes solitarios con Motown. En 1975 firman con Epic Record y cambian su nombre, apareciendo como The Jackson. Michael se convierte en el compositor principal del grupo.

        En 1979, haciendo un baile de rutina se rompe la nariz, le hacen una rinoplastia, que le produce dificultades respiratorias que afectaron su carrera, lo que no fue obstáculo para lanzar 5 álbumes, alcanzar el número tres en el Billboard 200, vendiendo más de 20 millones de copias en todo el mundo.

        En 1980 se define como artista solitario y gana tres Premios América Music y un Grammy. Entre los años 81 y 83 graba con Freddie Mercury, pero su relación se agría y esta grabación no se lanza hasta el 2004.

        Su gran éxito, el mayor sin dudas, vino con el sexto álbum, “Thriller”, en finales de 1982, ganando 8 premios American Music, siendo el máximo vendedor en el mundo y de todos los tiempos. Encabeza la lista Billboard 200 durante 37 semanas y en 2015 ya había vendido 20 millones de copias, aunque sus herederos hablan de 105 millones, varios Grammy y Álbum del Año. Acompañado de un vídeo de 14 minutos, con venta de 350.000 cintas. En una actuación con sus hermanos llego a reunir una audiencia de 47 millones.

Con su chaqueta negra con lentejuelas y su guante de golf con diamantes de imitación debuto con su baile insignia, el “moonwalk”, que aprendió hacía tres años, fue tal su éxito que se compararon con las apariciones de Elvis Presley y The Beatles.

En 1985-85 firman con discográfica Epic Records y año después le diagnostican”vitíligo”, su piel pierde pigmentación y no puede recibir la luz del sol y tendrá que recurrir en exceso al maquillaje. Es una época de cortos y películas, de biografía, incluso autobiografías, de componer en la finca Santa Ynez, que le costó 97 millones de dólares, donde construye su Rancho Neverland, construyó un Parque de atracciones.

En años siguientes aparecerías varías denuncias sobre él de abusos con menores. Contrae por dos veces el matrimonio y tiene tres hijos. En 2003 publica su álbum Invincible y dos años más tarde las autoridades de Estados Unidos le cierran el Rancho Neverland.

En la mañana del 25 de junio de 2009 murió de un paro cardiorrespiratorio producido según los certificados médicos por la ingestión y combinación de múltiples calmantes.

sábado, 13 de junio de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO OCTAVA

48.-   Un gran amigo de la infancia:   PACOLI

        - Era fantástico, imaginativo. Fue él quien nos contó que tenía un familiar que por las noches se levantaba sonámbulo y se paseaba por el filo del balcón de su casa, con los ojos cerrados y sus brazos extendidos hacia delante, ante la mirada aterrorizada de sus padres, que angustiados no se atrevían a decirle nada para que no se despertara en ese trance, pues del sobresalto podía perder el equilibrio y caer a la calle desde el primer piso o morirse del mismo susto.


            Formaban los suyos una familia muy alegre y gozaban de una situación económica bastante desahogada, ya que su padre estaba al frente de la farmacia El Sol, enclavada en la calle General Mola y muy conocida para nosotros porque era nuestra farmacia; bueno, no de nuestra propiedad, que todo hay que aclararlo, sino donde íbamos a por las medicinas. Una farmacia de las de antes, no convertidas en tienda de medicamentos como las de ahora, en donde en bastantes ocasiones llevábamos las recetas del médico y teníamos que volver a las pocas horas o al día siguiente, según la mayor o menor dificultad en el preparado de las mismas, para recogerlas. Era su padre hombre serio, quizás el único de la familia, pero agradable y educado en el trato. Cuando acompañábamos a Pacoli a ver a su padre, para darle cualquier recado o simplemente por verlo, nos gustaba entrar con él en el pequeño laboratorio donde preparaban las medicinas, que tenía un olor peculiar  y allí se nos iban los ojos detrás de tantos tarros y botes que contenían polvos misteriosos para nosotros, de tubos de todos los tamaños y de formas variadas, de matraces y un hornillo de petróleo sobre la limpia repisa de mármol blanco que había junto al lavabo.
            

            Vivieron primero y casi durante toda su niñez en la calle central del Barrio Obrero, paralela a la nuestra, cuyo nombre no recuerdo ahora y después se mudaron a Actor Tallaví, justo enfrente de la playa de San Lorenzo, dando la trasera de su casa al monte de igual nombre, por donde circulaba antes de llegar al Cargadero de Mineral el tren que venía de las Minas del Rif y entre cuyas vías y traviesas de madera buscábamos como locos los trozos brillantes de pirita, rememorando a los buscadores de oro del oeste americano, por su parecido con el preciado metal, no por su valor en sí, que sin embargo era enorme para nosotros y que iban dejando en su trayecto los vagones cargados de mineral de hierro y que en grandes barcos eran transportados principalmente al Norte peninsular.

            Su madre respondía al prototipo de la mujer andaluza, una mujer vistosa y desbordante de simpatía, que a nosotros nos apreciaba un montón. Vivía con ellos una señora mayor, que debía de ser su abuela y que cuando aparecíamos por su casa casi siempre la veíamos sentada en una mecedora y en el mismo lugar. Tenía una hermana, cuyo rostro se me ha perdido de la memoria y no la recuerdo por más esfuerzo que hago y como señalaba antes, un hermano, José García Castro, nuestro querido y admirado Pepillo, que fuera famoso futbolista de la U. D. Melilla, del Sevilla C. F, del Real Madrid de Alfredo Di Stéfano y del River Plate argentino. Qué curioso, quizás fuera de los primeros jugadores españoles que salió a jugar en un equipo extranjero, cuando lo habitual era que vinieran aquí jugadores de fuera.


            Pacoli no voló tan alto como su hermano por lo que señalé anteriormente o porque su destino era otro; aunque sí llegó a jugar también en Madrid, en el filial del equipo merengue, el entonces Plus Ultra y que luego se convertiría en el Castilla.


viernes, 12 de junio de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO OCTAVA

48.-   Un gran amigo de la infancia:   PACOLI

        Las dos habitaciones se comunicaban con un pasillito en donde había un amplio armario que tenía la peculiaridad de contar con puertas hechas de bastidores y tela estampada de vivos colores, en cuyo interior se colgaban los vestidos y en el bajo, encima de los cajones, los líos de los retales que iban quedando.

        No me he perdido y nunca mejor escrito, vuelvo a coger el hilo del relato. Pacoli era conocidísimo, pero aún no había demostrado sus dotes artísticas en casa. Aprovechando que viniera a ella a merendar, cosa habitual también en aquella época, como supongo que ahora, entre amigos íntimos, calentamos el ambiente y al personal para que le pidieran que cantase algo. Se resistía al principio como no se podía uno ni imaginar, aunque en el fondo estaba loco por hacerlo; pero ya se sabe lo que suele ocurrir cuando uno tiene tan pocos años... No era cuestión de que tuviera un sentido del ridículo muy desarrollado, sólo le daba un poco de vergüenza. Ante la insistencia del “mujerío”, alguno que otro guiño y la promesa de regalo tan delicado como un besito por parte de alguna de las jovencitas más atrevidas, accedió; aunque poniendo dos condiciones el muy pícaro: que el beso tenía que ser en la boca -¡Vaya pieza que estaba hecho el pequeño!- y que cantaría desde dentro del armario. Sí, dentro del armario para no reírse, decía tapándose la boca y es que aquel día el muelle de la risa lo debía tener flojo y por nada comenzaba a reír, además de que era una risa contagiosa que creaba una situación divertidísima. Menos mal que mi madre estaba en el probador y no se enteraba del alboroto, que lo hubiera terminado, por supuesto, inmediatamente, con sólo presentarse en el taller y sin decir palabra, pues le tenían un respeto imponente.

         Así que, en un abrir y cerrar de ojos, los tres nos vimos en el interior del armario, con vestidos que caían sobre nuestras cabezas y que tratábamos de apartar sin ningún éxito, hasta que conseguimos encontrar la postura ideal. Se hizo el silencio cuando ya estábamos acomodados, bastante mal por cierto, después de algunos siseos y ánimos y comenzó a cantar aquello de “Voy a contarles un corrido muy mentado, que ha ocurrido en la fiesta del amor, la triste historia de...”

        Y lo hacía bien el condenado, su voz era clara y tenía buen oído; estaba aquel día entonado y la canción le salía con una fluidez y gracia dignas de todo elogio. Pero... ¡Ay!, algo vino a dar al traste con su brillante actuación, uno de los dos acompañantes de dentro del armario tuvo un desliz anal, no ruidoso y sí pestilente al máximo y el concierto fue interrumpido inmediatamente. El primero en salir del armario fue él, con su mano en la nariz y diciendo:

          - ¡Qué peste, demonios! ¡Huele a perros muertos! ¡Qué bárbaro!

         Cuando la puerta se abrió el olor se extendió por toda la habitación y entre risas y gritos, también salimos del armario los otros dos y con el mismo gesto que Pacoli, corriendo por el pasillo para tomar aire nuevo en la calle, sin dejar de oír a una de las jovencitas del taller que todo apurada decía:

         .- ¡No se habrá cagado el niño en el armario!    

         Otra, abrió rápidamente la ventana para que saliera aquella tufarada y así concluyó la aventurilla artística de Pacoli en nuestra casa.

jueves, 11 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


     CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

     ENTREGA    11

     ALEJANDRO KURT DRECKMANN LOPOMO   -   ALEJO LOPOMO – KUTO


           Alejandro Kurt es un artista polifacético, como notable pintor es Alejo Lopomo, es diseñador también y como dibujante periodístico es Kuto.

        En la “era Pinochet” Alejo Lopomo (Santiago de Chile) es borrado del registro civil y su número de identidad es entregado a otra persona. En  septiembre del año 2005 las autoridades lo vuelven a inscribir en el registro civil, resucitándolo, como chileno.

        Es ciudadano español desde 1979.

        Se inicia como dibujante en el diario Colón, de Concepción; un trabajo que compatibiliza con los estudios de Arquitectura y con colaboraciones de diferentes géneros que son publicados.

        Después del golpe militar de Estado de Pinochet sale de Chile  y pasado un tiempo regresa para terminar su carrera y comienza a publicar en la mítica revista deportiva “Estadio”. Es de nuevo amenazado y se obligado a Salir de su país.

        Desde 1977 vive en España colaborando en principio con Televisión Española y en la prensa escrita pasa por Diario Pueblo, El Cocodrilo, Ciudadano, Interviu, Auto 1, el Mundo y otros. Publicando editoriales gráficas, dibujos de opinión, ilustraciones y viñetas de humor y caricaturas. Fue a mediados de los 90 cuando realiza y publica comentarios y entrevistas de jazz, una de sus grandes pasiones y en paralelo trabaja en lo que era su verdadera vocación, la pintura; considerándose sobre todo como pintor y como tal presenta sus obras en varios países (España, Francia, Inglaterra, Japón, etc.)

        Su experiencia de los tiempos de Pinochet son espeluznantes. Todos los estudiantes, profesores y trabajadores fuimos citados en la Universidad. Allí nos esperaban los militares con sus rifles y sus pistolas con camiones vacíos. Nos obligaron a correr hasta el campo de fútbol y mi asombro fue cuando vi que cuando llegamos estaba repleto. La gente con las piernas abiertas y sus manos en la nuca; llovía a cántaros , la cancha estaba embarrada y el silencio era total. Sólo escuchábamos los nombres de los que nombraban para subir en los camiones cubiertos con lonas de camuflaje. A los que no respondían los declaraban en rebeldía, en busca y captura para su juicio militar. Vi subir a los camiones profesores, compañeros y amigos que jamás volví a ver. Cuando aquello se acabó el comandante nos gritó: El resto puede marcharse, pero estén atentos a los que llamemos, porque esto todavía no ha terminado.

        Aliviados y pensando en la suerte que habíamos tenido volví rápido a Santiago y a los pocos días muchos salimos de Chile.

        Vine a España en 1977, justo en el momento de las nuevas elecciones democráticas, muerto ya Franco, escapado de una muerte me encontré con un país vital que luchaba contra las ataduras del pasado. Pronto me sumergí en su cultura, me dediqué a visitar los impresionantes museos de Madrid, contemplando las obras maestras de los más grandes pintores del mundo y emprendí y comprendí aquel camino, el aprender de todos ellos.

        Entre sus grandes obras destacar las famosas caricaturas y pinturas de los grandes del jazz,

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO OCTAVA

48.-   Un gran amigo de la infancia:   PACOLI


        Creo que sacó unas oposiciones y hoy es profesor de peluquería en un Instituto de Formación Profesional, además de estar al frente de la suya. ¿Quién se lo iba a decir a lé?... Pues..., anda que a nosotros.

        Pacoli, de niño era completísimo, lo hacía casi todo y hasta bien; simpático como él solo, sabía más chistes y chascarrillos que ninguno, de tal manera era ocurrente que cuando en mi casa alguno de nosotros contaba algo gracioso, que podía salirse de la conversación habitual o de lo cotidiano, mi tía Carmen lo aplaudía o reprobaba y nunca sabíamos con qué intención lo decía, con un frase lapidaria y tajante: “Eso es cosa de Pacoli”.

      Hacía diabluras con las pelotas, quiero decir con esto que jugaba muy bien al fútbol y que nadie piense cosas raras. Claro que no se podía comparar con su hermano Pepillo, pues éste era de otra galaxia. Este hecho le condicionó en su actividad deportiva, cuando probó en el balompié como profesional, abriéndosele algunas puertas por tener aquel tan digno referente y cerrándosele otras por el mismo motivo y las dichosas comparaciones. Para algunos hasta pudo ser igual o mejor que su hermano, pero tenía una gran debilidad, que a él sólo le daban la primera patada, se encogía muy pronto y ello, con alguna que otra lesión de importancia y menos suerte que su primogénito o sencillamente porque no le gustaba la vida sacrificada de los “peloteros” de antaño y viera su futuro en otro lugar y en otra actividad, le llevaron a abandonar este deporte siendo aún relativamente muy joven.


            Hasta de chaval cantaba con un cierto estilo y bien; sobre todo, aquellos corridos mejicanos al estilo de Jorge Negrete que tanto nos gustaban entonces.


            Era muy pillo y tenía salidas para todo; algo pecosillo y el más bajo de la reunión, cosa que a él esto no le creaba ningún trauma. Sin embargo, en algunas ocasiones era tímido y hasta vergonzoso, en especial, si había mujeres por medio, como lo demuestra lo que le ocurrió un día en nuestra casa.

       Mi madre era modista y tres de las cuatro habitaciones de casa estaban destinadas a su trabajo. Una para probador, la más cercana a la entrada, que nos servía también como sala de estudios cuando no había nada que probar y para echar las siestas en verano, sobre una manta extendida en el suelo y que terminó por convertirse en dormitorio con una cama mueble que se abría por las noches y se recogía por las mañanas cuando fuimos creciendo. Otra, de las dos que daban a la calle, era el salón comedor, aunque no faltaban días en que comíamos en la cocina por comodidad como en la mayoría de las casas que esto es posible; en él mi madre cortaba los vestidos sobre la mesa para ir formándolos después en el maniquí, permanentes acompañantes de nuestra niñez, ya que hubo más de uno y por los que sentimos siempre, sin saber el porqué, un cierto respeto y nos chocaban, no tanto por la ausencia de la cabeza, sino por causa de la falta de las extremidades. Mientras que la tercera era donde se encontraba el taller de costura, donde las oficialas y las aprendizas realizaban su tarea, sin que faltara una conversación amena siempre que no se interrumpiera la labor, que buena era Pepita para el trabajo, mi madre, y en ocasiones picantita, lo que hacía brotar risotadas, sobre todo en las nuevas, en las más jovencitas. Sería difícil olvidar a Matilde, a Lina, a Toñi y Loli y a tantas otras que durante muchos años estuvieron en el taller de casa y que casi formaban parte de la familia, pues fuimos creciendo junto a ellas y algo también aprendimos de su compañía.


miércoles, 10 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


             CARICATURISTAS Y UNA DE SUS OBRAS

ENTREGA    10

TULLIO PERICOLLI


        
JORGE FRANCISCO ISIDORO LUIS BORGES ACEVEDO

        Es una figura clave de la literatura en español y la internacional. Jorge Luis Borges es un notable poeta, cuentista, ensayista y traductor, que nace en Palermo, suburbio de Buenos Aires el 24 de agosto de 1899 y que falleció en Ginebra el 14 de junio de 1986. En su infancia, con su familia, se traslada a Suiza, estudiando en el Colegio Génove, donde reside 4 años. Su familia viaja mucho por Europa e incluso viene a España y en 1921 regresan a Argentina

        En 1955 fue Director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina y profesor de Literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires.

         A los 55 años quedó casi completamente ciego.

        A los cuatro años sabía leer y escribir, aprendiendo con una institutriz británica, y en el año 1906 escribe su primer relato; siempre prefirió los cuentos más que la novela, titulado “La visera fatal” y a los 11 años tradujo “El Príncipe feliz” de Oscar Wilde, que se publicó en el periódico El País con la réplica de Jorge Luis Borges.

        En su niñez e infancia en su barrio de Palermo, marginal, de emigrantes y cuchilleros, conoció a los “compadritos”, que después serían pobladores de sus ficciones. Ingresa directamente en el 4ª grado y el inicio de su educación pública formal fue traumática, todos sus compañeros se burlaban de aquel niño sabelotodo con anteojos, que vestía como niño rico, al que no le gustaban los deportes y que tartamudeaba cuando hablaba. Aprendiendo bien poco, algunas palabras en lumfrando y el modo de pasar desapercibido.

        Debido a la ceguera progresiva de su padre, que él también heredó, vuelven a Ginebra para que le hicieran pruebas los más destacados oftalmólogos y para librarse de ser reclutado para la 1ª Guerra Mundial, junto a su hermana, Jorge Luis estudia francés y el bachillerato en el Liceo Juan Calvín; aquella enseñanza fue completamente distinta, allí su saber y sus conocimientos son apreciados y no se reían de su tartamudez. Fue una época en la que leyó a los prosistas del Realismo francés y a los poetas expresionistas y simbolistas, especialmente a Rimbaud. Descubrió a Shopenhauer, Nietzshe, Mauthner, Carlyle y Chesterton. Tiempo en que con la única ayuda de un Diccionario aprende el alemán y que escribiera sus primeros versos en francés.

        En 1923 escribiría su primer libro de poesías, titulado “Fervor de Buenos Aires”, a los que seguirían “Luna de enfrente (1925), “Cuaderno San Martín” (1929), “El Hacedor” en 1960, “El otro, el mismo” (1964), “Para las seis cuerdas” un año después, “Elogio de la sombra” (1969), “El oro de los tigres”, en 1972, “La rosa profunda” (1975) y al año siguiente “La moneda de tierra”, al que sigue en el 78 “Historia de la noche”, “La cifra” en el 81 y “Los conjurados” en 1985, y otros muchos más-

        Entres sus cuentos destacar “Historia Universal de la infamia”, Ficciones, El Aleph, El informe de Brodie, El Libro de Arena y La memoria de Shakespeare…

        Sus ensayos, conferencias y cursos, sus entrevistas y Antologías, y sus premios y reconocimientos siempre han sido notables, tanto en  Argentina como en todo el mundo de las Letras. 

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


RAZÓN CUADRAGÉSIMO SÉPTIMA

47.-   Entre diferentes calzados:   LAS ALPARGATAS Y LOS ZAPATOS GORILAS   ( III )

        Evidentemente, con el paso de los años y en la lejanía, por consiguiente, del fin de la contienda nacional y de los años que le siguieron, el panorama fue cambiando, tanto en el comer como en el vestir y en este último no encontramos con unos zapatos que hicieron furor, a pesar de que eran duros como los zuecos de madera, porque los llevaban casi todos los niños y porque al comprarlos te daban una pelotita de goma y de color verde, que aquello sí que era todo un lujo. Fueron los zapatos llamados “gorila”, no por su grandeza, sino por su duración, con suelas de goma rugosa y piel de cuero, que por su coste había que cuidarlos al máximo y mantenerlos siempre limpios y brillantes. Fue para los pequeños como un símbolo de tiempos nuevos y mejores, como si se marcara con su llegada el destierro de las alpargatas, hasta como un indicador de clase social.


            Guardo en mi memoria un hecho que puede hacer referencia clara a lo anterior. Todos conocíamos a aquellos niños huérfanos, abandonados, pertenecientes como diríamos ahora a familias incompletas, especiales o desestructuradas de la “Gota de Leche”, por diferentes razones cuando salían a la calle: por su corte de pelo, casi siempre por higiene al cero, como nos ocurrió a casi todos en aquellos años de nuestra niñez y sobre todo cuando aparecían las calores estivales, porque iban acompañados de monjitas de aquellas que cubrían sus cabezas con toca que recordaba las alas desplegadas de las palomas y como de papel o tela almidonada, por su vestimenta a base de baberos grises o beiges, reñidos con los colores alegres e infantiles y por sus sandalias o alpargatas, que habían perdido por el uso y abuso la blancura de sus orígenes y que ellos todavía no habían desterrado. Y es que a estas criaturas además de carecer de lo esencial, se les conocía por su aspecto exterior.


            Hasta que un año llegó una madre superiora con aires de renovación, moderna, más de acorde con los tiempos nuevos, que por ello fue muy controvertida y entre otras tareas se propuso la de dignificar a sus criaturas, tanto a los niños como a sus ancianos, magnífica y generosamente atendidos en su institución por las Hermanas de la Caridad y empezó por cambiarle su aspecto externo. Aquellos niños se olvidaron en sus salidas de los baberos, de tener que ir en filas de a dos como las monjas y se ocupó de que llevaran jerséis de colores distintos, nada de uniformados, y si uno miraba a sus pies podía comprobar que los pequeños llevaban todos brillantes zapatos “gorila” o del estilo. No sé el tiempo que les duraría aquel nuevo calzado a la chiquillería allí recogida, lo que sí me contaron es que la mencionada madre superiora, con la que trabajé un año que me permitió conocerla algo y todo lo que pueda decir de ella tiene un cariz positivo, por la incomprensión de los que la rodeaban y por la miseria humana, su estancia en nuestra ciudad fue menos duradera que la de aquellos zapatos que intentaron paliar un poco la discriminación en que se veían envueltos los niños de la “Gota de Leche”.


            Yo puedo decir que nuestra generación, a la que se le puede caracterizar por innumerables carencias, fue la de las alpargatas blancas con suelas de cáñamo o goma y como símbolo de un progreso natural, también la de los zapatos “gorila”.
 

martes, 9 de junio de 2026

CARICATURISTAS Y SUS CRIATURAS


CARICATURISTAS  Y UNA OBRA SUYA

ENTREGA    10

TULLIO PERICOLLI



Pericolli es un dibujante italiano, que además es pintor importante, ilustrador, diseñador y caricaturista, que nació en Colli dei Tronco, el día 2 de noviembre de 1936, un pequeño pueblo de las colinas de Piceno, que comenzó a dibujar desde muy niño y empezó a publicar sus dibujos en el periódico del Lice Estatal F. Stabili.

Siguiendo los deseos de su padre se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Urbino y a pocos exámenes de graduarse abandonó estos estudios por temor a una carrera que no era adecuada para él.

En 1961, a instancias de Cesare Zabattini se traslada a Milán, donde sigue residiendo actualmente. Allí comenzó a colaborar con el diario Il Giorno con dibujos que acompañaban a artículos de famosos autores. Sus dibujos, desde entonces, van apareciendo en periódicos muy importantes, no sólo de Italia, sino también del extranjero; tales como The New Yorker, Frankfurter, The New York, The Guardian, El País, entre otros. En 1994 se unió a La Republica, donde sigue colaborando actualmente.

Sus retratos, especialmente de figuras culturales han sido objeto de muchos libros y de numerosas exposiciones , tanto en Su país como fuera del mismo.

En 1970, cuando se inicia su investigación pictórica con la serie Geología culminaría en el año 1984 con una Exposición en la Galería Il Milione de Milán.

En 1987, por encargo de Livio Garzanti, crea un mural en la Sede de Via della Spiga, en Milán, que narra la vida de su Editorial.

Es en 1991 cuando Milán le dedicó una Exposición en el Palazzo Reale.

Los paisajes de su tierra natal sirven de fondo para la escenografía y vestuario de “El Elixir de Amor”, de Donizetti, que reinventó para la Ópera de Zurich, en 1995 y para el Teatro alla Scala de Milán en 1998. Ocupándose también de la escenografía y vestuario de “El turco en Italia”, de Rossini, así como para la Ópera de Zurich.

En la actualidad su actividad artística se ha centrado casi exclusivamente en la pintura, realizando numerosas exposiciones: en Pisa (2002), en Piceno (2009), en Urbino (2015), en Bolonia y en el Instituto italiano de Cultura de Tokio (2016); así como en importantes galerías privadas.