miércoles, 21 de octubre de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


            RAZÓN  NÚMERO  63

            Un reloj:   EL DEL AYUNTAMIENTO 

            Todo lo anterior indica que estábamos familiarizados con sus exteriores, con su fachada principal y que nos habíamos enfrentado alguna vez a su enorme entrada y contemplado su escalera, que nos parecía monumental; pero sin penetrar en sus entrañas, en su interior, porque allí unos pequeñajos como nosotros no pintábamos nada y porque sinceramente nos imponía un cierto respeto aquella gran casa que estaría repleta de papelotes ininteligibles para los pequeños y de hombres mayores, vestidos de negro, serios y con redondeados quevedos apoyados en la punta de sus narices.


            Este hermoso y bello edificio, construido en 1947 fue diseñado por don Enrique Nieto y Nieto, de ahí su aire modernista, después de que existieran otros consistorios de diferentes estilos, tales como árabe, colonial y andaluz, en diferentes lugares de la ciudad. En su interior, por su grandeza, cuenta con numerosos salones y departamentos, viéndose un gran desahogo en el movimiento de sus trabajadores por la amplitud de los mismos. Su vestíbulo principal y de entrada recibe la luz del exterior a través de una vidriera que hay en su techo y que cuenta con el dibujo del escudo de España en su centro. Una amplia escalera, que se dobla en dos en su mitad, da acceso a la parte noble del edificio, pudiéndose contemplar en su frontal un enorme cuadro del conquistador de la ciudad, don Pedro de Estopiñán en actitud triunfante y sobre un precioso fondo. Allí se encuentran preciosos salones, ricamente decorados; entre los que destacan su Salón Dorado, que está presidido por un repostero con el escudo de la ciudad, el salón Verde donde se reúnen las distintas Comisiones de la Casa Consistorial, el salón de Sesiones para el Pleno de la Corporación Municipal antigua, hoy Consejo General de Gobierno de la ciudad autónoma de Melilla y el salón de Visitas para recibir a autoridades y personas destacadas que se dignan en acudir a nuestra ciudad y son recibidas con la dignidad que se merecen por parte de nuestras jerarquías.


            Inaugurado el 29 de marzo de 1950 por el General Galera Paniagua y el alcalde Rafael Álvarez Claro, fue bendecido por el padre Segovia.


            Este edificio tiene además para nosotros un especial recuerdo, ya que en su sala de exposiciones o de cultura, destinadas a aquellas y a otras actividades, fue donde realizamos la primera de las nuestras, convirtiéndose como el punto de partida de nuestra actividad artística de cara al público, cuando éramos unos atrevidos jovencitos en esta materia. Corría el verano de 1965 cuando en la sala considerada como de
la Delegación del Ministerio de Información y Turismo, con entrada por el lateral del Ayuntamiento que daba al Club Marítimo y Puerto, presentamos nuestras primeras obras a los melillenses. La presentábamos, como las que vinieron más tarde, los dos hermanos; aunque tengo que confesar que el que más trabajaba y por lo tanto el de mayor aportación artística era mi hermano Clemente. Presentamos en aquellos días 3 témperas y 17 óleos y sin timidez y respondiendo a la realidad nos declarábamos como autodidactas y pedíamos a los posibles visitantes que fueran sinceros en su forma de ver nuestras formas, estando dispuestos a recibir de nuestros paisanos toda clase de críticas. No había por entonces una definición o línea en nuestro quehacer, picoteábamos como todos los principiantes en la búsqueda de algo. Había motivos religiosos, como la forma nuestra de ver a Judas, a Jesús Dios y Hombre, al Apocalipsis, a la Anunciación y a la Piedad o al mismo misterio del “Levántate” de Lázaro; nos atraían las figuras del hidalgo caballero de la triste figura y de su bendito escudero; sentíamos una cierta atracción por los mayores y por los niños y no podían faltar figuras de marroquíes, como nuestro Sidi Hamed y Fátima o rincones del pueblo rondeño, donde ya ejercíamos el magisterio.

VERSOS LANZADOS AL AIRE

            LAS PEQUEÑECES

            La vida nos entretiene,
nos ocupa, nos provoca ,
nos apena, nos divierte,
con miles pequeñas cosas,
con pequeñeces, retazos,
despojos de grandes horas
que, en su correr cotidiano,
entre broza y vieja fronda,
componen eternidades,
monotonías curiosas.


(Como "Las cosas pequeñitas" de nuestro amigo y cantante NOLASCO)

            Y son estas pequeñeces,
minúsculas mariposas,
ejemplares diminutos,
menudencias voladoras,
quehaceres inconscientes,
que se esfuman silenciosas,
las que nos hacen humanos,
soldadesca de gran tropa,
piezas de un selecto juego,
y, al desenlace, personas.


P.D.
FALTAN 39 DÍAS
QUE NO NOS ENGAÑEN CON TANTAS "DÁDIVAS" EN VÍSPERAS DE ELECCIONES. SOBRE TODO A LOS QUE YA SOMOS PENSIONISTAS.

HUMORISTAS GRÁFICOS, PINTORES E ILUSTRADORES


            ENTREGA NÚMERO  28

            RAUL  ARIAS


            Raul Arias es un dibujante español nacido en Madrid en el año 1969. Que además fue ilustrador de prensa y de libros, publicista, profesor de dibujos de animación, creativo audiovisual y multimedia, acuarelista, cartelista y muy reconocido y premiado tanto en nuestro país como en el extranjero.

             Comenzó a dibujar como animador en el mundo audiovisual, actividad que compaginó con trabajos para editoriales y agencias de publicidad. Tras un período como profesor de animación, en 1991 comienza a ilustrar en prensa la tira Bernardo y Plonk para el diario El País, donde después publicaría Memorias de Gus. Al tiempo ilustra en El Mundo, labor por la que ha obtenido varios premios internacionales de la Society of Newspaper Design (SND) y de la Society of Publish Design (SPD). Ha publicado en Reader’s Digest, The New York Times, Times y The Washington Post. Actualmente compagina su trabajo de ilustrador con el de creativo para soporte audiovisual y multimedia. Es autor de las ilustraciones del libro de Jack London Encender una hoguera (2011) y de otros cuatro clásicos, Como El Poema de Cante hondo, de Federico Garcia Lorca, El carbón de los Reyes Magos, de José María Merino, Vathek, de William Beekford, y el de Macbeth, de Shakespeare. 

            Alberto D. Prieto, subdirector de Orbit, Unida Editorial de El Mundo, decía de él que Raúl Arias vale más que mil palabras. Raúl Arias se ha hecho con las manos, desde abajo, con su propio barro. Un artesano de sí mismo fraguado a fuego lento desde el fuelle de la adolescencia hasta la maestría cómo ilustrador. Hoy es un cartelista de inicios del XX que trabaja en el XXI, un tipo que traduce conceptos, los condensa en su ingenio y los plasma con su arte. Cambie usted ‘arte’ por plumilla, pincel, acrílico, puntero, acuarela, lápiz… por eso uno se lo imagina, rizos enmarañados, dibujando a sonrisa limpia cada ficha de la biblioteca de Alejandría. O barajando preguntas en google para entretenerse, de un concepto a otro, en un desafío eterno por convertir en imágenes cualquier respuesta del algoritmo que gobierna nuestra era.  

            En el estudio, Raúl Arias hace animación, pinta, cuenta historias propias o por encargo, inventa cómics y personajes. Maneja mil técnicas, atesora mil estilos, se expresa en mil idiomas gráficos, y su talento brilla cuando adviertes que (otra vez) ha agitado la varilla mágica de su enorme abanico de ideas. La imagen perfecta, las herramientas adecuadas. Arias asegura que disfruta la fiebre de los encargos sin demora, trabajar bajo la presión de un cierre, leer el texto que debe ilustrar y saber que tendrá que arrancarse la metáfora visual de las cavernas de la intuición. Y cuando entrega el trabajo, en algún lugar del mundo de las ideas suena algo así como la estampida de un sello de caucho sobre un legajo: ¡blam! Y ésa era la imagen, sólo que aún nadie la había pintado. Si ilustra una tribuna política, el trabajo de Arias ofrece segundas lecturas; si elabora una portada de revista, su ingenio llena de matices la ilustración; si un perfil de personalidad, su prueba y error a mano alzada no se detiene hasta que el retratado saluda desde el papel. Lo mejor que se puede decir de Raúl Arias es que es capaz de convertir en innecesario el texto al que acompaña. Y aun así, es inútil decirlo, él lo pintaría mejor.


martes, 20 de octubre de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


            RAZÓN  NÚMERO  63

            Un reloj:    EL DEL AYUNTAMIENTO    ( I )



        En nuestra ciudad como en todas hay numerosos edificios emblemáticos y uno de ellos, sin ningún género de dudas, es el de nuestra Casa Consistorial, de la que todos los melillenses podemos sentirnos más que orgullosos. Que no podía estar ubicado nuestro Ayuntamiento en otro lugar tan incomparable como el de la Plaza de España, que sirve como de colofón a la gran Avenida de Melilla.


            Edificio grandioso que siempre despertó nuestra admiración y que nos producía por su monumentalidad un cierto respeto. Bastante cercano a nuestro hogar, ya que la calle Teniente Coronel Seguí, donde siempre viví en Melilla, también desembocaba en la misma Plaza de España, En sus inmediaciones en no pocas ocasiones, como a su sombra, realizamos algunos de nuestros juegos, bajo las pérgolas y en los bancos que existían rodeando la plaza en la zona cercana al Club Marítimo y que desaparecieron al ampliarse las vías rodados de aquel entorno. En sus numerosos recovecos jugábamos al esconder y al juego de la goma, con aquellos trozos o tiras de tal material, que estirándolos y soltándolos después salían disparados para impactar en los cuerpos de nuestros contrincantes, quedando eliminados si ello ocurría y que conseguíamos de las gomas de las ruedas de los vehículos.

         Ayuntamiento que igualmente daba sombra a algo tan importante para la gente menuda como era el espacio en donde se ubicaban los cacharritos de feria, cuya mayor o menor ocupación de terreno se convertía en el termómetro que marcaba la calidad de los festejos para nosotros.

         lanzamiento de globos de papelEn sus aledaños también nos congregábamos para presenciar los lanzamientos de globos por parte de los empleados municipales en aquellos días del  septiembre festivo en nuestra ciudad y que veíamos como ascendían haciéndose cada vez más diminutos, hasta perderse de nuestra vista o incendiarse a mitad de camino ante nuestra natural desilusión. Gozábamos con aquellos desfiles en el aire, que en la cercanía representaban personajes queridos y que al final se convertían en como cabezas de alfileres de luz brillando en el cielo o como diría Ramón Gómez de la Serna podrían transformarse en las pecas del firmamento por unos instantes. Con el ritual que jamás queríamos perdernos de cómo aquellos globos de papel eran extendidos sobre el suelo, como despegaban sus caras, ilustradas en sus dos partes y eran sostenidos con la máxima delicadeza o cuidado por la fragilidad del material y en sentido vertical por uno de los empleados que se subía en una escalera de pie, en tanto que otro se ocupaba del aro de su parte inferior, donde se incendiaba el contenido de un pequeño recipiente que ocupaba su centro y que producía seguramente un gas que inflaba el globo haciéndolo más ligero para que se produjera su ascenso, sabiéndolo soltar a tiempo para evitar que ardiera todo ante la decepción de los asistentes y que se elevara acompañado de la correspondiente salva de aplausos de los pequeños allí congregados en gran número.

VERSOS LANZADOS AL AIRE

            
            LA AMISTAD

            Conservar al buen amigo
es obligada tarea,
es precisado sustento,
es inteligente apuesta,
prenda de magnos quilates,
camino de nula vuelta.

            Conservar al buen amigo
es libar un gran reserva,
es degustar un buen vino,
es descubrir sus esencias,
saborear madre y crianza,
tonel de noble madera.

            Conservar al buen amigo
es lectura bien selecta,
es libro que sabe a poco,
es lección al alma, impresa,
compromiso sin retorno,
laurel en sabia cabeza.

            Conservar al buen amigo,
es calor de chimenea,
es volverse leño viejo,
es arder de grata leña,
canción del inquieto fuego,
susurro de grande fiesta.


P.D.
FALTAN 40 DÍAS
CON LA QUE ESTA CAYENDO, NO OLVIDEMOS LA FRIVOLIDADES DE UN PRESIDENTE  QUE FUE CAPAZ DE CONTINUAR SUS VACACIONES ANTE LA INVASIÓN DE CEUTA Y QUE ANDA DE BAILESITOS JALEADO POR SU CORO, ANTE LA DANA QUE AZOTA CATALUÑA, EL LEVANTE Y PARTE DE ANDALUCÍA...

HUMORISTAS GRÁFICOS, PINTORES E ILUSTRADORES DE ESPAÑA Y DEL MUNDO


            ENTREGA  NÚMERO  27

            GABRIEL ARNAO CRESPO    -    GABRIEL ARNAO, GABI, ARNAO


            Gabriel Arnao es un humorista gráfico, historietista, Portadista, guionista e ilustrador español que nace en Madrid el 23 de noviembre de 1922 y que falleció a los 62 años en su ciudad natal, el día 2 de abril de 1985. Fue el creador de Sherlock López y Whatso de Leche.

            G. Arnao  fue un dibujante por vocación, autodidacta de formación, comenzó a dibujar usando la firma Gabi en plena Guerra Civil, en revistas como Pionerín, luego trabajó en otras publicaciones de la posguerra como Maravillas, ¡Zas! o Cucú, aunque donde se asentó más firmemente fue en Flechas y Pelayos (desde el año 1943), cabecera en la que creó su serie mas popular, Sherlock López y Watso de Leche (aunque también creó otras para esta cabecera, como Tigre Brown). En ¡Zas! creó la serie El Pequeño profesor Pin y su ayudante Freddy desde 1944, igual fecha en la que desarrolló la serie El Señor Conejo, destinada a la revista Maravillas.

            Otra serie destacable de Gabi fue Jim Erizo, desarrollada entre 1947 y 1958 en la revista Chicos (desde el número 433, de 20 de abril de 1947), que también apareció en Mis Chicas. Esta serie volvería a aparecer en la revista Balalín en 1958, y en 1977 Doncel reeditó dos de las aventuras largas dentro de su colección Trinca. En Chicos también se publicó Pototo y Boliche, desde el año 1948; Cleopatro Pa, desde 1949; Puck, el gnomo (en este caso en Mis Chicas, desde 1949) y alguna historieta en la cabecera hermana El Gran Chicos. Durante los años cuarenta tambien publicó en otras revistas, como Leyendas Infantiles, Pulgarcito (las series Teobaldo Teodolito, Emeterio Renacuajo y su pingüino Espantajo y El mago Parapapato y su sobrino Pato), Trampolín.  Y desde 1950, aportando series como Pedrín y Linda , Mateo Pí y el pequeño piel roja. 

            En 1949, Gabi emigró a Francia, donde residió la mayor parte de su vida, trabajando principalmente para SFPI (Société française de presse illustrée), aunque siguió remitiendo algunas obras a editores españoles hasta el año 1952. En Francia ejerció primero como rotulista, pero poco a poco fue adquiriendo prestigio como humorista gráfico e ilustrador, participando en editoriales como Sagédition y sobre todo SFPI. Su firma se pudo ver en cabeceras como: Almanach Vermot, Almanach du Cheminot, Amis-Coop, Aventures, Boléro, Bugs Buny Geant, Dennis la Malice, Festival Tartine, Fillette, Fou-Rire, France Dimanche, Franc Jeux, Le Hérisson, Heroïc, Humour Magazine, Ici Paris, Jean-Pierre, Le Journal des Pieds Nickelés, Marius, Nord-Matin, Paris Humour, Paris Variétés, Picsou Magazine, La Presse, La Vie du Rail, Les Veillées des Chaumières, La Voix des Metaux, Tartine y Tartinette. Su marcada ideología y su conciencia profesional le convirtieron en uno de los adalides de la lucha en defensa de los derechos de los dibujantes de su tiempo en Francia.

            Durante sus años en el país vecino desarrolló una serie que se inspiraba en su propia creación Jim Erizo, la cual leeríamos con el tiempo en España, traducida como Don Galopo y Vendaval para las páginas de Súper Zipi y Zape y otras revistas de Bruguera. También desarrolló alguna serie nueva que se publicó en España, como en Balalín, en 1958: Archibaldo.

            En 1971 volvió a trabajar para el mercado español, concretamente para la revista Trinca y algunas revistas de la editorial Bruguera. Revivio su serie paródica del popular investigador Sherlock Holmes, que había ido revisando en Francia a lo largo de los años y que modernizó para la revista Sacarino, de Bruguera, en 1975. Otras revistas en las que apareció su firma durante los setenta y ochenta fueron: Comix Internacional+Ilustración, Espolique, Mortadelo Especial, Súper Sacarino, Súper Zipi y Zape y Súper Mortadelo.

lunes, 19 de octubre de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


            RAZÓN  NÚMERO  62

            Un amor infantil:   MARISA   ( III )

    Marisa creció como mujer más rápidamente que yo y comenzó a sentir la necesidad de un chico mayor, casi de algo más que un hombrecito o aspirante a ello como yo, a su lado y lo mismo que aquel curioso y atípico atardecer en la calle General Aizpuru yo se la birlé a otro pequeño, un día me dejó y se entregó a un varón más hecho y derecho que el que esto escribe, que sin trauma alguno volvió a sus juegos de la calle y a subirse a los árboles con los demás de la pandilla, porque todavía  no le había llegado la hora de ser mayor, que decían tenía el tope en aquello del servicio militar. 

      Luego supe, pasado los años, que contrajo matrimonio con un antiguo amigo y que era de los que había dirigido sus pasos hacia la vida castrense. No volví a hablar más con ella, no por enfado, sino sencillamente porque no se terció; ya que cada cual eligió su camino y porque aquello no fue más que un bonito juego de niños.

      En mis vueltas a Melilla tampoco sentí la curiosidad por saber de su existencia, ni siquiera por saber si por la condición de militar de su marido tuvo que salir de ella al ser destinado a otra ciudad

      Aquellos primeros recuerdos, aun siendo precoces, fueron bonitos y ojalá que si Marisa aún está en este mundo para ella también lo fueron.

 

VERSOS LANZADOS AL AIRE


            LA NADA   (Imposible acompañar a estos versos con alguna imagen)

            ¿Qué es la Nada? Le pregunto,
a las jugosas palabras,
a los sabios, a los cuerdos,
al gran libro del Mahatma,
a la joven Wikipedia,
al filósofo de marra,
a la fuente del saber,
la del agua fresca y clara,
y ninguno, en su discurso,
a mí, la cosa me aclara,
sobre el ser y el nada ser
de la escurridiza Nada .

            ¿Cómo se puede entender,
en estos lares del whatsApp,
de inventos y más inventos
y de sibilina guasa,
que exista alguna cosita
que ni sea, ni tenga nada,
ni una motita de polvo,
ni una simple musaraña,
ni un átomo diminuto,
nada de nada, de nada.

            Si eres nada, ya eres algo,
si eres algo, no eres Nada,
¿Quién desenlía este lío,
del tiempo de Maricastaña?
Venid artistas del mundo,
científicos de la NASA,
acreditados poetas,
doctores de batas blancas,
a despejarme las dudas
del existir de la Nada
y, al tiempo, reconciliadme
con mi supina ignorancia.


P.D.
FALTAN 41 DÍAS
¡QUÉ RIDÍCULO L BAILECITO Y LOS BESITOS CON SU AMIDÍSIMA DE P.S. EN UN ACTO  PÚBLICO, CON SUS MINISTROS Y MINISTRAS JALEÁNDOLOS! CON LA QUE LE ESTÁ CALLENDO ENCIMA... ME RECUERDAN Y SIENTO VERGÜENZA AJENA, A LOS DE MADURO Y TRUMP.

HUMORISTAS GRÁFICOS, PINTORES ILUSTRADORES DE ESPAÑA Y DEL MUNDO

 
            ENTREGA  NÚMERO  26

            ANTONIO ARAGÜEZ VELA    -    A. ARAGÜEZ,   A. A.


            Antonio Aragüez es un dibujante que nació en la zona internacional de Tánger el 9 de octubre de 1954, que además fue publicista, dibujante de animación, ilustrador de revistas y medios de comunicación y especialmente de libros infantiles y caricaturista.

             Estudió en la Alianza francesa y en el Instituto Politécnico Español de Tánger. Con 22 años obtiene la Licenciatura de Ciencias de la Información en la sección de Ciencias de la Imagen Visual y Auditiva en la Universidad Complutense de Madrid. En 1974, antes incluso de haber terminado la carrera, ya había empezado a trabajar en el mundo de la ilustración, colaborando en diversas películas de dibujos animados con José Ramón Sánchez y la Productora de Cruz Delgado; y en ilustraciones para libros de texto de las editoriales Alhambra y Grupo Santillana. 

            Durante los siguientes años colabora además con otras editoriales como Altea, Mangold y las revistas Fuera Borda y Nuevo Estilo. En 1980 comienza a trabajar para diferentes agencias de publicidad, participando en campañas de marcas muy famosas como Ford, Zanussi o Tetrapak. Poco después, en 1982 ilustra un cuento navideño para el programa Sabadabada de TVE.

            En 1986 se traslada a Barcelona donde entre otros muchos trabajos, ilustra el Cartel para el Voluntariado Olímpico y el de los directores de cine catalanes para el Festival de Cannes. Al año siguiente regresa a Madrid donde comienza a trabajar para la revista del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Sigue colaborando con agencias y estudios gráficos (Walter Thompson, Contrapunto, J.BAN, TAU Diseño…), editoriales (Santillana, Grupo Anaya…) y revistas de tirada nacional (A vivir, Crecer Feliz, Caracola…). Además realiza ilustraciones para 2 revistas francesas infantiles (Youpi y Diabolo).

            Hacia el año 1992 Antonio cambia su residencia a Alicante, donde sigue ilustrando tanto para libros como para campañas publicitarias (como la de Prenatal) y para medios de comunicación (como el diario Información). En 1995 gana el concurso para el cartel anunciador de las Hogueras de San Juan de aquel año (Ayuntamiento de Alicante). En 1996 inicia una colaboración de 3 años para el programa Saber Vivir de TVE con ilustraciones en clave de humor sobre temas de salud.

            Desde entonces, ha seguido trabajando en proyectos para el Ministerio de Fomento, la Caja de Ahorros del Mediterráneo, la revista de Puertos del Estado, editoriales como Oxford University Press,http://www.flickr.com/photos/araguez_illustration/ Santillana, Edelvives, Grazalema, Grupo SM y otras instituciones y empresas.


domingo, 18 de octubre de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES

 
            RAZÓN  NÚMERO  62

            Un amor infantil:   MARISA    ( III )

        Quizás aquella aparente tristeza o serenidad, no sabría decir qué cosa de las dos, que la acompañaba o su aspecto algo delicado que la hacían más bella a mis ojos de niño, le viniese de una enfermedad que padeció, no recuerdo con seguridad cuál, tal vez una hepatitis, la convirtió en el centro de atención de todos los suyos y todavía por aquellos años aún no lo había superado del todo. Pertenecía a una familia acomodada de la ciudad y si mal no recuerdo sus padres eran los propietarios de una sastrería o zapatería famosa en Melilla que creo que se llamaba Lozano y que estaba situada en las cercanías de la Avenida. El hecho más evidente de lo que digo es que, cosa que no era habitual en el casco urbano de nuestra población, aquella casa suya contaba con una pequeña piscina en su interior.


            Por aquellos años salíamos más en pandilla los chicos con las chicas en lugar de ir solos, lo que no quería decir que no tuviéramos ocasiones de disfrutar de la soledad de la pareja. Coincidíamos en el camino de los respectivos centros escolares; ella, uniformada por obligación, se quedaba en El Buen Consejo y yo proseguía hacia delante para asistir a las clases en el Instituto. Nos encontrábamos a veces en la salida. En ocasiones por la tarde nos veíamos en las cercanías de su casa o en el Parque Hernández y ya que hablo de este lugar, me permito recordar una anécdota que nos ocurrió y que viene a demostrar el carácter infantil de aquella relación, por muy formal que yo tratara de ser.

            Generalmente y eso lo saben mejor que nadie los que son mellizos, casi siempre andábamos juntos, raramente nos separábamos y cuando esto ocurría inmediatamente estábamos demandado el reencuentro. Con esto de mi precoz noviazgo eran lógicamente más frecuentes nuestras separaciones. Una tarde llego a casa y mi madre me llama para preguntarme con algo de sorna y delante de las chicas del taller, que quién es una chica que se llama Marisa que acaba de estar en casa, acompañada de otras mocitas y preguntando si esta era la casa de tu hermano Clemente. Todo aquello me mosquea un poco, porque hay sonrisas por medio y lo peor, también risas reprimidas y porque no entiendo que tiene que ver en esto mi hermano mellizo, ni lo que pinta Marisa en mi propia casa y hablando con mi madre. La vergüenza que siento colorea mis mejillas, vamos, que se me sube el pavo y no sé lo que hacer. Pero ahí no queda la cosa y aún me siento mucho más afectado cuando me indica mi madre con la calma que le caracterizó siempre y como quitándole importancia, dando casi por terminada la charla, que vaya atrevimiento el de la niña al decirle sin ningún pudor que su hijo Clemente le había tocado el culo en el Parque, cuestión reafirmada por sus acompañantes. 

        Entré entonces en cólera y sin decir palabra alguna, refunfuñando, me retiré del lugar para esconder mis vergüenzas y preparar la venganza de aquella para mí terrible afrenta. Me fui a la entrada de la casa, al final del pasillo, en donde había una butaca  de esas antiguas, con brazos cuyos pies se apoyaban sobre dos arcos en forma curva y que permiten el balanceo y después de pasear sin rumbo y desconcertado, me senté en aquella mecedora, rumiando de verdad la venganza. No sé el tiempo que estuve esperando, que se me hizo larguísimo y que aumentaba mi malhumor, cuando sonó el timbre. Me levanté como si tuviera un resorte y puse el ojo en la mirilla, lo que me permitió ver a mi hermano Clemente, abrí la puerta como un rayo y le pregunté sin esperar respuesta: ¿Por qué le has tocado el culo a Marisa? Como se echara a reír e intentase apartarme para seguir adelante, me abalancé como una fiera sobre él y nos propinamos una buena paliza. Yo, sabiendo lo que hacía y él defendiéndose y sin comprender que aquella niñería del Parque estuviera de acorde o se correspondiera con aquel encuentro sorpresivo y lleno de violencia. El ruido y los gritos que acompañaron a la pelea hizo acudir a los mayores, encontrándonos a los dos revolcándonos por el suelo y enganchados como lapas. Nos separaron, no sin esfuerzo y menos mal que la sangre no llegó al río. Él seguía sin entender nada y no comprendía la coladura que yo tenía con aquella niña.

VERSOS LANZADOS AL AIRE

 
            EL ABURRIMIENTO

            ¿Compañero, dónde vives?
¿Dónde moras, compañero?
¿Dónde tus culpas se esconden,
dónde se duermen tus sueños,
dónde se apagan tus sombras,
entrañable aburrimiento?


            Eres sonoro atributo
en la vida, en los tiempos,
en las cosas, en las dudas,
en la palabra, en el verso,
en la música, en el arte,
en los tristes pasatiempos;
eres tú, monotonía,
hecha de humo y negro acero,
un presuntuoso alarido
de la nada y el silencio.

            ¿Cómo curarme de ti?
¿Dónde encontrar curandero
que , de tus garras, me libre,
despreciable aburrimiento?


P.D.
FALTAN 42 DÍAS
¡QUÉ NO NOS ABURRAN LAS MENTIRAS, LAS TRAMPAS, LS HIPOCRESÍA, LOS SILENCIOS, LAS FALSAS PROMESAS, LOS "PSEUDOSALVADORES"... Y QUÉ LA LUZ NOS ACOMPAÑE EL 29 DE NOVIEMBRE!

HUMORISTAS GRÁFICOS, PINTORES E ILUSTRADORES DE ESPAÑA Y DEL MUNDO

 
            ENTREGA  NÚMERO  25

            VICTOR APARICIO ABUNDANCIA   -   VICTOR APARICIO, VICTOR COYOTE, VICTOR ABUNDANCIA, ABUNDANCIA Y VICTOR


            Victor Aparicio es un dibujante, historietista, autor, portadista, humorista gráfico, caricaturista y músico, que nace en Tui (Pontevedra) Galicia, el día 25 de diciembre de 1950 y que falleción a consecuencia de un accidente de bicicleta el 13 de agosto de 2026 en Marugán (Segovia), Castilla y León.
            Fue un artista multidisciplinar fundamental de la cultura underground española.

            Aunque alcanzó la fama en los años 80 como líder de la banda de rock latino Los Coyotes, mantuvo de forma paralela una sólida y vanguardista carrera como historietista e ilustrador, colaborando desde sus inicios en cabeceras del cómic como El Víbora y Madriz.

            Su faceta como autor de cómics destaca por un estilo gráfico expresionista, de trazo libre y un afilado costumbrismo que retrataba la realidad social sin filtros. En obras como Cruce de perras y otros relatos de los 80 (2006), Víctor plasmó con crudeza y humor la intrahistoria de una década que él mismo ayudó a diseñar desde los escenarios, alejándose de los mitos idílicos de la Movida madrileña. Su capacidad para capturar el día a día se revalidó años más tarde con Días de alarma (2020), un diario visual y literario donde documentó el confinamiento provocado por la pandemia de la COVID-19.

            En sus últimos años, su narrativa gráfica se , consolidó con trabajos como Entresijos (2023), donde ofreció una radiografía íntima, poética y desmitificadora de la vida en la ciudad de Madrid, o El cóndor y la caníbal (2024), una novela gráfica realizada para el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, donde entrelazó la ficción con el análisis histórico y artístico.

            Trabajó para múltiples sellos y editoriales, como Iniciativas Editoriales, Wendigo/Gairni, Madriz y Visial Modo del Ayuntamiento de Madrid, Asociación Cultural Medios Revueltos, Ediciones Casset S.L.,Instituto de Cooperación Iberoamericana, Ediciones Grotescas, Lucas Editorial S.A., Camaleón Ediciones, Unidisa, Fulgencio Pimentel, Ayuntamiento de Córdoba, Madrid Destino, M21 Radio.Es, Salamandra, Astiberri Ediciones, Historieta Galega 1973-2008 de la Xunta de Galicia.