SONETO IX
(RENACER)
En el despertar de los viejos sueños
encontré resucitar olvidado,
paraíso del ser ilusionado,
donde el hacer crece sin dueños.
Y rompí lo mundano y lo sagrado,
destruí rescoldos de ajados ensueños
para crear haceres halagüeños
que me alojasen en edén ansiado.
Tiempo, ábaco de las horas vividas,
celoso vigilante del placer,
¿Por qué, brutal, reabres mis heridas?
Tiempo, inventor del albo amanecer,
taxímetro del latir de las vidas,
¡Deja mi vida y mis sueños crecer!