domingo, 28 de febrero de 2010

Sevilla


Plaza de España.
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Día de Andalucía

28 DE FEBRERO
(Para unos, un gran día; para otros, un festivo más; para nosotros, el dilema, de momento sin resolver, entre lo que fue, lo que es, lo que pudo ser y lo por venir)

Y volvió la verde y blanca,
como el más ansiado premio,
ondeando altiva y sacra,
sobre el olivar sureño,
sobre el frescor de sus ríos,
sobre el orillar serenos,
sobre las agrestes sierras,
sobre el hombre, sobre el pueblo,
y el verde se hizo ilusión,
y el blanco, utopía, sueño,
soñado en vieja alborada,
perdida en lejano tiempo.

Y volvieron viejos sones,
de un himno, tesoro añejo,
fundido con notas vivas,
en la fragua de lo eterno,
para devolver al hombre,
de estos dominios sureños,
esperanza, libertad,
esencia de egregio pueblo,
alma de hombre, luz de luz,
para desterrar los miedos,
y volver a ser, por siempre,
de su destino, su dueño.

Y volvió el pródigo Padre,
de su siniestro destierro,
retomando la palabra,
rescatada del silencio,
para gritarle a los mundo,
mensaje imperecedero,
de su tierra, Andalucía,
de sus gentes, de sus pueblos,
de sus horas venideras,
de sus utópicos sueños.

Larga se hace la espera,
sobran excusas, pretextos,
la bandera, el himno y el Padre,
añoran pasados tiempos,
demandan al andaluz,
compromiso veraz, serio,
darle razón y sentido
al veintiocho de febrero.

sábado, 27 de febrero de 2010

Andalucía 6


¿Cuándo?
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Versos en tiempos de crisis

En las vísperas de otro "anodino" 28 de febrero.

ANDALUCÍA

¿Para qué tener un día,
si todo el resto del año,
soy, para mis pobres hijos,
un paraíso olvidado?

¿Para qué quiero yo un día,
de glorias y de agasajos,
si, al volver la vista atrás,
veo regueros de llantos,
rotos quejíos de hombres,
enervantes desencantos?

¿Para qué esperar un día,
de homenajes, de regalos,
de grandes celebraciones,
de distinciones, de fastos,
si yo me rompo en mi esencia,
si me privan del trabajo,
si mis grandes valedores,
hoy me empujan al naufragio,
en un mar de sinrazones,
oscuro y desorillado?

¿Para qué soñar un día,
para qué tanto “fandango”,
si los vientos salvadores,
pasaron todos de largo,
dejándome mustias brisas,
silbos de grandes atrasos?

¿Para qué…

viernes, 26 de febrero de 2010

Andalucía 5


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Versos en tiempos de crisis

PLEGARIA INÚTIL

Agua, santa y bendita agua,
tú, que nos vienes del cielo,
olvídate de nosotros,
en otros tiempos, sedientos,
cierra tus grifos dorados,
aparca tu desenfreno,
que ya los daños celebran,
maldades de viejo record.

Agua, clara y bendita agua,
tesoro, grato sustento,
aléjate de nosotros,
búscate mejores tiempos,
para saciar nuestra sed,
para olvidar los lamentos,
que, como preces malditas,
brotan de nuestros adentros.

jueves, 25 de febrero de 2010

Sevilla


Catedral.Plumilla tinta china sepia sobre papel.
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Versos en tiempos de crisis

¡A BUENA HORA!
(¡A buena hora os tirasteis a la calle! ¡A buena hora sacasteis las pancartas y las banderolas del descontento! ¡A buena hora, ¿Para qué y contra quién?)

¿Dónde estuvisteis ayer,
que mis ojos no os vieron,
dónde estuvisteis ayer,
que mis oídos, despiertos,
no escucharon la voz rota,
ni el quejío lastimero,
de los viejos luchadores,
de la utopía y los sueños?

¿Dónde estuvisteis ayer,
que casi nadie os vio el pelo,
dónde estuvisteis ayer,
que mis oídos, ya viejos,
se quedaron esperando,
el grito del compañero,
el brioso aldabonazo
de la utopía y los sueños?

¿Dónde estuvisteis ayer,
cuando echaron a los nuestros,
dónde estuvisteis ayer,
cómplices de los silencios,
mientras el hombre penaba,
penoso y triste destierro,
descalzo de compañía,
de utopías y de sueños?

lunes, 22 de febrero de 2010

Mujer y madre



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Versos en tiempos de crisis

SOY UN ASNO

Soy gran asno, mentecato,
muy falto de entendederas,
todos los días, despierto,
con la misma cantinela,
tratando de comprender,
de mi España, sus problemas,
unos, que van siendo crónicos,
otros, que fresquitos, llegan,
recién sacados del horno,
con mandanga de la buena.

Yo no acabo de entender,
quién inventó la “manteca”,
esa, que bien calentita,
hoy se llevan en espuertas,
los banqueros, los políticos
y otras chusmas sandungueras,
gestores de bienes ajenos,
jugando a ser gente buena.

No acabo de comprender,
cómo se beben sus penas,
los millones de parados,
soldados de la miseria,
mientras los sindicalistas,
amigos de las prebendas,
calladitos como “putos”,
no quieren saber de tormentas.

Yo no acabo de enterarme,
cómo y quién hace las cuentas,
quién inventó el cinturón
y dio la orden de: aprieta.
Seguramente serán,
sesudos miembros y miembras,
sagrados parlamentarios
de nuestra España moderna.

No sé quién trajo la crisis,
la que nos tiene a dos velas,
con la negrura en los ojos
y el miedo en la faltriquera.
Cómo no se le ocurrió,
al que hoy nos gobierna,
el pacto y la comisión,
para sacarnos de ella,
antes de que esta engordara,
antes de su gran gangrena.

Soy un asno, de buen rebuzno,
muy falto de entendederas,
todos los días, despierto,
con la misma cantinela,
¿Hasta cuando, mangas verdes,
durará esta gran “verbena”.

sábado, 20 de febrero de 2010

Sevilla


Barrio de Santa Cruz (Callejón del agua)
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Versos en tiempos de crisis

JAURÍAS DE VERSOS

En las praderas del alma,
unas jaurías de versos,
proclamas de tiempo perdido,
se resisten al silencio,
buscan, en su desvarío,
atajos, nuevos senderos,
clamores de redención,
ser apasionado verbo,
para romper conformismos,
para acallar los lamentos,
para demoler los muros
que levanta el craso miedo.

En las praderas del alma,
los versos buscan pretextos,
ácidos subterfugios,
para ser luz y destello,
para devolver al hombre,
la esencia de un ente nuevo,
capaz de darle a la vida,
sentido, razón, respeto,
y ahuyentar, en su vivir,
mil caducos argumentos.

En las praderas del alma,
los versos esperan prestos,
que los poetas del mundo
den la voz de: ¡Es el momento!

viernes, 19 de febrero de 2010

El ciego, el loco, el hombre y el hambre



Plumillas tinta china azul.
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Versos en tiempos de crisis

¿CÓMO…?

¿Cómo se borran las huellas
que dejan los miserables?
¿Cómo curar las heridas
que producen los cobardes?
¿Cómo lavar la deshonra,
de la lengua abominable?
¿Cómo romper ataduras,
cómo arreglar tanto bache,
cómo sentir en el alma,
que la vida es agradable,
que los caminos se hicieron,
con lágrimas, sudor, sangre,
para asemejar los tránsitos
de todos los caminantes?

¿Cómo limpiar las conciencias,
criadas en los lodazales?

jueves, 18 de febrero de 2010

Homenaje a la mujer visueña


Monumento a la Recovera. Bronce de Jesús Gavira.
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Versos en tiempos de crisis


CASIMIRO MÁRQUEZ

Aquel hombrecillo enjuto,
vieja rama de árbol seco,
tez de aceituna morena,
mirada de búho experto,
era Casimiro Márquez,
desperdiciado talento,
príncipe de los fracasos,
quebrado de alma y de cuerpo,
asiduo visitador
de los pinichis selectos,
donde, por una peseta,
la “rubia” de pasados tiempos,
te daban vaso de tinto
y unos altramuces frescos,
tinto de huérfana cepa,
chochitos de pobre pueblo.

Era Casimiro Márquez
sobrio en gastar su tiempo,
las prisas eran castigo,
de los hombres poco cuerdos,
todo lo hacía despacio,
era amigo del silencio,
le gustaban los susurros
y los silbos de los vientos,
no malgastaba palabras,
no prodigaba sus gestos,
era parco en su decir,
enemigo de aspavientos,
gran señor de la miseria,
mimo de negruzco espejo,
era solera marchita,
era, de bronce, boceto,
abrigo descolorido,
gorra de sufrido fieltro,
pañuelo de rancio luto,
calzado de eterno cuero,
pantalones de mil vueltas,
catálogo de remiendos,
y, entre la piel y el abrigo,
todo, misterio y secreto.

Descrito está el personaje,
busco vate sabio y bueno,
que lo leve a los altares,
a la puerta de los cielos
y nos cuente las andanzas,
de este “quejío” sureño,
el tal Casimiro Márquez,
luz y sombra de estos versos.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Sevilla



Plaza de España.
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Versos en tiempos de crisis

TIEMPO

El tiempo, fugaz criatura,
me está robando mi tiempo,
un tiempo que necesito
para alcanzar tiempos nuevos,
donde el tiempo, sólo sea,
umbral de tiempos y sueños.

martes, 16 de febrero de 2010

Cartel



Boceto del cartel del nombramiento de José María de los Santos como Primer Hijo Predilecto de El Viso del Alcor.
Lápiz de color sobre papel.
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Versos en tiempos de crisis

INDECENCIA

En tiempo de vacas flacas,
en horas de crisis grave,
la decencia es olvidada,
cuando más falta nos hace,
y la pérfida indecencia,
engendro de bajo talle,
se crece, sin contrición,
en manos del miserable.

Los políticos del hoy,
saben de ello bastante,
que nadie les toque el sueldo,
que nadie, de su alforja, hable,
que nadie sepas sus cuentas,
que nadie piense en rebajes,
que nadie les quite el coche,
ni las dietas, ni sus viajes,
ni sus muchos privilegios,
ni sus canitas al aire,
ni su paro y “jubileo”,
ni su alcurnia y gran linaje;
que de los pobres parados,
ellos no son responsables,
que de los muchos hambrientos,
ellos no son los culpables,
que de los muchos sin sueldos,
ellos no son sus garantes,
y que emigre el descontento,
con la música a otra parte.

En tiempos de vacas flacas,
en tiempos de crisis grave,
en tiempos para olvidar,
la indecencia, pronto o tarde,
colocará a los mezquinos,
donde todo el mundo sabe,
a la sombra del desprecio,
de patitas, en la calle.

lunes, 15 de febrero de 2010

Carnaval


Lápiz carbón sobre papel.
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Versos en tiempos de crisis

MALOS VIENTOS

Malos vientos corren hoy,
malos vientos ¡Pobres hombres!
los aires se están llenando
de iracundas prohibiciones,
impuestas por los “Eolos”,
demagogos santurrones,
mandamases de tres cuartos,
caraduras, vividores,
instalados en la gloria
de los grandes vencedores.

Malos vientos corren hoy,
malos vientos ¡Pobres hombres!
los vientos vienen cargados
de perversas negaciones,
arbitrios de malas horas,
antojadiza raciones,
bastardas imposiciones
de resentidos palurdos,
de poltronas y sillones,
vitalicios petimetres,
con ínfula de señores.

Malos vientos corren hoy,
malos vientos ¡Pobres hombres!

domingo, 14 de febrero de 2010

Sevilla


Iglesia de San Lorenzo.
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Versos en tiempos de crisis

SENTIR

Al escribir un poema,
siento, dudo, titubeo,
el silencio me acobarda,
el aire pregona miedos
y las dóciles palabras,
guardianas de mis secretos,
se ocultan entre las sombras
que esculpe mi pensamiento,
allá, donde la nada es,
quimera de innatos versos.

Al escribir un poema,
juego con mi pensamiento,
tratando de sonsacarle,
entelequias, claros sueños,
ficciones, realidades,
decires de viejo pueblo,
para componer, gozoso,
racimo de nuevos versos,
migajas de ansiada lírica,
apetecido sustento.

sábado, 13 de febrero de 2010

Caricaturas


Caricaturas de unos muy buenos compañeros y amigos en el Colegio "Alcalde León Ríos", allá por los años sesenta (Fermín Bermejo, Pepe Moreno,Mayte y su marido Antonio Rodríguez, Pepe Calabuig, José María Berdonce y el "pintor")
Témpera sobre papel.
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Versos en tiempos de crisis

LOS CRISTALITOS DE VER

Y son de muchos colores,
los cristalitos de ver,
y que nadie se sorprenda,
de ver el mundo al revés,
lo blanco, de negro luto,
lo negro, blanco papel,
y los extremos mirándose
de la cabeza a los pies,
y ya lo dijo Don Dicho,
que, aquel que no quiere ver,
aunque use buenas lentes,
se enreda en su pobre red,
una red que no le deja,
ver el mundo como es.

Y son de muchos colores,
los cristalitos de ver,
y que nadie se pregunte,
donde está la sensatez,
que lo que dictan sus dueños,
es lo que los ojos ven,
y ya lo dijo Don Trecho,
mucho antes de nacer,
que no hallaréis peor ciego,
que aquel que no quiere ver.

viernes, 12 de febrero de 2010

Sevilla


"Puerta de carros" del Palacio de San Telmo.
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Versos en tiempos de crisis

En nuestro jugar poético, siempre huimos de las ataduras temáticas, de lo preestablecido, de lo preprogramado. Dejamos que los poemas que moran en nuestros adentros fluyan libres y conscientes de su sencillez.

Hoy, hasta agotar el frágil venero de nuestra inspiración poética, iniciamos un coleccionable de poemas que, con cautela y corta convicción, encerramos en el título de “Versos en tiempos de crisis”, cambiante titulación, sujeta a su inseguro caminar y a los caprichos de sus progenitores.



I. ROMPER CADENAS

Soñé romper las cadenas
que me ataban a este tiempo,
que me sumían, gozosas,
en el mayor de los tedios,
silenciosos alaridos
del canalla aburrimiento.

Soñé hacer de la bondad,
viruta, serrín de sueño,
y esparcirlos, complacido,
sobre corceles de viento,
en las alfombras de asfalto,
en las llagas del cemento,
en las viejas casas matas,
en los altos rascacielos,
para romper las cadenas
que nos arrostran al suelo,
impidiéndonos soñar,
volar, gozar otros cielos,
merecer nuevas estancias,
olvidar añosos miedos,
y levantarnos, después,
iluminados, contentos,
hijos de benditas horas,
panes de trigo selecto.

Soñé romper las cadenas
que me ataban al silencio,
que me invitaban, solemnes,
al mutismo de los muertos,
al callar de la palabra,
a olvidar el pensamiento.

Y mi soñar se quebró,
como se quiebran los sueños,
sin ruidos, engañosos,
en sus quimeras, envueltos,
marcándome los caminos
de otros venideros sueños,
de otras humanas cadenas,
de otros humanos deseos.

jueves, 11 de febrero de 2010

Sevilla


Antigua "Casa de la Moneda" antes de su restauración. Desconocemos como se encuentra en la actualidad.
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Vientos

Viento octavo

Mis vientos esparcen, hoy,
frescores de despedida,
después de vagar errantes,
por senderos de acogidas,
tratando de ser, al tiempo,
recreación y caricia,
pacífica ventolera,
pasatiempo, verso, rima
luz, deseo, atrevimiento,
osadía y sana crítica.

Mis vientos, pobres criaturas,
libando sus propias brisas,
como vinieron se van,
a hurtadilla, de puntillas,
dejando sobre la piel
de este lar de fantasía,
pisadas de sencillez,
envueltas en poesías,
maneras de bien amar
a las cosas más queridas,
aquellas que, en la distancia,
se vuelven, cosas divinas.

¿Dónde mis vientos irán,
después de esta triste huida,
dónde podrán encontrar
aromas de bienvenida,
fragancias de voz amada,
esencias de amor y vida?

miércoles, 10 de febrero de 2010

Retrato


Nacho, hijo y pajecillo del Rey Melchor por los Alcores de El Viso.
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Vientos

Viento séptimo

Mis vientos vienen silbando
canciones desconocidas,
¿Dónde mis vientos hallaron
estás nuevas melodías,
que en mis oídos proclaman,
gozo, venturosa dicha?
¿Dónde mis profanos vientos,
veleros a la deriva,
compusieron pentagrama,
de estas gratas sinfonías?

Mis vientos vienen soñando,
subliminales caricias.
¿Dónde mis vientos supieron
de estas nuevas maravillas,
que dibujan en mi piel,
exquisiteces divinas?
¿Dónde mis sutiles vientos,
descubrieron las orillas
que acarician, con largueza,
las dermis, dándoles vida?

Mis vientos guardan silencio,
silbos y sueños, olvidan.

martes, 9 de febrero de 2010

Sevilla


La Cartuja antes de su restauración.
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Vientos

Viento sexto

Los vientos de la pereza
traen humos de apatía,
de dejadez, de indolencia,
de vagancia, de desidia,
que le dan a nuestras obras,
carácter de clandestinas,
de naderías insulsas,
de míseras baratijas.

Los vientos de diligencia,
traen brisas encendidas,
de entusiasmos, de presteza,
de audacia y de valentía,
que le dan a nuestro hacer,
impronta de categoría,
de tarea celebrada,
de labor definitiva.

Huyamos de la pereza,
señorona, grande diva,
poltrona de la flojera,
que a ninguna cosa aspira.

Obremos con diligencia,
gran señora, siempre activa,
impulsora del hacer,
autora de maravillas.

domingo, 7 de febrero de 2010

Sevilla


¡Ay, Barrio de Santa Cruz!
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Vientos

Viento quinto
(Después de una breve visita al mar de "La Ballena")

Vientos que del mar venís,
traedme aromas de sal,
frescura de brisa suave,
ronroneos de cristal,
gotas de salina espuma,
destellos, azul celestial,
que el lugar donde yo vivo,
está lejos de la mar,
y ciegos mis ojos viven,
al no poderte mirar,
ni contemplar tus vaivenes,
ni tu sereno orillar,
donde tus olas se quiebran,
buscando su más allá.

sábado, 6 de febrero de 2010

Retrato


Elena
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Vientos

Viento cuarto

Siempre que los vientos juegan
a olvidarse del respeto,
se lía la ventolera,
sobran las reglas del juego,
y al final, de la partida,
sobre el hollado terreno,
sólo quedan grises roñas,
cenizas de pobres vientos,
quebrantos de malas horas,
míseros soplos caseros.

No hace falta ser muy ducho,
en este entretenimiento,
para ser viento engreído,
para ser pedante viento,
basta con saber lanzar,
soplos de claros desprecios,
coligarse con los fatuos
y olvidar razonamientos,
prestarle alas al insulto,
y renegar del respeto.

Espero que más de uno,
y yo me incluyo, el primero,
sepamos ser viento puro,
sepamos ser albo viento
y, en la docta discrepancia,
no se nos vea el plumero,
de recalcitrante homínido,
anclado en añejo tiempo.

viernes, 5 de febrero de 2010

Sevilla



El Postigo
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Vientos

Viento tercio
(Al último soldado español muerto en Afganistán)

Los vientos vienen de luto,
con fríos de fría escarcha,
helando los pensamientos,
escarchando las palabras
que, en horas de pesadilla,
ya no sirven para nada,
sólo el silencio resiste,
los envite de la Parca.

Los vientos visten tristezas,
ahogos de nana amarga,
y una brisa dolorida,
despierta a la ciega España,
esa que no quiere ver,
donde se cuecen las habas,
de una sangrienta guerra,
que no sirve para nada.

Los vientos purgan sus penas,
allá, por tierras lejanas,
traen caricias de muerte,
rigores de desesperanzas,
pregonan el sinsentido,
de una siniestra emboscada,
un joven cuerpo se enreda
en la negra telaraña,
tejida por el poder,
que guarda siempre distancia,
y que visita a la muerte,
con trompetas y fanfarrias,
a vista y toro pasado,
de la tragedia anunciada.

¿Hasta cuándo esta sangría,
esta violenta hemorragia,
este salvaje estallido
que, alocado, hiere y mata,
por custodiar no sé qué,
allá, por tierras lejanas,
mientras los padres políticos,
bien calentitos, en casa,
nos venden la sucia guerra,
como ayuda humanitaria?

jueves, 4 de febrero de 2010

Sevilla



Archivo de Indias.
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Vientos

Viento segundo

Arremolinados vienen
los vientos de mis palabras,
sueñan arrastrar los miedos
de la sumisión barata,
de aquellos que, en su desdicha,
toda la mierda, se tragan,
de aquellos que, en mala hora,
se alimentan de piltrafas,
de bazofias, de basuras,
de verdades de hojalata.

Arremolinados vienen,
con aristas de navajas,
los vientos de estos, mis versos,
nacidos esta mañana,
ante tanta sinrazón,
ante tanta granujada,
donde millones, en paro,
tragan salivas amargas,
y el sueldo de un gran “señor”,
de la protegida banca,
serviría para paliar,
algo de esta canallada.

Arremolinados vienen
con remolinos de escarchas,
los vientos de este poema,
escrito sobre la marcha,
en un país, donde muchos,
ladran, pero no cabalgan,
viven de la sopa boba,
servidas por tragaldabas,
mandiles de rojas rosas
y gaviotas domeñadas,
taimadas simbologías,
bastante decoloradas.

Arremolinados vienen,
los vientos de mis palabras,
tratando de que no asome,
el Pantagruel de la “pasta”,
el poderoso caníbal,
que el mundo, gobierna y manda,
haciendo con los humanos,
aquello que le viene en gana.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Retrato


María.
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Vientos

Cambiamos sueños por vientos. Los sueños de mar fueron barridos por vientos de rebeldía y compromiso. Esperamos que esta “ventolera” nuestra despierte en algunos, retazos de “insumisión” e “inconformismo”.

VIENTO PRIMO

Cuando los vientos se calman,
en tiempo de grandes vientos,
busquemos abrigo seguro,
protejamos nuestro verbo,
nuestras sanas intenciones,
nuestros indefensos versos,
que aquellos han de volver,
mucho más recios y más fieros,
dispuestos a barrer palabras,
a acallar al mensajero,
a silenciar al poeta,
a despertar viejos tiempos.

Mas, la palabra valiente,
nunca temerá a los vientos,
vive arrostrada a la vida,
posee anclajes de acero,
lleva, en su alma, grabada,
la esencia del pensamiento,
la integridad, el valor,
la luz de los sentimientos,
y no existe viento capaz,
de encerrarla en el silencio.

martes, 2 de febrero de 2010

Sevilla



El Museo.
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Sueños de mar X

ÚLTIMO

Se me acabaron los sueños,
soñados junto a la mar,
¡Cuán pronto se marchitaron!
¡Cuán lejos navegan ya!
Fueron efímeros cantos,
ronroneos de coral,
inacabadas sonatas,
llantos de estrella fugaz,
caprichos de flaco estío,
retazos de soledad,
suspiros, nieblas, deseos,
a punto de naufragar,
de ser inquietante nada,
de ser sueños, nada más.

lunes, 1 de febrero de 2010

Sevilla



Boceto a témpera sobre cartulina negra.
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Sueños de mar IX

MAR

No temas, soñada mar,
que se me acaben los sueños,
mientras en mi mente existan
gotas de ávidos deseos,
de reencontrarme contigo,
de escribirte nuevos versos,
de soñarte, de sentirte,
de notarte en mis adentros,
de añorarte, mar amada,
en mi vida y en mis sueños.

No pienses, soñada mar
que, al morir, mueran mis sueños,
mientras mi inmortal alma,
tenga un hálito de aliento,
mientras mi espíritu vague
por los confines del cielo
y sea capaz de soñar
y de inventar versos nuevos.

domingo, 31 de enero de 2010

Coruña


Castillo de Santa Cruz.
¡Va por vosotros, José Ángel y Mimi!
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Sueños de mar VIII

DERECHO

Los sueños de mar proclaman,
su derecho a ser soñados,
por los recios marineros,
por los barquitos varados,
por la gráciles gaviotas,
por los patrones de barcos,
por el sol y por la luna,
por Neptuno y sus vasallos,
por las bellas caracolas,
por los corales granados,
por las brisas, por los vientos,
por los peces no pescados,
por el cielo, por las nubes,
por el farero del faro
y por todos los que ven,
al mar, como gran hermano.

Los sueños del mar son hijos,
de los soñadores natos,
de aquellos que, a todas horas,
sueñan, cantan sus encantos,
con palabras encendidas,
con versos de enamorados.

sábado, 30 de enero de 2010

Retrato


Alejandra, segunda nieta, con ella alcancé el "doctorado" en "abuelo".
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Sueños de mar VII

CALMA EFÍMERA

El mar, harto de ser ola,
quiso ser quietud, remanso,
vistiose de calma chicha,
logró soñado descanso.
Sus aguas, celeste alfombra,
tapiz nunca imaginado,
lograron sacra quietud,
reposar inmaculado,
solamente en su orillar
dibujó silentes pasos,
nimias idas y venidas,
pequeños aldabonazos.
Se ahuyentaron las mareas,
henchidas de grandes fiascos,
su orillar quedó inmóvil,
dejó a los vientos, pasmados,
a la luna, sorprendida,
al sol, desilusionado.

La calma, bien poco dura,
los vientos se han sublevado,
el motín levanta presto
oleaje desmadrado;
el mar se rompe en la orilla,
como lo hiciera hace un rato;
las mareas van y vienen,
todos tocan arrebato.
¡Aleluyas, aleluyas!
claman gaviotas y albatros,
¡Aleluyas, aleluyas!
Todo fue sueño, soñado.

viernes, 29 de enero de 2010

Retrato


Martina, querida criatura que me graduó en jubiloso "abuelo".
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Sueños de mar VI

MIEDOS

Entre mis sueños de mar,
uno me quitaba el sueño,
aquel que, una noche aciaga,
se inventó unos torvos miedos,
miedos de grandes hechuras,
terror de infernales miedos.

El mar, talismán soñado,
musa de mis locos versos,
inspirador alocado,
de estos caóticos sueños,
abrió, en póstuma verdad,
sus fauces de dragón fiero,
y, en un breve santiamén,
quiso beberse, certero,
sus orillares marinos,
con todo lo habido dentro,
los paisajes más cercanos
y la historia de unos pueblos.

El mar, santuario sagrado,
millonario de romeros,
peregrinos de agua y sal,
en los tiempos veraniegos,
se olvidó de los humanos,
de sus obras, de sus techos,
se vistió de poderoso,
de esos que siempre dan miedo,
y sacó de sus entrañas
fiero oleaje de acero,
montaña de maligna agua,
horda, mortífero ejército,
y se arrogó sobrenombre
de maremoto cruento,
de asalvajado señor,
de despreciable elemento.

Los sueños son de mentira,
son de niebla y humo viejo,
pero tienen sus imágenes,
colores de verdadero,
por ello, quiero borrar,
de mi terco pensamiento,
este sueños de la mar,
que a mí, me quitaba el sueño.

jueves, 28 de enero de 2010

La partida


Boceto a témpera sobre cartulina negra de un posterior óleo.
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Sueños de mar V

A Currita, afortunada poseedora de una gran alma marinera.

GAVIOTA

Sueña la blanca gaviota,
con su mar, vida y sustento,
con su cambiante orillar,
con sus aires, siempre frescos.

Sueña y sueña la gaviota,
maldición de sueño negro,
sueña la blanca gaviota,
horas de ingrato destierro.

Un bañista sin escrúpulos,
un sumiso marinero,
un constructor insaciable,
un político de enredos,
están esquilmando el mar,
dejándolo podrido y huero.

Sueña y sueña la gaviota,
maldición de sueño negro,
sueña la blanca gaviota,
horas de ingrato destierro.

Un hombre de nuevos modos,
especulador siniestro,
un poderoso señor,
caballero Don Dinero,
están matando la mar,
acabando con sus sueños.

Sueña y sueña la gaviota,
maldición de sueño negro,
sueña la blanca gaviota,
horas de ingrato destierro.

miércoles, 27 de enero de 2010

Sevilla



Palacio de San Telmo.
Plumilla tinta china sepia sobre papel.
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Sueños de mar IV

LORQUIANO

En una esquina del mar,
donde las olas se acunan,
un joven marinerito,
moreno de verde luna,
soñaba vedado sueño,
sueño de salina espuma,
inventado en tercia hora,
por una esquiva Fortuna,
diosa de las veleidades
y de las dichas oscuras.

El joven marinerito,
lorquiana estampa moruna,
sobre su frágil barquilla,
olvidó recia cordura,
y se dejó arrebatar
por una grácil locura,
hija de imposible sueño,
madre de fiera tortura.

Una soñada sirena,
donde se duerme la luna,
lo llamó con insistencia,
con voz de clara ternura,
miradas de amor sincero,
sonrisas de risa pura,
y el joven marinerito,
cegado por la hermosura
de aquella tierna llamada,
despreció temor y dudas,
arrojándose a la mar,
su soñada sepultura.

martes, 26 de enero de 2010

Anunciación


Boceto de una "Anunciación".
Témpera sobre cartulina negra.
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Sueños de mar III

EL SOL

El sol penetró a la mar,
como señor de los cielos,
dejando, sobre su rostro,
millones de albos destellos,
brillos de haceres diurnos,
hijos brillantes e inquietos,
envueltos en sal marina,
paridos en fugaz sueño.

El sol penetró a la mar,
con finos rayos de fuego,
grabando en su superficie,
miles de soles pequeños,
bañistas de horas tempranas,
floresta de húmedo suelo,
inalcanzables pavesas,
en horas de encantamiento.

El sol penetro a la mar,
sin escuchar sus lamentos,
sembrando sobre su piel,
esperma de brillo eterno,
luces de grata presencia,
esencia de amores viejos,
chispas de vida soñada,
en sueños de nuevos versos.

lunes, 25 de enero de 2010

Caricatura XI


Clim joven.
Témpera sobre papel.
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Sueños de mar II

NIEBLA

Contemplando vieja mar,
se nublaron mis sentidos,
las luces de mi saber,
sufrieron craso vahído
y mi razón, engañada,
buscó cobijo y abrigo,
a la sombra de sus miedos,
en templo desconocido,
abarrotado de sueños,
y de cosas sin sentido.

En el tiempo que viví,
en la niebla, sumergido,
contemplé mil maravillas,
mil insólitos caprichos,
la magia que vive oculta
en los corales marinos,
en los fondos de los mares,
en los islotes perdidos,
en las cálidas corrientes,
en submarinos castillos.

El tiempo que me bebí,
me supo a néctar bendito,
cada trago, cada sorbo,
embriagaban mis sentidos,
enajenaban mi mente,
me acercaban a aquel niño,
que nació junto a la mar,
que soñó con ser marino,
que se perdió en un poema,
que nunca soñó ser escrito.

domingo, 24 de enero de 2010

Sevilla



Barrio de Santa Cruz.
Plumilla tinta china sepia sobre papel.
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Sueños de mar I

El mar, o la mar, experto en despertar nostalgias en los que nacimos y nos criamos a su lado y que, en la actualidad, padecemos lejanía de él, periódicamente, en desajustado, imprevisto y caprichoso calendario temporal, nos demanda que lo recordemos, que le dediquemos pensamientos y palabras, para evitar olvidos.

Hoy iniciamos, en esta ventana nuestra, ensoñación poética dedicada al mar, como necesario bálsamo contra la añoranza.

VUELVO

Vuelvo con el alma limpia,
lavada en un mar sureño,
de orillares muy tranquilos
y de oleajes serenos,
vengo con la mente abierta,
con los ojos bien despiertos,
repleto de sal marina
y aromas de frescos vientos.

Vuelvo de la mar tranquila,
cargado de nuevos versos,
escritos sobre la mar,
que vive en mi pensamiento,
vengo ebrio de poemas,
encontrados en los cielos,
como gaviotas perdidas,
ansiosas de nuevos vuelos.

Vuelvo de la mar dolida,
cancionero de lamentos,
la culpa la tiene el hombre,
el mayor de sus tormentos,
vengo de la mar llorosa,
con su tristeza en mis dedos,
por el daño, por los males
que le estamos produciendo.

Vuelvo de la mar, amiga,
vengo más viejo y más nuevo.
vuelvo de la mar, hermano,
con lo malo y con lo bueno,
con mil suspiros de agua,
con unos pocos de sueños,
soñados junto a la mar,
donde el soñar, es un premio.

viernes, 22 de enero de 2010

Sevilla



Por la superación de unos momentos trágicos en la capital hispalense se levantó este pequeño monumento a la Inmaculada.
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Reflexión marginal undécima

EL VALOR DE LAS IMÁGENES.

La tele, ese pesado, incansable y deshumanizado inquilino que la modernidad nos ha regalado, que, con sus sibilinas maneras y su proliferación de cadenas (no pudo encontrarse otro nombre más apropiado), va ocupando, dentro de nuestros hogares con la aquiescencia de casi todos, más espacio, más poder, mas prestigio, más atención y más y más de casi todo, y cuando encuentra un “tema estrella”, lo exprime hasta la saciedad, le extrae todo su jugo hasta convertirlo en algo insustancial, cotidiano, manido, aburrido, molesto, ajado, ajeno, alejado de su propia realidad, sin tener en cuenta los daños colaterales que puede ocasionar en los voluntarios receptores de sus imágenes y sus contenidos.

Dos armas principales utiliza el familiar “cacharro” para encadenar, para enganchar, para subyugar, para dominar, para adormecer y para otras muchas más cosas (casi todas ellas, no muy de agradecer) Por un lado, los contenidos, los fondos, los mensajes, la palabra. ¡Sálvese quién pueda! Aunque, en un país donde la cultura y la comprensión son “agüitas” para que las beban otros, los daños que podían producir estos, ya existían antes de que se alojara en nuestras casas el susodicho aparatejo. Por otro lado, las imágenes, “dóciles doncellas” que penetran en nosotros con pasmosa facilidad, produciéndonos reacciones de todo tipo, desde el estupor sumo a la suma confortación; desde el rechazo al placer contemplativo; desde la indiferencia al “total enganche”.

Hoy mi reflexión, busca la marginalidad de lo absurdo, de lo esperpéntico, de lo trágico, de lo despreciable y de lo incomprendido, cuando veo las imágenes de los vivos y de los muertos en Haití; cuando apago el televisor para no ver las mismas imágenes; cuando a solas con mi yo, descubro, a través de las imágenes, mi deshumanizado vivir; cuando descubro lo miserable que somos; cuando, sin darme cuenta, noto que las trágicas imágenes van perdiendo impacto, suavizándose, habituándose a la insensible cotidianidad; cuando éstas, poco a poco, se convierten en estampas para olvidar; cuando, ante el abuso televisivo de imágenes inimaginables, se nos escapan expresiones como “ya está bien”, miramos a otro lado o pedimos, inconscientes criaturas, que el gran Dios nos libre de tales males.

Y pasado el tiempo, las imágenes de este tétrico coleccionable de vida y de muerte, sólo servirán de efemérides televisivas, y seguiremos manteniendo un mundo de ricos y de pobres; de opulencias y de miserias, de bienaventurados y de malditos; de riquezas y de miserias; de cielos y de infiernos; y… ¡Pobre de nosotros y de nuestro mundo! seguiremos pidiendo con todas nuestras fuerzas que nos toque estar en el lado de lo bueno.

martes, 19 de enero de 2010

Sevilla



Desde el suelo, mirando al cielo de Sevilla, podemos descubrir sorprendentes espadañas y atractivas cúpulas.
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Lágrimas de cocodrilo por HAITÍ

¿PARA QUÉ…?

¿Para qué tantas palabras,
si no existe el sentimiento?
¿Para qué tantas promesas,
grajas de tétricos vientos?
¿Para que tardías lágrimas,
si ya sobran los pretextos?
¿Para qué sirven las O.N.U.,
mientras se matan los pueblos?
¿Para qué gritar: JUSTICIA,
si nos gustan los silencios?
¿Para qué querer al prójimo,
si el amor es puro cuento?
¿Para qué cambiar el mundo,
ahora que somos sus dueños?
¿Para qué escribir poemas,
sobre la piel de los muertos?
¿Para qué estos “para qué”,
para qué? ¡Dios de los cielos!

lunes, 18 de enero de 2010

Retrato


Nuestro modesto homenaje a Diego de los Santos López.
Hijo Predilecto de El Viso del Alcor (17 de enero de 2010)
Lápiz de color sobre papel.
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Reflexión marginal décima



CRÓNICA DE UN DÍA IMPORTANTE PARA EL VISO O EL DÍA EN QUE DIEGO, EL HIJO DE ALCORA Y MANUEL, FUE ELEVADO A LA CATEGORÍA DE “HIJO PREDILECTO” DE SU PUEBLO.

Ayer, 17 de enero de 2010, en los anales de El Viso del Alcor, se escribieron, con mayúscula, páginas inolvidables de justo reconocimiento a uno de sus hijos más ilustre, Diego de los Santos López.

Nadería e insignificancia es esta breve crónica, ante la vivida y disfrutada jornada de ayer, donde lo protocolario fue empequeñecido por el humanismo y la autenticidad.

Un marco apropiado; un público sobrado de complicidades con el homenajeado; un acto completo, sencillo, con su justa medida (Gracias M. Belloso); unos intervinientes (Manuel y Baldomero) convencidos de su papel, metidos de lleno en el juego de la ínclita celebración, sin restar protagonismo al agasajado; un intemporal juglar (Ortiz Nuevo) dueño y señor de una palabra oportuna, jocosa y profunda a la vez, que, en su mágico volar, acobardó a la obligada seriedad de estos eventos, regalándole frescura y que, en su saber, actúo de prodigioso telonero del festejado; un especial protagonista (DIEGO), receptor agradecido, esforzado gladiador de la verdad y el compromiso, sobrepasado por la emoción y el goce, conjugando con suma naturalidad la risa y el silente llanto, atributos de los bien nacidos y poseedor de una muy especial voz, complemento de un decir hondo, enemigo de lo indiferente. Y de postre, un colofón musical, digno de tal acontecimiento. La voz dulce, melodiosa y crecida de Antonia nos regaló su versión del Himno de Andalucía y “la verde y blanca” de Carlos Cano que, junto a José María, Alcora, Manuel y demás seres queridos, desde sus intangibles estar, de ninguna manera, se quisieron perder este homenaje al hermano, al hijo, al amigo, a Diego.

Desde este modesto rincón, nuestras mayores felicidades y felicitaciones, con nuestro orgullo de ser más que amigos, y nuestro agradecimiento por lo aprehendido de ti, “hermano DIEGO”.

sábado, 16 de enero de 2010

Sevilla



Barrio de Santa Cruz.
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Siempre pagan los mismos

HAITÍ

La ignota naturaleza,
cansada de mamoneo,
de indiferencia sacrílega,
de olvido del mal ajeno,
se enoja, se despereza,
abre puertas al infierno,
dibuja estampas de horrores
que espantan al mismo miedo.

Y el hombre del otro lado,
desmemoriado jumento,
descubre que su conciencia,
muy tenue, sigue latiendo,
e inventa filantropía,
para acallar su tormento,
suplicio de breves horas,
para volver a lo viejo,
al olvido despreciable,
de otros mundos, de otros pueblos.

Y el hombre del otro lado,
acorazado cangrejo,
degusta mil reuniones,
en pro de miles corderos,
que antes de morar la tierra,
llevan estigmas de muertos,
páginas televisivas,
macabro entretenimiento,
¡Hasta cuando las mentiras,
los olvidos, los silencios!

viernes, 15 de enero de 2010

Sevilla



Casa de Pilatos.
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365 y una poesías

UN ESPEJO PARA MI ALMA

Viajero de la utopía,
yo rebusqué, entre mis sueños,
un bazar de lo imposible,
donde comprar un espejo,
que quisiera mostrar mi alma,
como refleja mi cuerpo,
por ver si había sufrido,
en el correr de su tiempo,
profunda metamorfosis,
desgaste y envejecimiento.

Al soñar, todo es posible,
lo falso y lo verdadero,
y no resulta costoso
alcanzar cualquier deseo.
Y fácil, logré capricho,
encontré querido espejo,
capaz de contener mi alma
en su falaz aposento.

No sé que sentí, ¡Mi Dios!
cuando mis ojos la vieron,
detrás de aquel ventanal,
asomada en el espejo.
No era ni vieja, ni joven,
intangible monumento,
etérea, inmaterial,
invisible, como el viento,
y, sin embargo, mis ojos,
ahora, la estaban viendo,
como criatura real,
como si tuviera cuerpo.

El milagro se rompió
cuando se rompió mi sueño
y, en un instante silente,
se evaporó del espejo,
dejándome sabor grato
y un aroma placentero,
difíciles de olvidar,
aunque fueran sólo sueños.

¡Si el alma es como la vi,
nada me importa mi cuerpo,
si su esencia, es el vivir,
ha de ser eterno premio!

jueves, 14 de enero de 2010

Sevilla



Detalles de la Iglesia de "San Luis de los franceses".
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Poemas de cercanías IX

¡YA HE VISTO NEVAR EN EL VISO!

En una fría mañana,
de un desmadejado enero,
tímidos copos de nieve,
inician blanco concierto,
llenando de algarabía
los zaguanes de mi pueblo,
donde la gente proclama,
sin ocultar su contento,
salutación, bienvenida,
sorpresa, grato recuerdo
de una sonada nevada,
perdida allende del tiempo.

Los copos de nieve blanca,
expertos en balanceo,
quieren regalar al Viso
manto de armiño selecto,
sueñan cubrir los Alcores
y la Vega de sus sueños,
con una nívea alfombra,
tejida en el mismo cielo,
en ruecas de escarcha blanca,
en telares de albos sueños.

Poco dura la aventura
de estos copos mañaneros,
su presencia se diluye,
como azucarillo nuevo,
mas, el milagro perdura,
en los ojos de mi pueblo,
en las mentes infantiles
en los niños, en los viejos,
en la Muela, en la Tablá
y a las puertas del Sequero,
silentes, blancos testigos
de este regalo de enero.

10 del 1 del 10

domingo, 10 de enero de 2010

Sevilla



Plaza de España. Joya arquitectónica y urbanística donde algunos gamberros y mal nacidos se graduan en incivismo, con su destructivo hacer.
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Poemas de cercanías VIII

LA CUESTA DE ENERO

Eres tú, “Cuesta de Enero”,
la más empinada cuesta,
costosa como ninguna,
para transitar por ella.

Con los fríos tempraneros,
todos los años te acercas,
esquilmando, sin pudor,
los bolsillos, las carteras,
dejándonos peladitos,
caducos, sin una “perra”.

Con bromas te recordamos,
así, calmamos las penas,
eres droga permitida,
paladín de la pobreza,
te gusta regodearte
con las muchas piruetas
que los hombres practicamos
sobre tu inclinada cuesta.

Saltimbanqui somos todos,
hastiados de tantas fiestas,
derrochones bien clonados,
amantes de las tarjetas,
que sirven para comprar
lo que se paga con pena,
en la pendiente de Enero,
famoso por su gran “Cuesta”.

Tiempo habrá que echarle al tiempo,
imaginación serena,
para esta “Cuesta” allanar,
para alisar sus maneras,
que al hombre tiene cogido
por sus blandas entrepiernas,
y a la mujer, le otorgó,
el título de “Gran Clienta”,
sobre todo en las rebajas
de aquello que nadie quiera.

¡Agrupémonos, pardillos,
alcemos nuestras banderas,
hagamos una cruzada
contra esta funesta “Cuesta”,
que nos tiene ahogaditos,
más tieso que una veleta,
más seco que una mojama,
más pobres que la pobreza.

sábado, 9 de enero de 2010

Sevilla



Hospital de las Cinco Llagas antes de su "reciclaje" en "palacio político".
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Poemas de cercanías VII

GUARDEMOS SILENCIO

Guardemos todos silencio,
inventemos la palabra,
que la que mora en nosotros,
ya no sirve para nada,
está herida de muerte
y nadie puede salvarla.

Guardemos todos silencio,
hasta que llegue la nada,
busquemos nuevos sonidos
para una nueva palabra,
que a los hombres purifique
y dignifique sus almas.

Guardemos todos silencios,
que los plazos ya se acaban,
hay que olvidar para siempre
esta caduca palabra,
que se agita entre nosotros
ufana, desmadejada,
engreída, sin sentido
y en la pobreza, enredada.

Guardemos todos silencios,
que ya suenan las campanas,
que traen la buena nueva
de una inédita palabra
que, en la boca de los hombres,
proclame verdades blancas,
y que sea el paradigma
de la comunicación humana.

(Tomado de "365 y una poesías")

viernes, 8 de enero de 2010

Carmona


Puerta de Córdoba.
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Reflexión marginal nona





¿CÓMO CAMBIAR LA “CULTURA” DEL ALCOHOL EN LO HUMANO Y EN LO DIVINO?

Hoy reflexiono por necesidad y por obligación. Hoy, la marginalidad de mi reflexión necesita otros márgenes incomprendidos y otras reflexiones solitarias y solidarias para expresar el descontento y el desconcierto que ciertas actuaciones humanas nos producen a más de uno y de dos, y que, en su cotidianidad, se van convirtiendo en aceptada, admitida, consentida y celebrada norma.

Hoy reflexiono desde dentro y desde la periferia; desde las nubes y desde el suelo; desde la gloria y desde el infierno; desde la congratulación y desde el fracaso; desde la vanagloria y desde la modestia, y al final del recorrido siempre la misma pregunta, siempre las mismas respuestas.

Durante unos pocos días, muchos visueños y visitantes comentarán, en distendidas charlas, las excelencias de la última Cabalgata de Reyes Magos de nuestro pueblo y felicitarán a los miembros del Ateneo, encargados y responsables de la realidad de la misma. No faltarán, cosa lógica, opiniones discrepantes, voces disconformes, sesudas sentencias, contrarias a las bondades manifestadas por la mayoría.

Hoy mi reflexión busca ser, a la par, defensor y acusador; Quijote y Sancho; valedor y denunciante. Defiendo a los hombres del Ateneo, Quijotes de la ilusión, valedores de los más pequeños; capaces, en su dolosa minoría, de despertar, una vez al año, los mejores, utópicos y fantásticos sueños de la niñez, y acuso a los que, inconscientes, inmaduros y maquinales, se alían con el alcohol para pasarlo bien, a pesar de la muchas advertencias de los organizadores (verbales y por escritos) y a pesar del carácter infantil de la celebración. Hoy, me convierto en valedor de los “cuatro locos del cartonaje y del corcho blanco”, por su machacona insistencia y su cabezonería, demostrada a lo largo de muchos años, en que no se pierda en El Viso, en nuestro Alcor, la noche de los sueños posibles e imposibles, y denuncio a los que, confundidos, se alistan a un cortejo, donde el alcohol sobra.

Hoy mi reflexión busca amigos, padres, jóvenes, visueños, que no se conformen con la crítica fácil, que no se conforten con la fácil denuncia, que no se complazcan con la fácil confidencia, sino que se acerquen al tajo, que se arrimen a la brecha, que se asomen al currelo, para que las cosas mejoren y, sobre todo, para que los hombres mejoremos.

Celósime, pusiste el dedo en la llaga y asomaron comentarios tras tu apreciada celosía. Hoy, lo pongo yo, y os invito a sumar, por el bien de este rincón nuestro y de sus gentes, sobre todo, por los que aún no saben de “Alcoholes”.

martes, 5 de enero de 2010

Sevilla



Alcázar, Inmaculada, Catedral y Giralda.
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Noche de Reyes y Magos

¿DÓNDE MORAS, INOCENCIA?

¿Dónde moras, inocencia?
¿Dónde encontrarme contigo?

En una vieja mañana,
perdida en añejo olvido,
marchaste paloma blanca
dejando huero tu nido.
El niño que era tu dueño,
frágil espiga de trigo,
creció como crece el viento
en los inviernos más frío,
ausente de tus miradas,
de tus risas y suspiros,
de tu creer sin fronteras
y de tus alegres trinos.
En días largos y cortos,
con finos y recios hilos,
fue tejiendo con torpeza
los más variados tejidos,
para cubrir las durezas,
regalos de su destino.

Desertaste, alba inocencia,
por ignorados caminos,
dejándolo sin escudo,
desorientado, perdido,
sin entender los albures,
los riesgos y los peligros
que la vida le entregó
desde que fuera bien niño.

Trompetas de algarabías,
anuncian por los caminos,
cortejo de viejos Reyes,
de alba inocencia vestidos,
de inocencia son sus pasos,
inocentes sus amigos,
pregonan clara inocencia
de las que gozan los niños,
de las que encienden los ojos
y les dan luces y brillos.
Tantanes de sones dulces,
proclaman con sus sonidos,
la llegada de unos Reyes
desde los sueños finitos,
de esos que se van marchando
poco a poco, calladitos,
dejando regusto amargo,
envidias y largos suspiros.

¿Dónde moras inocencia?
Quiero que vuelvas conmigo.

domingo, 3 de enero de 2010

Sevilla



Capillita Real. Alcazar de Sevilla.
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Reflexión marginal octava

EN ESTOS PRIMEROS DÍAS DEL 2010 Ó DE CUALQUIER OTRO AÑO

Resacoso de excesos, inmerso en la celebración navideña, a la sombra de sus últimos aldabonazos festivos, busco y encuentro un huequecito para una nueva “reflexión marginal”.

Por encontrarme en la grey de las criaturas afortunadas, sé que, mis reflexiones, siempre irán vestidas de farisaico lamento, de pretenciosa e inservible ejemplaridad, de inútil ejercicio teórico sobre las bondades y maldades de la cercana realidad y, sobre todo, de una manifiesta y manida subjetividad. A pesar de lo anterior, me resisto a acallar las muchas contradicciones que, como benditas y molestas luminarias, se enciende, siempre por estas fechas, en mi longeva mente.

Mi mundo, el cercano, el cotidiano, el de andar por casa, se disparata, enloquece, se apunta al carro del derroche; se autoafirma en los caminos del consumismo; se deja arrebatar por una frágil felicidad, efímera y huidiza dama, y se deja seducir por el slogan “Sólo se vive una vez y…”

En esta algarabía, en esta locura colectiva, en este vivir al segundo, en esta pasajera ensoñación, en esta necesitada celebración, olvidamos muchas cosas importantes, renegamos de la autenticidad, exaltamos los oropeles y las envolturas externas de nuestros actos, dibujamos trazas de olvidos e insolidaridad y, sin proponérnoslo, damos lecciones de amor trasnochado, de caduca hermandad, de ñoña filantropía, de pseudo generosidad, de flaca caridad y de suma magnanimidad con el siempre difuminado prójimo.

Y el premio, una vez pasadas las fiestas, es la vuelta al vacío, el retorno a lo cotidiano envuelto en el pasotismo, el olvido del semejante desvalido, la vuelta al hablar por hablar, el asentamiento en la indiferencia, en el conformismo y en el vivir que son dos días.

Me gusta pensar y me gustaría comprobar que la vida, la nuestra, la cercana y la lejana, podía ser mejor y más auténtica. ¿Cómo conseguirlo? Ahora, que, esperanzados, hemos empezado a dejar nuestra modesta huella en un recién estrenado año y, si fuera posible, por nuestro efímero siempre de cada día.

viernes, 1 de enero de 2010

Retrato


Paco Vergara, exalcalde visueño y buen amigo.
Lápiz de color sobre papel.
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