jueves, 11 de septiembre de 2025
OTROS CUENTOS EN VERSOS
miércoles, 10 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
martes, 9 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
El Viso del Alcor, 9 de Septiembre de 2025
OTROS CUENTOS EN VERSOS
lunes, 8 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
domingo, 7 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
sábado, 6 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
viernes, 5 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
Sin embargo, aquellas cuerdas
solitas suben y bajan,
sin que ningún ser las mueva
haciendo sonar las campanas.
La gente se arremolina
a estas horas tan extrañas
en torno a la iglesia misma
por causa de tal llamada.
Desde el atrio de aquel templo
al bajo vuelven su mirada
y todos ven a lo lejos
como las luces avanzan.
Al llegar junto a la fuente
procesión de luz se apaga,
el silencio se hace fuerte
y la noche mucho espanta.
Aromas mágicas suben
desde la oscura llanada
y todo el ambiente cubre
de ilusiones que son vastas.
Tras la más incierta espera
en que se habla en voz bien baja,
de pronto trompetas suenan
y todo el mundo temblaba.
Junto a la fuente del Gato
ciento de luces estallan,
formando grácil mosaico
alrededor de gran carpa.
Ninguno quiere creer
lo que ve en la explanada,
al contemplar otra vez
como circo se levanta.
Se trata del mismo circo
que a los niños se llevara,
todo fue visto y no visto,
el pueblo pide venganza.
Con furia mal contenida
hacia la fuente se lanza,
se abrió de nuevo la herida,
justicia la gente clama.
En la mitad del camino
con otros se dan de cara,
arrecian mucho los gritos,
que al grupito no amilana.
Cecilín con voz bien recia
al pueblo invita a la calma,
a los extraños se acerca
y a su adelantado abraza.
Costa Ballena, 5 de Septiembre de 2025
jueves, 4 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
El día esperado llega
y buscándose atalaya
en la torre de la iglesia
con provisiones se instala.
Perfectamente divisa
la carretera lejana,
nada escapará a su vista
si su buen amigo llegara.
Pasan las horas primeras,
hay sólo falsas alarmas,
los que usan la carretera
no complacen su esperanza.
Encima viene la noche,
grande es su desesperanza,
ya no llegarán más coches,
inútil fue la velada.
Cecilín sin querer duerme
por fatiga acumulada,
muchas pesadillas tiene,
se le seca la garganta.
Antes de la media noche
suenan fuertes campanas
y se despierta de golpe,
sin saber quién las tocara.
Una claridad enorme
puede verse en lontananza,
le parece que no corre,
pero con sosiego avanza.
Cecilín entonces vio
que otras luces la acompañan,
formando una procesión
en la noche dibujada.
Se restriega sus dos ojos,
qué serán aquellas llamas
que coinciden en el fondo
con redoblar de campanas.
Quién será este campanero
que sones al pueblo lanza,
alterando buenos sueños,
llamando a la despertada.
Movido por la ansiedad
los muchos escalones baja,
viendo con curiosidad
que nadie allí le acompaña.
Costa Ballena, 4 de Agosto de 2025
miércoles, 3 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
Manolete le contesta
que deben cumplir palabra,
que todos ellos respetan
libertad que fue pactada.
Todos a Cecilín llevan
donde acaban sus jornadas,
a un camión de muchas ruedas
que está repleto de camas.
Allí se fabrican sueños
cuando la faena se acaba,
cuidándolo con esmero
porque su habitual morada.
La llegada del amigo
piensan que han de celebrarla
y en aquel lugar reunidos
una
fiesta organizaban.
Cecilín regresa al pueblo
y a ninguno dice nada,
después del feliz encuentro
recuperó la esperanza.
Próximo está el cumpleaños
del primogénito de Juana
y si rompe su contrato
volverá seguro a casa.
El ejemplo cundirá
entre aquella muchachada,
piensa que todos vendrán
si Manolete se salva.
Cecilín con nervio espera
las posibles arribadas,
pasa las noches en vela,
sus inquietudes se agrandan.
Costa Ballena, 3 de Septiembre de 2025
martes, 2 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
Nos gustaba ver los niños
que con circo disfrutaran,
que aplaudieran con gran brío,
que ríense con toda el alma.
Que mucho miedo sintieran
cuando el domador se entraba
con las más enormes fieras
en aquellas jaulas altas.
Con sus rostros embobados
cuando grandes saltos daban
o con los ojos tapados
al ver como otros volaban.
Cuán felices se sentían
con los golpes que se daban
los payasos, que se reían
de sus bromas tan pesadas.
Porque éramos nosotros
igual que la chiquillada,
con idénticos modos
y con las mismas miradas.
Con el paso de los años
oportunidad nos daban,
un buen contrato firmamos
hasta una fecha marcada.
Cuando dieciocho cumplamos
la libertad será dada,
aquí podremos quedarnos
o volver a nuestras casas.
Y qué tenéis decidido,
Cecilín le preguntaba.
Yo no soy adivino,
será problema de cada.
Terminada la función
el público alegre marcha,
la soledad del rincón
de pronto se ve alterada.
Jóvenes bastante raros
y con las caras pintadas
a Cecilín han rodeado
y muchas bromas le gastan.
Uno le tira del pelo,
otro le da una palmada,
un grito lanza un pequeño
y el más alto hace la rana
Después de aguantarlas todas
surgen miles risotadas
y formando enorme bola
todos con fuerza se abrazan.
¿Por qué no os venís conmigo,
regresando a vuestras casas,
seríais bien recibidos
y la vuelta celebrada?.
Costa Ballena, 2 de Septiembre de 2025
lunes, 1 de septiembre de 2025
NUESTRAS CRIATURAS
OTROS CUENTOS EN VERSOS
Cecilín, cuánto creciste,
son las primeras palabras
que el payaso le dirige,
lo que hace mudar su cara.
¿Quién eres tú?, le pregunta,
que por mi nombre me llamas,
no será una broma tuya
o sencilla payasada.
Natural que no te acuerdes
con mi cara así pintada,
un recuerdo de mi tienes
de una, sin querer, pedrada.
Cecilín toca su frente
y una cicatriz se palma,
parece cambiar su suerte,
con el payaso se abraza.
¿No serás tú Manolete,
el hijo mayor de la Juana,
la que carne fresca vende
en la tienda de la plaza?
Con gran sonrisa confirma
que su frase es acertada
y poco a poco le explica
el porqué de aquella marcha.
Todos juntos aquí estamos,
hemos crecido en bonanza,
oficio nos enseñaron
y nunca nos faltó nada.
Es cierto que nos trajeron
a la fuerza en madrugada,
que el principio fue de duelo
y era grande la añoranza.
Con el paso de los días
nuestra tristeza se marcha,
aquí nos dan buena vida,
aun siendo gentes extrañas.
Crecimos en este circo
sin una fija morada,
muchos sitios conocimos
y no supimos de holganzas.
Muchas faenas tuvimos
desde horas muy tempranas
y aunque éramos unos niños
fuera enorme la gozada.
Salir con los enanitos
era lo que nos gustaba,
de raros trajes vestidos
y con las caras pintadas.
Costa Ballena, 1 de Septiembre de 2025