RAZÓN NÚMERO 64
Mi querido Coronel: D. ÁNGEL MORALES MONSERRAT ( III )
Hicimos el periodo de instrucción en el
Campamento de Viator, en Almería, y justo en la mañana siguiente a nuestro
regreso a Melilla, ya en el cuartel de Regulares 5, que se encontraba en un
desvío a la derecha de la carretera de Alfonso XIII, conocida como la de los
cuarteles, a la altura de la que se enfrentaba con el Estadio Álvarez Claro, en
hora muy temprana recibimos la orden de presentarnos al Coronel, ante la
sorpresa lógica de los demás soldados de la compañía, incluso de algunos
suboficiales y del teniente de la misma y la consiguiente preocupación por
parte nuestra. Cuando llegamos a su despacho y después de presentarnos con
bastante torpeza, pues aún éramos unos novatos en la tropa, el Coronel Morales,
reunido con otros jefes y oficiales, entre los que se encuentra el comandante
Bohórquez, con bastante parquedad dice a sus subordinados, después de
interesarse de cómo nos encontrábamos, que a estos dos jóvenes le agradaría que
los tratasen como si fueran de su familia.
Y así se acabó la preocupación y la historia en
torno al señor Bohórquez, con el que no tuvimos el menor roce; entre otras
cosas, porque por su mente seguramente jamás pasaría el convertir en motivo de
venganza aquellas situaciones propias de la competición deportiva.
Desde entonces ya nos pusieron la etiqueta de
“protegidos”, eufemismo de enchufados. Clemente se fue a la Sala de Armas del Casino
Militar, donde vistió siempre de paisano y yo me quedé en la Compañía de Destinos,
ayudando al Sargento en las tareas burocráticas y contando con un pase para
pernoctar en casa. Así que no nos podemos quejar de nuestro servicio militar,
ni tampoco quisimos abusar de su confianza ni del buen trato que siempre
recibimos de él, que de vez en cuando se interesaba por la marcha del mismo.
A pesar de no nacer en Melilla, se puede decir que
la mayor parte de su carrera militar la hace en nuestra ciudad. Nace en
Valladolid en 1908 y con 17 años ingresa en la Academia de Infantería,
alcanzando el grado de alférez en 1928. Su ascenso a teniente se produce tres
años más tarde y después de participar en la Campaña de Marruecos con La legión.
En 1935 es destinado a la Mehal-la de Melilla y
participa en la guerra civil de 1936, ascendido ya a capitán y mandando el
Primer Tábor. Es herido de guerra y ascendido a comandante al terminar dicha
contienda por los éxitos obtenidos y por sus méritos personales.
En 1940 es nombrado Jefe de la Mehaznía Armada de la
región oriental del Protectorado de España en Marruecos. Asciende a Teniente Coronel en 1951 y es destinado a
Regulares 2. En 1959 es ascendido a Coronel.
Sólo seis meses se ausenta de Melilla, cuando es
destinado a Teruel como Gobernador Militar; volviendo a nuestra ciudad para
mandar Regulares 5, donde nos tocó hacer nuestro servicio militar. Cuando asciende a General de Brigada es nombrado
General Segundo Jefe de las tropas de la Comandancia General de Melilla, siendo
el general más joven de nuestra ciudad.
Militar muy condecorado y que por la Corporación
Municipal fue nombrado como Hijo Adoptivo Melilla.
(Carta y foto del fundador de La Legión, Millan Astray, a D. Ángel Morales Monserrat, que guarda su hijo, nuestro buen amigo de la infancia Angelín Morales).
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