miércoles, 21 de octubre de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS, PERSONAJES


            RAZÓN  NÚMERO  63

            Un reloj:   EL DEL AYUNTAMIENTO 

            Todo lo anterior indica que estábamos familiarizados con sus exteriores, con su fachada principal y que nos habíamos enfrentado alguna vez a su enorme entrada y contemplado su escalera, que nos parecía monumental; pero sin penetrar en sus entrañas, en su interior, porque allí unos pequeñajos como nosotros no pintábamos nada y porque sinceramente nos imponía un cierto respeto aquella gran casa que estaría repleta de papelotes ininteligibles para los pequeños y de hombres mayores, vestidos de negro, serios y con redondeados quevedos apoyados en la punta de sus narices.


            Este hermoso y bello edificio, construido en 1947 fue diseñado por don Enrique Nieto y Nieto, de ahí su aire modernista, después de que existieran otros consistorios de diferentes estilos, tales como árabe, colonial y andaluz, en diferentes lugares de la ciudad. En su interior, por su grandeza, cuenta con numerosos salones y departamentos, viéndose un gran desahogo en el movimiento de sus trabajadores por la amplitud de los mismos. Su vestíbulo principal y de entrada recibe la luz del exterior a través de una vidriera que hay en su techo y que cuenta con el dibujo del escudo de España en su centro. Una amplia escalera, que se dobla en dos en su mitad, da acceso a la parte noble del edificio, pudiéndose contemplar en su frontal un enorme cuadro del conquistador de la ciudad, don Pedro de Estopiñán en actitud triunfante y sobre un precioso fondo. Allí se encuentran preciosos salones, ricamente decorados; entre los que destacan su Salón Dorado, que está presidido por un repostero con el escudo de la ciudad, el salón Verde donde se reúnen las distintas Comisiones de la Casa Consistorial, el salón de Sesiones para el Pleno de la Corporación Municipal antigua, hoy Consejo General de Gobierno de la ciudad autónoma de Melilla y el salón de Visitas para recibir a autoridades y personas destacadas que se dignan en acudir a nuestra ciudad y son recibidas con la dignidad que se merecen por parte de nuestras jerarquías.


            Inaugurado el 29 de marzo de 1950 por el General Galera Paniagua y el alcalde Rafael Álvarez Claro, fue bendecido por el padre Segovia.


            Este edificio tiene además para nosotros un especial recuerdo, ya que en su sala de exposiciones o de cultura, destinadas a aquellas y a otras actividades, fue donde realizamos la primera de las nuestras, convirtiéndose como el punto de partida de nuestra actividad artística de cara al público, cuando éramos unos atrevidos jovencitos en esta materia. Corría el verano de 1965 cuando en la sala considerada como de
la Delegación del Ministerio de Información y Turismo, con entrada por el lateral del Ayuntamiento que daba al Club Marítimo y Puerto, presentamos nuestras primeras obras a los melillenses. La presentábamos, como las que vinieron más tarde, los dos hermanos; aunque tengo que confesar que el que más trabajaba y por lo tanto el de mayor aportación artística era mi hermano Clemente. Presentamos en aquellos días 3 témperas y 17 óleos y sin timidez y respondiendo a la realidad nos declarábamos como autodidactas y pedíamos a los posibles visitantes que fueran sinceros en su forma de ver nuestras formas, estando dispuestos a recibir de nuestros paisanos toda clase de críticas. No había por entonces una definición o línea en nuestro quehacer, picoteábamos como todos los principiantes en la búsqueda de algo. Había motivos religiosos, como la forma nuestra de ver a Judas, a Jesús Dios y Hombre, al Apocalipsis, a la Anunciación y a la Piedad o al mismo misterio del “Levántate” de Lázaro; nos atraían las figuras del hidalgo caballero de la triste figura y de su bendito escudero; sentíamos una cierta atracción por los mayores y por los niños y no podían faltar figuras de marroquíes, como nuestro Sidi Hamed y Fátima o rincones del pueblo rondeño, donde ya ejercíamos el magisterio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario