sábado, 25 de julio de 2026

REFLEXIONES DEL ESTÍO

 
 ¡ POR QUÉ...?


            Hoy nos entró el gusanillo del saber cosas y sin quererlo una ristra de interrogantes me surgieron, pensando que no seré el único que ande por estos derroteros; que serán más de uno los españolitos de a pie que sin olvidar el haber sido campeones del mundo hace unos días, estén preocupados por otras cosas que nada tienen que ver con este deporte que algunos consideran como rey.

            ¿Por qué, por ejemplo, nuestra televisión pública, la que debe ser de todos los españoles, que para eso con nuestros impuestos la sostenemos, entrevista a un expresidente con el fin clarísimo de taparle sus vergüenzas, con preguntas respuestas enlatadas, y tratar de engañarnos o confundirnos?

            ¿Por qué el Tribunal Supremo archiva la denuncia de un General a un superior, que le exige una obediencia ciega teniendo un trato humillante por aclararle su situación o lo que piensa sobre su orden,  con un lenguaje soez y barriobajero, impropio de un Teniente General? 

            ¿Por qué si la economía española, según señalan alguno gerifaltes es de las que más crece en Europa, la pobreza extrema sube, siendo los ricos cada vez más ricos y los pobres cada día más pobres?

            ¿Por qué se miente tanto entre los políticos, sin aclararnos ninguno de los interrogantes que que nos crean y sin dar explicación alguna de tantas oscuridades?

            ¿Por qué algunos listos creen los españoles somos idiotas y que nos chupamos el dedo?

            ¿Por qué, como en el franquismo, se premia a los mediocres o a los que dicen ser más fieles, lameculos o palmeros del poder, cuando meten la patita o las manos en lo ajeno, con mejores cargos?

            ¿Por qué siempre pagan el pato los más desheredados y desamparados?

            ¿Por qué tanta falsa palabrería y menos manteca para el bollo de los pobres?

            ¿Por qué esa cantidad de promesas incumplidas ante los desmadres de la naturaleza, que con el paso del tiempo engrosan el arca de los olvidos?

            ¿Por qué a la ansiada y conquistada democracia la desprestigiamos en las dos Cámaras, que se convierten en patio de familias mal avenidas y descendiendo a la más impensable y mísera dialéctica?

            ¿Por qué esa ciega fidelidad, que me atrevo a considerar como idolatría, de los que rodean o se aprovechan de la debilidad de su "mandamás", convirtiendo a su partido en una secta?

            Y saliendo de lo político y social no correcto, ¿Por qué nadie puede en el Tour de France con ese fenómeno llamado Pogacar? que a más de uno le huele al Armstrong de antaño que llegó a ganar 7 tours?

            Y lo peor de todo esto es que lo "anormal", con ser tan reiterado en los medios de comunicación y sobre todo en las redes sociales, nos lo están normalizando. Y a estas alturas sí que se hace vigente aquella frase que me agrada repetir de "sálvese quién pueda" o aquella otra frase lapidaria de quien todos sabemos, de "el que esté libre de culpas tire la primera piedra"...     

               

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