sábado, 28 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMA

20.-   Un héroe de los tebeos:   EL GUERRERO DEL ANTIFAZ   ( IV )


        Hasta que llegó un día, sin saber cómo, que empezamos a dejar a tanto héroe de ficción dibujados para envolvernos en otros a través de la palabra escrita, por medio de la novela, empezando por las del oeste americano, las de Marcial Lafuente Estefanía, por ejemplo.


                    En tanto que las jovencitas se entretenían con las de Corín Tellado.

                                     

            Para acabar más adelante con las de Zane Grey.

                              

        Lo que no pudimos desterrar tan pronto fue aquello de la lucha entre los buenos y los malos. Sobre todo, porque parecía ser que siempre eran los primeros los que escribían las historias y existía gran interés por diferenciar las excelencias de los cielos y las atrocidades de los infiernos, lugares que había que alcanzar aquí, en la tierra.


NUESTRAS CRIATURAS

 

CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

402   .-   SI AYER COLGAMOS LA IMAGEN DEL PADRE HOY LO HACEMOS EN LOS SUEÑOS Y PREOCUPACIONES DE LAS MADRES, OCUPÁNDONOS DE LOS QUE ARDEN EN SU MENTE; CON LA DIFERENCIA DE QUE ELLAS ADEMÁS DE LOS DE SU PAREJA,
QUE ESTÁN EN SU CEREBRO TAMBIÉN, TIENE LOS SUYOS PROPIOS, COMO LA SUMA ENTREGA A SUS PEQUEÑOS, DE SU PREOCUPACIÓN POR LA ALIMENTACIÓN DE ESTOS DESDE SU NACIMIENTO, DE SU CUERPO, TANTO EN VERANO COMO EN EL INVIERNO, PARA NO ENGORDAR EN EXCESO PUDIENDO LUCIRLO EN LA PLAYA O ABRIGARSE BIEN CUANDO LLEGUEN LOS FRÍOS, NO OLVIDÁNDOSE DE ALGUNA, AUNQUE SEA MODESTA, DE SUS JOYAS, NI DE LAS CREMAS PARA CUIDAR SU PIEL, MANEJANDO EL TEMA DE LA ALIMENTACIÓN Y LA MAYORÍA DE LAS FAENAS DEL HOGAR...
BOCETO REALIZADO COMO LOS ANTERIORES EN LA BONDAD DE COSTA BALLENA (ROTA) EN EL ESTÍO DE 2021.
                                                El Viso del Alcor, 28 de Febrero de 2026

viernes, 27 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DELA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMA

20.-   Un héroe de los Tebeos:   EL GUERRERO DEL ANTIFAZ   ( III )

        A los que había que unir los que trataban o se movían en asuntos serios, como El pequeño luchador, Piel de Lobo, Purk el hombre de Piedra, Hazañas Bélicas, Roberto Alcázar y Pedrín, Flash Gordon, Tor, Spiderman, Superman, Tumac, Jan Europa, Kin Tejano, Dick Turpin, el Guerrero del Antifaz, el Caballero Luna, el Capitán Trueno, Conan, Pachi Andía, Batman, entre otra montaña de ilustres héroes.


            ¡Cuántos dibujantes envidiados! Pues nos hubiese gustado ser mayores como ellos y poder realizarlos. Estábamos familiarizados con muchos nombres, sin que supiéramos nada acerca de la persona que se encontraba detrás y además, cada cual tenía sus preferidos y discutíamos acerca de sus dibujos, de la gracia de sus movimientos, de las exageraciones, de los fondos y aprendimos a ver, a distinguir, a valorar y conocíamos por sus monos a Morales, Muntañola, Palop, Pañella, Jaume Rovira, Lajoa. F. Ibáñez, Estivill, Urda, Vázquez, Peñarroya, J. Morante, Moreno, Mingo, Ayné, M. Gago, Benejam, Ibarz, Sifré, Segura, García Lorente, Abat, Peyo, Rafa, Salvador Mestres, Rojas, Tinez, G. Arnao, Bernet Toledano, A. Castany, Doménech, Edgar, Escobar, J. Sanchís, Schmidt, Rino, Escobar, Fresno, Blanco, E. Cerdán, Gosse, F. Tur, Coll, Conti, Oski, Coq...
                                                            
                    ( MANUEL GAGO GARCÍA. creador de EL GUERRERO DEL ANTIFAZ )

        Hasta nos entreteníamos copiándolos o incluso nos atrevíamos con más voluntad que acierto a crear nuestros propios tebeos.

       Y entre tanto héroe de ficción yo me inclinaba por aquella historia casi interminable de El Guerrero del Antifaz, cuyos ejemplares guardábamos como auténticos tesoros, y es que si el protagonista de cientos y cientos de aventuras estaba permanentemente envuelto en el misterio, también lo estaba su dibujante para nosotros, M. Gago. No sé cómo había llegado hasta la chiquillería la leyenda de que era un hombre enfermizo, que fue recluido en un hospital para curarse con absoluto reposo de su dolencia pulmonar, la tuberculosis tan frecuente de aquellos años, y que para no aburrirse había inventado tal personaje y el guión que le acompañaba, dedicándose a dibujar en tanto tiempo libre las aventuras del guerrero cristiano contra el sarraceno invasor; otra de tantas historias de buenos y malos que nos acompañaron durante toda nuestra niñez.

        Este personaje que llegó a ser tan famoso, no sólo para los pequeños, sino también para algún que otro mayor, que los veíamos comprar con una cierta timidez y corte y con la excusa de que eran para sus hijos, en los quioscos. Aquellas historias protagonizadas por el Guerrero del Antifaz y que la editorial reclamaba su importancia con publicidad de este estilo: “Las aventuras de capa y espada que transportan al lector a los tiempos de la Reconquista, en que, en tierra de nadie, se dilucidan los intereses de todos.” O aquella otra de: “Tiempos de acción y violencia, de osadía y arrojo, que dieron héroes como el Guerrero del Antifaz.” Un guerrero que portaba una túnica roja y corta, con bajos dorados y con una cruz en el pecho, portador de traje de malla y casco, al que nunca veíamos el entorno de sus ojos porque lo cubría con su antifaz, con capa azul y cinturón ancho, medias y botines doblados a la altura de los tobillos y siempre con su espada victoriosa guardada sólo en pocas ocasiones en su vaina, ya que casi siempre se estaba batiendo con las huestes de Chacal, del Buitre, del pirata Ben Bulaf o contra los bandidos del desierto; ayudado por sus buenos amigos Kazim, Mustafa, Don Luis o Don Fernando, para rescatar siempre a señoritas como Ana María, Sarita, Ayida o Yamina, por ejemplo, que caían en manos de los anteriores. Y terminando cada número con una escena angustiosa, como la de la bella arrojada por la borda del barco a un mar plagado de tiburones, que el guión exigía que inmediatamente se arrojara el Guerrero del Antifaz al mismo para salvarla. Viéndose en la última viñeta a los dos personajes rodeados por terribles escualos dispuestos a terminar con ellos y debajo una palabra “continuará”, que nos obligaba a adquirir el siguiente número a la próxima semana para ver en qué quedaba todo aquello. En el fondo sabíamos que no iba a pasar nada; pero nos creaba la curiosidad de saber cómo se iba a resolver cada situación peligrosa.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

401.-   EL VERANO DE 2O2I, EN COSTA BALLENA, LAS MUSAS FUERON BUENAS COLABORADORAS Y LA PRODUCCIÓN DE SENCILLOS DIBUJOS FUE ENORME. MUCHOS FUERON LOS QUE SURGIERON Y QUE EN SU MAYORÍA SIRVIERON PARA OTRAS OBRAS DE MÁS ENTIDAD. EN EL BOCETO DE HOY APARECEN ALGUNAS DE LAS CUESTIONES QUE ARDEN EN EL CEREBRO DE MUCHOS PADRES, COMO EL TEMA DE LA VIVIENDA, EL CUIDADO DE LOS HIJOS, EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA, EL VEHÍCULO PARA IR AL TRABAJO Y EL ORDENADOR CASI YA NECESARIO, LA MALETA PARA ALGÚN VIAJE Y EL DINERO SUFICIENTE PARA SALIR ADELANTE EN LA VIDA...


                                                  El Viso del Alcor, 27 de Febrero de 2026

jueves, 26 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMA 

20.-   Un héroe de los tebeos:   EL GUERRERO DEL ANTIFAZ   ( II )


        En cada casa existía un buen número de ejemplares de las diferentes colecciones, inclinándose cada chico por algunas de ellas, pues era poco habitual y casi imposible tenerlas todas. Era tal nuestra afición al tebeo que los que no conseguíamos en propiedad y nos interesaban, podíamos alquilarlos para su lectura por una perra chica, moneda de cinco céntimos de peseta, o si eran más interesantes y gordotes por la perra gorda de diez céntimos. Para ello, en competencia con los quioscos y con el fin de obtener algunas monedas para invertir en lo anterior o en nuevas adquisiciones, muchos pequeños montábamos nuestros puestos de alquiler y trueque en un trozo de la acera, sujetando los tebeos para que no se volaran con piedras en sus esquinas; originándose en las inmediaciones de cada uno de ellos, al ocuparse los escalones de entrada a los portales, los de los establecimientos comerciales o el mismo suelo por ávidos lectores, auténticas e improvisadas bibliotecas al aire libre en torno al cómic. También se cambiaban los tebeos; aquellos que habían perdido nuestro interés, porque lo habíamos visto, leído y releído en múltiples ocasiones o que carecían del mismo por el paso del tiempo y por el envejecimiento natural, los cambiábamos por otros a compañeros y amigos que se encontraban en nuestra misma situación con sus ejemplares; con lo que se aumentaba nuestra cultura “tebeística”.


            Gozábamos de tal manera con ellos que recuerdo con nostalgia una anécdota vivida continuamente con uno de los amigos de juego, algo mayor que nosotros, Manolo Minerva, al que llamábamos porque su padre tenía la Agencia Minerva, pero que se llamaba Manuel Sanchez Baena y
 que tenía la habilidad de dibujar de memoria a los personajes de los tebeos y que con un papel en blanco al principio y con un lápiz corriente les iba dando vida, ante la mirada de asombro de un grupo de niños que nos arremolinábamos en su torno, pugnando por conseguir los lugares más privilegiados para poder adivinar lo más rápidamente posible de qué personaje se trataba. El premio era excelente, pues el que más personajes acertase se llevaba la hoja con todos los dibujos. ¿Se podía pedir mejor recompensa? Creo que Manolo Minerva, que eligió la profesión médica, no olvidó su afición al dibujo y que con el nombre de MAN, como pasatiempo o vaya usted a saber, no sé quién me dijo un día, que se dedica en sus ratos de ocio a ejecutar viñetas cómicas, tiras o cuadros de humor de su personaje "Pencho" para el periódico de la ciudad de Murcia, donde ejerce la medicina.


            ¡Cuántos héroes y personajes célebres para nuestra niñez! Dibujos de personas y animales que para nosotros se convertían en reales, con los que soñábamos, deseando en ocasiones ser como ellos, a los que identificábamos con amigos por gozar de sus mismas características. ¡Qué nómina más amplia!

     Pepe Gotera y Otilio, Petra criada para todo, con su traje negro y delantal y cofia blanca, Porrez y Cía, el Repórter Tribulete que en todas partes se mete, el miope Rompetechos, el sempiterno hambriento Carpanta, Rigoberto Picaporte solterón de mucho porte, los inquilinos del número 13 de la Rue del Percebe, el botones Sacarino, Segis y Olivio traperos de alivio, Sir Tim O´Theo, los traviesos gemelos Zipi y Zape, Superlópez, Mortadelo y Filemón, Máximo Mini y Don Óptimo, Deliranta Rococó y el Doctor Cataplasma, Don Percebe y Basilio cobradores a domicilio, Don Pío con su bombín característico, Doña Urraca con su inconfundible narizota puntiaguda, el conserje Toribio, Dumby, las aventuras de Eustaquio Morcillos con su salacot y su rifle siempre en ristre, la familia Churumbel metiéndose en todo, las Hermanas Gilda una gorda con moño y la otra con el pelo suelto e inconfundible lacito, Gordito Relleno con su redonda nariz, Don Feliciano, la Familia Trapisonda que forma un grupito de monda, las interminables e insospechadas historias de la numerosa familia Ulises, los personajes del Hotel Mediaestrella, la encantadora abuelita Paz, el cateto Agamenón con su enorme boina sin capar, Ambrosio Carabino, el agente secreto Anacleto, Angustio Vital y el loco Carioco, las cosas de la familia Cebolleta, las desventuras del Conde Miseratti, los grandes inventos del TBO, Pepe Trola, Roquita, Aníbal, el Barón de la Mojama y muchísimos más y que no se enfade ninguno de los ausentes, porque la lista se haría interminable.



NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

400   .-   REALIZADOS EN COSTA BALLENA (ROTA) EN EL AÑO 2921, EL DE HOY SE REFIERE A LOS SUEÑOS DE LA MUJER, COMO EL DELA IGUALDAD, EL DEL RESPETO, EL DE SU VALOR REAL, EL DE SU PERMANENTE LUCHA Y ENTREGA A LOS SUYOS..., Y QUE TRISTEMENTE SON CONSIDERADOS POR LA SOCIEDAD EN NO POCAS OCASIONES COMO PAJARITAS DE PAPEL. 


                                                 El Viso del Alcor, 26 de Febrero de 2026

miércoles, 25 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS. MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN VIGÉSIMA

20.-   Un héroe de los tebeos:   EL GUERRERO DEL ANTIFAZ   ( I )


El tebeo fue algo muy característico en nuestra niñez y juventud; todavía no se empleaba su sinónimo actual, el cómic. Nosotros, de una marca habíamos hecho un género. Le llamábamos así por una de las colecciones de historietas dibujadas con más gancho de aquella época, el TBO, y que servía para nominar a todos.


            La cultura del tebeo supuso mucho para nosotros y por diferentes razones. Para unos niños que no tenían televisión, ni videojuegos, ni consolas para la play station, ni maquinitas como las del “Tagamochi”, ni se aspiraba a tener un móvil para enviar mensajes a quien fuera..., y con la calle, que era nuestra, como campo de acción y también con lo que siempre se ha conocido como ocio o tiempo libre, las ilustraciones de los tebeos, sus historietas, fueron una auténtica y primaria cultura, que nos condujeron a otros niveles más elevados de ésta con el paso del tiempo.

      Primero fueron los dibujos, reales o imaginativos, los que nos engancharon; luego vino la lectura del contenido de los bocadillos que los acompañaban y de los apartes, y así nos fuimos acostumbrando a lo artístico y a la lectura, de tal manera que la mayoría de los consumidores de tebeos de antaño, con el paso de los años, desembocamos en la actualidad en buenos lectores, a pesar de que otros inventos modernos intentaran alejarnos de la lectura.

      Cada cual tenía sus preferencias, ya que existía una oferta variada y la chiquillería esperaba con verdadero anhelo la llegada de un nuevo número de su colección. El dinero aparecía en el momento oportuno, pues éramos expertos en el arte de pedir, consiguiéndolo más por pesadez que por convencimiento y raramente nos quedábamos sin el ejemplar deseado.


                          (IBÁÑEZ, ESCOBAR, VÁQUEZ, SEGURA Y PEÑARROYA)

        Los había de todos los estilos en cuanto a la ejecución de los dibujos, pues no eran lo mismo los de Ibáñez, los de M. Gago, los de Vázquez o los de Sifre, por poner a algunos dibujantes. Tampoco coincidían en lo relativo a su temática, ya que los encontrábamos serios como los de Hazañas Bélicas, El Guerrero del Antifaz o Roberto Alcázar y Pedrín, o humorísticos como el Jaimito, el TBO o Yumbo, con multitud de personajes, que en aventuras tan cortas como las contenidas en una sola página y en una veintena de viñetas, contaban con montones de seguidores, como el siempre hambriento Carpanta, como las divertidas hermanas Gildas, Gordito Relleno, los traviesos gemelos Zipi y Zape y doña Urraca, entre centenares de ellos.


            Los comprábamos en el quiosco de María y si pasaba el tiempo o se agotaban, el último recurso era acudir a Casa Boix, en la Avenida, en donde era difícil no encontrarlos. El quiosco de la salida del Parque Hernández, en la calle General Marina, también contaba con un excelente surtido, al igual que con las estampas de futbolistas o de películas famosas, que constituía otra de nuestras aficiones de coleccionables.


NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

399   .-   HOY SIGUIENDO CON LOS BOCETOS TENEMOS DOS, UNO A LÁPIZ Y OTRO CON ROTULADOR. EL MOTIVO DE ELLOS ES EL TEMA RELIGIOSO, DE LA FIGURA DE  NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO RELACIONADOS CON SU PASIÓN Y MUERTE Y DE GRAN SENCILLEZ. REALIZADOS EN COSTA BALLENA (ROTA). EN EL PRIMERO, Y DE ESTOS APARECEN SU MADRID, MARÍA, Y UNA DE LAS SANTAS MUJERES, QUE NUNCA LO ABANDONARON.


                                                El Viso del Alcor, 25 de Febrero de 2026

martes, 24 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DÉCIMO NOVENA

19.-   Un humorista:   EMILIO EL MORO   ( IV )


            Por lo que digo yo, que no está bien que a un moro traidor a uno de los más ilustres escritores de la literatura universal se le dé el honor de un callejón por muy angosto que éste sea.

            Claro que también hay otros historiadores que no están de acuerdo con el anterior y señalan que tal callejón se llama así porque es la única calle del Pueblo que miraba hacia el conocido Campo del Moro.

       Lo que sí parece cierto es que en ella nació un melillense ilustre en los medios artísticos, como fue el señor José Tallaví, pues así lo atestigua una lápida que existe en uno de sus muros. Así que disparatando, como una broma de un mal humorista, olvidándonos de la seriedad de lo histórico, que siempre cuenta con el pequeño descrédito de que ésta la escriben normalmente los vencedores, por qué no unirle otro artista y que sea a partir de algún día el callejón de Emilio el Moro, para que el actor Tallaví no esté tan solo; aunque pensándolo bien, a lo mejor se merece otra cosa mejor y desde su humor nos indica que mejor es no menearlo y que las calles queden para otros personajes más serios e importantes, que él con haber hecho reír a tanta gente y más que esto, sonreír, tuvo bastante.

 

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

398   .-   EL DE HOY ES UN NUEVO BOCETO QUE YA REALIZAMOS EN ÉPOCAS ANTERIORES CON REFERENCIA A LAS CARETAS DE ALGUNOS PERSONAJES DE ESTE MUNDO. DIBUJO HECHO EN ESTA OCASIÓN EN EL VERANO DE 2O21 EN COSTA BALLENA.


                                            El Viso del Alcor, 24 de Febrero de 2026

lunes, 23 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA. LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DÉCIMO NOVENA

19.-   Un Humorista:   EMILIO EL MORO   ( III ) 


        Cuando este medio comenzó a popularizarse aún tuvo tiempo de incorporarse a él y ganó algo más su fama, ya que también apareció en la pequeña pantalla en más de un programa musical y no hace falta señalar que aún caminaba por el blanco y negro.

        En directo lo vi en varias ocasiones formando parte de compañías de variedades, que así se llamaban por entonces, del francés “varietés”, y que incluían, de ahí su nombre,  todo tipo de espectáculos, desde la magia a los juegos malabares, los humoristas y caricatos, el mimo y la canción, especialmente la  copla, que entonces era considerada como la canción española y que recorrían la mayoría de los pueblos y ciudades, actuando en teatros propios que deambulaban con ellos o en los teatros de cada localidad.

       Pienso que él tenía debilidad por actuar delante de los suyos y por eso se prodigaba en Melilla. Recuerdo haberlo visto y escuchado también en un pequeño circo instalado en el solar junto a Bandera de Marruecos, que por eso creo que era un circo, porque era el lugar habitual para los mismos, con notable éxito y que por entonces, tratándose además de que era un artista local de gran reclamo, sería incluido en su elenco de artistas, sin ser ello algo corriente en este tipo de espectáculos.

        De pequeño nos sabíamos las versiones de todas las canciones que él interpretaba; ya que en su mayoría lo que él hacía era poner letras humorísticas a canciones que ya estaban en el mercado discográfico y ejecutadas por otros interpretes. La originalidad de su trabajo estaba en eso, en disparatar con las letras y cambiarlas con el deje, como decía un buen amigo mío, del “árabe vulgar” y que no era ni tal árabe ni tan vulgar; sino que como señalé antes era castellano hablado por un marroquí principalmente. Así, él no tenía una vaca lechera, sino una funa; la pareja humana la formaban la mujera y el haromi y  las criaturas que venían eran los ninios pequenios. Usaba en sus canciones divertidas comparaciones, tremendas exageraciones, haciendo mucho más largas las frases con relación a las letras originales; todo lo cual era del agrado del respetable, que era considerado como tal, porque para eso era el que pagaba.


            Y volviendo al dichoso topónimo, en el Pueblo, que así conocemos los melillenses a Melilla la Vieja, hay un callejón del Moro, que bien podría haber sido de nuestro Emilio para un profano como yo; pero no, porque el cronista oficial de la ciudad, don Francisco Mir Berlanga, que además de ser uno de los mejores conocedores de la misma, tuvo el honor y privilegio de ser alcalde de Melilla durante algo más de siete años, nos indica que esa callejuela se llama así por el Moro Dorador, que era otro y no Emilio, que entró en la historia nuestra por ser compañero de prisión en Argel del mismísimo Cervantes, al que traicionó en uno de sus intentos de fuga.


NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

397   .-    CONTINUANDO CON LOS BOCETOS A LÁPIZ REALIZADOS EN EL VERANO DE 2021 EN COSTA BALLENA HOY PONEMOS AQUÍ DOS DE ELLOS CON RELACIÓN A LA NAVIDAD, AL NACIMIENTO DE JESÚS Y A LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS DE ORIENTE,
QUE SIRVIERON DE BASE PARA DOS DE NUESTROS NAVIDALES QUE YA COLGAMOS HACE DÍAS.


El Viso del Alcor, 23 de Febrero de 2026

domingo, 22 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA,, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DÉCIMO NOVENA

Un Humorista.-   EMILIO DEL MORO   ( II )


        Curiosamente, en este topónimo se ha metido un conglomerado de pueblos que nada tienen que ver con su auténtica realidad y que responde a la creencia generalizada de que lo son todos aquellos que profesan la religión de Mahoma, llegándose a identificarlo con el original árabe, que es como su sinónimo, lo que equivale en este caso a hacer mayor la parte que el todo.

         Lo que también nadie duda es que lo del “moro” no contó con muy buena prensa; sobre todo, para el melillense, que desde tiempos inmemoriales lo vio como un enemigo potencial  y casi exclusivo, por razones de supervivencias, de conquistas y reconquistas y no me refiero a las de Al-Andalus, y de situaciones bélicas en las que se vieron envueltos permanentemente.

        Menos mal -me contaba mi madre- que se entretuvieron en la frontera, en las mismas puertas de Melilla, para dedicarse al saqueo y a recoger todo lo que suponía un excelente botín para ellos y que dio tiempo a que llegara la Legión y los frenaran.

        ¡Qué intranquilidad tuvo que vivirse en momentos determinados y muy puntuales!


            Hoy y desde la lejanía, veo a Melilla como una ciudad, en el aspecto de relación con el moro, que se dejó invadir pacíficamente por éste; hasta tal punto que en algunos de mis últimos viajes a mi ciudad, en rincones muy nuestros de antaño, en el mismo centro, en locales públicos de la misma Avenida, me he sentido un poco extraño, al no entender el idioma o lengua de la mayoría de los que compartíamos el mismo establecimiento de ocio.

        Desde la Península  no mejora desgraciadamente su concepto. Antes con lo del servicio militar a las tierras del moro, con los temores infundados, con la fantasía de las historietas y aventuras relatadas por los propios soldados, por la lejanía en ocasiones, por tenerse que experimentar la travesía del “charco” y por otras muchas razones, no fue bien visto. Hoy, hablar del moro es identificarlo con la tristeza de una emigración descontrolada, de una muerte anunciada en las pateras, de una explotación generalizada, de allí y de aquí y sálvese quien pueda, de palabrería fácil de políticos oportunistas que aportan escasas soluciones y de vivencias de riesgos.


            Y entre todo este lío, de ayer y de hoy, nuestro Emilio el Moro, el de nuestra niñez, nos hacía reír con aquellas letras que podían ser reconocidas en la actualidad como “macarrónicas y con ese deje tan peculiar de “paisa”, que equivalía al uso del castellano como lo hablan los “moros” de allí.  Extraordinario artista melillense que siempre en sus actuaciones portaba esa prenda tan característica del pueblo marroquí, como lo era el talbu de color rojo. Muchos fueron sus discos para aquella época, los que escuchábamos continuamente a través de las ondas amigas de Radio Melilla y EAJ 21 Radio Juventud, en aquellos inolvidables espacios de discos dedicados, en los monográficos dedicados a él o en la presentación y lanzamiento de sus nuevos éxitos, que, si no tenían el trato de los de ahora,  sí el encanto que suponía seguir toda la actualidad musical a través de la radio, ya que la televisión daba sus primeros pasos y todavía no estaba al alcance de todos los españoles, como el NODO.


NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE BOCETOS A LÁPIZ PARA OBRAS POSTERIORES

396   .-   EL AÑO 2021 Y DURANTE LOS MESES DE JULIO Y AGOSTO, DISFRUTANDO DEL ESTÍO EN COSTA BALLENA Y DE LAS BONANZAS DE LAS PLAYAS DE ROTA, NACIERON MUCHOS BOCETOS PARA OBRAS POSTERIORES DE MÁS ENTIDAD. EL PRIMERO DE ELLOS FUE EL DE UNA MUJER CORRIENDO  EN LA BÚSQUEDA DE SU LIBERTAD  Y DE LA IGUALDAD REAL.


                                                     El Viso del Alcor, 22 de Febrero de 2026

sábado, 21 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DÉCIMO NOVENA

19.- Un Humorista:   EMILIO EL MORO


        No era moro, Emilio, sino que respondía a un nombre artístico conveniente en aquella época y que él no tuvo ningún pudor en pasearlo por toda España.

       El apelativo “moro” puede tener connotaciones positivas, de indiferencia en muchos casos y hasta un cierto tono peyorativo a veces, y esto último lo digo por propia experiencia; pues aunque lo soporté con todas sus acepciones en mi estancia en la Península, padecí con alguna acritud y en determinados momentos, por parte del que lo lanzó como insulto y sin éxito alguno, por supuesto, la tercera.

       Había quien te llamaba “el moro” cuando tenía conocimiento de tu origen melillense, pensando con su total desconocimiento que todo lo que venía del norte de África y concretamente de la zona del Magreb, era moro de la morería, como el texto de la antigua canción.


            De verdad que no había maldad en ello; entre otras cosas, porque existían referentes anteriores en los que los mismos que procedían de Melilla y Ceuta, y más  aún los que venían de Tetuán, Larache, Alhucemas, etc., se hacían conocer por tal apodo o mote. No muy lejos de la población donde resido habitualmente, por ejemplo, en la monumental población y no por su extensión, sino por sus ricos monumentos arquitectónicos, Carmona, teníamos un compañero, Paco Cortés, director de uno de los colegios públicos de la ciudad, que llevaba a gala, porque él así lo quiso, el ser Paco el Moro, con el fin de diferenciarse de otros que se llamaban Francisco dentro de su círculo de amistades y conocidos. Allí no había desdén y hasta se veía como algo normal; pues en su caso, se daba la circunstancia además de contar con un color algo oscuro de su piel y el hecho de que conocer el “cherja”, dialecto del árabe que se hablaba en Marruecos; lo que invitaba a la creencia de ser real lo que se decía y si a todo lo anterior unía que sabía preparar con todos sus avíos los pinchitos morunos en celebradas reuniones, quién podía dudar de aquel sobrenombre cariñoso.


            Sin embargo, todo no fue siempre afecto en su uso. Yo, por el contrario, recuerdo de mi paso por la vida pública, dedicado en algunos años a la política local, el haberme encontrado con gente, a las que no debo dar otro calificativo, hasta con cierta cualificación académica algunos, que te lanzaban lo de “moro” como un verdadero insulto, como dardo envenenado a través de la palabra para intentar claramente hacerte daño; cosa que, como señalé antes, nunca consiguieron. Eran en muchos casos, personas que contradictoriamente predicaban la solidaridad, que defendían el reparto de todo entre todos, pero sin contar en el lote lo suyo, que se les llenaba la boca al hablar de la igualdad del género humano; pero que en momentos concretos y sin que el moro tuviera culpa alguna, usaban el topónimo para molestar. Llegando incluso al mal gusto de manchar las blanqueadas paredes de las casas andaluzas con frases alusivas al moro, que además no lo era. Así se movía parte de la extrema izquierda por el lugar donde me tocó vivir.

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE DIBUJOS A PLUMILLAS DE LA CIUDAD VIEJA DE MELILLA

395   .-   SALIDA DE LA FAMOSA PUERTA DE SANTIAGO VISTA YA DESDE EL PRIMER RECINTO AMURALLADO.


                                                El Viso del Alcor, 21 de Febrero de 2026

viernes, 20 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DÉCIMO OCTAVA 

18.- Un dulce:  LAS MONAS DE PASCUA   ( IV )


        ¿Y cuál fue la consecuencia de todo este asunto? Sencillamente que, exagerando un poco, hubo monas hasta casi para final del curso escolar. Vamos, que casi las aborrecemos.

         Las duritas tardábamos más en engullirlas, había que masticar más, perder más tiempo en ellas; pero no existieron obstáculos insalvables para acabar con ellas. Cuando llegaba la hora de merendar, acopiábamos material y nos dirigíamos al campo de baloncesto de Bandera de Marruecos con los bolsillos de los pantalones repletos para invitar a los compañeros de juegos, que también contaban con buenas dentaduras y que haciendo honor al dicho, a caballo regalado le hincaban bien el diente y de qué manera.

         En aquellas tardes se creó una especie de hábito. Cuando llegábamos a la pista polideportiva, algunos hacían un alto en sus “patateros”, se acercaban y nos preguntaban si había munición, haciendo referencias claras a las monas duras, sobre las que teníamos libre disposición, para que se acabaran cuanto antes. Lógicamente, a las que salieron buenas no teníamos tan fácil acceso. En definitiva, fue una temporada de monas duras, que concluyó cuando entre todos acabamos con ellas.


             Quizás esta anécdota en la que me lanzó a elegir entre los dulces a la mona de Pascua; ya que era amplia la lista de estos que me agradaban más, como las macetas con merengue, el arroz con leche y con mucha canela encima, las natillas con galletas, los mismo bollitos suizos, los borrachuelos sin miel y las torrijas de leche, por señalar algunos.

            Y tengo que confesar que ahora, ya mayor, sigo siendo algo dulcero y que las monas de Pascua no son precisamente las que despiertan en mí 
grandes devociones, incluso que hace años que no las pruebo. ¿Será por aquella hartera?

NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE DIBUJOS A PLUMI LLAS DE LA CIUDAD DE MELILLA

394   .-   COMO SEÑALAMOS AYER NUEVO DIBUJO DEL INTERIOR DE LA PUERTA DE SANTIAGO DE MELILLA LA VIEJA ES EL QUE COLGAMOS HOY, DONDE DESTACA LA ESCALERA QUE DA ACCESO A SU PARTE ALTA Y LA LUZ QUE PENETRA POR LA DERECHA DEL PRIMER RECINTO. TRABAJOS, TODOS LOS ÚLTIMOS, QUE FUERON REALIZADOS EN EL SIGLO PASADO Y TOMADAS DE IMÁGENES DE LOS LUGARES QUE AÚN NO ESTABAN RESTAURADOS.


                                                 El Viso del Alcor, 20 de Febrero de 2026

jueves, 19 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD DONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DÉCIMO OCTAVA

Un dulce.-  LAS MONAS DE PASCUA   ( III )


        Como he dicho anteriormente que mi madre era algo exagerada, tuvimos monas para toda la Semana Santa y para algunas más y eso que nosotros éramos también generosos con los amigos íntimos y a la hora de merendar los hacíamos partícipes de ellas; al igual que compartíamos otras exquisiteces de las suyas.

        El nivel de la superficie de los dulces en la canasta bajaba sin cesar y nos daba una cierta pena cuando comprobábamos que se comenzaba a ver el fondo blanco de la misma.

        De esos recuerdos de niñez que se te fijan más y de los que no desaparece su vivencia por muchos años que pasen, tengo uno que en más de una ocasión relaté como anécdota en conversaciones informales entre familiares y amigos. Un año por razón de la mala fortuna, que luego se tronco en buena para nosotros, por error en la elaboración de la masa, por olvido involuntario de alguno de sus ingredientes o por nuestra misma causa, ya que volvíamos tarumba a nuestra tía Carmen, con nuestras riñas, impertinencias y permanente inquietud, salieron las monas duras, como para tirarlas según bocas delicadas. Afortunadamente no se hizo esto, sobre todo, por nuestra insistencia, ya que por aquellas fechas contábamos con una perfecta dentadura y otros alimentos, como los chuscos de pan o las mismas tabletas de chocolate arenoso, tenían igual o más grado de dureza y caían, ya que si hacía falta los roíamos con verdadero deleite y como auténticos ratoncillos, porque eran años de penurias y no entendíamos de refinamiento ni de derroches.


            Mi madre era drástica en estas circunstancias. Su rapidez de decisión y su energía ya las habíamos comprobado en muchas ocasiones en el mismo taller de costura, cuando llegaba a sus manos algo que ella entendía que estaba mal ejecutado. No perdía el tiempo en recriminaciones, deshacía el trabajo ante la mirada sorprendente y el correspondiente disgusto de la que se lo presentaba y a empezar de nuevo; indicándole sin acritud lo que ella quería. Pues aquí actuó de la misma manera, decidió sobre la marcha que aquello no podía quedarse así y encargó a mi tía que al día siguiente se volviera a hacer la misma cantidad. Nosotros no dábamos crédito a lo que estábamos viendo; nuestras indicaciones de que las monas estaban ricas y no tan duras no sirvieron de nada, porque la decisión ya estaba tomada por su parte y no había más que hablar. Eso sí, por si las moscas, al día siguiente la Tía Carmen no nos dejó manosear tanto como en otras ocasiones, nos estuvo marcando todo el tiempo y hasta nos invitó en varias oportunidades a que nos fuéramos a la calle a jugar con los amigos. Puso todo su saber y la verdad es que las nuevas le salieron de rechupete.


NUESTRAS CRIATURAS


CAPÍTULO DE DIBUJOS A PLUMILLAS DE MELILLA LA VIEJA, EL CONOCIDO COMO EL PUEBLO POR LOS MELILLENSES.

393   .- EN ESTOS TRES DÍAS QUE SIGUEN VAMOS A COLGAR DIBUJOS SOBRE EL INTERIOR DE LA FAMOSA PUERTA DE SANTIAGO DEL RECINTO AMURALLADO DE MELILLA DESDE DISTINTOS PUNTOS DE MIRA. PUERTA DE SANTIAGO, TOTALMENTE RESTAURADA Y CON EL PUENTE NUEVO QUE SUSTITUYO AL ANTIGUO DE MADERA  CURVO, Y QUE SERVÍA PARA ACCESO AL PRIMER RECINTO DESDE EL SEGUNDO. EL PRIMER DIBUJO,  EL DE HOY, ES EL QUE SEÑALA EL INTERIOR DESDE SU ENTRADA, DONDE SE ENCONTRABA LA CAPILLA GÓTICA, CON RESTOS EN SU TECHUMBRE DE ESTE ESTILO Y ÚNICA QUE EXISTE EN EL CONTINENTE AFRICANO.

   
                                                 El Viso del Alcor, 19 de Febrero de 2026

miércoles, 18 de febrero de 2026

BIOGRAFÍA NOSTÁLGICA DE LA CIUDAD CONDE NACIMOS, MELILLA, LUGARES, COSAS Y PERSONAJES


RAZÓN DÉCIMO OCTAVA

18.-  Un dulce: LAS MONAS DE PASCUA   ( II )


        En mi casa a la hora de comer lo hacíamos bien, sobre todo, los mellis; hasta tal punto que mi tía Carmen, que se encargaba entre otros menesteres de la cocina, cuando nos levantábamos de la mesa decía que los platos de los niños no había que lavarlos del limpio que los dejábamos. La merienda tampoco la perdonábamos y en especial cuando se hacía a base de dulces caseros, en cuya elaboración participábamos también y no nos importaba quedarnos en casa para colaborar en su preparación o lo de salir a la calle un poco más tarde.

        Tanto en Navidad como en Semana Santa, cuando llegaban las vísperas y el momento dedicado a la repostería casera, allí estábamos los dos como clavos, pegados a la mesa con el mantel de hule con dibujos a cuadros de colores y en la mayoría de las veces estorbando más que ayudando, incluso no faltando alguna que otra riña por pretender ocupar el sitio que creíamos era el mejor para la tarea. Los borrachuelos y los roscos para las fiestas del Nacimiento de Jesús, las torrijas y las monas y hornazos, con o sin huevo, que lo mismo nos daba, para la Pascua del Señor.

    

                                             (Borrachuelos en Navidad)


                                                 ( Torrijas en Semana Santa)

        No sé la razón de haber elegido este dulce tan típico de Cataluña de entre otros o quizás pueda ser porque mi madre no era corta y no escatimaba en aquello que sabía que nos gustaba, a pesar de ser diabética y estar ella reñida con los dulces, y creo que hasta se pasaba en cuanto a la cantidad, por lo que guardo un grato recuerdo de éste, teniendo en cuenta que siempre tuvimos un buen yantar.


            Sin perder puntada, frase muy típica en mi casa, ya que mi madre era modista y que equivalía a decir que prestábamos toda la atención del mundo, sin pestañear y ayudando en lo que nos mandaban y menos, por supuesto, de lo que nosotros deseábamos, veíamos como los diferentes ingredientes, en el orden establecido por la oportuna receta escrita en mano, se iban mezclando hasta conseguir la masa necesaria y en su justo punto en aquel hermoso lebrillo de barro en el que se trasladaba a la tahona que había en el barrio, para en puñados colocarlas sobre las bandejas oportunas que el panadero se encargaría de introducir en el horno para su cocción. Fase que no nos estaba permitida ver; pero sí, acompañar a mi tía Carmen y a alguna de las aprendizas del taller a recoger los dulces cuando pasaban unas horas y siguiendo la indicación del encargado del horno y según el trabajo que tuviera con anterioridad al encargo nuestro. En una canasta grande, similar a la que mi madre tenía para guardar los líos y los retales de los vestidos ya terminados o quizás fuera una de aquéllas, forrada en su interior provisionalmente con un trozo de tela blanca se recogía toda la mercancía ya hecha, ante el delirio nuestro y el deseo de que se enfriaran en el trayecto desde la panadería a casa, para nada más llegar a ella y con el permiso y la advertencia de nuestra madre de que sólo cogiéramos una, poder hincarle el diente.